Ya no te amo – Capítulo 8

Traducido por Melin Ithil

Editado por Sakuya


Nunca habría tenido que escuchar aquellas palabras si al menos hubiera intentado entender, al menos un poco, sobre el afecto que ella le tenía. Pero él no sabía nada, desde el inicio siempre tuvieron problemas. Después de cómo había vivido en Solen, ella se sentía sola y al llegar a Wistash, solo quería el amor de su prometido, ¿cómo resultaron las cosas?

—No importa lo mucho que te haya querido, ya no te amo de esa manera estúpida, aunque se que eso no significa nada para ti, después de que nada te importó en estos diez años.

El problema no era el tiempo, pudieron haber sido diez o veinte años, pero sin importar cuan devota fue ella, para él no hubiera habido diferencia. Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde.

—Te amé sin importarme mi orgullo, pero ahora eso ya no importa, es raro.

—Nia…

—¿Sí, duque Wistash? —En lugar de llamarlo por su nombre, como siempre fue, le habló por su título, lo cual fue algo difícil después de tanto tiempo. Su voz era fría y provocó que Valor se estremeciera sin poder contenerse, estaba avergonzado y ella podía verlo, con aquellos ojos amatistas que alguna vez brillaron con anhelo para él, ahora no quedaban rastros de ese afecto.

—Debe haber una razón para mencionar mi nombre, ¿tiene algo más que decir?

—…

Al ver que se quedaba sin palabras, ella le dio la espalda, no sin antes decirle un último comentario.

—Regresa a casa y revisa tus libros de contabilidad.

♦ ♦ ♦

Una vez en su habitación, Niveia se recostó, usualmente una joven noble común tendría una mucama que la cambiaría de ropa antes de acostarse, pero ella nunca tuvo eso, incluso ahora, solo había un par de sirvientas en el anexo. Su padre había ordenado específicamente que no se le diera una doncella, así que el mayordomo y la doncella no se esmeraron en atender a la joven.

Yo también tengo valor, aunque sea la hija abandonada del duque, aunque tampoco tengo la intención de molestar demasiado a la servidumbre. 

Dejó de intentar llamar a una doncella, el día de hoy había sido bastante agotador, sentía que el marqués y el duque, habían succionado toda su energía. Si lo pensaba bien, la dependencia era bastante cómoda, había pocas sirvientas, así que era tranquilo, además de que, al estar siempre sola, se sentía mejor cuando no había gente apiñada cerca de ella. Después de tanto en su vida, sentirse en un mundo vacío, no la hacía sentir sola. Parpadeó un poco más tranquila y cerró los ojos.

♦ ♦ ♦

Mientras que el duque se encontraba fuera de sus tierras, Niveia tuvo que servir como su representante, aunque no fuera la duquesa. Sus tareas variaban en actividades dentro o fuera del ducado, en ocasiones, fue necesario ir al extranjero en lugar del emperador y asistir a conferencias internacionales. Por supuesto al emperador de Thierry, Vitrelan XV, no le gustaba ella, le parecía que su estado de representante del duque era algo efímero, por lo que fueron pocas las reuniones a las que le convocó. Sin embargo, hubo una vez, en la reunión en el principado de Sylas…

El vestido es pesado.

Pensó, mirando el borde de su vestido con joyas hasta en la punta de sus dedos. Ella solía vestir sencillo, por lo que usar esos vestidos de moda, con tantas decoraciones, le resultaba pesado y engorroso, más que incómodo.

Estando en la conferencia internacional en el Principado de Sylas, ella recordó el mensaje del emperador, quien mientras le otorgaba el costoso vestido que ahora llevaba, no paraba de repetirle las indicaciones.

—Todo lo que tienes que hacer es permanecer en tu lugar, los problemas que tenga el Principado no tienen que ver con nosotros, mantente neutral.

Parecía que estaba dándole instrucciones a un pequeño niño, por lo que durante toda la sesión no paró de decirle. “Quédate en tu asiento, se neutral, no hables mucho, quédate quieta.” Incluso con solo oírlas una vez, hubiera sido fácil seguirlas.

Originalmente, sería el ministro de relaciones exteriores quien asistiría a las conferencias, pero inadvertidamente tuvo un incidente y la responsabilidad recayó en ella. El emperador era abiertamente desagradable y sin escrúpulos, pero ella trató de acatar sus indicaciones felizmente, haría lo que se suponía que debía para aliviar su carga, aunque fuera un poco. Además, el vestido jugó un ligero papel a la hora de aceptar la responsabilidad, quería usarlo cuando viera a Valor.

“Tsarruk” Cada vez que levantaba el borde de su falda para moverse, las joyas chocaban unas con otras produciendo un sonido agradable. Encaje, velo y crinolina inflando la parte inferior del vestido y montones de joyas destellantes, lo hacían un vestido tan bello como abrumador. Un vestido como este era un lujo impensable para ella, uno con el cual no se atrevía ni a soñar, así que ahora que tenía la oportunidad, decidió guardarlo y usarlo para su amado.

