Sentido Común de una Casa Guerrera – Capítulo 44: La carrera de mi padre

Traducido por Lugiia

Editado por Sakuya


Tomando un pequeño número de guardias, salgo a galopar en mi caballo. La misma noche de la partida de Parks, encontraron la carta que Mellice había dejado, lo que provocó un gran revuelo en la mansión.

Los sirvientes que tardaron en encontrar la carta se disculparon, pero no pude culparlos. La razón es que, normalmente, Mellice regresa a la mansión después de la puesta de sol debido al entrenamiento.

No sólo eso, sino que, en apariencia, Mellice no es la hija de un noble, sino que está siendo tratada como un mero doble de cuerpo.

La única que sabe la verdad de que es la hija noble de la Casa del Marqués es la señora mayor a la que llama Granny[1].

Probablemente no se pudo evitar que los otros sirvientes no pensaran que estaba fuera de lugar que ella no estuviera.

Pensé en traerla de vuelta inmediatamente, pero… al final, no lo hice. Después de todo, ella también estaba en movimiento… sería difícil alcanzarla.

Con los miembros del Cuerpo de Guardias y los del Ejército viajando con ella, a menos que algo grande fuera a suceder, debería ser bastante seguro… Tomé mi decisión basado en ese juicio.

En un futuro lejano, cuando recibí un informe de un caballo rápido que decía que, hasta la batalla, ella había actuado por separado del grupo, lamenté inmensamente esta ingenua línea de pensamiento.

—General, lo hemos estado esperando…

Cuando llego a la estación del ejército situada en la frontera del territorio del Marqués Anderson y el territorio junto al mismo, Kuroitsu está al acecho.

—Te he molestado con el caso de esta vez.

Mientras entramos en la estación, primero le doy las gracias a Kuroitsu.

La estación en sí no es tan grande, así que no tardamos mucho en llegar a la sala administrativa situada en el interior.

—Entonces… ¿quién es el enemigo?

Inmediatamente después de entrar solos en esa habitación, voy directo al tema principal.

—De acuerdo con la información que recibimos por adelantado, eran mercenarios. Como era un trabajo bien pagado, lo aceptaron. El trabajo era atacar indiscriminadamente a las personas que parecían tener un estatus social superior en la frontera del territorio del Marqués Anderson… es la descripción del trabajo que confesaron.

Dejo escapar un suspiro por el reporte de Kuroitsu.

—Ya veo… ¿Qué pasa con el empleador?

—Sobre eso… —Por un momento, el rostro de Kuroitsu se oscurece. —Aparentemente, no lo saben.

— ¿Dijiste que no lo saben…? —Frunzo el ceño ante la inesperada respuesta.

—Sí. Al parecer, no fueron contratados directamente, sino que usaron un intermediario para llegar a un acuerdo. Estamos investigando a ese intermediario, pero aún no hemos podido captar sus rastros… interrogamos a los que quedaron vivos, pero todos respondieron de la misma manera.

—Continúa con la búsqueda…

— ¡Sí! Si es posible… ¿podría decirme de dónde sacó la información de antemano? Si intentamos preguntarle a esa persona, creo que será más fácil encontrar un rastro.

—Es el Líder de la Casa Ducal Armelia.

— ¿Eh…? ¿El Duque?

Ya que probablemente es una persona completamente inesperada… Kuroitsu involuntariamente repite mis palabras.

—Sí. Le preguntaré al Duque. Si sabe algo, entonces compartiré esa información con todos ustedes.

—Entendido… Aun así, ¿por qué el Duque…?

—Es dueño de unos oídos bastante grandes… en cuanto a la fuente de la información, no le dirás a nadie.

—Sí.

Después de terminar ese tema, mi fatiga me golpea repentinamente y me dirijo a una silla. Probablemente es debido a la travesía de venir aquí desde la Capital sin dormir ni descansar.

Los guardias que me acompañaban cayeron en un profundo sueño en la sala de descanso tan pronto como llegamos.

— ¿Cómo estuvo Mel…?

Pregunto tranquilamente mientras me siento, pero Kuroitsu no responde. Encontrándolo extraño, me giro para mirarlo, y la escena de Kuroitsu incapaz de contener su temblor se hace evidente.

Después de un momento de silencio, Kuroitsu habla de manera solemne.

—Fue algo terrible…

— ¿Qué…?

—Aunque no se pueden ignorar sus habilidades, fue capaz de juzgar rápidamente la situación y dictar instrucciones en consecuencia. Y por encima de todo… ese espíritu.

Aunque pienso que su temblor se debe al miedo, me equivoco.

Está emocionado.

—Aunque no había razón para seguir sus órdenes… antes de darme cuenta, las estaba siguiendo. No me importaban las razones. Naturalmente, seguí a una chica veinte años menor que yo.

Como prueba, sus palabras comienzan a agitarse cada vez más.

—Aunque es diferente del General, sin duda posee un talento para comandar.

—Un talento diferente al mío para comandar… Por cierto, ¿en qué se diferencia?

—La espalda del General es una guía. Si seguimos al General, estaremos bien… simplemente seguir su espalda es algo de lo que estar orgulloso, y es un punto de referencia. Por eso no dudamos. Por otro lado, la espalda de ella es… como un fuego infernal abrasador. Enciende el instinto dentro de nosotros, y nos libra de toda duda. Aunque así es como me sentí personalmente.

—Ya veo…

—Anteriormente, cuando el General le pidió a Belius que le enseñara tácticas de batalla a Parks-sama, me burlé y te pregunté si estabas planeando formar el mejor cuerpo de ejército, pero… eso puede no haber sido necesariamente un error.

—Para que digas eso… bueno, está bien. Kuroitsu, dejaré este lugar mañana por la mañana y me dirigiré al territorio. Si averiguas algo sobre el empleador, envía un caballo rápido al territorio.

—Entendido.

Después de que Kuroitsu responde, se inclina y sale de la habitación. La puerta se cierra, y una vez que su figura está completamente fuera de la vista, vuelvo a soltar un suspiro, lentamente cierro los ojos.

Quizás es debido a que relajé la tensión en mis hombros, pero me hundí lentamente en el cojín del respaldo de la silla.

Habiendo viajado hasta aquí sin dormir ni descansar, como es de esperar, estoy cansado.

De esa manera, me quedo dormido.


NT:

[1] Granny: Abuelita, pero como no están relacionadas por sangre, se deja Granny, haciendo notar que es como una niñera para Mellice.

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