¡¡Gotas~!! La historia de la Princesa de la Fragancia~ – Acto 7: Un pétalo de color carmesí claro y una carta

Traducido por Ichigo

Editado por Dimah


—El prototipo de contenedor de vidrio fue completado. Cordelia recibió ese mensaje de Ronnie cinco días después de haber ido a la ciudad.

Eso fue lo primero que el mago le informó a Cordelia cuando apareció frente a ella, y luego sugirió.

— Me gustaría invitar al Maestro a la mansión, pronto. ¿Estaría bien?

—¿No puedo ir a la ciudad?

—No puedes. El Maestro me matará, así que por favor, deme un respiro. Si no está bien invitarlo aquí, entonces por favor considere que no podrá recibir el contenedor.

Recientemente, al terminar las clases matutinas, Ronnie está brindándole entrenamiento básico en magia de análisis a Cordelia, en el nuevo laboratorio que recibió de Elvis. El actual laboratorio era originalmente uno de los edificios independientes, con una estructura de dos niveles y un sótano.

Debe haber sido renovado ya que todos los pisos ahora sólo tenían una habitación. Era un laboratorio útil, equipado con sillas y escritorios; incluso había un baño en el primer nivel.

Cordelia usaba todo el primer piso para experimentos y una parte del segundo se convirtió en un almacén. Aún no había usado el sótano, pero planeaba convertirlo en un depósito.

Pero padre, ¿cuándo preparó todo esto? Su hija está impresionada.

Este regalo, al igual que el invernadero, que fue modificado sin ser notado, aunque ella siempre estaba en casa, la asombró.

Pero no podía permanecer sorprendida. Su sentido de propósito se agrandó dentro de ella al recibirlo. Con esto, ¡puedo hacer rápidamente el cataplasma para mi padre! Se sintió encantada por las excelentes noticias que Ronnie le había traído; después de todo, si no hubiera herramientas, no podría hacer ningún proceso.

Sin embargo, se sentía un poco decepcionada de que el Maestro fuera a entregar el recipiente. Quería, cuando fuera a buscar las herramientas a la ciudad, aprovechar para ver el pueblo y su paisaje, ya que no le fue posible conocerlo la última vez. En la salida anterior, tuvo un tiempo libre antes de entrar al taller, pero no fue suficiente para que pudiera recorrer la ciudad. Los comerciantes que visitaron la mansión le hablaron de los productos populares, pero había muchas cosas que no podía entender a menos que las viera con sus propios ojos. Fue su historia de entrada, pero la mayor parte de ella era sólo porque estaba francamente interesada en los productos…

Le fue difícil sugerirlo al ver lo firme que Ronnie sacudía la cabeza y la palidez ante sus palabras. Entonces, Cordelia dejó de pedir lo imposible.

No era divertido, pero no era como si no entendiera la razón por la que se negaba.

Los acompañantes incógnitos de una dama, tenían que asegurarse de que no pasara nada “por casualidad” y encima, Elvis estaba en casa, a diferencia de la última vez. Para evitar que su padre se enterara, tampoco podía encontrarse con ninguno de los otros sirvientes de la ciudad por azar. En resumen, el riesgo de que él descubriera que se había escapado era muy alto. No era irrazonable que Ronnie estuviera tan poco dispuesto.

Para empezar, sentía que él la miraba como si fuera una alborotadora. —Definitivamente no se comportará, ¿verdad?—, la miró así.

Ella no diría nada egoísta que no le gustara.

Sí, es por eso que mantuvo el autocontrol en este caso.

Ser capaz de leer entre líneas y entender el “tiempo, lugar y ocasión”, era también una habilidad indispensable para una dama. Por eso, no importaba cuántas veces el mago groseramente y como si estuviera impresionado dijera: —Señorita, no tiene talento para la magia del análisis, ¿verdad?—, la damita lo eludió con una sonrisa irónica. —No hay necesidad de decirlo así; podrías haberlo dicho un poco más indirectamente…— Ella definitivamente no diría algo así. Era el profesor que había pedido y creía que lo que él decía era probablemente correcto. Cordelia no podía entender realmente la magia de la que hablaba Ronnie.

Cuando usaba la magia, mayormente percibía e imaginaba el “color de la magia de poder”. Hacerlo en un color bonito, con una atmósfera como si sus sentidos se mezclaran con los colores; eso fue también lo que su tutor le enseñó.

Pero la magia de análisis que Ronnie le enseñaba era lógica. Parecía que el poder mágico que ella percibía como colores tenía cada uno su propio nombre, similar a los elementos químicos, y las combinaciones se utilizaban de la misma manera que las fórmulas químicas.

