Mi prometido ama a mi hermana – Arco 5 – Capítulo 1

Traducido por Kavaalin

Editado por Sharon


—Tiene el color como el de un hierro opaco —dijo mientras bajaba la mirada. —Como el cabello de una anciana.

Él abrió la boca para decir que no era cierto, pero las palabras no salieron. Contrariamente a su propia intención, la miró con desdén y dijo:

—Es verdad.

Al escuchar esto, ella mantuvo la mirada baja y solo sus labios mostraron una pequeña sonrisa. Por supuesto, no era una sonrisa de deleite. Pero tampoco parecía de tristeza.

Cierto, si hubiera que compararla, sería una sonrisa de resignación. Era la expresión de una persona que ya había renunciado a absolutamente todo. Sabía que debía corregirla, pero como antes, no saldrían palabras agradables.

¿Por qué era así…? Así, así no es como era yo. El herirla. El hacerla mostrar esa expresión. Así, ciertamente, no es como era yo.

—El tono verde descolorido de mis ojos luce como el color de una hoja justo antes de que se marchite, a mis padres tampoco parece gustarle. —Ella se rió una vez más. Tomó un poco de aire y me preguntó: —A usted tampoco le gusta, ¿verdad?

Para un oyente normal, sus murmullos podrían sonar como una mera queja indolente. Como algo que podría ser fácilmente ignorado. Sin embargo, inmediatamente entendí que ella no esperaba que la contradijera.

No era como si quisiera que lo hiciera. Pretendía preguntarme, pero en realidad, no había necesidad de una respuesta. Su comportamiento traicionaba su pensamiento, era natural responder con una afirmación.

Cuando intenté preguntarle por qué siempre se depreciaba tanto, al final, solo un suspiro salió de mi boca.

No es que no estuviera al tanto del efecto que esto tendría, pero fui incapaz de evitar ese suspiro. Ciertamente pensaba que era malo, pero no podía devolverlo.

Ella, que parecía haber estado esperando cuidadosamente mi reacción, sin mostrar el menor signo de sorpresa, cerró los ojos con fuerza y luego me miró fijamente a los ojos, sin apartar la vista.

Sus ojos que parecían irradiar luz eran suficientes para invalidar su autoevaluación.

Nunca había pensado que fueran de un color verde descolorido. Ciertamente, eran de un tono claro, pero me di cuenta de que cuando cambiabas de ángulo, verías que se combinaban ligeramente con un rastro de ámbar.

Pensaba que no podían compararse con nada en el mundo, eran los únicos ojos con ese color. Cuando veía sus ojos, por alguna razón me hacía sentir feliz.

Completa y absolutamente feliz.

Siempre había pensado que eran de un color misterioso. Pero, nunca convertí estos sentimientos en palabras y, si bien pensé que ahora sería un momento perfecto para decirlo, mis labios solo se abrieron en búsqueda de aire y mi voz se negó a salir.

Algo, una fuerza inconcebible que no podía comprender, estaba en acción. Debo decirlo. Debo decir rápidamente esas palabras. Si no lo hago, perderé su corazón.

Aunque sabía esto, mi lengua se negó a moverse, como si hubiera sido cosida.

—Ah, ¿es ya tan tarde? Tengo una lección de etiqueta ahora. Joven Soleil, por favor tómese su tiempo. Esta niña ya casi llega.

Cuando seguí su mirada, vi a una chica joven cuyos cabellos plateados ondeaban en el viento mientras caminaba hacia nosotros con una sonrisa en sus labios.

La reunión para tomar té que se realizaría en el jardín de la mansión del Conde solo tenía dos asientos uno frente al otro. ¿Puede ser que, desde el principio, Ilya no hubiera planeado quedarse? De hecho, estaba tratando de irse tan pronto como terminó las presentaciones, intercambiando el menor número de palabras posible.

