La Princesa del Ataúd – Capítulo 2: La determinación de una hermana menor (3)

Traducido por Akatsuki

Editado por Sakuya


Parte 3

—Nii-sama.
Cuando abrió los ojos a la mañana siguiente, la cara de su hermana estaba tan cerca de él que sentía su aliento tocarlo–la misma situación que la anterior.
Y también debe decirse que el martillo de hierro volvía a comerse la almohada de la misma manera.
—Buenos días.
—…Tú. —murmuró Toru. — ¿Qué diablos estás jugando?
—Dices ‘que estoy jugando’, pero…
Akari ladeó la cabeza.
El martillo permaneció hundido en la almohada de Toru.
—Es lo mismo que ayer. Estoy aquí para despertarte.
—Es por eso que me gustaría saber por qué estás usando el mismo método que ayer.
—Porque esta es la misma situación que ayer.
—…
Toru estaba perdido entre las palabras.
Claro, gracias a Chaika habían obtenido el desayuno para ayer–bueno, básicamente era el almuerzo. Pero fue solo por un día, y como no trabajaba, no tenían un centavo. O más bien, la poca ganancia diaria que Akari ganaba al trabajar en varias tiendas del vecindario había ido a la cena de anoche.
Además, ambos habían usado “Transformación de Sangre de Hierro”. No solo para el almuerzo sino también para la cena, comieron muchas veces más de lo que lo haría un humano normal.
Como resultado, el dinero que originalmente había sido pensado para que durara tres días más, se gastó en sólo una cena.
Básicamente, la situación fue la misma que la de ayer en la mañana.
—…aún no me he recuperado de mi herida.
—Pero aún puedes hacer trabajos simples, ¿no?
—Pensé que te lo dije, no planeo hacer de ‘trabajar’ un hábito. —dijo Toru con algo parecido a un gemido. —Además, tampoco estás haciendo todo lo que puedes hacer. Encuentra un chico adecuado y cásate con él ya. Si aprendes a fingir una sonrisa, probablemente esté bien. E incluso si aún no has tenido relaciones sexuales, has aprendido algunas técnicas—
—Pero si el hombre con quien me casé tampoco trabaja, ¿acaso no terminará de la misma manera?
—Bueno, claro, supongo.
A Toru no le gustaba alardear, pero no había muchos hombres como él. El período de posguerra fue un “período de caos”, por así decirlo, y aunque todo el mundo todavía estaba tranquilo, era una era de desesperación. La gente como Toru quien dijo cosas como “Si trabajo, pierdo” en esta era tendría que ser muy excéntrico o muy estúpido.
Básicamente, sería como decir “Bueno, está bien si muero.”
—En cualquier caso…
Akari comenzó.
—Estoy cerca en mi límite.
— ¿Límite?
—El límite de mi paciencia.
Ella habló.
En el siguiente instante–
Toru saltó de la cama.
Akari había empujado su mano hacia adelante con una cruel velocidad.
Ella no estaba jugando esta vez. Si Toru no hubiera intentado evitarlo seriamente, una mano ciertamente habría atravesado su estómago y su espalda.
— ¿¡—Akari!?
Cuando logró escapar, Toru había saltado a la pared con una cantidad innecesaria de fuerza, luego saltó hacia el techo y aterrizó en el suelo. Era una casa muy desolada, por lo que causó un coro de crujidos, como si protestara al ser tratada con tanta crueldad.
—Creo que ya lo dije.
Mientras Akari hablaba, se levantó.
—Si Nii-sama se niega a trabajar, prefiero que esté relleno.
—…¡¿enserio?!
Toru grito.
Akari sacó su martillo, pero en vez de balancearlo como ayer, lo apuntó directamente hacia él. No había ningún indicio de que fuera solo una finta. Ella tenía la intención de matar.
Bueno, supongo que tiene un punto, pensó Toru desesperado.