Como ella también era una persona de ciencia, en su vida anterior, no era que fuera mala con las fórmulas químicas. Aún así, no pudo adaptarse al cambio repentino en la forma de usar la magia. Sin embargo, los componentes mágicos se separaban a menudo durante el análisis y, en el caso de ella, los resultados eran desastrosos si se utilizaba la magia ya que eso dependía de su intuición. Incluso si comprendía que estaban conectados entre sí como fórmulas químicas, todavía no podía seleccionarlos y analizarlos con magia. Con todo, lo practicó en varias ocasiones… ¿Cuántas veces corté perfectamente las hojas en dos partes iguales con magia de análisis, apuntando solo al poder mágico?

Empero, aunque no pudiera analizar nada, como dijo Ronnie antes, no habría ningún problema si se lo dejo a los magos que trabajan en la Casa Pameradia, así que no tenía nada por qué preocuparse.

Pero, también tenía la disposición de querer ser capaz de hacer algo, a menos que supiera que efectivamente no era capaz. No quería el pretexto de son “debilidades”, como una bella dama. Independientemente de si podía hacer cosas técnicas o no, quería al menos ser capaz de hacer lo básico. Así que aunque no pudiera hacerlo ahora, quería llegar a un punto en el que pudiera lograrlo en el futuro; Cordelia sonrió a Ronnie mientras esa pequeña pasión ardía en su interior.

Espera, algún día podré hacer un magnífico análisis. 

—Diga señorita, su sonrisa me da escalofríos; es exactamente lo mismo que cuando el maestro se enfada.

—Estoy segura de que es sólo tu imaginación. Más importante aún, estás llamando al Maestro aquí, ¿no es así?, cuanto antes lo llames, mejor. Si puede venir hoy, entonces quiero que venga hoy. Si no puede venir, entonces que sea en una tarde, la más conveniente para el Maestro.

—Ya entiendo. Bien, entonces le enviaré un mensaje, pero lo más probable es que venga enseguida si se lo dices. Mencionó que quería entrar en los terrenos de la casa del Conde, después de todo… Lo siento si viene oliendo a alcohol —añadió Ronnie maliciosamente.

Se escuchó un leve llamado en la puerta mientras hablaba con Ronnie.

—¿Emina? Entra.

—Disculpe, Señorita Cordelia.

Emina informó a Cordelia con una ligera pero elegante reverencia:

—Vernoux está aquí.

—Parece que te estás divirtiendo mucho, Dilly.

Al mismo tiempo, la cara de Vernoux se asomó por detrás de Emina.

—Oh Dios, ¿Vernoux? Ha pasado mucho tiempo, ¿verdad?

Incluso si ella hubiera dicho que había pasado mucho tiempo, sólo habían pasado unos cinco días. Sin embargo, él venía sin anunciarse una vez cada tres días desde que se conocieron, así que ella pensó que el intervalo entre sus visitas había sido más largo esta vez.

Además, vino solo. Parecía bastante acostumbrado a salir de incógnito… ¿Está bien la Casa del Marqués?

—Realmente quería venir antes; pero tuve que manifestar y escribir reflexiones muchas veces.

—Siento oír eso. ¿Reflexionó correctamente?

—La próxima vez, me escabulliré sin causar problemas.

Vernoux dijo, encogiéndose de hombros; no había reflexionado en absoluto.

Cordelia pensó que su potencial era aterrador ya que es un verdadero niño de ocho años. Seguramente se convertirá en una persona astuta que avergonzará a los adultos con sus intrigas. Se dio cuenta de que debía tener cuidado de no bailar en la palma de su mano.

—Señorita, me disculparé.

Ronnie se excusó mientras Cordelia estaba hablando con Vernoux. Se inclinó y salió de la habitación.

Parecía que retirarse cuando había visitas, estaba perfectamente claro en la cabeza de Ronnie.

—Sí, por favor, descansa en tu habitación —respondió ella. En resumen, “Continuaremos después de que Vernoux se marche”.

Todo indicaba que había transmitido sus pensamientos a Ronnie, quien sonrió irónicamente al salir del laboratorio. Probablemente iba a tomarse el tiempo para hablar con el Maestro.

—Emina, los dulces… y el nuevo té que ha llegado. Por favor, tráelos.

—Como desees, señorita.

—Bueno, entonces joven Vernoux, la silla puede ser un poco incómoda, pero por favor, tome asiento.

Cordelia sugirió que Vernoux se sentara. La silla de madera que le gustaba a la joven dama, había sido fabricada sofisticadamente, pero no estaba tapizada con terciopelo, así que era dura. No es el tipo de asiento que los nobles solían usar.