¿Por qué…? Esta fiesta de té, ¿no la preparaste por el bien de tu prometido, por bien?

Cuando intenté decir eso, noté que la joven que ella había llamado “esta niña” había llegado a mi lado. La vista de la chica no estaba fijada en su hermana mayor, sino en mí, en el prometido de su hermana.

Recibir su mirada no hizo que mi corazón palpitara.

Aunque no fue así, por una razón desconocida, una sonrisa apareció en mi rostro. No estoy feliz. Tampoco es gracioso. Sin embargo, no puedo evitar sentirme feliz. No puedo evitar sentirme jovial. Era como si estuviera borracho.

—Ha pasado tiempo. ¿Cómo te has sentido?

Mis labios, que sentía que no eran en lo absoluto míos, se movieron para expresar palabras de preocupación.

La distancia entre Ilya y yo aumentaba y, sin embargo, no podía perseguirla. Como si estuvieran fijos en el suelo, ni siquiera podía mover los dedos de mis pies.

—Hoy me siento particularmente bien. Tampoco he tenido fiebre.

Cuando la niña bajó su mirada con timidez, sus mejillas se pusieron rojas y sus largas pestañas proyectaron una sombra sobre sus raros ojos púrpuras.

Ah, qué desperdicio.

Mientras pensaba tal cosa, me agaché para mirar esos ojos. Cuando vi mi tonto rostro reflejado en esos ojos claros que brillaban misteriosamente, mi cuerpo se sintió atraído como si una cuerda dentro de mí se hubiese roto.

No, no está bien. No son esos ojos. No quiero ser reflejado en esos ojos.

— ¿Hermano…?

— ¿No te lo dije? Es muy temprano para llamarme así. Por lo que…

Llámame por mi nombre.

Escuché susurrar a una dulce voz, desde algún lugar lejano y mi cabeza dolió.

Esto, ¿qué es? Yo, ¿qué diablos estoy diciendo?

Me siento enfermo. Es nauseabundo.

— ¿Joven Soleil…?

Una mirada fugaz y apasionada fue dirigida hacia mí. Sentí que había visto ese tipo de mirada en algún lugar, en algún momento, pero simplemente me quedé inmóvil del asombro, sin entender por qué esta estaba dirigida a mí. No, eso es lo que pensé, pero al momento siguiente, con una leve vacilación, toqué suavemente el delgado hombro de la chica.

—No quiero que tu condición se vuelva a deteriorar. Es mejor sentarse rápidamente.

De mi boca se desbordó una voz susurrante que no sonaba como la mía.

—Gracias —dijo, y mientras la miraba sentarse en el asiento que le ofrecí sin dudarlo, estúpidamente pensé que originalmente era para Ilya.

A pesar de que ni siquiera podía perseguirla, ¿en qué estoy pensando?

Mientras tanto, la joven que es la hermana pequeña de Ilya me hablaba mientras se reía realmente encantadora.

Silvia. Ah, eso es correcto. Ella es mi… Mi, ¿mi…?

—Joven Soleil, gracias por lo que hace siempre.

Sus finos cabellos que parecían que se derretirían en la atmósfera si los tocases, bailaban en el aire. La belleza de esos cabellos fue alabada por todos.

—Es porque las criadas lo arreglan cuidadosamente —dijo mientras sonreía como si fuera algo trivial.

—Yo también estoy orgulloso de él —agregué.

— ¿Puedo preguntar por qué es exactamente que me estás agradeciendo?

—Por ser amable conmigo… En verdad, estoy muy agradecida. Joven Soleil, si no hubiera venido, no me permitirían tomar té así en el jardín. Tanto mis padres como mi hermana mayor son sobreprotectores. Piensan que me enfermaré solo por estar expuesta a la briza…

—Lamentablemente, no solo tus padres y tu hermana piensan así.

— ¿El joven Soleil también?

—Mm, eso es correcto.

—Entonces, ¿por qué…?

