El renacimiento de una estrella de cine – Capítulo 32: Dos tarjetas de visita

Traducido por AlbaAVD

Editado por Ayanami


Si Bai Lang pudo entender ese insulto sutil, entonces, era obvio que Qiu Qian también lo entendiera e inmediatamente, con un movimiento exagerado, tomó con firmeza la mano de Bai Lang.

—Oye, no provoques conflictos en nuestra relación, ¿de acuerdo? O esta noche terminaré durmiendo en el sofá.

Ambos se rieron ante el comentario, pero Bai Lang podía decir que la intención de provocar problemas de Su Quan no era una broma, por lo que, el reproche de Qiu Qian tampoco lo era.

Los otros dos en la sala, Wang Yun y Lin GongCheng, también entendieron la situación. No parecían muy sorprendidos por el comportamiento de Su Quan, sin embargo, miraron a Bai Lang con más curiosidad.

Después de ser reprendido, Su Quan se encogió de hombros ligeramente.

—La verdad es la verdad, todos nosotros tenemos envidia, pero ni siquiera nos dejas tocar el tema —Sabía que sería perdonado fácilmente debido a sus palabras si sacaba la carta del viejo amigo.

Qiu Qian lo miró con una vaga sonrisa en su rostro. Sostuvo la mano de Bai Lang, con sus dedos entrelazados y le dio un gran beso en el dorso de la mano.

—Muy bien, no tengo más remedio que dejar que ustedes sigan sintiendo envidia de ahora en adelante.

Su Quan fingió suspirar ruidosamente, como si no pudiera tolerarlo más.

—Solo mírate —chasqueó la lengua un par de veces a modo de burla.

Todo pareció volver a la normalidad, como si el intercambio anterior no hubiera sucedido.

Wang Yun, que estaba sentado a un lado pareció confirmar algo en su mente. Sacó su tarjeta de presentación para cambiar de tema.

—Justo ahora, mi presentación no estuvo completa. Soy Wang Yun, y esta es mi tarjeta de presentación. Es un honor conocerte. Si necesitas algo, no dudes en llamar al número que figura en la tarjeta.

El acto de presentarse personalmente y dar una tarjeta de presentación no era especial en sí, si no la oración que indicaba que podía llamarlo en cualquier momento, lo que daba a entender que parecía reconocer la relación entre Bai Lang y Qiu Qian. También que estaba tratando de suavizar el ambiente por el comportamiento anterior de Su Quan.

Bai Lang volvió a mirar a Wang Yun y vio como le lanzaba una mirada rápida a Qiu Qian. Apartó la mirada y fingió que no vio nada, aceptó cortésmente la tarjeta de presentación.

Lin GongCheng vio lo que estaba sucediendo y se apresuró a dar su tarjeta de presentación también. Su actitud se volvió mucho más amigable.

—Recuerdo que el Viejo Qiu mencionó que trabajas junto a Xiao Hua. En el futuro te estaré molestando para que la cuides. Si ves flores, frutas o cualquier tipo de esas cosas en su oficina, debes avisarme de inmediato —Después de dar su tarjeta de presentación, también sacó su teléfono móvil. —¿Cuál es tu número de teléfono? Te enviaré un mensaje para que puedas guardar el mío.

Esta velocidad para acercarse hizo que Bai Lang se congelara un poco. Qiu Qian se rió y dijo:

—Dáselo. Él es un tipo bastante útil. Es dueño de una empresa de seguridad. Si te encuentras con un acosador o un hacker, puedes contactarlo.

—No hay problema, podemos cuidarnos unos a otros —Lin GongCheng asintió con la cabeza vigorosamente. —Pero también me enteré que tienes a Er Hong siguiéndote. Él puede encargarse de la mayoría de las cosas maravillosamente, esto gracias a que entrenó bajo mi mando en mi empresa.

Bai Lang se sintió sorprendido. Dio su número de teléfono y luego miró detenidamente las dos tarjetas de presentación que tenía en sus manos.

Una mirada y su corazón no pudo evitar saltar.

Por un lado, en la tarjeta de presentación de Lin GongCheng, las palabras Wei An Security estaban impresas en letras grandes. Pudo reconocer la empresa como el líder en la industria de seguridad privada, compitiendo por el primer puesto a nivel nacional. Y el puesto de Lin GongCheng era el de CEO. Parece que la frase “pájaros del mismo plumaje vuelan juntos”, era cierta. Un gran jefe solo podía estar junto a otros jefes.

Sin embargo, fue la otra tarjeta de presentación, la de Wang Yun, la que llamó su atención.

Wang Yun, Hospital Ren Shou. Él era cardiólogo.

Aunque no era el mismo lugar donde buscó tratamiento en su vida anterior, que era el Hospital Universitario, fue suficiente para estimular la psique de Bai Lang.

Después de todo, hasta ahora, él aún no había decidido si contarle o no a Qiu Qian sobre su enfermedad.