Sin embargo, como puede esperarse del heredero de un marqués, se sentó elegantemente sin quejarse.

—¿Este tono es del árbol de Juglis? Es la primera vez que veo una silla como esta, pero se siente bien al tacto. Es una especialidad del feudo de Pameradia, ¿verdad? —declaró.

Parecía que conocía un buen producto, aunque era un niño. Además, se notaba que tenía un conocimiento considerable, ya que entendía las especialidades de otros feudos e incluso podía adivinarlas correctamente con sólo verlas.

La señorita pensó en el dicho, “No juzgues un libro por su portada”, probablemente se refería a eso. No, en el caso de Vernoux son más sus acciones que su apariencia, pero posiblemente significaba algo así.

—El nuevo té de hojas, ¿correcto? Hacerlos llegar directamente a la mansión de la dama significa… ¿que usted misma negoció con los comerciantes?

—Sí. Puedo garantizar el sabor.

—Estoy deseando que llegue.

—Así que… ¿Para qué clase de negocio has venido hoy?

El chico siempre venía por la confitería y para matar el tiempo. Cordelia pensó que hoy también sería lo mismo, y pidió el té y la confitería, pero fue solo para asegurarse.

Sin embargo, esta vez, Vernoux tenía un propósito diferente al habitual.

—He venido a entregar algo hoy. Si es posible, quiero llevarme la respuesta conmigo, así que me gustaría que escribieras una. Por supuesto, tomaré el té y los dulces.

—¿Entrega? ¿Una respuesta… no es así?

Cordelia ladeó la cabeza confundida y Vernoux le entregó un sobre blanco.

Era un simple sobre sin el nombre del destinatario ni la firma del remitente.

—¿Esto es?

—Es de Gille dirigido a Dilly. Si es posible, por favor, léalo ahora.

Vernoux dijo eso y Cordelia pensó en buscar un abrecartas, pero de repente pensó en otro método que quería probar; apuntó a la punta del sobre y lanzó la magia del análisis.

Entonces, la parte superior de la carta fue cortada por su magia, al igual que con las hojas, el sobre fue abierto bellamente.

Se usó para algo distinto del propósito original, pero esto también podría ser útil.

—Es una forma muy interesante de usar la magia. ¿Es elemental desarmarla?

—Es un secreto.

Cordelia mintió; no quiso decir que fracasó. Entonces, sacó el documento que había en el interior.

El papel, a diferencia del sobre blanco del exterior, era de color rosa claro. Lo siguiente que miró no fue la escritura, sino los pétalos que estaban incrustados en la esquina inferior derecha.

Eran de una rosa.

Los pétalos parecían transparentes en el fino, pero de alta calidad, papel. Cordelia no podía imaginar el proceso utilizado para llegar a un resultado tan superior. Sin pensarlo demasiado, su voz se escuchó involuntariamente.

—Bonito.

—Bueno, no me importa que te fascine el papel de escribir, pero lee el contenido también.

—Está siendo un poco impaciente, joven Vernoux…

Justo cuando comenzaba a sentirse impresionada, Cordelia dirigió su atención a la escritura.

La caligrafía de la carta era tan nítida como un cuaderno, y no se parecía en nada a la letra de un niño. Sin embargo, se dio cuenta de que la había escrito con un poco de prisa. Eso también era evidente por el contenido de la misiva.

Antes que nada, por favor disculpa que escriba de una manera que se desvíe de la formalidad. Acababa de enterarme de que Vernoux le visitará, señorita Dilly, así que inmediatamente me apresuré a recoger mi bolígrafo.

Cordelia sonrió un poco irónicamente al ver cómo empezaba la carta.

Vernoux siempre visitaba sin previo aviso.

Esta vez, probablemente se había decidido y estaba de humor para visitar. No tenía duda de que Gille se había precipitado a terminar la carta para confiarla a Vernoux.

Con eso en mente, continuó leyendo.

Muchas gracias por el otro día. Al recordarlo, considero que fue una acción impulsiva y vergonzosa, he reflexionando sobre las acciones que yo, ignorante de la ciudad, debería haber tomado.

Tenía la intención de mantenerme tranquilo hasta ahora. Sin embargo, me gustaría aprender a hacer juicios sólidos, como usted y Vernoux.

Aún no sé cómo agradecerle suficientemente, pero adjunté un marcador con esta carta. Es la primera vez que hago algo así, bajo la guía de mi madre.

Desde que escuché que te gustan las flores, rezo para que sean de tu agrado.

