Sirviente a Madre – Capítulo 3: ¿No eres un familiar? (5)

Traducido por Akatsuki

Editado por Ayanami


—Por favor, Leonard-sama.

Mientras le pedía permiso, lo mire directamente a los ojos.

—… Muy bien. Milis, si lastimas a Lily, me enojaré.

— ¡Maestro, no…!

—Milis. Me estoy enojando.

Milis-san continuo con su expresión de disgusto. Luego de dejar a Jill con Amdo-san, le sonreí a Leonard-sama, que parecía realmente preocupado.

—Estaré bien, Leonard-sama. Sólo vamos a tener una pequeña charla.

—… Mm.

Leonard-sama, realmente, eres una persona amable, Perdóname por ser un poco egoísta. Pero, rezo para que esto termine bien.

—Uh…Milis-san.

—Prefiero que no pronuncies mi nombre tan familiarmente, humana.

—Ehmmm…me gustaría hablar contigo en privado. ¿Podrías crear una barrera para que nadie nos escuche?

Había escuchado que los espíritus pueden crear barreras de todo tipo, así que estoy segura de que ella puede crear una de este tipo.

— ¿Por qué debería seguir tus órdenes?

Con un hmph, Milis-san desvío su mirada. Bueno, ya esperaba esa reacción de ella.

—… Bueno, está bien para mí que los demás nos escuchen.

— ¿Escuchar qué?

—Probablemente, te molestaras…si estás de acuerdo con eso, entonces, supongo que está bien.

— ¿De qué estás hablando?

—Creo saber el por qué eres tan hostil hacia otras mujeres.

En ese instante, ella se sorprendió en silencio. Luego, me sujeto de la mano y me llevó a un lugar más lejos de donde estaban los demás.

—Está bien, crearé una barrera.

La mirada de Milis-san demuestra que realmente está inquieta. Así, sin demora, creó una barrera a nuestro alrededor. Aunque estoy segura de que no podrían escucharnos, para asegurarme de que no supieran nada, les di la espalda y trate de no mover los labios para que no pudieran leerlos.

—Milis-san, te gusta Amdo-san, ¿Verdad?

—E-E-ES-ES-ESO ES…

—Tartamudeas demasiado.

¡Wow~! Que reacción tan obvia. Pensé que Milis-san es una tsundere, y parece que estoy en lo cierto.

Con las orejas enrojecidas, sentí que Milis-san, que tiene los sentimientos de una chica normal enamorada, es adorable.

—No es que odies a otras mujeres, simplemente, no te gusta que se acerquen a Amdo-san.

—ES-ES-ESO NO ES…

—No estoy equivocada. Es evidente.

Pude ver que realmente ama a Amdo-san, ya que está tratando, desesperadamente, de controlar su miedo e inquietud. Entiendo eso, pero…

—No tiene sentido tomar esas medidas, si no haces que a Amdo-san le gustes primero.

— ¡¿Tú que podrías saber?!

Oh, ella está enojada. Es mejor no hacerla llorar.

— ¿Que podría saber una mujer femenina como tú y sabe cocinar?

— ¿Acaso sólo has pensado en ganar la pelea con comida?

No, bueno, ¿Será esa la razón por la que actúa así?

—No lo sé, pero los hombres se sienten atraídos por las mujeres que saben cocinar. ¿Qué pueden hacer las mujeres que no saben hacerlo?

Como si hubiera perdido todo el vigor de antes, Milis-san, ahora, estaba de cuclillas en el suelo, abrazando sus rodillas. Esto es serio. Pero, a juzgar por la forma en que dijo eso, significa que…

— ¿Por qué piensas eso?

Milis-san se puso rígida al instante. Lentamente, me miró y me lo contó.