—Pero creo que es necesario un cambio de aires. Es mejor que salgas más a menudo. Ver el color del cielo, sentir la tierra, oler el aire, intercambiar palabras y opiniones con otra persona, es mucho mejor hacerlo que simplemente imaginarlo. Esto al menos se convertirá en una razón para vivir.

Silvia, que escuchó mi discurso con una mirada sincera, repitió en un murmullo las palabras “una razón para vivir”. Y después de un rato, levantó la mirada para mirarme a la cara con sus ojos vacilantes.

— ¿Podría usted convertirse en ello? En una razón para vivir.

— ¿Mm?

—En lugar de “alguien más,” ¿podría serlo usted? —dijo con una expresión soñadora.

Como para adornar el paisaje de fondo, las grandes rosas plantadas por su madre estaban en plena floración. Con su piel blanca transparente ligeramente teñida de color rojo, la chica esperó por mi respuesta. Una vez más, las palabras que no tenían nada que ver con mi propia voluntad se enlazaban arbitrariamente.

—Por supuesto, Silvia…

Porque me convertiré en tu hermano mayor.

Aunque hace un momento me rehusé y le dije que era demasiado pronto para llamarme así, mi propia voz sonaba un poco exaltada al decirlo descaradamente.

Pensé que sería bueno convertirme en su hermano lo antes posible. Incluso pensé que no habría mayor bendición que convertirme en su razón de vivir. Cuando Silvia me sonrió con una alegría que venía desde el fondo de su corazón, mis propios labios también se relajaron.

Mientras me preguntaba qué tipo de farsa era esta, pensé que sería genial si este dulce momento pudiera durar para siempre. Sin importar cuánto luchara, solo podría convertirme en su “hermano mayor”. Pero si pudiera estar al lado de esta chica, de Silvia, entonces eso sería suficiente.

No. Esto está mal. ¿Por qué? No hay manera de que yo pensara una cosa tan estúpida. Porque, yo… Yo, soy el prometido de Ilya.

♦ ♦ ♦

—Hey, Soleil. Tu prometida, recientemente ella no ha estado bien, ¿sabes?

Un amigo me habló durante nuestro entrenamiento de esgrima. Debido a que el rango de mi familia era demasiado alto, la gente tendía a alejarse de mí, pero a pesar de esto, él era amigable conmigo. Nos conocíamos desde que éramos niños y estaba al tanto de su personalidad.

—¿A qué te refieres?

—Se rumorea que ella mantiene bajo control a cada mujer que se te acerca.

— ¿Qué…?

—Oh, ¿entonces no lo sabías? Se ha convertido en todo un rumor en la Academia. Debido a que los celos de tu prometida son aterradores, es mejor no acercarse a ti.

Mi amigo se encogió de hombros y sonrió con ironía.

—Una mujer celosa es espantosa, —dijo.

Mientras escuchaba su historia sin realmente prestarle atención, me encontraba profundamente absorto en mis pensamientos, sintiendo que algo estaba fuera de lugar.

Es increíble que existiera tal rumor, no sonaba como lo que haría mi prometida. Aunque no poseía ninguna prueba para negarlo. Porque no era como si supiera todo lo que Ilya hacía hasta el punto de ser consciente de cada uno de sus movimientos.

Sin embargo, la Ilya que conocía encararía sumisamente el futuro sin escatimar esfuerzos. No es una persona que se obsesionara con algo.

—Tu expresión me dice que no puedes creerlo. —Mi amigo sonrió con una mueca desagradable. Cuando sus ojos se iluminaron con una mirada astuta, agregó: —Pero yo también lo he visto, ¿sabes? Fue realmente desagradable.

Su comentario evidenciaba su desprecio por Ilya. En el momento en que estallé, listo para perder la calma, mi boca se distorsionó de forma extraña, como si estuviera de acuerdo con él. Probablemente fue una especie de rictus mordaz.

