Querida “amiga” – Capítulo 3: También me gusta el príncipe heredero

Traducido por Kiara

Editado por Ayanami


Vertí té caliente en la taza vacía sobre la mesa. Aunque no me gustan las reuniones sociales, interactuar con los demás no es tan malo, por lo que, me uní a la conversación de la manera más natural posible.

— ¿De qué estaban hablando? —Pregunté.

—Oh, Lady Mariestella.

—Ha pasado un tiempo, Lady Bellefleur. Solo te has vuelto más bella.

—Gracias. También te has vuelto más bella.

Recité las palabras pretenciosas y ceremoniosas que había leído innumerables veces en la novela, mientras excluía deliberadamente a Dorothea. Quería que ella se sintiera de la misma manera en que había hecho sentir a Mariestella, alienada de la conversación como una persona invisible. Qué doloroso debe ser.

—Lady Labrium se va a casar…

— ¿En serio? ¿Con quién? ¿El joven noble del otro día?

—Ah, ¿estaba saliendo con ese hombre? ¡Nos mintió y dijo que era su primera vez con él!

Hablando francamente, este tipo de conversación no es muy agradable, pero me reí entre dientes y respondí “Sí”. Había una expresión para reaccionar de la mejor manera a todo. Afortunadamente, el ambiente no era muy difícil, para que no pudiera adaptarme, además, son personas de mi edad.

—Oh, están todos aquí —interrumpió una extraña voz. Giré la cabeza hacia la mujer que habló. Es una joven con cabello rosa claro y misteriosos ojos negros, pero no parecía tener una mala reputación, ya que todos a mi alrededor se alegraron y la saludaron calurosamente.

— ¡Lady Trakos! Ven y únete a nosotros.

— ¿Le gustaría una taza de té, Lady Odelette?

Odelette.

Ese es un nombre familiar. ¿Cómo podría conocerla ahora? Mientras Mariestella era un personaje secundario en la historia, Odelette era la mujer que se revela como la villana. Es una celebridad social con excelente discurso y un comportamiento elegante, quien, en silencio, intentó acabar con Dorothea, el personaje principal. Odelette tenía una actitud tan cruel que me pregunté si ella era “como un zorro” tal como la describe Dorothea.

Sin embargo, cuando miré a Odelette, vi que tenía una cara amable e inocente. Recordé que el autor también favoreció a Dorothea. Chasqueé la lengua levemente y sacudí la cabeza.

—No, gracias. En realidad, tuve suficiente para beber en la otra mesa —Odelette declinó con recato.

—Pensé que estabas ocupada, ya que no te habías presentando en mucho tiempo… pero, realmente, debes haber estado ocupada —dijo otra dama.

—Lo siento. Por eso llegué tan tarde.

— ¿Qué quieres decir con tarde? No digas eso, Lady Odelette. Todavía estás muy temprano —respondió la dama, las demás lo siguieron con pequeños gritos. Me reí torpemente cuando, casualmente, los ojos de Odelette y los míos se encontraron.

Ah…

Entré en pánico interiormente. Odelette no era un personaje secundario en la novela como Mariestella, sino la antagonista principal. No quería hacerle saber que estaba avergonzada, así que me mantuve lo más serena posible. Sin embargo, Odelette mantuvo el contacto visual, ¡y en comenzó a hablarme!

—Lady Mariestella. Ha pasado un tiempo.

—Sí, Lady Odelette. Realmente, lo ha sido.

Mariestella no interactuaba con frecuencia con Odelette, ya que es amiga de Dorothea, no de Odelette. Dorothea era bastante celosa como para dejar que su amiga interactúe con una mujer que no le gusta. Por supuesto, Dorothea solo veía a Mariestella como una sirvienta, en lugar de una amiga de todos modos.

—Creo que la última vez que nos vimos en una fiesta de té. Creo que vi a Lady Dorothea en ese entonces también… —dijo Odelette con elegancia.

Finalmente, Dorothea fue mencionada por el anfitrión, Odelette.

—Ha pasado mucho tiempo, Lady Odelette —respondió Dorothea con una voz fría.

—Sí, Lady Dorothea. Te has vuelto más hermosa desde la última vez que te vi.

—Mi padre me compró cosméticos caros esta vez. Puedo dártelos si lo deseas, Lady Odelette.

Odelette se echó a reír, como si no supiera lo que Dorothea piensa.

—Muchas gracias por la oferta, Lady Dorothea, pero aún no me hace falta maquillaje para ser hermosa.

Dorothea se puso blanca, cuando notó que Odelette la estaba insultando. Había que ser un tonto para no darse cuenta.

Dorothea y Odelette no son amigables entre sí. Dorothea es engreída, hipócrita y pretenciosa, mientras pretende ser amable, pero, la mayoría de las jóvenes nobles lo saben y, simplemente, hacen la vista gorda debido a la reputación de su familia. Sin embargo, Odelette no es del tipo que se deja comprar por sus favores, y Dorothea la odia por eso.