La carta estaba bien escrita considerando su prisa. Miró dentro del sobre una vez más y vio un hermoso marcador de rosas rosa prensado, aunque sólo había unos pocos pétalos.

—Es hermosa.

Cordelia volvió a hablar en voz baja y Vernoux se rió.

—Gille, ese tipo, estaba muy preocupado por eso. En realidad dijo que quería escribir una carta más apropiada. Pero no se lo dije.

—No, me gustan las cartas como ésta, ¿sabes?

En realidad le gustaban más las cartas que se alargaban, pero como era de esperar, no llegó a decir eso en voz alta.

—Si no te importa, por favor escríbele una respuesta. Si lo hace, creo que le dará algo de tranquilidad. Antes estaba muy nervioso.

—Dejemos a un lado el asunto de que esté nervioso… lo entiendo.

—Dilly, eres muy extraña, ¿verdad? Este tipo de estilo de escritura, probablemente no pueda escribirlo aunque lo intente. ¿Puedes hacerlo?

—Planeo vivir de acuerdo a las circunstancias, ya ves.

Cordelia le pidió a Emina que trajera algo de papelería.

Su papelería no era tan inusual como la de Gille, pero había varias en colores pálidos. Eligió uno azul celeste de entre la colección existente. Tenía una ligera marca de agua de nube, era su favorita.

Era del mismo color que el cielo el día que fue a la ciudad. Escogió un azul oscuro para el color de la tinta.

No soy muy buena escribiendo, así que estoy un poco nerviosa…

Se había esforzado mucho por escribir bien, pero también era mala escribiendo en su vida anterior. Sin embargo, la escritura sería necesaria para su futuro. No sería bueno para ella no ser capaz de escribir.

Parecía que incluso Vernoux tenía en cuenta su privacidad y no percibió que fuera a echar un vistazo a lo que escribía.

Cordelia lo confirmó y exhaló, luego comenzó a escribir vigorosamente con su pluma.

En primer lugar… ¿Quién era el que debía reflexionar?

Señor Gille, me han dicho que escriba rápidamente mi respuesta, así que dejaré de lado las formalidades también. Muchas gracias por el maravilloso marcador de libros. Lo usaré con cuidado.

Si me pide que sea descarada, entonces la reflexión excesiva tampoco es buena. En primer lugar, aunque le di un sincero consejo en ese momento, no fue como si todo lo que dijimos el señorito Vernoux y yo fuese lo correcto. Más bien, creo que he dicho demasiado. No tengo el coraje que usted tiene. Por eso salir delante de una chica y protegerla como tú lo hiciste es algo que no puedo hacer.

Y estoy segura de que la chica que salvaste te veía muy bien, como un príncipe de cuento de hadas.

Si hubiera estado en su lugar, creo que me habría sentido así.

Por favor, déjame imaginar que si tu valentía actual se hubiera mezclado con un juicio tranquilo, entonces sin duda te convertirás en un hombre aún más increíble.

Cornelia continuó escribiendo… Pero tan pronto como llegó a este punto, se detuvo y pensó que era un poco exagerado. Lo reescribiré, después de todo; ella pensó eso y dobló la carta que había escrito hasta ahora. La dejó a un lado, tomó un nuevo papel e intentó entintar el nuevo papel; pero de repente vio una mano que llegaba desde el borde de los ojos y la detuvo con su mano izquierda.

—Señorito Vernoux, por favor, aleje su mano.

—No es como si estuviera… llena de errores, ¿verdad?

Cordelia apeló a Vernoux, con lo que probablemente fue la mejor sonrisa que pudo hacer, pero el muchacho también le respondió con la sonrisa más deslumbrante que tenía.

—Porque está lleno de errores, me preocupará si entregas esto.

—No, no. Es precisamente porque es la primera carta que escribiste que contiene tus verdaderos sentimientos y por lo tanto tiene un significado… O eso dijo papá.

—Señorito Vernoux, ¿no es usted quien no escucha las historias del Marqués?

Si otros los veían, entonces ambos tenían maravillosas sonrisas en sus caras, pero era transparente para ellos que se asemejaban a un zorro y un mapache. Originalmente, Vernoux no era el enemigo natural de Cordelia, pero ella también pensaba que era suficiente enemigo en partes que no implicaban su vida.

En primer lugar, las habilidades cognitivas de Vernoux no son las de un niño de ocho años. ¿Es esto lo que llaman un niño prodigio?

Sus manos temblaban cuando ambos se negaron a dar un paso atrás. La diferencia de poder probablemente sería evidente si ya hubieran pasado diez años en el futuro, pero hasta ahora, no tenían diferencias en su físico.

Sin embargo… Había una disparidad en la fuerza física.