Al principio, cuando le había dicho que “lo intentaría”, no había pensado demasiado en la duración de su relación. Si se separaban dentro de tres a cinco años, no tenía sentido hablarle de su enfermedad.

Pero después de tener intimidad día tras día y noche tras noche, ese pensamiento hizo que se sintiera culpable, ya que parecía que no confiaba en Qiu Qian y no tenía fe en su relación. Pero si cambiaba de opinión y lo admitía con franqueza, también tendría que afrontar los dolores de cabeza y preocupaciones que eso conlleva.

Según su médico de cabecera anterior, el Dr. Fang YingQi, su enfermedad se debió a una predisposición genética. No era un caso severo, pero tampoco era uno trivial. Si no fuera porque Bai Lang había desobedecido por completo las órdenes del médico acerca de dormir bien y evitar el estrés en los últimos días de su vida anterior, y en su lugar hubiese seguido el plan de tratamiento que le había dado, sin ningún problema, habría podido vivir una o dos décadas más completamente.

Había que mencionar que Fang YingQi era el cardiólogo de mayor rango de ese hospital y también uno de los mejores especialistas del país. Su diagnóstico no sería incorrecto. Así que después de su renacimiento, todavía fue a verle en busca de tratamiento. Debido a que su enfermedad se descubrió temprano y su tratamiento comenzó antes, en esta vida su situación debería ser incluso mejor que en su vida anterior.

Entonces, si en esta vida abriera la boca y le contara sobre una enfermedad que sólo le causaría problemas en unos diez o veinte años, sería demasiado sospechoso, y no importa cómo lo mirara, parecía estar preocupando innecesariamente a los demás. Sin embargo, nada era completamente seguro y si, por casualidad, en esta vida también empezara temprano… entonces, ¿qué haría Qiu Qian? ¿Su forma de pensar era demasiado egoísta?

Lo pensó una y otra vez, después de que su relación se volvió más estable, el conflicto en su corazón también creció.

Entonces, cuando vio la tarjeta de presentación de Wang Yun, no pudo evitar que su expresión cambiara.

Qiu Qian, que estaba sentado a su lado, lo notó y se acercó más.

—¿Sucede algo?

Bai Lang se recompuso a sí mismo. Levantó la cabeza y sonrió.

—No es nada.

La mirada de Qiu Qian vaciló ligeramente, pero no tuvo tiempo de indagar en el tema antes de que el Qiu XiaoHai en su regazo comenzara a moverse.

La cabeza de Qiu XiaoHai se movió y luego levantó la mano para frotarse los ojos. Despertando lentamente de su sueño.

Con una expresión confusa su mano se frotó perezosamente sobre su rostro.

Qiu Qian le ayudó a levantar la manta que se había caído ligeramente. Inclinó la cabeza hacia él y preguntó:

—¿Dormiste lo suficiente?

Qiu XiaoHai parpadeó adormilado. Se frotó un poco contra Qiu Qian y dijo con una voz triste:

—Me duele el cuello…

—Has estado acostado de tu lado izquierdo todo el tiempo. Simplemente gira a la derecha y no te dolerá más —Qiu Qian palmeó a su hijo.

Con un pequeño Oh cambió su posición al lado contrario. Luego, vio a Bai Lang que estaba sentado a la derecha de Qiu Qian y su rostro se iluminó. Llamó suavemente:

—Ah Bai, ¡viniste!

Bai Lang extendió la mano y frotó el cuello de Qiu XiaoHai.

—¿Todavía duele?

Qiu XiaoHai inmediatamente giró su cuerpo lejos de Qiu Qian y extendió sus brazos hacia él.

—Ah Bai, abrazo…~

Qiu Qian ofreció inmediatamente a su hijo.

—Tómalo. Este cerdito me ha aplastado durante tanto tiempo que me he quedado adormecido.

Bai Lang, naturalmente, tomó al pequeño en sus brazos.

Qiu XiaoHai cambió a los brazos de Bai Lang. Envolvió sus brazos alrededor del cuello de Bai Lang y no se olvidó de darse la vuelta y protestar:

—No soy un cerdito.

Qiu Qian hizo un ruido de Ja.

—Sí lo eres, ya qué comes la misma cantidad que un cerdo.

—Eso… Eso es porque la comida de mamá es deliciosa —Qiu XiaoHai utilizó su mejor esfuerzo para defenderse. Después, metió su cabeza bajo la barbilla de Bai Lang y actuó malcriado. —Ah Bai, tengo hambre. Quiero comer bollos de conejo al vapor.

—Solo aguanta un rato más, hijo —Qiu Qian negó con la cabeza.

Lin GongCheng, que también tenía una hija, se reía a carcajadas.

—Este niño parece haber cambiado por completo. ¿Antes no era terriblemente tímido y no dejaba que nadie lo alzara? Y ahora se queja de tener hambre.

La sorpresa también estaba en todo el rostro de Wang Yun.

—¿No estaba siendo criado por una niñera? Parece muy cercano a Bai Lang.