Como ella lo dijo, había llegado al punto en que su paciencia se había acabado. Naturalmente–después de soportar día tras día su presencia en la casa sin hacer nada con prospectos futuros– en lugar de tener que llamar a esa clase de existencia como “familia”, no estaría fuera de lugar la posibilidad de que ella crea que borrarlo de una vez por todas y comenzar de nuevo, sería una mejor opción.
La guerra había terminado, y no había pasado mucho tiempo desde entonces.
La vida de un humano era algo trivial. Los registros para los residentes de la ciudad no se mantuvieron, mucho menos los de los refugiados. No tenían idea de dónde estaban. Fue por esta razón que Toru y Akari pudieron mezclarse con los plebeyos de manera tan inocente.
De cualquier modo—
— ¡!
Sin previo aviso, el martillo de Akari salió volando hacia él.
Toru lo evitó–apenas. El ataque rozó su cabeza cuando fue tras él, y atravesó un muro que ya parecía estar en sus últimas.
Tirándose por el suelo, agarró el cinturón con las espadas que yacían en la cama y saltó, evadiendo un segundo ataque. Cuando sus ojos se encontraron una vez más, Akari ya había regresado a su posición original.
Existía una técnica de espada llamada iai, donde uno enfundaba su espada después de cortar a su oponente, y esto era lo mismo.
[Iai: El iaidō es un arte marcial japonés relacionado con el desenvainado y el envainado de la katana. Estas técnicas surgen principalmente para poder atacar o defenderse a la vez que se desenvainaba el arma con la velocidad apropiada para no darle al oponente tiempo de reaccionar.]
Si su usuario estaba cansado, un martillo no tendría fuerza. Un martillo era diferente de un arma con filo en el que cuando un martillo no se movía, no tenía fuerza destructiva. Por lo tanto, para utilizar ataques consecutivos, la fuerza centrífuga de oscilar o algo así como iai, lo que permitía la aceleración constante de un solo golpe, era necesario.
No soy bueno contra estas técnicas de martillo…
Mientras pensaba eso, Toru retrocedió lentamente y, mientras comprobaba si había algún tipo de punto ciego, se equipo con las dos espadas.
Luego, saltando a través del agujero en la pared destruida, logró escapar.
Akari fue tras él.
Quizás fue por el ruido del muro destruido o por algo más, pero él pudo ver algunas cabezas asomándose fuera de sus casas. Sin embargo, no había nadie lo suficientemente valiente como para querer intervenir. Frente a la intensa intención asesina de Akari, a nadie se le cruzaría la idea de entrar en su pelea.
—…estás bromeando, es hora que te detengas. —dijo Toru como si estuviera entregando un ultimátum. —Ya no es gracioso.
—Nii-sama.
Dijo Akari.
—Nunca he bromeado ni una sola vez en toda mi vida.
—Espera, ¿eso realmente es verdad?
—Por supuesto.
—…
Había todo tipo de cosas que podría haber dicho al respecto, pero decidió dejarlo por ahora.
—…Sin elección, entonces.
Toru se preparó, tomó las empuñaduras de sus espadas. Mientras los apretaba, los grabados en las palmas de sus manos y los grabados en las empuñaduras de las espadas se vincularon. Al mismo tiempo, cerró la brecha entre los dos.
—…Heh.
El sentimiento en sus manos… no, sus piernas, habían cambiado en un instante.
Las hojas dobles de Toru podrían no haber tenido nombres, pero no eran simplemente cuchillas antiguas. Eran armas que solían ser usadas por los soldados en el campo de batalla. Sus empuñaduras y las cuchillas fueron configuradas para que su usuario pudiera activarlo usando la “llave” del sello en su mano.
En ese momento… las armas literalmente se convirtieron en parte de Toru.
Cuando las uso, las sintió completamente naturales. A pesar de que estaba sujetando las espadas para matar al enemigo, eran como si no fueran una extensión de sus manos. En el estado actual, Toru podía leer la sensación del viento y la temperatura de las espadas como su propia piel. Incluso sintió que sus brazos se habían extendido para asimilar a las espadas; ya no había ninguna sensación de “sostenerlos”.