¿Por qué estaba haciendo esa expresión? Son mis propias emociones pero no puedo controlarlas. Aunque debería estar argumentando que ella no es el tipo de persona que haría eso, aunque debería creer en ella, sin importar quién dudara, no podía hacerlo.

—Ahora que lo pienso, tu prometida parece tener una hermana pequeña, ¿verdad? Se habla mucho de cómo la princesa oculta de la Casa del Conde apareció finalmente en la alta sociedad.

Mientras hacía rechinar mis dientes debido a la frustración de que mi cuerpo actuara de manera contraria a mis pensamientos, la conversación cambió de tema.

— ¿Es realmente tan encantadora como un hada? Es lamentable que tenga mala salud, pero incluso mis padres la elogiaron y dijeron que era bien portada y que poseía una buena personalidad. También quisiera conocerla, pero cuando llegó el momento de su debut social, sus padres la ocultaron diciendo que su salud se había deteriorado.

Aunque nunca había visto a Silvia en persona, mi amigo seguía hablando de ella como si se hubiera perdido en una ensoñación.

—Con tan hermosos cabellos plateados y ojos púrpuras, ¡tal vez no sea un hada sino una diosa! —Lo escuché exclamar en voz alta. Aunque asentí con una expresión calmada, involuntariamente levanté las cejas frunciendo el ceño.

—Hey, ¿de qué hablan?

Atraídos por su voz, las miradas de las personas que nos rodeaban se reunieron en nuestra dirección.

Eran nuestros compañeros estudiantes para caballero.

Tal vez porque estaba de buen humor, mi amigo habló con ellos sobre Silvia. No ocultó el hecho de que la hermosa chica que había aparecido repentinamente en la alta sociedad era la hermana pequeña de Ilya. También lo escuché narrar en un tono exagerado que, si bien Ilya y Silvia eran hermanas, sus apariencias eran completamente diferentes.

Respecto a Ilya, su descripción daba la misma impresión que lo que había visto anteriormente. En cuanto a Silvia, habló sobre la impresión que sus padres tenían de la muchacha que vieron en una reunión social.

Ambos contenían exageraciones y declaraciones soñadoras y se convirtieron en descripciones diferentes de las chicas reales. Aunque debería hablar y corregirlo, las miradas inquisitivas dirigidas en nuestra dirección parecían improbables de reprimir su curiosidad, como si me dijeran que era inútil negarlo. Además, no sabía qué debía negar y cómo hacerlo. Los otros estudiantes, que no se daban cuenta de mi dilema mental, se acercaron para escuchar sobre la chica rumoreada que era el actual tema de la alta sociedad. Finalmente, bajé la mirada sin poder hacer nada para evitar las suyas.

Lo que mi amigo estaba diciendo era incorrecto, pero no estaba del todo mal.

Silvia era ciertamente hermosa. Sus brillantes cabellos atraían los ojos de las personas, sin mencionar que su frágil cuerpo despertaba en otros el deseo de protegerla. Sus ojos, que eran como joyas, eran de un misterioso color púrpura raramente visto en este Reino.

Sería fácil poner esta descripción en palabras. También podría haberle dicho a mi amigo al respecto. Sin embargo, como yo era el prometido de Ilya, no estaba permitido. Si lo hiciera, parecería como si me hubiera enamorado de la hermana pequeña de mi prometida. Eso no sería bueno.

Además, si les dijera que había estado en contacto con Silvia, instantáneamente esta cambiará de un producto de la imaginación a una persona de carne y hueso. Creo que eso sería muy peligroso. Tal vez los individuos malintencionados tratarían de acercarse a esa chica inocente.

Es cierto. Ya que un día me convertiré en su hermano mayor, debo proteger a Silvia.

