Joven esposa del Capitán (de 62 años) – Capítulo 42: Un cambio en la rutina

Traducido por Hime

Editado por Sharon


Lo primero que hice al despertar, fue estirar mi cuerpo.

Ayer estuve tejiendo todo el día desde que volví a mi habitación. Fue sorprendentemente divertido.

Natalia estará fuera hoy, pero aún iré a la Orden. Ayer le pedí a Richard, el mayordomo, que fuera mi escolta por el momento.

A pesar de que está envejeciendo, aún era un hombre muy fuerte. Incluso podría protegerme, y si pudiera arreglar su mal hábito de mirarle los pechos a las mujeres, sería aún de más ayuda.

—Señorita, buenos días —saludó con una reverencia cortés.

—Buenos días, Richard.

Cuando Natalia está conmigo, todo lo que él podía ver era el busto de Natalia, pero ahora estoy sola, así que no podrá hacerlo porque tengo un pecho plano… Por algún motivo eso me pone triste.

—¿Qué hay que hacer hoy?

—Después del desayuno, haré el almuerzo para llevárselo al señor Wilhelm. Luego pasaré el rato hasta que deba volver a la Orden.

—Entendido.

Si fuera Natalia, ella entendería todo mi itinerario. Pero será la primera vez que salgo con Richard, así que lo revisamos de nuevo. En un principio, consideré que mi escolta fuera mi hermano, pero eso sería problemático para la Orden, así que descarté la idea.

Y la otra persona fuerte que conocía era Devorah, quién sirve a Lilia. Pero no podía llevar a mi amiga a mi almuerzo con el señor Wilhelm. Para empezar, ellos no se conocen.

Después de desayunar con mi familia, me dirigí a la cocina junto a Richard.

Como era costumbre, Chris escoltaba a Robert. En esa nota, ¿Natalia hizo un reporte apropiado a Madre?

Era realmente inaceptable para un sirviente el tener ese comportamiento. ¿Cómo lo decidió mi madre?

Debí haberlo preguntado durante el desayuno… ahora era demasiado tarde.

—Buenos días, Chris.

—Whaaa… Oh, buenos días, Señorita.

—¿Qué me enseñarás hoy?

—Ah… por favor espere un momento. Prepararé los ingredientes ahora mismo. ¿Huh? ¿Natalia está ausente hoy?

—Está afuera, por lo que me acompañará Richard.

—Oh, ¿es su día libre? Entonces… ¿Richard le acompañará a la Orden?

—Sí, así es.

Chris frunció el ceño, preocupada por algún motivo. Su expresión dudosa cayó directamente sobre el mayordomo.

—Richard, ¿puedes proteger a la señorita como se debe?

—Qué grosera, Chris. Incluso si no lo aparento, alguna vez fui un mercenario.

—Pero eso fue hace mucho tiempo… Oh, bueno; la Orden está cerca.

El ingrediente que Chris sacó fue una carne un poco pequeña. Esa una salchicha. Pareciera que haremos Yakimono [1] hoy.

Me habían enseñado a preparar Fish Meunière antes, pero hasta el momento no he cocinado con fuego, así que estaba un poco nerviosa.

—Entonces, pongámoslo a freír.

—Sí. ¿Qué debería hacer yo?

—Primero que nada, debes verter aceite en la sartén…

Puse a freír las salchichas siguiendo las órdenes de Chris, pero estaba un poco asustada.

Como ya estaba sazonada, no había necesidad de hacerlo. Pareciera que sólo aprendí a freír.

No debería asustarme tanto sólo por freír…

Limpié el sudor que caía por mi frente.

Mirándolo de otra forma, Robert estaba aquí hoy pero no sentí ninguna mirada lasciva de su parte, a pesar de que siempre me lame con la mirada.

Cuándo miré a mi alrededor, noté que no estaba en la cocina. Me pregunto si fue a hacer algún recado…

—Michelle, ¿a dónde a ido ese imbécil de Robert?

—Y-Yo no… no lo sé, pero…

—¿Habrá ido al baño? Realmente, ¿cuántas veces tengo que decirlo? ¡avísame cuando salga de la cocina! ¡Rayos, será mejor que no vuelva!