Entonces–
—–Soy acero.
Toru y Akari murmuraron al mismo tiempo.
—El acero no conoce el miedo. El acero no tiene dudas. Cuando me enfrento a mi enemigo, no lo dudo. Soy un arma para destruirlos.
La técnica oculta, “Transformación de Sangre de Hierro.”
Con el canto de las palabras clave, los cuerpos de ambos saboteadores sufrieron los cambios óptimos para que se conviertan en armas.
Toru se convirtió en uno con las armas, lo que significa que en ese momento existía solo con el fin de empuñarlas. Él ahora era parte de ellos. Su cuerpo se había fusionado con las armas.
Un arma que no siente.
Un arma que no se asusta.
Con esas palabras clave, su único propósito era destruir a todos y a cada uno de sus enemigos sin dudarlo.
En el siguiente instante, Toru y Akari saltaron simultáneamente del suelo.
Sin embargo, no se acercaron el uno al otro; Simplemente calificaban su agilidad mutua. Un salto descuidado en el aire podría llevar a ser alcanzado por un ataque desde el suelo. No importaba cuánto usaran la “Transformación de Sangre de Hierro” no habría forma de evitar un ataque así mientras se mantuvieran en el aire. Como mucho, uno podría cambiar su posición usando sus extremidades, pero no podrían evitar un ataque directo a su centro de gravedad.
Los golpes sonaban en el suelo.
El metal chirriaba sobre el metal, una y otra vez.
Los dos saboteadores dejaron caer sus cuerpos y corrieron, casi como arrastrarse por el suelo. Cuando se encontraron, salieron disparados del suelo poderosamente, poniendo todo su poder en sus músculos antes de saltar.
— ¡Ugh…!
Toru gruñó.
Él apenas pudo evitar el ataque.
El martillo había volado hacia él desde la izquierda y, al cruzar las espadas logró bloquear. Por supuesto, si hubiera tratado de bloquear la parte puntiaguda del martillo, sus cuchillas hubieran salido volando, así que Toru se concentró en agarrar el martillo. Cuando aumentaba la aceleración centrípeta, la fuerza destructiva del martillo se volvía más fuerte usando su extremo puntiagudo, básicamente, cuanto más cerca estaba del usuario, más débil era.
Pero, eso también significaba que se podría crear una apertura bastante peligrosa. Un humano normal aprovecharía la oportunidad de retroceder y ganar algo de distancia, pero luego caerían presa del martillo. Además, el martillo continuaría atacando al acelerar en círculos. Entrar deliberadamente a su espacio era la única opción correcta.
Toru no mostró signos de miedo o vacilación en su estado transformado.
La optimización de su cuerpo para la batalla había matado incluso su instinto del miedo.
Sin embargo, Akari estaba en el mismo estado.
De inmediato, ella retiró su martillo.
Debido a ese movimiento, las espadas que se dirigían contra el agarre del martillo fueron esquivadas, y perdieron el equilibrio. Al mismo tiempo, utilizando el retroceso para no tirar del martillo hacia atrás, ella giró su cuerpo en lugar de su martillo y estiró sus piernas con gracia, lanzándose, como otro martillo, hacia la frente indefensa de Toru.
— ¡—!
Había hierro en varios lugares cercanos a Toru y Akari. Fundamentalmente era para defensa propia, pero cuando se agregaba fuerza podría usarse como arma. Por supuesto, esa patada tenía el peso de todo su cuerpo puesto, así que si hubiera sido un golpe directo, el cráneo de Toru se habría hundido—después de todo, la frente era la capa más fina entre el cráneo.

Pero, sin tener en cuenta su propio equilibrio, él invadió el espacio de Akari una vez más, arremetiendo contra ella.