Hace solo unos días, escuché a alguien decir:

—El joven Soleil es muy amable. La señorita Silvia estaba hablando de eso. Que quien preparó su vestido para la fiesta nocturna fue él. Debe haber sido bastante difícil preparar un vestido incluso para la hermana pequeña de su prometida. Tanto la señorita Silvia como sus padres estaban encantados con su consideración.

No es como si no entendiera el significado detrás de su risa reprimida. Sé que sus palabras incluían un poco de crítica por haber exagerado. Sin embargo, pensaba que estaba bien así. Si eso hacía feliz a Silvia. Si eso hacía que la chica, que me rogó me convirtiera en su razón para vivir, sonriera. Entonces, eso estaría realmente bien.

No… Está mal. ¿Qué estoy diciendo? Tal cosa es imposible. No hay manera de que yo piense eso. Solo puedo pensar que me he vuelto loco, algo está mal conmigo mismo. Yo, ¿qué diablos me pasó?

—Oigan, oigan, chicos, ¿no podrían detenerse? Miren, están molestando a Soleil.

Aunque claramente me negué a hablar de ello, mis compañeros de clase intentaban reunir más información sobre Silvia, hasta que uno levantó la voz para detenerlos. A pesar de que también había estado dentro de ese grupo de oyentes hasta hace un instante, hizo una llamada en este momento por interés propio.

—Incluso Soleil está decidida a ocultar a esta linda, adorable hermanita suya.

Esas palabras las cayeron hasta el fondo de mi pecho. Ah, eso es correcto. No quiero que nadie la vea…

♦ ♦ ♦

Ilya, con quien me había reunido después de no vernos por un tiempo, agachó su mirada y sonrió.

—Gracias por siempre ser tan amable con Silvia.

Esa sonrisa deformada lucía como si fuese a cambiar a una expresión de llanto en cualquier momento.

Varias veces al mes, si no había asuntos urgentes, ambas casas acordaron que visitáramos una de las mansiones para profundizar nuestra amistad. Era solo por unas pocas horas, solo nos reuníamos por unas pocas horas monótonas, pero no era tedioso.

Contrariamente a las otras mujeres que sólo disfrutaban de conversaciones sobre chismes desprovistas de temas profundos, intercambiar palabras con esta chica inteligente era un momento agradable y fructífero.

Es por eso que, esta vez también, estaba esperando con expectación por estas horas.

—Yo, no sabía… que habías preparado un vestido para Silvia…

Sin embargo, en el momento en que nuestras miradas se encontraron, ella bajó el rostro de inmediato. Era la misma reacción que la de esa vez en que nos conocimos, la misma reacción que cuando trató de esconder que se sentía abatida por un sentimiento de inseguridad. Cuando me di cuenta, en lugar de preocuparme por ella, negué con la cabeza y respondí:

—Está bien. Porque un día nos convertiremos en familia.

Cuando dije eso, Ilya levantó el rostro para mirarme fijamente y luego sonrió de nuevo.

—He sido realmente bendecida, al tener al joven Soleil como mi prometido. —A pesar de que dijo esto riendo, su expresión no mostraba el más mínimo rastro de felicidad.

“¿Con qué estás insatisfecha?”

Cuando miré su rostro, tales palabras tan poco razonables casi se escaparon de mi boca, deteniéndose justo a tiempo.

Ni siquiera entiendo bien lo que estaba tratando de decir. Cuando Ilya de repente levantó la cabeza, miré sus grandes ojos que se agrandaron aún más y recordé que los había criticado por su color verde descolorido.

—No hay nada con lo que esté insatisfecha. —Su voz temblaba de forma poco natural.

Cuando me di cuenta de que las palabras que deberían haberse detenido habían salido de mi boca y respiré profundamente, pero ya era demasiado tarde.

—Realmente, nada.

Mientras permanecía en silencio, Ilya pensó que mi estado de ánimo había decaído y se corrigió otra vez. Haciendo parecer que se estaba arrepintiendo, sus dedos, cruzados frente a su pecho, se volvieron completamente blancos.

