Villana mimada por el príncipe vecino – Capítulo 35: El Palacio del Rey Hada bajo el mar

Traducido por Sharon

Editado por Sakuya


Desde que se conocieron, Tiararose y Grail continuaron encontrándose ocasionalmente para tomar el té juntas.

Después de la segunda vez, Aquasteed demandó ser invitado también, lo que significó que la fiesta del té se volvió mucho más animada.

Hoy no fue diferente, cuando los tres se reunieron en el jardín privado de Tiararose.

—Oh, en serio, Aquasteed. Había esperado tener un momento de chicas sólo con Tiararose, ¡y ahora está arruinado por tu presencia!

—Como si tú pudieras hablar…

Grail tomó un mordisco de su galleta y miró a Aquasteed fijamente. Seguía molesta por su intrusión.

Esto era porque Tarmo iba a llamarlo inmediatamente cada vez que Grail venía de visita. Así que siempre serían los tres en la fiesta del té.

Tiararose sólo pudo reír levemente al verlos.

—Pero estoy feliz de poder tomar el té con los dos.

— ¡Tiararose, eres una niña tan honesta y buena! —dijo Grail mientras se movía para abrazarla. Sin embargo, Aquasteed fue rápido para interceptarla y tomar su lugar.

… ¡Qué vergonzoso!

El corazón de Tiararose comenzó a latir con fuerza ante el movimiento repentino. De cualquier forma, no deseaba ser abrazada frente a Grail. Era vergonzoso. Prefería que este tipo de cosas las hicieran cuando estaban solos.

—Príncipe Aqua, está avergonzándome…

—Pero tu rostro luce feliz.

—Oh…

No podía negarlo, pero eso sólo lo hacía peor.

Bueno, era inevitable sentirse feliz… Pero todavía no quería hacer esas cosas frente a Grail. Empujó gentilmente el pecho de Aquasteed y finalmente tuvo éxito en alejarlo de ella.

—Qué mal —dijo en un tono que indicaba que pensaba de otra forma. Siempre era así.

Sí, ya había pasado varias veces. Este Príncipe realmente no le importaba cómo lucía frente a los demás.

—Oh, ustedes dos enamorados. Debes compartirla, Aquasteed.

—No te acerques a Tiara más de lo necesario. O habrá menos de ella para mí.

— ¡No, no lo habrá! —dijo Grail exasperada, pero Aquasteed no le dio ni un poco.

Era algo alegre ser tan amada. Pero el corazón de Tiararose latía constantemente por la emoción. Casi era demasiado.

♦ ♦ ♦

Burbujas de aire flotaban alrededor de Aishira mientras nadaba hacia las profundidades del océano.

Estaba investigando a las Hadas del Mar para poder reportarle a Aquasteed. De cierta forma, el vasto, amplio océano era el campo de juegos de Aishira, pero seguía siendo salvaje. Era muy grande para alguien tan pequeña como ella.

Les había pedido a las Hadas del Mar que dejaran de robarle los dulces a Tiararose, pero ellas no la escucharon.

Bueno, entonces no tenía otra opción más que ir con el Rey de las Hadas del Mar.

Quizás no fuera sencillo conseguir una audiencia con el Rey.

Uno podría pensar lo contrario, viendo cómo Keith y Grail iban a visitar a Tiararose sin problemas, pero en realidad, había un largo y laborioso camino a seguir para conseguirlo.

— ¿Podré encontrarme con él…?

Aishira nunca había conocido al Rey de las Hadas del Mar antes.

Sabía que era amada por las Hadas del Mar, pero eso no significaba que el Rey quisiera verla. Pensaba que sus oportunidades de éxito no eran particularmente altas.

En cuanto al camino…

Tenías que nadar hasta lo más profundo del océano para alcanzar el lugar donde el Rey vivía. Las personas ordinarias no podrían soportar la presión del agua, ni siquiera mencionemos los otros obstáculos.

Para empezar, necesitas absolutamente la bendición de las Hadas del Mar. Y debías saber el camino hacia el lugar donde vivía el Rey.

Incluso si cumplías esos dos requisitos, seguía siendo difícil.

—…Es la primera vez que nado tan profundo en el océano.

A diferencia del agua cercana a la superficie, el fondo del mar era oscuro y tranquilo.

Pronto, el Palacio apareció ante Aishira.

