Sentido Común de una Casa Guerrera – Capítulo 75: Asistente personal, maestra y escolta (1)

Traducido por Lugiia

Editado por Sakuya


—¡Anna…! Ya es hora de ir a despertar a la señorita.

Ante el llamado de Enerine, jadeo y compruebo la hora.

—¡Ahh, tienes razón! ¡Gracias, Enerine!

Soporto mi deseo de correr y me dirijo hacia la habitación de mi maestra, Mellice-sama, como siempre, para despertarla.

La mansión de un noble es realmente incómoda. No entiendo por qué está prohibido correr aunque tenga prisa. 

Para empezar… Mellice-sama es bastante madrugadora, así que cuando llegue a su habitación probablemente ya estará despierta. Por lo tanto, no tiene sentido el hecho de ir a despertarla yo misma.

Como pensé, hoy también, cuando llego a su habitación la encuentro despierta y haciendo algunos preparativos ligeros.

—Buenos días, Mellice-sama.

—Buenos días, Anna.

A pesar de que no lleva maquillaje, como de costumbre, es hermosa… La miro fascinada mientras tales pensamientos emergen débilmente en un rincón de mi mente.

—Me disculpo profundamente por haberla hecho esperar. Le ayudaré a prepararse.

La ayudo a prepararse, y una vez que termino, nos dirigimos al comedor. Mientras sigo a Mellice-sama, la observo cuidadosamente.

Honestamente, no soy muy buena con mi maestra.

Su hermosa apariencia, sin una pizca de impureza, parece brillar, como si estuviera bañada con toda la felicidad de este mundo.

Esa apariencia suya que no conoce el dolor o la tristeza la hace ver como una persona que vive en un mundo completamente diferente al mío.

Desde que la conocí, esa impresión sólo se ha hecho más fuerte. Al mismo tiempo, me ha surgido una duda.

¿Por qué Mellice-sama nos aceptó…? ¿Y por qué, cuando nos conocimos, nos puso a prueba cuestionándonos de esa manera?

¿Se han estado templando para ese propósito…?

Incluso ahora, esa pregunta suena en mis oídos.

—El deseo de proteger a alguien es una espléndida intención. Sin embargo, a menos que entrenen apropiadamente para ese propósito, entonces es simplemente un sueño vacío.

Cada vez que recuerdo esas palabras saliendo de su boca… sentimientos de irritación arden en lo profundo de mi pecho.

Aunque es alguien que sólo conoce la felicidad… sólo porque su padre es un héroe, quizás se ha hecho la idea de que es uno también.

Es hasta el punto de tener tales pensamientos. Por supuesto… no los expongo en la superficie.

Como dijo Enerine, el ambiente de la Casa del Marqués Anderson se arregló para que pudiéramos ser más fuertes.

Los miembros del Cuerpo de Guardia son bastante fuertes y, aun así, el contenido de su entrenamiento es tan estricto, que nos obliga a reconocer nuestra falta de fuerza.

Precisamente por eso, no puedo tener una emoción tan efímera… dirigiendo mi irritación hacia la maestra que nos aceptó en este lugar, es lo que pienso.

—Oh… ¿Entonces hoy es la partida? ¿Están completos los preparativos?

—Sí, hice que Anna y Enerine me ayudaran. ¿Verdad, Anna?

Vuelvo a mis sentidos ante la pregunta de Mellice-sama y corrijo mi postura al borde del comedor, donde me encuentro esperando.

Delante de mis ojos están sentados mi maestra, Mellice-sama, y mi muy admirado General Gazelle.

—Ah, s-sí… Los arreglos se han completado para que pueda partir en cualquier momento.

Sonriendo y asintiendo con la cabeza ante mis palabras, Mellice-sama se gira nuevamente hacia el General Gazelle.

—En ese sentido, vayamos hoy mismo. Aurelia-sama lo recomendó para ampliar mis conocimientos, y es una buena oportunidad para un cambio de ritmo.

—Es verdad… He ido a la región de Rubel por asuntos militares, pero no sabía que era una zona popular veraniega.

—Sí. Para los lugares populares, es bueno intentar ir ahí una vez. Como pensé, lo hace más fácil como tema de conversación.

—Ya veo. Bueno, ve y disfrútalo.

—Lo haré. Muchas gracias, padre.

