¡No aceptaré a una heroína como tú! – Capítulo 30

Traducido por Dimah

Editado por Lucy


Hoy, se supone que Tsubaki iría a un lugar cercano en busca de hojas de otoño, para la excursión de observación del follaje otoñal.

El itinerario consistía en: salir de la escuela por la mañana, almorzar en las áreas abiertas de los lugares famosos por su paisaje otoñal, observar las hojas de otoño y al final, regresar a la escuela para marcharse a sus hogares.

Sonaba como una actividad normal, pero las loncheras eran proporcionadas por un restaurante de clase alta, que se suponía distribuía de forma local, y para el regreso al colegio, tomarían un autobús.

Los pensamientos de la niña eran que, si hacías tu mejor esfuerzo, todo lo que quedaba era fomentar la paciencia de los estudiantes.

En las excursiones y otros eventos, había guardianes y profesores en el lugar, por lo que estaba bien reunirse en grupos con diferentes clases.

Adicional, en cada punto, se tenía una lista de los asistentes, con esta se verificaban los nombres, y se conocía de inmediato a quien aún no se había presentado.

Entonces, si un alumno llegaba demasiado tarde, el maestro y los padres se comunicarían por radio para informar la ubicación actual del estudiante.

De hecho, no existía la PTA en Fengfeng (Asociación de Padres y Maestros). Esto se debía a que todas las tareas las realizaban los maestros y los empleados administrativos.

En cambio, había supervisores que acompañaban a los estudiantes o permanecían en el lugar durante la excursión.

Con frecuencia, la mayoría de las casas enviaban sirvientes, era raro que los padres participaran.

Después de escuchar las advertencias de los maestros en el patio de la escuela, los estudiantes se retiraron por turnos, Tsubaki actuó rápido para asirse[1] a Anna.

Esto fue porque sin Anna, Tsubaki tendría que escalar la montaña sola.

—Dijiste que viajara contigo, ¿correcto?

—No importa, pero no te desvíes como lo hiciste durante la excursión de primavera.

Como sucedía siempre, durante las excursiones caminaban despacio, por lo que a menudo estaban cerca del final de los excursionistas.

Por lo tanto, cuando Tsubaki estaba de viaje en primavera, fue bueno que nadie estuviera cerca de ellas. La niña hizo sonar un silbato de hierba y arrojó una piedra al río, y entonces al final, Anna se acercó a ella, la agarró del cuello y la arrastró lejos.

Aun cuando se quejó con su amiga de que le dolía el cuello, fue acarreada sin saber si su amiga había escuchado su queja. Nunca más quiso tener una experiencia así.

—Bueno, esta vez caminaré de manera apropiada. Si.

—No confío en tus palabras.

Anna la miró con sospecha y Tsubaki encogió sus hombros.

Los nervios de la joven están agotados por, día a día, tener que imitar a la hija bien portada de una familia adinerada, por lo que cuando estaba lejos de la vista del público, la máscara de hija obediente tendía a desaparecer.

Esto sucede más que nada cuando estaba con Anna, con quien compartía un secreto.

Era la prueba de que confiaba mucho en ella, pero era una molestia para su amiga quien tenía que reprenderla todas las veces.

Al salir de la escuela, ambas comenzaron a caminar, y después de un rato, encontraron a Kyosuke y Saeki caminando frente a ellas.

En el último tiempo, Tsubaki los había estado viendo mucho juntos.

Saeki era tímido y débil, pero debido a que tenía dos hermanas mayores, era bueno tratando a las niñas de la manera correcta.

De hecho, no había chicas con ellos ahora mismo.

Tsubaki estaba allí, pero los observaba con una mirada distante.

—Lo he estado pensando durante mucho tiempo, pero ¿lo planeaste, Tsubaki?

—Fue un error de cálculo. Pensé que no encajaba con mi personalidad. Por eso me sorprendió ver Kyosuke cuidar de Saeki.

Su amiga pensaba que ella los había juntado a ambos de forma deliberada para que sean amigos.

Era una coincidencia que Tsubaki se conociera con Saeki en primer lugar, y lo era más que ella estuviera de verdad sorprendida por la situación actual.

Sin embargo, cuando los vio reírse el uno del otro mientras hablaban, sintió que era bueno para Kyosuke tener un amigo que estaba en el mismo grado y quien podía perdonarlo.