Él pudo evitar que la puntera de su bota chocara contra su frente, pero su rodilla se estrelló contra su mejilla, y ambos cayeron al suelo, quedando enredados.
—Uuu…
Inmediatamente empujó a Akari hacia un lado, se alejó y saltó usando la fuerza de giro.
Él la miró, y vio que ella también se levantaba.
Ella es fuerte, pensó Toru con indiferencia.
Ellos habían tenido muchas escaramuzas en la aldea de Acura, pero hasta ahora nunca habían combatido seriamente.
Su habilidad está a la par con la mía. Así que los músculos y la resistencia por sí solas no la cortaran…
Él había esquivado su entrenamiento durante todo un año, por lo que sus habilidades habían disminuido un poco. Akari, sin embargo, parecía ser incluso mejor que antes. Por no mencionarlo…
¿Se abrió de nuevo la herida? pensó, como si fuera el problema de alguien más.
Akari había hecho un trabajo más apropiado al coser la herida en la espalda de Toru, pero aún no había tenido tiempo de sanar por completo. En la vida cotidiana, por lo general, no había peligro de forzar los músculos de la columna vertebral, pero todos los saltos y el límite que estaba haciendo ahora lo estaban afectando.
Incluso en resistencia, Toru no tenía posibilidad alguna de ganar contra Akari.
Así que—
Repentinamente se volvió una pelea a muerte.
Preparando sus espadas, Toru tomó una decisión.
Si hubiera una ventaja, sería la diferencia en sus armas. El arma de Akari sobresalía en poder destructivo, pero sus patrones de ataque eran limitados. Para que su rotación sea efectiva, todos sus movimientos tenían que ser grandes y pronunciados.
Las armas de Toru, por otro lado, podían empujar tan bien como cortar, pero la ventaja más importante sobre el martillo era que eran ligeras, lo que las hacía fácilmente maniobrables. Además, dado a que tenía dos de ellas, el número de habilidades que tenía a su disposición se duplicó.
Si pudiera hacer uso de esa diferencia, él podría ser capaz de cambiar las tablas.
— ¡—!
Toru exhaló y luego reanudó la refriega.
Bajando al suelo, se deslizó hacia Akari. Usó su espada izquierda como un escudo y sujetó la espada derecha bajo su brazo.
El martillo de Akari voló hacia él.
Un golpe diagonal desde el suelo, destinado a cortar a su oponente.
Su alcance con el brazo izquierdo era demasiado corto, por lo que era difícil evitar un ataque de la derecha. Si él usara su espada derecha para defender, Akari solo tendría que doblar su cuerpo hacia atrás, afinar su trayectoria y ejecutar un golpe horizontal. Él no sería capaz de manejarlo. Por lo tanto…
— ¡…!
Él inmediatamente cruzó sus espadas y las usó para bloquearlas como antes. Pero esta vez, se tardó al cruzar las espadas. No había forma de que un método de protección medio asediado pudiera detener la fuerza del martillo, por lo que con un sonido estridente, las dos espadas se elevaron en el aire.
—…
La mirada de Akari fue directo a las espadas en un instante.
Pero el martillo siguió su camino, sin ser molestado, directamente hacia Toru. Si resultara ser un golpe directo, un órgano vital como sus riñones u otro más podría ser destruido. Probablemente no sería una muerte instantánea, pero unos días después definitivamente sería fatal.
Pero—
—Heh.
Toru se acercó.
Se acercó asimismo hacia el martillo.
Akari abrió los ojos sorprendida.
A Toru y Akari se les había enseñado a atrapar una espada con sus manos. Sin embargo, esa era una técnica para una espada, no un martillo. La fuerza centrífuga de un martillo era demasiado grande, por lo que Toru atrapando un martillo con sus manos desnudas estaba completamente fuera de cuestión. Si hiciera un mal movimiento, el martillo se deslizaría por sus manos y le daría un golpe directo. E incluso si se las arreglará para detener el ataque, sus articulaciones de los brazos se dañarían y no sería capaz de afrontar el próximo ataque.