Desde mi punto de vista, Odelette es una persona de incomparable integridad y fe. El autor de la novela, probablemente, la odiaba porque se oponía a Dorothea. Realmente, me sorprendió que el autor retratara a Odelette como una mujer malvada.

—Me alegra escuchar eso, Lady Odelette —continuó Dorothea. —Pero la piel puede envejecer en un momento. Y será tarde cuando te conviertas en una abuela joven pero arrugada.

— ¿No sería genial si pudiéramos detener el tiempo solo con dinero? Pero, Lady Dorothea, hay un límite para prevenir el envejecimiento con la capacidad humana. En cuanto a mí…tengo la piel tan limpia y brillante que no necesito hacer esfuerzos extras.

A diferencia de ti, por supuesto, no lo dijo en voz alta, pero, todos los presentes escucharon la implicación. Me sentí abrumada por la emoción, cuando vi a Odelette destruir silenciosamente a Dorothea. Oh, sinceramente, deseaba abandonar a Dorothea y unirme a Odelette. Aunque es este momento eso no es posible, pero, tal vez, más tarde. Por supuesto, a ella también le tenía que gustar.

—De todos modos, ¿hay algo que necesiten? Preparé la fiesta, pero me temo que podría faltarme algo y que no estén a gusto —dijo Odelette con una voz humilde.

— ¡Por supuesto que no, Lady Odelette! Esto es perfecto. Nunca he estado en una fiesta de té como esta antes.

—Sí, Lady Trakos. ¡Es como si la Emperatriz fuera la anfitriona de esta fiesta de té!

—Estoy muy agradecida de que todos piensen así —dijo Odelette, me di cuenta de que la razón por la que es popular en la sociedad no es solo por su elocuente discurso, sino también por su confianza, actitud abierta y corazón cálido.

En resumen, Odelette es perfecta. La mujer que el autor trató de retratar como una villana era, de hecho, una gran persona.

—¿De qué más estaban hablando? —Preguntó ella.

—Bueno, escuché que Lady Labrium se va a casar —respondió una mujer.

—¡Oh, ya veo! Eso es motivo de celebración. Sin embargo, no estoy segura de que esté aquí.

—Escuché que está muy ocupada preparándose para su boda, pero seguro la encontraremos más tarde.

Otra dama se unió a la conversación— ¿Tienes alguna intención de casarte Lady Odelette?

Como referencia, Odelette tiene diecinueve años, al igual que Dorothea y yo. La mayor parte de las damas reunidas aquí tienen, aproximadamente, la misma edad también. En mi mundo, se considera demasiado pronto para casarse, pero, en este, es la edad perfecta. Esta pregunta no era nueva, pero Odelette respondió con un raro sonrojo en su rostro.

— ¿Por qué no querría casarme? Me casaré cuando aparezca alguien agradable —dijo ella.

— ¿Entonces no quieres un matrimonio político? —Respondió una señora.

—No creo que sea algo malo. El matrimonio es una unión sagrada entre familias. ¿Como podría considerarse algo malo? Solo…solo me gustaría un matrimonio donde ambas partes sean sinceras.

— ¿Hay alguien en quien estés particularmente interesada? —La dama persistió.

En lugar de esquivar la pregunta, Lady Odelette respondió.

—Así es.

De inmediato, el lugar se volvió, extremadamente, ruidoso.

— ¡Oh!

— ¿De Verdad?

— ¿De quién se trata?

— ¡Por favor dinos, Lady Odelette!

Todas las mujeres abrieron mucho los ojos, a la espera de lo que iba a salir de la boca de Odelette. También tenía una expresión curiosa, pero, ya sabía la respuesta correcta. Hay un hombre que Odelette añora en la novela. El único hombre al que se dedicó de por vida.

—Es el Príncipe Heredero —dijo Odelette, con un sonrojo en su rostro, las damas presentes estallaron en murmullos y chillidos.

Me acordé de esta escena. Fue gracias a esta escena que el autor logró enmarcar a Odelette como una villana al principio de la historia. Dorothea, que ya tenía en mente al Príncipe Heredero, también declarara abiertamente su interés por él. No fue difícil crear una escena de confrontación, a pesar de que, en ese momento, Odelette no sabía del interés de Dorothea. En cualquier caso, la confesión de Odelette fue el móvil para ponerla como blanco de la oposición a la protagonista femenina.

— ¿Con que es así? —Una voz familiar intervino. Era Dorothea.

Tragué nerviosamente debido a la tensión en el aire. Sabía cuál era la siguiente línea.

—También me gusta el Príncipe Heredero.

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5 thoughts on “Querida “amiga” – Capítulo 3: También me gusta el príncipe heredero

  1. MAV says:

    Tengo una duda, acá dicen que tienen 19 años pero Marie muere a los 22; es decir, que tiene 3 años para arruinar los planes de Dorothea? Por otro lado que a Odelette le gustara el príncipe no era un crimen, estoy empezando a creer que si leyera la novela original terminaría enojada 😂😂😂😂

  2. Karina says:

    uuuu la Dorothea me empieza a caer como una patada al higado envidiosa, prepotente como se llego a enamorar el principe de esa chica

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