Sus ojos se abrieron ante el lugar salido de un cuento de hadas.

El Castillo donde el Rey vivía estaba frente a sus ojos.

—Es impresionante… Pensar que habría un lugar así bajo del mar…

Intentó controlar el furioso latido de su corazón mientras se acercaba al Palacio. Sólo pensar sobre el Rey de las Hadas del Mar era suficiente para hacer que se paralizara de los nervios.

Pero debía hacerlo por Tiararose.

Apretó su mano en un puño y golpeó la puerta.

Por favor, ábrete, oró. En silencio, la puerta se abrió.

—Eso es bueno.

Miró sus alrededores, pero no encontró Hadas a la vista.

No había ninguna. Era un cuarto tranquilo… ¿Eso significaba que estaba bien que continuara? Lo interpretó de esa forma, y avanzó por el cuarto.

No contenía agua de mar dentro del Palacio.

Estaba lleno de aire como la superficie, convirtiéndolo en un ambiente cómodo para vivir. Tenía objetos brillantes hechos de coral por todas partes que eran exquisitos.

Sin embargo, también había dos corrientes de agua a ambos lados del camino. Probablemente sea para las Hadas más débiles a quienes no les gusta el aire, pensó Aishira.

Mientras continuaba, una puerta se abrió frente a ella. Era como si le estuviera mostrando el lugar a donde debería ir. Así, ella siguió la dirección de las puertas que se abrían hasta que se encontró con una particularmente elegante.

— ¿Este es el cuarto del Rey Hada?

La puerta estaba decorada con oro, su mera presencia exudaba una atmósfera majestuosa. Aunque todavía no pasaba nada, Aishira repentinamente sintió una intensa presión.

No hay duda al respecto, el Rey de las Hada del Mar está detrás de esta puerta.

Sintiendo confianza, Aishira puso su mano en la puerta y la abrió.

Justo como imaginaba, el Rey la esperaba dentro.

Estaba sentada en un trono rojo, y sus ojos la miraban directamente.

—Bienvenida, Aishira.

— ¡…! E-Estoy muy honrada de estar en su presencia. Mi nombre es Aishira Pearland.

—Sí, y yo soy Pearl, Reina de las Hadas del Mar. Bienvenida a mi Palacio.

Ella se arrodilló de inmediato después de presentarse ante la Reina.

—No te molestes con eso. —le dijo la Reina mientras se cubría la boca con un abanico.

Tenía cabello plateado liso que alcanzaba hasta sus hombros. Y como los otros gobernadores de las Hadas, sus ojos brillaban de color dorado. Su vestido estaba hecho de materiales superpuestos y era del color de las perlas, lo que hacía juego con su cabello.

Ella es hermosa…

Es la única palabra que Aishira podía pensar para describirla.

Como una chica delicada y hermosa. Sí, así era. Lucía de la misma edad que Aishira.

Su verdadera edad seguramente era mucho mayor, pero esto hizo que Aishira se sintiera un poco más cercana a ella.

—Entonces, ¿qué asuntos te traen aquí?

— ¡Oh, sí! Por favor perdóneme… Es respecto a la Princesa Tiararose Lapis Marineforest, la esposa de Aquasteed Marineforest, el Príncipe de nuestro país.

Aishira entonces le contó sobre cómo las Hadas del Mar estaban robando los dulces de Tiararose. Tuvo especial cuidado de no decir nada grosero.

Cuando terminó, Pearl cerró su abanico y lo apoyó en su boca.

—Hmm… ¿Son estos los dulces a los que te refieres?

— ¡¡Oh-!!

El abanico se balanceó en su mano hasta señalar un cierto lugar. La mirada de Aishira lo siguió y… vio los dulces de Tiararose en un cesto de basura.

No pudo evitar jadear. No obstante, bajo ningún concepto podía decir algo que fuera a molestar a Pearl. No podía enfurecerla porque eso traería el caos al océano de ese país.

No podía permitir que eso sucediera.

— ¡…! ¿Q-Qué sucedió con ellos?

—Lamento decírtelo, pero odio mucho a esa Tiararose.

Tuvo que reunir su coraje para preguntarle por qué estaban ahí.

Pero su respuesta fue inesperada.

¿Por qué Pearl odia a Tiararose?

Esto nunca había sucedido antes, así que debía ser por algo que sucedió recientemente. Aishira se preguntó la razón en silencio.

— ¿P-Por qué se siente de esa forma hacia Tiararose? ¿Es porque tengo sentimientos por el Príncipe Aquasteed…?

Las Hadas del Mar sabían que ella amaba a Aquasteed.

También sabían que él se casó con Tiararose. Y que ambos se amaban desde el comienzo.

Por eso la odiaban por robarle a Aquasteed.

Pearl se rio cuando escuchó esto.

—Aishira. Sólo porque recibiste la bendición de las Hadas del Mar y fuiste capaz de llegar aquí… ¡No pienses que yo también te bendije!

— ¡! E-Estoy muy arrepentida.

En un segundo, una tensión opresiva cubrió el cuarto.

Reconoció de inmediato el poder de Pearl, y supo que se equivocó. Sudor comenzó a caer por su espalda y su cuerpo se sacudió aunque permaneció de rodillas.

¿Así que Pearl no odia a Tiararose después de todo?

Ella no lo había negado ni confirmado, sino que sonaba como si no le importara particularmente. Aishira comenzó a pensar que esta persona no era conmovida fácilmente por las emociones humanas.

—Por cierto, Aishira.

— ¡S-Sí!

—Tú… ¿Cuánto conoces sobre los conocidos de Tiararose?

— ¿? Un poco…

Los sentimientos de Aishira entraron en frenesí ante la pregunta repentina. Era sobre Tiararose, quien había asumido, no le importaba a la Reina.

En cuanto a sus conocidos, bueno, ella sólo podía pensar en Aquasteed. Pero no existía forma en que Pearl estuviera interesada en nada relacionado con los sentimientos de Aishira.

—Hmm. Entonces, ¿sabes sobre Grail?

— ¿G-Grail? Por favor perdóneme, pero no lo sé.

¿Quién?

La dama de compañía de Tiararose era Philliane, su guardia Tarmo. Y no había nadie llamado Grail cerca de Aquasteed.

No conocía a ningún noble de nombre Grail que estuviera en el país. Como era la hija del Duque, tenía memorizada toda la información sobre la aristocracia de la nación.

Pearl abrió su abanico y suspiró.

—Qué decepcionante. Te permití venir todo el camino hasta aquí y terminaste siendo inútil.

—Realmente lo lamento.

—Oh, bueno. Grail dijo algo sobre tener té conmigo, ¡pero todavía no se mostró!

Pearl se paró de su trono, su cabello plateado sacudiéndose detrás suyo.

¿Tiararose se llevó a esta persona llamada Grail?

Pero ella realmente no conocía a nadie de ese nombre. Quizás Aquasteed sí. Debería preguntarle sobre ello más tarde.

—Bueno, si no tienes información, está bien. Vete.

— ¡¿?!

Los ojos de Pearl mostraron tanta frialdad como sus palabras.

Y en un parpadeo, Aishira fue enviada desde el fondo del océano de regreso a la superficie.

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8 thoughts on “Villana mimada por el príncipe vecino – Capítulo 35: El Palacio del Rey Hada bajo el mar

  1. Kureha Tachivana says:

    OMG!!! creí que era EL rey de las adas de mar… no un ELLA oh… esto me sorprendió… DE y yo aquí emparejado a personajes XDDD

  2. Von_733 says:

    Por alguna razón ahora todo tiene sentido, por eso solo se le conoce como el rey de las hadas a Keith, que confundida me había dado anteriormente ya que siempre me pregunte por que solo al decir ”rey de las hadas” hace alusión a Keith cuando hay tres reyes.

  3. Shion93 says:

    Ohh asique a nuestra Tiara solo le falta conquistar a la Reina Hada del Mar. Por otro lado también es mujer!! Creí que sería un objeto de captura.

      • Lirio Alicia says:

        Estoy pensando q es una posibilidad la ruta Yuri ya q Akaki había mencionado q uno de los objetivos era el rey de las hadas pero era del cielo, pero cuando apareció una reina pensé q entonces era el rey de las hadas del mar pero ya q también es reina entonces ¿Era la ruta Yuri??? 🤔🤔🤔

  4. Lenn says:

    Gracias! Me encanta esta historia! Y me pone muy contenta que vuelvan con la página y todas las novelas!
    Muchas gracias por el trabajo excelente que hacen! ❤❤

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