Al parecer desobedeció a Chris.

No obedecer órdenes, actuar sin permiso, no arrepentirse incluso al ser regañado y rechistar su lengua cuándo es reprendido… En verdad, la Casa Ducal de Ambrose debe poner más atención

Por el momento, es algo bueno que no esté presente.

—Entonces, Chris ¿hemos terminado?

—Sí, eso es suficiente.

—Bien, me iré si es así. Chris, gracias por todo lo que has hecho.

—Está bien, estoy siendo recompensaba apropiadamente por la señora.

¿Era así? No tenía idea.

Como sea, si lo pienso con cuidado era una cuestión de rutina. Desde que la ocupada Chris hacía almuerzos especiales de tres porciones, naturalmente se vería reflejado en su salario. Díganme si alguien aún no había notado que yo seguía siendo inmadura.

Después de recibir la caja de almuerzo de parte de Chris, volví a mi habitación. Aún era temprano, por lo que decidí pasar el rato.

Estuve tejiendo todo el día de ayer, por lo que la bufanda era extremadamente larga. El largo adecuado.

Como sea, lo que aprendí ayer fue cómo tejer una bufanda de corrido. No tenía idea de cómo terminarla

Richard de todas formas no lo sabrá. Una vez que la bufanda esté completa, le preguntaré a Natalia mañana sobre el acabado. Mientras tanto, era un buen momento para que dejara la mansión y me dirigiera a la Orden.

Richard iba conmigo, pero mi malestar era terrible.

—Has sido muchos años desde que pude salir con la señorita.

—No lo recuerdo, ¿sucedió realmente?

—En efecto. La acompañé muchas veces cuando era joven. Después de que Natalia empezara a servirle, dejé de hacerlo.

—Así que eso sucedió…

Al parecer simplemente no lo recuerdo…Como sea, fue hace tanto tiempo que en verdad no puedo recordarlo.

—Bueno, Ya que no he ido de compras recientemente, es refrescante poder salir en un día como este mientras trabajo.

—¿En serio?

—Sí. Soy un mayordomo, por lo que es mi deber dar instrucciones a todos los sirvientes.

—Ya veo.

Ahora que lo pienso, Richard tiene la posición más importante entre nuestros sirvientes.

Su antigüedad es mayor a la de Chris, la jefa de cocina. Richard era el encargado de los asuntos internos por lo que sabía cuándo había alguien ausente, lo que llevaba a que conociera mejor que yo nuestra casa.

Oh, es verdad, voy a preguntarle a Robert, como prueba.

—Por cierto, Richard.

—Sí, señorita.

—Hay algo que quiero preguntarte.

—¿Puede esperar un momento, señorita?

Richard no me miró, sino que levantó sus manos. ¿Qué sucede?

Preguntándome si algo estaba sucediendo, seguí su línea de visión.

Había una mujer caminando, con su pecho subiendo y bajando con fuerza. Además, mostraba un escote increíble. Sus rasgos también eran bellos.

Richard mantuvo la mirada fija en su busto. ¿Podrías considerar siquiera ser un poco más sutil?

—Uhoho…

Al parecer Robert tiene una actitud terrible, y Richard tiene demasiados problemas. Bueno, es considerablemente viejo y se jubilará pronto. No debería hacer ningún problema, ¿verdad?

Entonces, le miré con cuidado.

En ese momento, algo bajó de la parte superior de su cabeza.

Es sangre… 

Con algo que parecía un arma contundente, Richard fue golpeado por atrás y cayó al suelo.

Sólo fui capaz de mirar sin poder gritar. Y luego, dos hombres con miradas vulgares me observaron.

—Bueno, al parecer vendrás con nosotros…

—Hehehehe.

—¿Qué es esto? Tal como nos informaron, ella es muy fácil de atrapar.

—Hiii…

Dos hombres y la mujer a la que Richard acosaba antes me rodearon y cubrieron mi boca. Y entonces… fui secuestrada.


[1] Yakimono es un término japonés que hace referencia a una variedad de platos que contienen carnes que se cocinan por exposición directa al fuego o al calor (como asados a la parrilla o en una sartén)

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