Como ella pensó, existía diferencia de fuerza entre Vernoux, que era un niño, y Cordelia, que era una señorita.

—¡¡Eh, Vernoux!!

—No miraré el contenido. No pienso ser tan torpe.

—¡Ya tienes bastante poco tacto!

Cordelia miró a Vernoux, quien ya había metido la carta en el bolsillo de su pecho, y suspiró.

Probablemente no podría sacarla del lugar donde la había puesto, y no quería mostrar la apariencia de una señorita nerviosa.

Cordelia se aclaró la garganta. En primer lugar, tenía que recuperar la carta.

—Vernoux, al menos ponla en su sobre.

—¿Sobre? Oh, claro.

—Aah, pero antes de eso… olvidé escribir algo, así que por favor devuélveme la carta una vez más. Lo escribiré.

—Si es necesario, entonces añádela a otra hoja de papel.

—Está bien después de todo…

Desafortunadamente, sus esfuerzos por recuperar la carta fueron fácilmente rechazados.

Como era de esperar, este tipo es agudo. 

Y tiene una mala disposición.

Cordelia se rindió y le entregó a Vernoux un sobre del mismo color que el papel de escribir. De cualquier manera, estaba en medio de escribir un párrafo, pero culpemos de eso a él también. 

Justo cuando lo pensó, Emina apareció de la nada y los llamó.

—Hoy hay pastel de chocolate.

Un pastel de chocolate bien cortado fue colocado en un plato simple. La parte superior de la torta estaba decorada con una pequeña cantidad de pan de oro y unida a la crema blanca pura batida. Cordelia miró el pastel con ojos brillantes, como si fuera lo único que había en la habitación.

Vernoux tampoco ocultó su emoción.

—Se ve delicioso —dijo él—. Como siempre, estoy celoso de los manjares de aquí. Las cosas dulces rara vez aparecen en mi casa.

—¿No le gustan mucho las cosas dulces al Marqués?

—A mamá no le gustan, no a papá. No le agradan porque la harán engordar, se enfurruñaría inmediatamente en cuanto papá y yo las comiéramos.

Parece que incluso en este mundo, la dieta es un tema eterno para las damas.

Bueno, no fue tan sorprendente ya que los corsés existen en esta realidad. Pero, no creo que se pueda comer hasta el punto de engordar mientras se lleva un corsé… Las tentaciones pueden ser más grandes que la presión de la cotilla.

Sin embargo, si ese fuera el caso, entonces podría llegar el día en que las hierbas de desintoxicación sean útiles también… Cordelia tomó nota de ello en su mente.

—¡Oh, es cierto!

—¿Pasa algo?

—Dilly, dijiste que el Conde era tu tipo, pero ¿los caballeros también son tu tipo?

¿Qué fue todo esto de repente?

Cordelia sospechaba, pero probablemente fue una pregunta inocente hecha por un niño. Pudo haberla formulado porque quería aprender de la frialdad de los hombres adultos. En ese caso, contestar solo con sus preferencias probablemente estaría un poco lejos de lo que él esperaba. Cordelia pensó e intentó contarle las preferencias de una típica dama.

—Veamos, Emina. Generalmente, pienso que los caballeros son preferidos por las damas. ¿Qué piensas tú?

Emina estaba un poco sorprendida de que la hubieran arrastrado a la conversación, pero no hizo evidente su conmoción. Solo abrió ligeramente los ojos y luego respondió lentamente.

—Déjame ver. Creo que muchos caballeros son idolatrados por las damas debido a su poderosa aura, su destreza marcial y sus modales corteses.

—También estoy de acuerdo con Emina… Así es como es, Vernoux. Incluso las mujeres adultas como Emina admiran a los hombres que son caballeros.

—No, no quería escuchar la opinión general…

Vernoux había escuchado a las dos hablar y dijo eso, Cordelia pensó que estaba siendo tímido y no se preocupó por eso. Le interesaba, pero posiblemente sólo quería llevar una armadura de caballero.

—Si preguntabas por mi gusto personal y no por la opinión general, entonces… veamos, creo que prefiero a la gente que no miente demasiado.

Por supuesto, Cordelia no creía que todas las mentiras fueran malas.

Ella misma, pensaba que las circunstancias podían justificar una mentira. Por lo tanto, no consideraba a todas las mentiras erróneas, pero pensaba que debían ser mínimas. Al menos, eso era lo que esperaba de la gente que estaba involucrada con ella. Quería eliminar cualquier posibilidad de verse envuelta en problemas innecesarios. Era extremadamente cautelosa con la información, ya que sabía que su futuro estaba lleno de fatalidad.