Al ver la sonrisa del niño, las chicas a su alrededor gritaron.

Al contrario de él quien, cada año, incrementaba el número de estudiantes femeninas que lo admiraban, Tsubaki se estaba convirtiendo en un objeto de odio entre los estudiantes de su grado y un objetivo a temer. Por lo tanto, los otros estudiantes la evitaban tanto como les fuera posible.

Aun cuando quería que las cosas fueran así, eso no la hacía sentir mejor.

Por eso, de forma deliberada, caminó más lento y terminó vagando por las cercanías.

Tsubaki lamentó haber involucrado a Anna, pero no podía solo renunciar ahora, así que tendría que soportarlo.

Dado que hubo muchas oportunidades para caminar durante las excursiones de Fengfeng, el último miembro por lo general era fijo.

La mayoría de los estudiantes eran lentos o estaban desmotivados, pero por supuesto, también se incluían aquellos que no eran buenos para hacer ejercicio.

Anna dijo que Tsubaki casi siempre estaba al final, por lo que otros estudiantes pensaron que no era buena para hacer ejercicio.

No era un problema que otros estudiantes pensaran que Tsubaki no era buena haciendo ejercicio, el problema es que Todo estaba en el último grupo cada vez.

La niña sabía, la había observado durante la clase de educación física, Todo no era buena haciendo ejercicio.

Incluso ahora, estaba exhausta mientras los chicos a su alrededor la animaban.

De vez en cuando, parecía sentirse culpable por su ritmo lento y miraba, con un sentimiento de disculpa, a los niños que la rodeaban.

—Antes me preguntabas por qué guardaba silencio sobre esa niña…, ¿no?

Cuando Tsubaki dijo eso, Anna ordenó sus memorias y recordó haber dicho algo así.

—Te lo dije.

—Eso es porque pienso que me agradó mucho, pero si esa chica fuera una dama egoísta y orgullosa, pelearía con ella. No es el caso. No necesito arrastrar a mi familia en mis problemas. Soy una gran trabajadora que labora duro para lograr lo que no puedo, y soy orgullosa, pero no arrogante. No hay nada que me disguste acerca de mí, y tú distingues el bien del mal.

—Aunque no te guste.

»Serás odiada. Es justo lo contrario de esa chica.

»¿Cómo lo vas a arreglar?

»El incidente de la ropa interior podría haber hecho que te favoreciera un poco más, pero ¿sigue siendo un poco negativo?

Ese era el problema.

Por fortuna, Tsubaki y Todo estaban en la misma clase, por lo que podía haber una posibilidad de recuperarse, pero ¿cómo nos deshacemos de la hija egoísta y arrogante, Asahina Tsubaki, que se acumuló a lo largo de los años?

—No se puede evitar.

—He tenido una larga relación contigo, pero todavía no conozco tu verdadera personalidad.

—¿Sí? Creo que soy en cierto sentido fácil de entender.

—¿De qué manera? Sé que llevo una máscara en la escuela, pero pienso que es un lugar genial, lo intento, y si pienso sobre ello, hago muchas cosas con una sonrisa en mi rostro —dijo Anna, pero Tsubaki no había cambiado en absoluto desde tiempo atrás.

—Los únicos momentos en los que trato de hacer algo por alguien es cuando tiene que ver con mi madre o Kyosuke.

—Eso es extraño. ¿Por qué trabajas tan duro por la tía?

Anna decía que incluso si había una conexión sanguínea, el contenido de su propio cuerpo era ajeno a la familia.

Como Tsubaki, Anna también era de cierta forma indiferente.

—Eso es porque mi madre es una persona maravillosa y maternal. Le robé la mayor parte de la vida a la Tsubaki original, así que pensé que sería una buena idea apuntar a un final feliz en este mundo que no es un juego. En realidad, solo hice lo que quería hacer.

—Tienes una mala personalidad.

—Es divertido tener una vida gratificante.

Tsubaki, con orgullo, le sonrío a Anna.

La Tsubaki original era de verdad, demasiado lamentable, por lo que solo quería hacer algo al respecto.

Sin embargo, por los sentimientos que surgieron hacia su madre, Kyosuke, y hacia este mundo, comenzó a desear con sinceridad la felicidad de estos, antes que su propia felicidad.

No era bueno interferir en todo, pero pensó que estaría bien pasar por alto algunas cosas, cambiarlas, para evitar los peores finales.