Justo entonces, Mellice-sama termina de comer y se levanta, saliendo del comedor. La sigo nuevamente justo como cuando veníamos al comedor.

Después de eso, Enerine y yo llevamos el equipaje de Mellice-sama y el nuestro al carruaje. Nuestro destino es la región de Rubel… Una zona popular veraniega entre los nobles que está situada al noreste de la capital.

Una vez que Mellice-sama sube al carruaje, éste comienza a moverse lentamente.

—Mellice-sama…

Enerine llama a Mellice, que está sentada justo enfrente de ella.

—¿Pasa algo, Enerine?

—Puede ser un poco tarde para decir esto, ¿pero no hay muy pocos escoltas?

Las palabras de Enerine son ciertas, así que asiento internamente.

Acompañándonos ahora mismo están dos miembros del Cuerpo de Guardias.

Para los nobles, y para la dama de una casa distinguida como la Casa del Marqués Anderson en especial, tal número es demasiado poco.

—No habrá ningún problema con este número.

—Sin embargo, por si acaso…

—Todo está bien.

Su manera decidida de revelar su completa confianza hace que la irritación que ha estado ardiendo en mi corazón, desde esta mañana, se revele ligeramente en mi rostro.

—¿Por qué tienes tanta confianza al decir eso? —pregunta Enerine una vez más.

Puede que también sienta una irritación similar a la mía, ya que su tono de voz es un poco más severo de lo habitual.

—¿Preguntas por qué…?

Ante su pregunta, Mellice-sama sonríe preocupada.

—No tengo ninguna base para ello, pero pensé que estaría bien. Aunque sólo sean dos, con la habilidad del Cuerpo de Guardia, será suficiente.

—Es eso… así.

Justo como dijo, en este país, la capacidad del Cuerpo de Guardias es de nivel superior.

Precisamente porque he entendido eso con mi cuerpo, no puedo cuestionar más su decisión.

Después de eso, continuamos viajando en el carruaje, y mientras pasamos por algunos pueblos en el camino… pasaron tres días antes de llegar a nuestro destino en Rubel.

Como la región de Rubel es una zona veraniega que sirve a los nobles y es proveedor de la familia real, aunque es un pueblo alejado de la capital, los caminos están pavimentados y las hermosas calles se extienden por todos lados.

Cuando Mellice-sama llega a la ciudad, como si no sintiera nada del cansancio del viaje, se pone inmediatamente en marcha para explorar la ciudad.

Enerine va con el Cuerpo de Guardias a acompañarla, mientras yo desempaco nuestro equipaje en la posada que hemos reservado.

Mirando la habitación mientras trabajo, suavemente dejo escapar un respiro. Es un mundo que no tenía nada que ver conmigo hasta ahora…

Esta posada, el simple hecho de ir a una zona veraniega, las cosas que estoy sosteniendo ahora mismo… todo. Además, la situación en la que me encuentro no se siente real.

Cierro los ojos y recuerdo todo lo que ha pasado hasta ahora…

Esa espantosa escena de la guerra. Probablemente por eso, estar aquí me da una sensación de incomodidad aún mayor.

Desinteresada, completo mis deberes, y me siento en blanco en una silla para poner en orden mis emociones.

—Anna, gracias por desempacar el equipaje. Acabamos de regresar.

En ese momento, Mellice-sama regresa.

—P-Por favor, discúlpeme. Eso fue bastante rápido…

Me muerdo la lengua, deteniéndome en medio de la frase.

Aunque ya era de mañana cuando comencé a desempacar, antes de darme cuenta, al ver por la ventana, noto que está atardeciendo.

—Como pensé, el tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos… Planeo comer en esta posada, así que, ¿qué tal si ustedes dos salen a algún lugar con todos a comer?

Como era de esperar de una posada que proporciona alojamiento a un gran número de nobles, tiene un comedor muy bueno. Además, los empleados de la posada son entrenados para que los clientes puedan ser atendidos con seguridad.

—Es así… Entonces, aceptaré esa generosa oferta.

Después de terminar con los preparativos de Mellice-sama, como se acordó, salgo con Enerine y los miembros del Cuerpo de Guardias a la ciudad.


Lugiia
Necesito que se dé cuenta que Mellice es increíble c:

| Índice |

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *