Solo soy la hija “normal” de un duque – Capítulo 56: Casa, hermano mayor, y petición de colaboración

Traducido por Lugiia

Editado por Yonile


Después de la reunión con el señor Leonid y el señor Yodir, termino el trabajo que me queda y regreso a casa junto a mi padre.

—Estoy en casa.

Mi hermano mayor parece haber vuelto también. En ese instante, Jendo menea la cola delante de él, luciendo como si fuera el cachorro de nuestra familia.

—¿Qué…? Ah, oye, eso hace cosquillas.

Mi hermano no parece disconforme, ¡así que me les uno también! ¡¡Al ataque!!

—¡Hermano, bienvenido a casa!

Asegurándome de que no se caiga ante mi fuerza, lo abrazo.

—¡¿Eh?! ¡¿Rosarin?!

—¡Hermano, hermano~!

Tanto Jendo como yo lo abrazamos.

—Vaya, no se puede evitar.

Él nos acaricia la cabeza a Jendo y a mí con una sonrisa amable. Jendo también parece estar de buen humor mientras mueve la cola de un lado a otro.

Tal y como había prometido, mi hermano decide jugar con él. Yo, por mi parte, tengo asuntos con mi padre, así que me separo de ellos.

♦ ♦ ♦

Mis padres, Arc y Martha, se encuentran en la sala de estar con una magia insonorizante activa. En primer lugar, como prometí, hablo de los sucesos del Bosque de los Elfos, ya que antes no había podido hablar sobre Yggdrasil porque mi hermano mayor estaba presente.

Al terminar, les muestro la semilla de Yggdrasil incrustada con la maldición.

—Estoy pensando en llevársela al Sabio para que la analice. Padre, aunque no tengo prisa, me gustaría investigar la daga que estuvo clavada en la garganta de Kou hace tres años.

—Rosarin, ¿estás pensando que la semilla está relacionada con el asunto de aquella vez?

—Es poco probable, pero quiero estar segura.

—Hmm, lo arreglaré. La institución mágica nos prestó su ayuda, pero no encontraron nada de todos modos, así que probablemente no habrá ningún problema.

—Muchas gracias. Martha, me gustaría que me escucharas sin enfadarte.

Poniendo énfasis en “sin enfadarte”, le cuento lo que había averiguado sobre Jendo.

—Al final, parece que Jendo estuvo en la capital todo este tiempo. Fue un gran malentendido con la comunidad de hombres bestia a causa de mi error. Lo siento… Martha, Arc.

En realidad, Martha y Arc me ayudaron a buscar a Jendo en su tiempo libre. Sin embargo, buscar a alguien en este mundo que no tiene fotografía… Es más, buscar a una persona a la que nunca has conocido es casi imposible, así que la búsqueda fue complicada con solo mis suposiciones.

Bajo la cabeza profundamente en señal de disculpa.

¡Por favor, no se venguen del señor Leonid y los demás! No querían hacernos daño. ¡Solo mostraron su amabilidad! ¡Por favor!

—Señorita, no hay necesidad de bajar la cabeza… Parece que mis conocimientos sobre los hombres bestia también eran escasos. —Martha sonríe, pero su mirada dice lo contrario—. Me aseguraré de que no haya una próxima vez…

—¡Ahhh! M-Madre, ¡ayúdame a persuadirla! ¡Martha, ellos no querían hacernos daño! Te lo ruego, ¡por favor, perdónalos!

Con la ayuda de mi madre…, de alguna manera, logro llegar a un acuerdo con Martha. Si no fuera por ella, no habría podido lograrlo.

♦ ♦ ♦

Cuando Martha se calma, baja su mirada y suspira.

—Qué lástima me da el joven maestro Jendo por vivir en casa de Wallace… No me extraña que sea tan hábil lavando la ropa y las vajillas.

—¿Eh?

—Temprano por la mañana, mientras usted aún dormía, señorita, se levantó para lavar las prendas y limpió ligeramente el pasillo. Además, ayudó al chef Dan con la limpieza de los platos, y también peló las patatas. Manya se quedó dormida de nuevo, pero eso formó parte de su reporte diario.

—En otras palabras, no fue un abuso físico…

—Lo más probable es que fueran trabajos forzados. Me enteré por el informe de Dan que Jendo parecía tener mucha experiencia en ello. Dadas las circunstancias, le di un buen regaño a Manya.

Manya… Bueno, aunque me preocupa cuál pudo haber sido su castigo, hace poco la vi trabajando sin problemas, así que probablemente esté bien.

—La razón por la que los he reunido, a todos esta vez, ha sido para solicitar su cooperación para reunir información sobre ese tal Wallace. ¿Podría dejarles ese asunto a ustedes?

Con ello, explico el esquema de la operación. Después de todo: informar, comunicar y consultar son las bases.

—Hmm. Ya es hora de una limpieza en la nobleza, así que deberíamos aprovechar la ocasión —dice mi padre.

—Tu madre trabajará duro, Rosarin~ —añade mi madre con una sonrisa.

En cuanto a Martha y Arc.

—Déjemelo a mí.

—Como usted desee, señorita.

—Muchas gracias a todos. Lo dejaré en sus manos. —Bajo la cabeza en señal de gratitud.

Mi padre acaricia mi cabeza y añade:

—No cargues con las cosas por tu cuenta. Confía en nosotros, tal y como estás haciendo ahora.

—Sí…

Una sonrisa apareció espontáneamente en mi rostro con las confiables palabras de mi padre. Mi madre, Martha y Arc también me sonrieron.

Tengo mucha suerte, ¿verdad? Tener personas a la que puedo llamar aliados es tranquilizador, ¿verdad, Rosalia?, digo en mente para que me oiga.

De verdad, soy muy feliz…

Sentí que los ojos de mi compañera se convertían en medias lunas de felicidad.

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