¿Con cuánta fuerza debe estar apretando sus manos para que terminen de ese color? Noté que sus uñas se clavaban en su carne y traté instintivamente de agarrar esas manos, pero mis dos brazos se negaron a moverse incluso un centímetro, como si estuvieran paralizados.

Aunque lamenté mi error verbal, las palabras para corregirlo no me vinieron a la mente.

—Si he causado un malentendido, por favor acepte mis disculpas.

Mientras bajaba la cabeza, no sabía qué tipo de expresión estaba haciendo. Pero ni siquiera podía instarla a levantar el rostro.

Ilya no estaba mal. Ella no había hecho nada malo. Aunque sabía que estaba haciendo algo terriblemente cruel con ella, no podía actuar como quería.

Esto, ¿qué diablos estoy viendo? Yo, yo, ¿quién soy…?

No, tú, ¿quién demonios eres?


Nota: Chicos, ya pueden encontrar el siguiente capítulo en la edición 14 de Kovel Times.

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8 thoughts on “Mi prometido ama a mi hermana – Arco 5 – Capítulo 1

  1. Mafe says:

    Tengo sentimientos encontrados con este capitulo, eso de la manipulación mental me recuerda a cierta historia, si no recuerdo mal, si nombre es “reencarnane como una mucama”

    De todos modos, así como anteriormente juzgue a Soleil por sus acciones y el como me dejaría insatisfecha el que de algún u otro modo se enamorara de Ilya; aún así, me agrada el hecho de que sepa y este conciente de que algo está mal con él, que sus acciones y palabras que salen en la mayoría de casos no son normales, quizás con esto en mente, puedo darle una oportunidad

  2. Kaeji says:

    Por qué Silvia le dice al prometido de su hermana es -¿podría usted convertirse en ello? en una razón para vivir-, -en lugar de “alguien más” ¿podría ser usted?- no puedo tomar simpatía por Silvia en ninguna de las vidas, ella tuvo toda y aun así empezó a querer lo único que quería su hermana que no tenía no ni siquiera el amor de sus padres, y al final incluso eso lo obtuvo el amor de ese tipo…

  3. Ecle Chan says:

    ¿Está siendo controlado?, pero justo deja de ser el mismo en la fiesta del té, pero ¿controlado por?, desde este POV Silvia es una soberana coqueta de porqueria.

    ¿El también recuerda?

    Y la existencia de cuervo… ¿qué es él?

  4. Catarina faa says:

    Porque no lo pensé? Rayos está siendo controlado xd

    Tal vez hasta Ilse estuvo siendo controlado toda su vida, hasta que en la fiesta de te…
    Oh por deos, Ilse dejó de ser totalmente controlado en la fiesta de te en el mismo instante donde Solei empezó a ser controlado. O es que Silvia hizo eso o alguien más está jugando con todos como si fueran sus marionetas.
    Esto que de por sí era interesante y triste, se vuelve más complicado.

    Pero ahora que está en la mesa lo de ser controlado, puede ser por esto que Ilse fuese mala y cree que merece todo, puede ser que hasta amar a Solei hasta el punto de claramente verse enferma, obsesionada y deprimida sea un control mental :’v

    Necesito saber!

    • Alejandra says:

      Yo desde que dijo que se parecía a Solei y que apareciera en la tercera vida (donde en una vida antes dio a un hijo) me hacen pensar que Cuervo es si hijo, que por algún motivó que no sabremos se presenta a su madre en sus diferentes vidas.
      Que él es como un tipo de mago cambia formas, (un brujo) y que su madre puede tener el poder de cambia de “vidas” al momento de su muerte. (Que no serían sus vidas, sino diferentes dimensiones alternas.

  5. Elyzs says:

    Muchas por su trabajo…. Y compartir con nosotros estas bellas historias… Párese ser el momento de conocer a lós personajes …

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