—Por culpa de Sid y Amdo. Sid sabía que no podía cocinar, luego, me dijo que, como mujer, debería saber hacerlo y Amdo asintió en acuerdo con él. Pero, los espíritus no necesitan saber cocinar. ¿Por qué a Sid le gusta la cocina, y por qué a Amdo le gusta degustar su comida como si fuera normal?

Ella se quejó con los ojos llorosos. Hmm, en ese caso, hay una solución para esto.

— ¿Podría enseñarte a cocinar?

— ¿Eh?

—Limpiar, cocer, cocinar y lavar la ropa son cosas que puedo hacer porque soy una sirvienta. ¿Quieres que te enseñe?

— ¿De verdad?

No tienes que mirarme con esos ojos. Te enseñaré de todos modos. Ahora que lo pienso, Milis-san, probablemente, se sentirá mejor si estamos juntas. Ya que, de ese modo, sabrá que no estoy detrás de Amdo-san.

—Mientras estamos en ello, ¿No crees que valdría la pena tenerme como tu aliada? Si me aceptas, podremos tener más charlas como está.

— ¿Me escucharás?

—Sí, estaré encantada de hacerlo. Hasta podríamos ser amigas.

—Amigas… ¿Con un espíritu como yo?

Milis-san lo repitió desconcertada. Oh, ¿Fue desvergonzado de mi parte? Pero quiero llevarme bien con ella. Si bien, esta situación no es mala, sería mucho más divertido si hay una chica de mi edad con quien pueda hablar.

— ¿Es imposible?

—Es-Esta bien. ¡Si insistes, supongo que podemos ser amigas!

Aunque dijo ‘Uh-huh’, mientras apartaba su mirada, pude ver claramente que intentaba ocultar su vergüenza.

¡Yey! Es una tsundere, y una muy linda. Debería respaldarla. Si no lo hago, puede que Amdo-san no sé de cuenta de su afecto.

—Entonces, vamos a llevarnos bien, Milis-san.

—P-Puedes llamarme Milis. Te llamaré Lily.

— ¿Estás segura de que puedo?

— ¡T-Tampoco necesitas usar keigo*! ¡S-S-Somos amigas después de todo!

[*keigo == Honorificos como sama, san, chan, etc]

—Será un placer, Milis.

—I-Igualmente.

Fufu~ Califique como amiga. De esta manera, Milis…no, espera. Todavía no soy tan cercana a ella y aún tenemos un problema que resolver.

En ese caso, primero tengo que decírselo.

—Milis, no estoy interesada en Amdo-san como crees y, por lo tanto, lo daré todo para ayudarte.

—Lo sé…si no, no te llamaría mi amiga.

—Pero, es mejor aclarar las cosas para estar tranquilas.

—En serio, eres demasiado considerada…gracias.

Aunque Milis lo dijo sorprendida y con los labios fruncidos, inmediatamente, me mostró una dulce sonrisa en su rostro.

—Fufu, Milis. Cuando sonríes así, te ves doblemente linda. Si muestras esa expresión más a menudo, el corazón de Amdo-san probablemente apunte hacia ti.

— ¡Geez!

La vi ponerse roja, ¡Que linda! ¡Ah! Los demás deben estar preocupados. Será mejor que regresemos. Y decirles que…nos hicimos amigas.

—Bienvenidas.

Cuando salimos de la barrera, Leonard-sama nos recibió, a medio camino, con una sonrisa de alivio. Perdón por preocuparte.

Cuando Milis lo vio, sus ojos se abrieron de sorpresa y dijo: — ¡El maestro está sonriendo!

—Amdo-san dijo lo mismo, pero Leonard-sama siempre sonríe.

Bueno, cuando lo conocí creí que no tenía expresiones. Pero, cuando comencé a mirarlo más de cerca, tuve una idea general de sus sentimientos y, a medida que pasan los días, sonreía más a menudo.

— ¡Esta es la primera vez que veo la sonrisa del maestro!

— ¿Eh? ¿De verdad?

—Sí. Le he servido durante cinco años y, no lo he visto sonreír, una sola vez.

