Al límite – Capítulo 41: Si quieres lamer…

Traducido por Ichigo

Editado por Ayanami


Dándose cuenta de que las latas no podrían abrirse y que Hàn Dŏng no debía quedarse sin comida… Wang Zhong Ding sólo podía morder la bala y ayudarlo.

Hàn Dŏng, oliendo la fragancia saliendo de la lata comenzó a salivar, y quería comerla con sus propias manos.

Wang Zhong Ding lo tomó de la muñeca.

—Espera, voy a buscarte una cuchara.

Como resultado, cuando Wang Zhong Ding soltó su mano, las manos hambrientas de Hàn Dŏng clavaron sus uñas en la lata.

—¿Puedes esperar un momento? —Gritó Wang Zhong Ding al perro.

Ichigo
La traducción daba a entender que Wang observaba a Hàn como un animal, porque no podía controlar su hambre al ver la comida xD. ¿Cuenta como apodo…?

¿Qué es lo que piensas que hizo Hàn Dŏng? En el momento en que Wang Zhong Ding se alejó, se apresuró a manosear las latas abiertas.

La última pudo comerla con una cuchara. Wang Zhong Ding se la ofreció directamente y la terminó. Esta vez, se dirigió a la cocina… en orden de evitar observar escenas asquerosas. Como resultado, Hàn Dŏng lo siguió detrás como un gran perro… mientras caminaba, Hàn Dŏng se inclinaba a la izquierda y la derecha, y sus garras se clavaban en el brazo de Wang Zhong Ding una y otra vez, causando que Wang casi tirara las latas.

Wang Zhong Ding no tenía paciencia para escoltar a Hàn Dŏng. Solo podía sostener las latas en una mano y utilizar la otra para sostener a Hàn Dŏng de la cintura y empujarlo con él.

La puerta de la cocina era un poco estrecha, por lo que era muy difícil para dos hombres que caminaban lado a lado. Wang Zhong Ding dejo que Hàn Dŏng esperara en la puerta, pero Hàn Dŏng no podía quedarse ahí. Wang Zhong Ding avanzó, y observó atrás para asegurarse de que Hàn Dŏng no se golpeara a sí mismo con el marco de la puerta, antes de llamarlo.

—Puedes pasar.

Hàn Dŏng avanzó.

Wang Zhong Ding tomó a Hàn Dŏng nuevamente y le ofreció la lata con la cuchara.

Mientras comía la carne enlatada, Hàn Dŏng caminó lentamente hacia la puerta.

Cuando finalmente se fue… Wang Zhong Ding se sintió aliviado y caminó hacia su escritorio. Como resultado, cuando frenó frente a su escritorio, Hàn Dŏng estaba ahí.

Wang Zhong Ding observó la lata de comida en la mano de Hàn Dŏng que ya estaba vacía. Entonces, la escena de un hombre enojado tomó lugar.

Hàn Dŏng tomó una caja de carne enlatada y se la entregó a Wang Zhong Ding. Éste se demoró por un momento y resistió el impulso de gritar… la tomó nuevamente.

¿Esta vez se irá?

¿Qué piensas que sucedió…? Hàn Dŏng, sabiendo que Wang resolvió el problema con un par de latas, ahora le entregó una caja entera.

El rostro de Wang Zhong Ding se volvió negro por un momento. Lao Tzu se quedó esta noche por su propio trabajo… ¡no para resolver el problema de tus latas!

Pero, a un sonámbulo, ¿cómo puedes explicárselo? Si una persona sonámbula mata a alguien podría ser liberado de sus crímenes. Entonces, ¿cómo podía ser culpado por el fiasco de las latas de carne?

Wang Zhong Ding abrió diez latas a la vez, ¡come! ¡Ve si te dejo comer suficiente!

Como resultado, Hàn Dŏng no se fue, y se sentó a comer junto a Wang Zhong Ding.

¿Cómo se suponía que Wang Zhong Ding cuidara del perro junto a él y se enterrara en su propio negocio…?

Pero “este perro” no quiere estar solo y tiene algo para comer. Algunas veces hacía pucheros, otras chupaba la cuchara con un ruido particularmente fuerte, e incluso la mordía, Wang Zhong Ding estaba muy cerca de golpearle la cabeza.

Wang Zhong Ding dudó que Hàn Dŏng fuera una persona de buen corazón. Cada vez que lo miraba, Hàn Dŏng tenía sus ojos cerrados y no había rastros de falsedad. Wang Zhong Ding, específicamente, revisó la información de este problema… las personas sonámbulas son casi ciegas o medio-dormidas y medio-muertas, ¿cómo es posible que este hombre, con los ojos completamente cerrados, pudiera moverse tan libremente?

Si le hablo, ¿puede responder?

Wang Zhong Ding intentó probar esta teoría.

—¿Está delicioso?

—Si viniera con panqueques… ¡estaría mucho mejor! —Respondió Hàn Dŏng felizmente.

Panqueques… ¡piensas que tienes el derecho a pedirlos! Wang Zhong Ding no respondió a sus palabras.

Después de un tiempo, Hàn Dŏng le alcanzó a Wang Zhong Ding la lata que había sido aplastada, y Wang se las arregló para abrirla con mucho disgusto… más tarde, Hàn Dŏng se estiró de nuevo, y después continuó. Repitió este acto una y otra vez. Una cucharada de carne en mal estado fue sacada de la lata y esparcida frente a Wang.

—¿Quieres comer un poco?

No hubo respuesta.

Hàn Dŏng reveló una sonrisa furtiva.

—¡Hola! Hola… quiero que lo pruebes.

Wang Zhong Ding, simplemente, lo ignoró.

Hàn Dŏng se sintió aburrido y comenzó a comer por su cuenta.

Después de un tiempo, Wang Zhong Ding se levantó para buscar un poco de agua, y descubrió que Hàn Dŏng tenía un poco de salsa en su nariz. Como un paciente del síndrome del desorden obsesivo-compulsivo, Wang Zhong Ding estaba a punto de abrir la boca y decirle que lo limpiara él mismo, pero Hàn Dŏng sacó su lengua.

Pocas personas tienen lenguas que pueden llegar a la punta de su nariz. Hàn Dŏng no podía encontrar la mancha de salsa en su nariz, además no tenía una lengua lo suficientemente larga.

—¿Cómo está ahora? ¿Mi lengua es larga? —Hàn Dŏng preguntó con sinceridad.

Los ojos de Wang Zhong Ding se volvieron fríos.

Como resultado, Hàn Dŏng extendió su lengua de vuelta y, lentamente, lamió alrededor de su boca. Una vuelta a la derecha, otra a la izquierda, una vuelta contrarreloj, y otra como lo hacen las manecillas de éste… con un claro sentido de ritmo.

—Si quieres~ lamerlo de cualquier manera~ Yo puedo lamerlo~

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2 thoughts on “Al límite – Capítulo 41: Si quieres lamer…

  1. CecilianoBueno says:

    Oh! Vamos en camino de algo muy bueno 😏 Quién se dará cuenta de lo que le hace si es de noche y está sonámbulo 😛 Para que lo pueda disfrutar a sus anchas 😍 Pero, no creo que tenga la moral tan relajada 🤔 La verdad me intriga y me encanta ❤️
    Gracias por actualizar 🤗

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