La Princesa del Ataúd – Capítulo 1: La niña que lleva un ataúd (6)

Traducido por Akatsuki

Editado por Sakuya


Después de asegurarse de que el cerrojo del Gundo se abrió, la niña lo recargo una vez.

K-chak– hizo un ruido mientras cargaba el cartucho. Al mismo tiempo, el mecanismo del “tambor” emitió un claro crujido y comenzó a girar.

—Mm…

Finalmente, extendió su mano derecha hacia la nuca y empujó su largo cabello hacia atrás, buscando algo.

Más precisamente, una cresta que había sido tatuada allí.

Confiando en la sensación de sus dedos, ella confirmó que la cresta no se había movido o cambiado de alguna manera. Luego, tomó un cable de conexión que sacó de su Gundo, lo envolvió alrededor de su cuello y lo sujetó con un click. El resultado, parecía que ella llevaba una especie de collar para animales.

Conectó la cresta del cable a la cresta en su propio cuello, y con eso, sintió que su conciencia se unía con el Gundo.

—…The Ripper.

Murmuró, confirmando el hechizo que iba a usar. Era uno de los hechizos más simples que tenía a su disposición, y debido a eso, tenía una activación y canto rápidos, era bastante útil para esta situación.

La niña respiró hondo y comenzó a cantar el hechizo.

—…Korukto…Erumu…

El hechizo cobró vida, y un cuadrado mágico comenzó a tomar forma. Una gran cantidad de complejos patrones azules flotaban en el aire a su alrededor y el Gundo.

—…Naikto…Inte…Nainto…Wamue…

Ella continuó su canto, eligiendo cuidadosamente sus palabras mágicas.

Para usar la magia de manera efectiva a través de largas distancias, fue crucial poder hacer ajustes minuciosos que se ajusten a la situación, teniendo en cuenta todo desde la temperatura y la humedad hasta las estrellas y líneas ley. Era de suma importancia verificar cada una de estas cosas una por una y optimizar los hechizos de magia, porque incluso la secuencia de activación mágica para el mismo hechizo, podría cambiar sutilmente dependiendo de la hora y el lugar.

—Wamu…Miruta…Ru…

El cuadrado mágico blanco-azulado giraba alrededor de la niña.

Los muchos patrones que flotaban alrededor se unían entre sí, tomando una nueva forma. El cuadrado mágico que parecía complicado y caótico ahora estaba, de acuerdo con las palabras de la niña, cada vez más organizado y unificado.

Era como si las piezas que habían sido dispersadas ahora se unieran.

Entonces—

♦ ♦ ♦

El primer sonido que se escuchó, inesperadamente, fue el hachazo de Toru.

— ¡—!

Con un horrible ruido chirriante, el borde del hacha fue mordido.

Sacudiendo la cabeza y escupiendo los pedazos rotos, el Feyra comenzó a cantar otro hechizo.

Con Toru aún aferrado a su cuello, salió de la superficie del agua y voló hacia arriba en el aire.

¡Thudthudthudthudthudthud!

Cuando sus piernas golpeaban el aire vacío, subía cada vez más. Entró entre las ramas de todo tipo de árboles y saltó fuera del bosque—luego, sin previo aviso, su cuerpo se retorció.

— ¡…!

Y en el siguiente momento, se rompió, cayendo al suelo violentamente. La velocidad a la que cayó seguía aumentando, y su magia hizo que acelere aún más rápido.

—Ahora, es un juego de gallinas.

Era como si el unicornio se lo estuviera comunicando a Toru.

Si él perdiera su control sobre el unicornio en esta situación, lo mordería instantáneamente hasta matarlo. No tenía alas ni magia, por lo que evadir un ataque del unicornio en el aire estaba fuera de cuestión. Él tampoco tenía un arma que le permitiera bloquear el ataque. En el instante en que lo suelte, significaría una muerte segura.

Sin embargo, si seguía aferrándose, se estrellaría contra el suelo junto con el unicornio. Era probable que si eso sucediera, explotarían en trozos de carne dispersándose en todas direcciones.

