Reina Villana – Prólogo

Traducido por Kiara

Editado por Ayanami


Los gemidos, se mezclaron con respiraciones ásperas y desiguales. La tenue habitación se inundó de un calor tentador.

Las luces doradas, proyectaban sombras obscenas en las paredes, mientras un hombre y una mujer podían verse, profundamente, enredados en la cama, moviéndose a un ritmo sensual.

Levantó la parte superior de su cuerpo y sostuvo sus rodillas cerca de sus caderas, encerrando sus palmas alrededor de los tobillos de la mujer, extendiendo sus piernas aún más

Cada vez que se recostaba sobre ella, el hombre se tensaba visiblemente. Sus hombros, anchos y músculos, estaban empapados de sudor, como si fuera aceite.

Su agarre en los delicados tobillos se tensó. Como un pájaro débil, cuyo cuello fue mordido por una bestia feroz, la mujer se sacudió débilmente y luchó por adaptarse a la ardiente oleada de placer.

— ¡Ah…!

Eugene sacudió la cabeza de lado a lado y gimió. En un estado de impotencia, levantó la mano y rascó la sábana arrugada a un lado de su cabeza. Como si él no le permitiera siquiera un momento de relajación, la lleno, a un ritmo rápido, cada vez que entraba.

Sus cuerpos unidos se calentaban cada vez más. A pesar de sus protestas ocasionales, él no se conmovía ni un poco y, en cambio, continuaba con su tortuosa hazaña.

Ella no estaba acostumbrada a este tipo de conducta. Era la segunda vez que estaba con un hombre, pero su primera noche con él fue más extenuante de lo que Eugene había imaginado.

Su cuerpo estaba en una carrera apretada, apenas podía respirar.

Al principio, no creía que pudiera haber nada más. A final, estaba equivocada, las capacidades del hombre seguían siendo desconocidas para ella.

Es un hombre enérgico que superó, por mucho, las expectativas de Eugene. La condujo incesantemente como si decidiera que, en este día, ella cedería ante él.

Cuando pensó que finalmente se desmayaría, él se relajó un poco, y sintió el inconfundible líquido cálido gotear de sus pliegues…

Ella exhaló tan rápido como pudo.

Cuando menos lo esperaba, él levantó su tobillo y besó la piel suave de su pantorrilla, fue un gesto sorprendentemente dulce, para provenir de un hombre insensible.

Un brillo azulado se reflejó en sus ojos oscuros, que lentamente se volvieron negros.

Los ojos de Eugene estaban entreabiertos, mirando perezosamente al hombre que aún no se había movido de su posición. La caricia lenta y en círculos que el hombre hizo con su lengua la irritó, hizo que se le pusiera la piel de gallina en varias partes de su cuerpo.

Con su pierna aún capturada por él y sus nalgas levantadas ligeramente de la cama, el líquido tibio se derramó y fluyó a través del hueso de su cadera.

Cada vez que empujaba, había un sonido de músculos chocando entre sí.

Las sábanas de su espalda estaban húmedas con su propio sudor. Se sentía húmeda y flácida, como una esponja empapada en agua.

Tan pronto como ella lo sintió escabullirse lentamente, Eugene suspiró aliviada, pensando que el hombre estaba satisfecho y la dejaría descansar, solo para demostrar, al siguiente segundo, que estaba equivocada.

El hombre agarró los muslos de Eugene y la penetro una vez más sin previo aviso.

Inmediatamente, los gritos sofocados de Eugene llenaron la habitación.

La sensación punzante de sus paredes internas siendo golpeadas bruscamente la hizo gritar. La pierna que agarró, estaba encima de su cadera, dándole más acceso.

Bajando su postura, colocó su mano a un lado de su cara.

Sus labios se posaron sobre ella y la cubrieron. 

Lamiendo primero y en cuestión de segundos succionándolos, giró su cabeza hacia un lado, para tener mayor control y empujó su lengua contra sus dientes, en cuanto abrió la boca, inundó el espacio con su lengua.

El hombre, que tenía el eje erecto presionando la parte más interna de sus muslos, la beso tan suave que no podía compararse con la ferocidad de sus movimientos en su abdomen bajo. La calmó dulcemente dentro de su boca y acarició sus pensamientos más íntimos con la punta de su lengua.

Eugene también movió sus labios, participando en el baile que solo ellos dos conocían.

Sin embargo, el afectuoso beso se volvió salvaje rápidamente. Su lengua se enrolló y chupó la suya, con fuerza. Al mismo tiempo, su eje, alojado con comodidad en su interior retrocedió una pulgada y golpeó dentro de ella como una estaca.

— ¡Mmpphh!

Su cuerpo, conmocionado, tembló, sosteniendo su brazo al lado de su cara. Una vez más, Eugene, impotente, se vio atrapada en la danza salvaje de su lengua.

La codiciaba persistentemente, como si el mundo se acabara mañana. Su deseo la golpeó como una ola enorme.

Comenzó a moverse, una señal segura de un comienzo. El movimiento de sus pliegues, extendiéndose hasta el límite, se sintió incómodo y agradable al mismo tiempo.

Una profunda sensación de placer corrió desde su abdomen bajo hasta la parte superior de su cabeza.

— ¡Ah!

Su cuerpo se sacudió violentamente. Eugene cerró los ojos con fuerza, emitió un gemido por su garganta.

No podía soportar la sensación, estaba ansiosa de que todo su cuerpo se encogiera si no emitía ningún sonido.

El calor abrasador hizo que su cuerpo se sintiera más febril. El hombre tampoco era la excepción. El sudor de su cuello goteaba por su pecho esculpido.

Él, mordió sus labios con ojos llenos de entusiasmo y le lamió los lóbulos de las orejas.

—Eugene.

La voz susurrante sonaba emocionada, como si estuviera tocando su alma. Ella, parpadeó y abrió los ojos al escuchar el nombre.

Eugene

Era su nombre

Sin embargo, su cuerpo, que fue sacudido por todos los medios, no era originalmente el de Eugene.


Kiara
¡Hello! Kiara por aqui, con una novela nueva del genero mas hermoso de todos +18 jojojo, no lo nieguen yo se que tambien les gustan asi que les traigo su dosis con una novela mas que fantastica, creanme el nivel de ustedes ya saben, no le envidia nada a ninguna otra. ¡Nos vemos en el proximo capitulo!

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11 thoughts on “Reina Villana – Prólogo

  1. elegtsol says:

    Chicas me encanta esta novela. Hace mucho tiempo empecé a leerla en inglés, fue durante el confinamiento de Marzo. La dejé por unas cosas o por otras y ahora me fijo que la tienen por aquí. Así que vuelvo a empezar de nuevo la novela. GRACIAS SIEMPRE.

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