Qiu Qian estiró su cuerpo. Envolvió un brazo alrededor del respaldo de la silla de Bai Lang, como si envolviera a las dos personas al mismo tiempo.

—Oh, ¿no lo mencioné antes? Ahora mismo estamos viviendo juntos.

Todas las caras de estas personas se congelaron. Lin GongCheng resultó herido de inmediato y gritó:

—¿Estás tratando de hacer que los demás tengan envidia hasta la muerte? También quiero vivir con Xiao Hua y mi niña, ¡Demonios!

Su Quan, que estaba sentado a un lado, todavía lucía la sonrisa benevolente de un anfitrión. Sin embargo, su mirada abatida escondió su expresión real.

Después de un momento, finalmente dijo:

—Si tienes hambre, pidamos que traigan la comida. No queremos que Xiao Hai tenga hambre.

♦ ♦ ♦

Después de un rato…

No se sabía si fue por coincidencia o intencional, pero la mayor parte de la conversación en la mesa giró en torno a Xindao. Principalmente, Su Quan era quien lideraba la conversación. Después de hablar de los viejos tiempos, pasó a hablar de las noticias actuales del lugar. Estos viejos amigos de la misma ciudad natal tenían muchos temas de conversación en común. Bai Lang simplemente se sentó a un lado y escuchó sin intervenir mucho.

Sin embargo, Bai Lang tampoco tuvo muchos momentos libres. Era como si Qiu XiaoHai hubiera estado reprimiendo la conversación de un día entero. Charlando con entusiasmo con él.

Desde lo que sucedió después de que salió de su casa hasta la natación que había hecho antes de quedarse dormido, Qiu XiaoHai insistió en volver a contarlo de principio a fin.

También, en la mesa de la cena había una amplia variedad de mariscos como pescado, camarones y cangrejos. Eran del tipo de comida que era un poco difícil de comer.

Entonces, mientras Bai Lang estaba ocupado respondiendo al relato de Qiu XiaoHai, sus manos estaban trabajando en abrir las conchas y sacando huesos.

En la mesa redonda, Qiu XiaoHai estaba sentado entre Qiu Qian y Bai Lang. Bai Lang estaba ocupado sirviendo al pequeño maestro, pero el gran señor Qiu Qian también logró que le dieran varios camarones grandes ya sin cáscara. Por lo tanto, él se hizo cargo de la tarea de obtener comida de los otros platos para los tres. Las tareas internas y externas se distribuyeron de manera uniforme, todo parecía natural y armonioso. El resto de las personas sentadas en la mesa los miraron y no pudieron evitar pensar acerca de la situación.

Como Qiu XiaoHai no bajó la voz al hablar con un tono infantil, Lin GongCheng, que estaba sentado cerca, no pudo evitar escuchar a escondidas y, lentamente, se involucró en la conversación y se mostró divertido. Particularmente, cuando la parte en la que Qiu XiaoHai estaba hablando de cambiarse a sus nadadores y dijo, “no estamos durmiendo, ¿cómo es que también necesitamos desnudarnos?” Estas palabras hicieron reír a Lin GongCheng con tanta fuerza que casi se ahoga.

Así, lentamente, la conversación sobre Xindao se desvaneció y la atención de la audiencia se centró en Qiu XiaoHai.

En este momento, desde que Bai Lang y Qiu Qian estaban presentes, la valentía de Qiu XiaoHai aumentó mucho y, por lo tanto, comenzó a charlar más abiertamente con estos tíos que no conocía bien.

Lin GongCheng tenía una hija, por lo que estaba familiarizado con los niños. Se apresuró a representar a los demás para hacer preguntas.

—Hermanito, ¿cuántos años tienes? —Preguntó este tío extraño.

—Cinco.

—¿Cuál es tu nombre, ah?

—… Qiu XiaoHai—. Qiu XiaoHai estaba un poco confundido. ¿No lo había llamado antes por su nombre?

—¿Qué tipo de actividades te gusta hacer normalmente?

Qiu XiaoHai hizo una pausa. Bai Lang le tradujo.

—Está preguntando lo que te gusta hacer después de terminar la escuela.

—Oh. Me gusta ver dibujos animados, comer, hacer mi tarea, darme una ducha, escuchar una historia y luego irme a dormir.

Qiu XiaoHai inclinó la cabeza y enumeró obedientemente en orden las cosas que hizo.

—¿Tienes tarea? ¿No tienes solo cinco? ¿Puedes siquiera escribir? —Lin GongCheng fingió estar muy sorprendido.

—Ya puedo escribir mi nombre y… ¡Oh!  ¡Y también los números! ¡Ah Bai me ayuda a escribirlos!

—Eso está muy bien. Entonces, ¿hay alguna niña que te guste en la escuela?

—¿Por qué preguntas eso? Él no es como tú —Wang Yu intervino.

—Pero es el hijo del Viejo Qiu —Lin GongCheng agitó la mano.

Tal como se esperaba, Qiu XiaoHai respondió honestamente:

—Me gusta Ah Zan, pero él no es una niña.

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