— ¿Por qué se han vuelto tan cercanas? ¿De qué hablaron?

Cuando miramos en dirección de la voz, vimos a Sid-san observándonos con una expresión algo divertida en su rostro.

—Uh…bueno…es…

—Bueno si…

Obviamente, no íbamos a hablar de ello aquí, así que intercambié miradas con Milis y le di una respuesta adecuada.

—Terminamos congeniando, mientras hablamos de cuán mujeriego eres.

— ¡¿Qué!? ¡No soy así!

— ¿Eh? Entonces, ¿Quién fue él que me dijo que una mujer debe saber cocinar con una actitud de sabelotodo?

— ¡No! Me refería a los humanos…Milis, ¡en primer lugar, tú eres un espíritu!

— ¡No quiero escuchar eso de alguien que disfruta hacer las tareas del hogar!

Ohhh, ¿Por qué no se están agarrando a golpes? Están demasiado cerca, ¿No?

Mientras admiraba su intercambio de palabras, Leonard-sama me preguntó curioso.

— ¿Que sucedió entre ustedes dos?

—Simplemente, hablamos de algo que la estaba preocupando. Ah, es un secreto entre chicas.

—…Me siento un poco excluido.

Cómo no quería decirlo, le puse los labios en broma con el dedo índice, pero lo que me devolvió fue una sonrisa increíblemente solitaria.

—A pesar de ser su contratista, no me di cuenta…

—Leonard-sama…

Quiero consolarlo, pero no puedo decirle la verdad, hmm…

—Entonces, ¿sabías que a Milis le costaba expresar sus verdaderos sentimientos?

—Hasta cierto punto.

—Cada vez que se pone nerviosa, dice y hace cosas que no quiere hacer. Aunque quiere hacer amigos, termina alejando a las personas. Me di cuenta de esto, porque conozco a alguien similar.

—Ya veo.

Aunque, en realidad, es una mentira. Es cierto que, como Milis es una tsundere, es mala al expresarse.

—Entonces, ¿Serás amiga de Milis, Lily?

—Ya somos amigas.

La sonrisa de Leonard-sama fue muy cariñosa, luego de decir: —Ya veo. —A mis palabras. Pude sentir que estaba realmente encantado por ella.

—Desde que llegaste aquí, se comenzó a sentir como si una brisa agradable hubiera comenzado a fluir.

— ¿Leonard-sama?

—Todos nosotros, hemos cambiado para mejor. Gracias por venir aquí, Lily.

Cuando dijo eso, su sonrisa fue tan increíble cómo una flor floreciendo, era tan hermoso que no pude soportar mirarlo.

Umm, eso me recuerda, ¿Dónde está Jill? Inquieta, miré por todos lados y la encontré rápido.

—…Maestro.

—No la despiertes.

Allí, en el desconcertado regazo de Amdo-san, estaba Jill, durmiendo tranquilamente.

Oh mi~. Se ve tan linda, pero Amdo-san parece preocupado. Será mejor que lo releve. Me incline y sujete suavemente el pequeño cuerpo de Jill.

— ¿Hnn~?

—Si estás durmiendo una siesta, ven con Okaa-san.

—Mmnyu…

Tomarla entre mis brazos, la despertó un poco, pero, cuando la abracé le di unas palmaditas en la espalda, e inmediatamente volvió a dormirse.

—Gracias. Perdón por molestarte.

—No, está bien. Gracias por ayudarme.

Amdo-san me agradeció con alivio. Mientras sostenía a Jill, asentí con la cabeza en respuesta.

Ah, ella es tan cálida~.

Leonard-sama dijo que, desde que vine, todos han cambiado para mejor, pero para mí, el sol en esta casa es Leonard-sama. Todos los demás, son personas muy agradables e independientes.

Y el tiempo aquí es muy tranquilo.

Mm, espero que estos días continúen así.

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