Pero no había una forma de que le dijera eso, así que Cordelia dio una respuesta no comprometedora.

En primer lugar, no debería ser inusual que le guste una persona honesta. Por eso le contesté así… Pero, ¿me lo imaginé cuando vi que las comisuras de su boca se movían? Cordelia pensó en eso cuando estaba a punto de beber un poco de té, pero de repente volvió su mirada al marcador que Gille le había dado. Es hermoso, no importa cuántas veces lo mire.

—Eso…, ¿te gusta tanto?

—Sí. Las rosas son encantadoras, ¿verdad?

Le encantaban las rosas incluso en su vida anterior, pero desde que renació como Cordelia, sintió que le gustaban aún más. Las rosas plantadas en la Casa Pameradia eran muy hermosas. Sin embargo, más que impresionarse por su belleza, Cordelia se sentía tranquila cuando miraba el jardín. Era un espacio en el que podía relajarse… lo sentía con mucha fuerza.

Por eso pensaba así.

Un día, yo también haré aceites esenciales de rosas. Pero, se necesitan cincuenta pétalos para una sola gota de aceite. 

Imaginó que sería un desafío buscar una especie adecuada, y todavía tenía mucho en lo que trabajar. Pensó que valdría la pena, pero necesitaba una cantidad significativa. Ciertamente sería difícil.

—¿Qué pasa? Pareces seria.

—No, con el tiempo necesitaré un gran número de rosas, así que estaba pensando en hacer un jardín de rosas.

—¿Rosas? Si son rosas, entonces puedes conseguir muchas si se las pides a Gille.

Cordelia ladeó la cabeza confundida cuando Vernoux dijo eso.

—¿Sabe el señorito Gille mucho de flores?

—Ah… No, en lugar de decir que es Gille, es su madre. Se esfuerza en mejorar su investigación, así que también tiene flores que no están en el mercado.

—¿Flores que no están en el mercado? Es increíble, pero si ese es el caso, no sería fácil para mí obtener algunas, ¿verdad?

Sería diferente si pertenecieran al propio Gille, pero eran de su madre, y posiblemente sería difícil le entregara sus materiales de investigación. Ella tampoco era muy cercana a Gille, así que dudó en pedírselo. En primer lugar, le resultaba difícil pensar que la madre de Gille cultivaba muchas rosas para la investigación, y no sabía si habían sido probadas o no.

Sin embargo, Vernoux habló como si no le importaran esos detalles.

—No creo que sea un problema si dices que las quieres, Dilly.

Cordelia no podía entender lo que decía.

—¿Qué clase de rosas y cuántas quieres?

—Veamos, más que el color, quiero rosas con fragancias fuertes… Unos pocos cientos o miles de kilos de ellas, supongo.

—¡¿Unos pocos cientos…?! ¿Para qué vas a usar tal cantidad…?

Vernoux habló como si estuviera congelado.

—También creo que es bastante. Tampoco sé cuánto costará —continuó Cordelia—. Estoy investigando los componentes de las flores.

—Ah… Te recluyes en el invernadero, y también viniste a la tienda de herramientas mágicas. ¿Vas a arrancar tantas rosas?

—No las voy a arrancar, pero separaré los pétalos —respondió ella, y Vernoux gimió.

—Como pensaba, las cosas que Dilly quiere son de ese tipo. Aunque dijo que quería una flor, no le importa el color.

Sentía que su verdadera voz se mezclaba con esas palabras, pero Cordelia no se atrevía a contestar. Sólo hablaba consigo mismo después de todo. 

—Bueno…, puede que sea difícil conseguirlas todas a la vez, pero si puedo encontrar la especie que quieres, entonces es posible que puedas cultivarla, ¿no?

—Pero si todavía se está mejorando, entonces no se puede hacer nada para aumentar la clase que quiero, ¿verdad?

Para Cordelia, lo vital de las rosas no era su apariencia, sino su fragancia y el número de aceites esenciales que contenían.

Si todavía se estaban mejorando, entonces sus colores y formas también cambiarían, y Cordelia pensaba que sería difícil para las rosas concentrarse en los aspectos que ella misma pensaba que eran importantes.

Sin embargo, cuando señaló eso, Vernoux respondió con algo que no pudo entender bien.

—Bueno.., seguramente no será un problema.

—Usted ha estado diciendo que no habrá ningún problema por un tiempo…, pero ¿por qué está tratando de ayudarme tanto?

Además, a Cordelia le pesaba que aunque Vernoux encargará las rosas, la persona que las proporcionaría era Gille. Posiblemente lo estaba molestando.

Entonces Vernoux se rió.