—Si es posible, desearía haberte conocido en mi vida.

—No, gracias, las Lolicons[2] son un gran no-no.

—En ocasiones, termine la conversación con una nota positiva.

Tsubaki quería quejarse de que esta era una escena en la que se reirían el uno del otro diciendo “Yo también”, pero como no había arrepentimiento en la vida anterior, sería una escena diferente, incluso si se hubieran conocido en su existencia previa.

Más bien, ¡lo mejor de su vida es ahora mismo! Eso era todo.

—He hablado mucho. Aceleremos un poco.

—Sí.

Tsubaki notó que estaban al final del grupo y que no había otras personas alrededor.

Quería disculparse por reducir la hora del almuerzo, por lo que aceleró su caminata.

Después de caminar en silencio por un rato, Tsubaki vio una figura frente a ella.

—¿Oh? Vienes muy despacio, ¿no?

El sarcasmo de Todo seguía siendo agudo hoy.

Tsubaki aprendió por las malas, que el sarcasmo podía perforar el corazón.

—Oh, eso me recuerda. Asahina, parece que estás en buenos términos con el joven Kaeki, ¿No te es suficiente Mizushima?

—Oh, Saeki está en buenos términos con Kyosuke, así que solo le hablo por eso. Tienes bastante imaginación para expresarte de esa manera solo porque me viste hablando con un estudiante hombre.

Tsubaki se dio cuenta de que respondió por reflejo y fue de verdad aterrador ya que salió de su boca sin darse cuenta. «Además, no hay nada que pueda hacer, aunque me lleve el dedo a la boca. Ya no puede evitarse.»

De Todo solo puede decirse que es de verdad sensible.

Dado que Tsubaki se destaca de mala manera, se podían escuchar rumores incluso si no querías escucharlos, y podías comprobarlo con tus ojos.

—¿No es porque usted habla o actúa de forma engañosa? Seguro sea por tu mal comportamiento. Deberías buscar un poco de ayuda.

— Bueno, es una pena, considerando lo mucho que me preocupo por ti.

Las chispas se esparcieron entre Tsubaki y Todo.

La animosidad que había estado acechando desde el incidente de la ropa interior acaba de reavivarse.

Debido a un giro sorprendente, fue la persona que se encontraba al lado de Todo quien las detuvo.

—Señorita Chizuru, si pasa mucho tiempo aquí, su llegada se retrasará. Hará que otras personas esperen, así que, por favor, déjelo de esa manera.

—Así es… Ya no quiero arrastrar más mis pies. Señorita Asahina, no llegues tarde.

—Lo habría hecho incluso si no me lo hubieras dicho.

Ayako Hasumi, de quien se sabía que era el brazo derecho de Todo, empujó la espalda de su amiga y comenzó a caminar.

Hasumi quería mantener a Todo lo más lejos posible de Tsubaki, por lo que aceleró bastante su ritmo.

—Hola aquí, peleadora.

A una distancia donde el grupo de Todo no podía escuchar su voz, Anna habló con Tsubaki y, al mismo tiempo, su mirada fría la atravesó.

—Eres de verdad estúpida, ¿no?

Eso es  lo que estaba diciendo.

Durante el resto del viaje, Tsubaki caminó mientras era mirada con frialdad por Anna.

Tsubaki, quien estaba cansada tanto física como mentalmente, no pudo permitirse mirar las hojas de otoño, por lo que mordisqueó su almuerzo y abordó el autobús de regreso con los ojos perdidos en la distancia.

Está bien. Tsubaki podía ver las hojas de otoño en el jardín de su casa, así que ingresó al autobús.


[1] Asirse: agarrar a una persona o cosa.

[2] Lolicon: Abreviación para el término “Complejo Lolita”, que describe a una persona que está sexualmente atraído a Lolis.

Lucy
La verdad es que no sé a donde vamos a ir a parar con Tsubaki, pero el dúo entre ella y Anna me parece super lindo.

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2 thoughts on “¡No aceptaré a una heroína como tú! – Capítulo 30

    • Lucy says:

      ¡Muchas gracias por leer! Lamentablemente la autora todavía no ha seguido con la historia así que por el momento no hay nada para trabajar :/, pero te invito a leer otra de las novelas del reino hasta que se digne a seguir su trabajo xD <3.

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