Pero—
—…
Toru acaba de atrapar el martillo. Bueno, solo por la claridad, cuando él lo agarró había saltado hacia atrás en la misma dirección en que viajaba el martillo. Después de que el martillo había rebotado contra las espadas su impulso se redujo, el extremo puntiagudo del martillo fue mucho más fácil de atrapar.
Así que Toru no terminó deteniendo el ataque, había saltado para igualarlo, la fuerza que tenía el martillo era casi cero, en términos relativos. De hecho, debido a que él lo había hecho, el propio peso corporal de Toru estaba actuando como un ímpetu asesino.
Y entonces—
—…¡Ku!
Dejando escapar un breve suspiro, Akari soltó el martillo.
En esta situación, seguir sosteniéndolo sería más desventajoso.
Pero–ya era demasiado tarde.
Ella y el martillo empujaron hacia adelante en el aire, pero Toru torció su cuerpo y enganchó su pierna en el largo cabello de Akari.
— ¡Ah!
Tiró de su pierna hacia abajo y lanzó a Akari hacia el suelo.
Con el martillo ahora en su posesión, Toru cambió la mano que lo sostenía y la sostuvo hacia adelante en el lóbulo temporal de Akari.
— ¿suficiente?
Toru fulminó con la mirada a su hermana, que estaba arrastrándose por el suelo como si estuviera enredada.
El martillo era el arma favorita de Akari, al igual que las pequeñas espadas eran de Toru. Akari era el único que podía empuñarla con máxima eficacia, pero sin importar quién lo usará, su peso y el filo de su extremo puntiagudo permanecieron sin cambios. Si Toru sintiera ganas de hacerlo, un golpe en la frente de Akari definitivamente la mataría.
Sin embargo…
—Te lo preguntaré otra vez. ¿Hablas en serio sobre cómo pelear así?
—…Por supuesto que lo digo en serio.
Akari hablo sin pizca de timidez.
Entonces—
—Bien, es suficiente.
Un sonido como si alguien aplaudiera alcanzó las orejas de Toru.
Toru se alejó de Akari y arrojó el martillo al suelo. Se giró para mirar hacia donde venía el sonido.
Eso era—
— ¿¡… !?
Dos personas que reconoció estaban paradas uno junto al otro.
Uno de ellos era—
—Tú…
Después de murmurar, Toru cantó brevemente las palabras clave que lo liberaron de su estado de “Transformación de Sangre de Hierro”, y terminó su batalla.
Allí, parado frente a él, había un anciano.
Pequeño y delgado, el hombre parecía neurótico. Perteneció al gremio. Toru lo había visto antes cuando Akari lo había arrastrado para unirse, así que lo reconoció. Estaba bastante seguro de que su apellido era Barton. Su primer nombre, no lo recordaba.
—Suficiente, suficiente. Bueno, estoy sorprendido. No pensé que podrías detenerte tan rápido—
— ¿Qué está pasando? —preguntó Toru mientras fruncía sus cejas.
—No importa. Toru-kun, como representante del gremio, debo decir que estamos considerando tu expulsión. —dijo Barton. —Verás, las personas que solo son un nombre en una lista pierden credibilidad dentro del gremio.
Básicamente decía que las personas como Toru que se habían registrado en el gremio pero no mostraban señales de cumplir trabajos y rechazaban las que sí recibían, eran como un peso muerto.
Bueno, era una idea completamente respetable.
Incluso Toru no tenía motivos para plantear objeciones.
Pero—
—Entonces, si intentas rechazar esta última misión, tu expulsión será inminente. Sin embargo, si cumples con esta misión podría dificultar al gremio expulsarte.
— ¿…?
—Ah, bueno, todo lo que escuché del cliente fue que era un trabajo difícil, o mejor dicho, debo decir que sus términos son estrictos. Así que pensamos que sería mejor verificar si tienes la capacidad de hacerlo.