—¿No lo adivinas? —dijo provocativamente y miró ligeramente al marcador en cuestión.

La conclusión a la que llegó Cordelia cuando vio eso fue que era una “disculpa”.

—Si se siente apenado, no creo que sea algo de lo que deba preocuparse tanto.

—No es eso… Bueno, no importa. Intentaré preguntarle a Gillie si tienen alguna especie con fragancias fuertes.

—Eso sería ciertamente una gran ayuda, pero…

De alguna manera, estaba inquieta y no se sentía a gusto. No estaba tratando de ganar su gratitud, así que, tal vez, ¿adquirí una deuda enorme? 

—Por cierto, ¿cuándo lo quieres Dilly?

—Si es posible, dentro de seis o siete años… Cuanto antes las consiga, más feliz seré.

Se decidió que si empiezas a investigar cuanto antes, mejor.

Sin embargo, al menos por ahora, no le sirvieron de mucho. Se podían obtener varios efectos buenos del bálsamo, pero podía tener una reacción adversa si no se tenía cuidado con su uso. Tanto más para los cuerpos jóvenes. Cordelia tenía ese conocimiento, aunque el análisis de Ronnie aún no había terminado. Por lo tanto, no habría ningún problema en dejar los aceites esenciales de rosa hasta que fuera adulta.

Solo que, si era posible, Cordelia quería revelarlo en su debut, en su decimo sexto cumpleaños.

Porque ese sería el momento en que ella se convertiría en el centro de atención, así que quería saludarlos con su aroma favorito… Uno que dejaría una duradera impresión de ella. Además, la “Cordelia” dentro del juego tenía una apariencia que se veía bien con rosas.

Ella deseaba hacer una fragancia para su propio bien y, no para el bien de los demás.

Sin embargo, Vernoux estaba confundido por su respuesta.

—Pensé que lo necesitarías con más urgencia ya que dijiste que lo querías, pero seguro que te lo estás tomando con calma. Bueno, si ese es el caso, entonces funcionará de alguna manera.

—Sin embargo, joven Vernoux, no estoy pidiendo lo imposible. También planeo buscarlos yo misma, así que no le estoy pidiendo algo irrazonable al señorito Gille.

—No estaba pensando en decir que es irrazonable. Ah, no necesitas rellenar mi té. Ya he terminado mi negocio hoy, así que volveré.

—Oh Dios, tan pronto.

Las palabras de Vernoux fueron sorprendentes ya que normalmente se quedaba más tiempo.

El joven siempre pedía una segunda taza de té antes de irse a casa. El nuevo sabor ofrecido hoy también parecía adaptarse a su gusto, pero no le ordenó a Emina que le sirviera nuevamente.. Qué raro.

Vernoux intuyó lo que Cordelia estaba pensando

—Tengo que llevarle esto a Gille, lo espera ansiosamente —explicó.

—Hablando de eso… ¿Qué clase de persona es Gille?

—¿Eh?

—Porque no me relaciono mucho con gente de mi edad. ¿Es tu amigo… o un pariente?

Vernoux abrió la boca para contestar pero la cerró. después de suspirar, dio una vaga respuesta.

—Uh… Bueno, estoy seguro de que es mi amigo…

Era muy sospechoso. Comparada con su actitud habitual, hoy actuaba más de acuerdo a su edad; ella sentía que se comportaba un poco como un estudiante de primaria en pánico. Eso era extremadamente sospechoso.

Viendo a Vernoux actuar así, Cordelia se sorprendió de repente con la idea de que podría estar ocultando algo escandaloso.

—¿Podría ser, que Gille es quizás, una mujer…?

—¿Eh?

—Tal vez ustedes dos estaban en medio de una cita, y por eso se vistió como un niño para no destacar…

Normalmente era una historia creíble, pero sería verosímil si Vernoux fuera quien planeó que Gille estuviera de incógnito… Sólo fue una idea que se le ocurrió, pero parecía más apropiada una vez que la había expresado. De hecho, seguramente no quería decirlo si estaba con la persona que amaba. Posiblemente se sentía avergonzado.

Al contrario que Cordelia, quien pensaba eso y empezó a formarse un entendimiento, Vernoux retorció la cara poco a poco.

—No bromees. ¡Gille es definitivamente un hombre!

—Oh mi… ¿Es así?

—Pero, admito que tiene un aura andrógina en él.

Vernoux suspiró y dijo algo más antes de irse.

—Bueno, entonces, nos vemos de nuevo.

—Lo evadió muy bien…, ¿verdad?