—No es bueno.

Toru y el unicornio cayeron de cabeza.

Al darse cuenta de que su continua aceleración era un ataque dirigido contra él, Toru tomó una decisión. El unicornio no pretendería matarse a sí mismo, seguramente tendría que disminuir la velocidad en algún momento y detener su impulso. Ese sería el momento para dejarlo ir. Si saltaba hacia la dirección opuesta, debería poder ganar un poco de distancia entre ellos y comprar algo más de tiempo.

Entonces—

— ¡—!

Su pierna se deslizó un poco.

Este es mi límite, huh…

Toru se mordió el labio.

Había pensado que podría aguantar un poco más, pero el río realmente había afectado su temperatura corporal y flujo sanguíneo, por lo tanto se le había escapado más energía de la esperada. La mejora de su cuerpo a través del uso de “Transformación de Sangre de Hierro” no compensó su pérdida de stamina; de hecho, la verdad era que consumía aún más resistencia de lo normal.

Sintiendo que se estaba despegando y sin fuerzas, Toru se soltó del unicornio y se lanzó hacia el cielo.

El unicornio pareció ver su oportunidad y, sin patear nada más que el aire vacío, el unicornio desaceleró y reajustó su dirección.

Sin uso de magia y sin arma, Toru no tenía forma de proteger su cuerpo del siguiente ataque.

En ese momento–

—…Ven.

Repentinamente.

— ¡Ven, The Ripper!

[Sakuya: Me gusta más como se escucha en inglés x3]

Gritó la chica

Y en el siguiente instante—

¡-!

Realmente había sido un instante.

Pero… en su actual estado transformado, Toru pudo ver todo en detalle.

El cuadrado mágico se filtró desde el aire y se enroscó alrededor del unicornio muchas veces. Mientras giraba, instantáneamente convergió en un punto y desapareció dentro del cuerpo de unicornio.

Entonces.

— ¡Gyoahhhhhh!

Un rugido de angustia tronó por el bosque.

Como si una hoja invisible con mucho filo lo hubiera cortado, el cuerpo del unicornio se había dividido en dos–sus secciones izquierda y derecha habían sido destrozadas.

La sangre fresca salpicó como la lluvia.

El Feyra que se partió en dos no cayó directamente al suelo; más bien, las piezas se estrellaron contra los troncos de los árboles que estaban cerca, causando que grandes cantidades de sangre goteen mientras caían.

— ¡…!

Invocando toda su fuerza restante, Toru extendió su brazo. Tratando de agarrarse a una de las muchas ramas con las que esta área estaba densamente poblada, pero se rompió, así que intentó de nuevo y enganchó sus dedos alrededor de otra rama. Esto rompió la velocidad de su caída, y justo antes de caer al suelo, tomó con éxito una rama particularmente gruesa.

—…

Jadeando fuertemente, Toru confirmó su distancia de la tierra–y saltó.

Su cuerpo recibió un golpe cuando chocó contra la tierra húmeda. Solo para estar seguro, giró la cabeza hacia el Feyra que había sido cortado en dos, pero como era de esperar, ya no se movía.

Estaba muerto.

El Feyra–fue asesinado.

—Creo que… lo hicimos.

Toru murmuró.

— “Mi batalla ha terminado”

Mientras cantaba las palabras clave, él comenzó a cambiar.

— “Soy hombre…”

Su conciencia, junto con sus cinco sentidos, comenzaron a retornar a su cuerpo, que se había endurecido en acero, se estaba recomponiendo en algo que se parecía a un hombre una vez más. Una sensación de semi-entumecimiento se extendió a través de él.

Para ser sincero, no sintió alegría por sobrevivir, ni estaba feliz de “ganar” la pelea.

Pero…

—…

¿Que era esto?

Algún tipo de–extraño sentido de logro.

Se había manifestado profundamente dentro de su cuerpo. Como algún aspecto de sí mismo que ni siquiera sabía que existía lo inundó… la niña lo llamó desde el otro lado del río.