—…Espera, para empezar, debería haber todo tipo de personas registradas en el gremio —dijo Toru, frunciendo el ceño. —Dejando de lado mis talentos, debería haber muchos más que—
—No. La verdad es que, el cliente te propuso como candidato.
Barton señaló la figura a su lado.
Era una niña pequeña con cabello plateado.
Esa niña era Chaika.
—Así que–bueno, en realidad, queríamos averiguar qué tipo de habilidades tenías. Entonces le pedimos ayuda a tu hermana.
—…
Toru se levantó, se giró y miró a su hermana.
Pero, por supuesto, no se sintió intimidada y devolvió la mirada con frialdad.
— ¿No estabas siendo seria?
—Claro que lo estaba. Siempre soy seria.
Akari apretó su puño con fuerza y ​​asintió.
— ¡Esto puede haber sido una farsa, pero esta pelea no fue una mentira!
— ¡No digas eso de manera tan rápida! —gritó Toru, y luego soltó un largo suspiro.
—Ah, mierda. Supongo que tengo que trabajar, entonces.
Él nunca había pensado en tomar otro camino que no fuera el de un saboteador.
Y en realidad, pensó de la misma manera incluso ahora.
Él simplemente no era bueno con nada más.
Pero…
¿Ella me está ofreciendo trabajo?
Toru se volvió para mirar a Chaika.
Con un gran asentimiento, Chaika habló–
—Empleo. Empleo. Los dos, capaces.
Mirando triunfante por alguna razón, Chaika señaló a Toru y Akari.
— ¿Akari también? Espera, ¿qué tipo de trabajo es?
Barton y los demás en el gremio probablemente no sabían que los poderes que mostraban Toru y Akari eran de saboteadores.
Pero Chaika sabía que Toru era uno.
Y la gente como saboteadores, eran niños enviados desde los cielos para la guerra, eran inútiles en esta era de paz. Su habilidad en la batalla era alta, pero había muchos tipos de habilidades de batalla. El engaño natural para los saboteadores era limitado en donde podría usarse. Por ejemplo, en el caso de un guardia en una tienda o los guardias de la ciudad, la fuerza sería más deseable. Proteger a una persona rica era lo mismo—ellos preferían un grupo de personas entrenadas en artes marciales refinadas.
Para ser precisos, los saboteadores pertenecían al campo de batalla, y se especializaban en ganar batallas usando cualquier cosa y todo lo que estaban a su disposición. No se les conocía por limpiar grandes franjas de personas, pero se les conocía por usar formas menos inteligentes para realizar su trabajo, sus formas de actuar les hacían ser odiados.
—Discusión. —dijo Chaika con otro gran asentimiento.
—Bueno, parece que tienen mucho de qué hablar. Me iré, entonces. —dijo Barton, con la mirada satisfecha. Se fue caminando, dejando a Toru y a los demás atrás. No parecía importarle exactamente a dónde irían; para bien o para mal, el trabajo de este hombre era simplemente encontrar a las personas adecuadas y despacharlos. Lo más probable es que ya hubiera recibido su compensación monetaria de Chaika.
—…¿Por qué yo?
—Mmm…
Chaika ladeó levemente la cabeza y luego habló.
— ¿Destino?
—El destino, huh…
Eso fue algo bastante vago.
Pero—
Quizás ella también sintió algo en el evento de ayer.
Caminando por la cuerda floja entre la vida y la muerte.
En ese momento, había sentido un momento de plenitud—y también…
—Nii-sama.
La urgente voz de Akari lo trajo de regreso.
Toru hizo una cara amarga y—
—Está bien, está bien, lo entiendo. Al nombrarme a mí y a Akari, eso significa que no quieres a alguien como una mujer de limpieza o un agricultor, ¿verdad?
—Por supuesto.
Chaika asintió.
—Quiero, saboteadores. —dijo ella, claramente.

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