Al final, la única información que obtuvo de Vernoux sobre Gille fue su género, y que eran amigos, así que al final, no sabía cuál era su identidad. Sin embargo, seguramente se volverían a encontrar, ya que tenían más o menos la misma edad, así que no necesitaba darle tanta importancia al asunto.

Además, estimó que realmente necesitaba un gran número de rosas. Apreciaría que le ayudarán a conseguirlas.

Era una conversión de su vida anterior, así que no podía decir que era lo mismo en este mundo, pero se necesitaba un gran número de pétalos si quería hacer aceite esencial de rosas. Por ejemplo, incluso con la lavanda, cuya tasa de extracción de aceite era inferior a la de la menta, se pueden obtener alrededor de un kilogramo de aceite esencial por cada cien kilogramos. Sin embargo, si quería un kilogramo de aceites esenciales de rosas, entonces necesitaría veinte veces esa cantidad. Si fuera solo para su uso personal, una cantidad menor estaría bien, pero aún así, era como insinuar que estaría bien con solo una gota.

Además, el problema era la especie.

Las rosas tenían dos tipos de aceites esenciales en su vida anterior. Uno era el Rose Otto, que se obtenía por el método de destilación al vapor, y el otro era el Rose Absolute, que se extraía con un método conocido como extracción con disolvente. Ambos eran aceites esenciales muy caros, pero el Absolute era el aceite esencial más costoso.

El Rose Otto se extraía de las Rosas de Damasco, que se decía eran las más fragantes y valiosas de las dos mil razas. Para esta última, la Absolute Rose, se utilizó una flor llamada rosa de col y, una vez más, esta también tenía una fragancia floral.

Basándose en esa información, Cordelia buscó en varios libros, e incluso preguntó a sus tutores sobre ello… Pero, todavía no había encontrado las rosas en cuestión. Recientemente comenzó a pensar que esas mismas rosas no existían en este mundo.

Sin embargo, si iba a investigar otros tipos de rosas, entonces había una gran posibilidad de que necesitará recolectar varias clases, en cantidades de unos pocos cientos de kilos a una tonelada. Además, si dejaba de lado a Otto, el método de extracción para el aceite Absolute cambiaba… En cuyo caso, no podía imaginar cuántos pétalos se consumirían sólo de su experimento de extracción de aceite. Incluso si no fuera exactamente lo mismo, si hubiera flores adecuadas para el aceite esencial de fragancia fuerte, entonces no habría nada mejor. Por lo tanto, ella quería encontrar flores con aromas fuertes tan pronto como le sea posible.

Si no era una molestia para Gille, entonces ella quería aceptar su buena voluntad.

Por otro lado, le preocupaba por qué Vernoux escondía el linaje de Gille, después de todo. Él probablemente no tenía nada de qué culparse, pero tenía curiosidad.

De ninguna manera el señorito Gille parecía una mala persona, pero me pregunto si es alguien con quien debería tener cuidado.

Cordelia pensó mientras ordenaba a Emina que llamara a Ronnie.

Luego, suspiró en la habitación cuando se quedó sola.

Aunque, no es que quiera dudar de él. 

Cordelia se sintió fuerte en momentos como ese.

Aunque soy quien soy hoy porque tengo recuerdos de mi vida anterior, me disgusta no poder enfrentarme a la gente con franqueza debido a esos recuerdos. 

Sin embargo, no podía dejar de lado esas nociones.

En primer lugar, pensaba evitar su propia muerte al principio, pero si las cosas realmente iban de acuerdo con el escenario, entonces también llevaría a la caída de la Casa Pameradia.

Aunque es un poco excesivo decir que yo protegería la Casa Pameradia cuando soy la que se convertirá en el desencadenante…

Ella no sabía cuál sería el detonante para que se descarrilara. Por mucho que pensara en ser cuidadosa, no había forma de que pudiera vivir sin dudar de la gente.

—Pero entonces, no puedo negar que estoy disfrutando el presente.

Bueno, entonces, qué problemática, pensó y sonrió irónicamente.

No planeaba divertirse con un juego de balancín. Sin embargo, estar en el mismo espacio que las personas importantes para ella, la hacía sentir cómoda. Eso era precisamente por lo que vivía cada día al máximo. Para poder seguir viviendo en ese espacio, y luego para convertirse en una bella dama.

—Así es. Es por eso que… inicialmente, tengo que revisar los contenedores de vidrio del Maestro.

Por primera vez en este mundo, Cordelia puso la vajilla en el carro con sus propias manos.

No podía decir que no estaba indecisa, pero no tenía intención de detenerse.

Debido a ese pensamiento, sólo podía pensar en Gille como “alguien con quien debería tener un poco de cuidado”.

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