— ¿Ok?

—…Sí.

Gimiendo, Toru arrastró su cuerpo por el río hasta donde estaba la niña, cargado de cansancio. La niña, mientras bajaba su arma una vez más, habló en un tono ligeramente asustado.

—Acercamiento.

— ¿Qué es?

—Fuerte.

La niña señaló con el dedo la punta de la nariz de Tohru.

—…oh…

Él soltó un gran suspiro.

No era algo que él sintiera que tenía que mantener en secreto a esta joven.

—Bueno, ya sabes, yo era un saboteador originalmente.

“Saboteador.”–ese era el término usado para describir a los soldados especializados que sobresalían en el campo de batalla.

A diferencia de los caballeros que respetaban la formalidad y la etiqueta, había soldados que se encargaban de toda clase de trabajos sucios en el campo, como asesinatos, sabotajes y reconocimiento. Como tal, en lugar de pertenecer a una sola nación, muchos de ellos fueron contratados por varias naciones. Si fuera necesario, su empleador podría incluso cortarlos. Tales personas eran llamadas saboteadores, y prestaban sus talentos para ganarse la vida.

Pero…

—Mi propósito se desvaneció junto con el campo de batalla. —dijo Toru en un tono autocrítico.

Sí.

Los saboteadores solo eran útiles en medio del combate. Ahora, en este mundo de paz, los poderosos e influyentes consideraban sus talentos como una inconveniencia, sus habilidades eran más efectivas en cosas como revueltas y opresiones.

Como resultado… a las órdenes de los reyes de varias naciones, los lugares donde se originaron los saboteadores fueron aplastados, incluyendo la aldea de Acura, donde Toru y los demás del clan crecieron.

Toru y los demás deberían haber sido masacrados; sin embargo, un saboteador de Acura adquirió la información con anticipación, escaparon—y en la actualidad, seguían huyendo.

Desde el momento en que nacieron, siempre fueron criados para convertirse en saboteadores.

Ser saboteador significaba vivir para quemar todo tu ser en la batalla.

Pero–antes de partir hacia su primera batalla, se lo arrebataron a Toru.

Ya no había campos de batalla en ningún lugar del continente, y nadie quería que los saboteadores de Acura los rodearan. Una pequeña fracción de saboteadores eran empleados por los nobles, pero el resto no tuvo más remedio que abandonar su forma de vida de saboteador.

Ellos nacieron para la batalla.

Ellos fueron criados para la batalla.

Ellos morirían por la batalla.

Ese era el camino de los Acura, y también era su orgullo.

Solo a través de la batalla, la gente de Acura podía asociarse con el mundo.

Aparte de la batalla, Toru no sabía nada. Nadie le había enseñado alguna vez.

Y entonces, ahora–

—Tú, útil.

Al escuchar la voz de la niña, Toru volvió a sus sentidos.

— ¿…huh?

—Salvada. Porque, tú, aquí.

La niña cruzó los brazos y habló altanera. Parecía que estaba tratando de animarlo.

No era adulación ni cortesía común; él podía decir que realmente lo decía en serio. Podría haber sido una mentira hábilmente elaborada, pero no parecía esa clase de persona.

—…Bueno, este tipo de cosas no suceden muy a menudo.

—Estoy totalmente de acuerdo.

La niña sonrió.

Entonces…

—Tú, reasignación.

— ¿Huh?

—Tú, guía.

—…Ah.

Ahora que lo había mencionado, él había ofrecido eso.

—Encantada de conocerte… um…

La niña ladeó la cabeza.

—…Toru.

Se dio cuenta de que había pedido su nombre completo y continuó.

—Tohu Acura. ¿Y el tuyo?

—Chaika Ga…

Ella comenzó a decir, y luego negó con la cabeza.

—Err… Chaika Trabant.

El saboteador, Toru Acura.

La hechicera, Chaika Trabant.

Por casualidad, ambos fueron juntados—por supuesto, en este momento, ni siquiera tenían idea de lo que posiblemente les aguardaría en el futuro.

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