—Habrá una gran recepción, pero después de que saludes y te presentes, no habrá nada que hacer.

Tal como dijo, no hubo nada que hacer, era la única mujer en toda la sala llena de hombres y después de saludarla con respeto como representante de Thierry, todos se volvieron indiferentes con ella. Mentiría si dijera que eso no le sentaba mal, pero era lo mismo que en su vida diaria, donde quiera que iba, era ignorada.

Al final prefirió salir a tomar un poco de aire.

Quiero ver a Valor. Pensaba en él por hábito, a la vez que lentamente se dirigía al jardín. Era entrada la noche por lo que estaba oscuro afuera y no podría haber visto claramente si no fuera porque había linternas por todos lados. Ella estaba ahí para pasar un rato de silencio, esperar que la recepción terminara, dar una despedida formal y posteriormente dirigirse al banquete.

—¿De nuevo con el tema de casarme?

Si no hubiera sido por aquellas voces, se habría ido, pero detuvo su paso para prestar atención a los dos hombres que se encontraban más allá del jardín. Un hombre alto y de cabello plateado, que parecía molesto con su acompañante de menor estatura. Fue este último el que abrió la boca para hablar.

—Sabe la cantidad de confusión que hay ahora, no puede decir eso, necesita una novia.

—Toda esa confusión fue orquestada por mi madre

—El matrimonio que le sugirió su majestad, incluso si fue quien lo planeó, ¿no haría bien en aceptarlo para reconciliarse con ella? Si lo piensa un poco, usted vería que es mejor tenerla de su lado.

—Puede que tengas razón, sin embargo, no puedo prometer nada después del cambio. Una vez que ascienda al trono, ¿crees que ella se quedara quieta? Ya es molesto como pasa encima de mí incluso ahora.

—Entonces, ¿Por qué no elige a una mujer extranjera? Como su antigua prometida.

—Ella deseaba mi amor y al final eso la mató. ¿Cómo sabes que no volverá a ocurrir?

Ante esas palabras, al otro hombre no le quedó más que cerrar la boca. Había pasado algún tiempo desde aquello.

—¿Por qué te esfuerzas tanto en evitar el romance…?

—Rudiger, no me gusta estresarme de esa manera, ¿cómo tener a alguien que se preocupa por mí, si yo no puedo ser cariñoso con quien se casará conmigo? Eso no sería nada justo como ser humano, debo excluir el amor y solo tener una relación cordial.

—Claro, ¿no quieres también convertirte en un hada y montar un unicornio?

Pfff…

Niveia, que escuchaba a escondidas, no pudo evitar querer reír en ese momento. Pero el jardín estaba muy silencioso y podrían atraparla, lo bueno fue que el azabache tampoco podía y su indiscreción fue cubierta con la risa ajena.

—¿Soy tan poco realista con mis expectativas?

—Todas las personas pueden llegar a sentir afecto por una persona amable, más aún si esta es su atractivo prometido.

—No soy amable, menos aún, atractivo.

—Lo he dicho antes, todas las prospectas anhelaran tu cariño.

—No puedo ceder en eso, debe haber alguien así en algún lado.

—Seguro en Vinfriet no.

—¿Lo ves?

El hombre de cabello plateado, que hablaba con una sonrisa amable, se detuvo un instante en ese momento, luego su caballo masticó y escupió.

—Estoy harto de la idea de que se enamoren de mí.

—Aun debes casarte…

—Lo haré pronto.

¿Qué diría si me conociera?

Después de escuchar su conversación, ella no pudo evitar preguntárselo.

¿Qué diría de una persona que ama a alguien que no es amigable? ¿Me diría que estoy loca? ¿Pensaría que me vendo a Valor porque no me valoro a mí misma? ¿Pensaría que soy tonta?

No solo su prometido la trataba como tonta, los demás eran iguales, no entendían por qué se aferraba a Valor y la tachaban de estúpida. Ella no les prestaba atención, después de todo

¿Qué tiene de malo querer ser amada por su prometido?

En su vida, nunca había recibido ni una pizca de amor o atención.

¿Tan malo es querer ser apreciado por quien se convertirá en tu familia? Seguramente aquella persona pensaría que soy extraña. 

Les dio la espalda tratando de pensar en aquello, no importaba que dijeran las demás personas, solo la opinión de Valor importaba, había estado esforzándose para cuando lo volviera a ver, tarde o temprano regresaría del campo de batalla y le daría su agradecimiento por su arduo trabajo, seguro la reconocería como su prometida y por fin sería la verdadera duquesa de Wistash.

Así está bien. 

Fue en su camino de regreso a Thierry que, durante el traqueteo del carruaje, recordó la historia de la prometida de Joachim XII, que se había suicidado hace un año.

Un mes después de aquel hecho, Valor regresó del campo de batalla, no pudo usar el vestido que quería mostrarle. Solen no había vuelto a pagar su dignidad aquel mes. Quince días después, el emperador de Vinfriet llegó a Thierry. Un mes y quince días, menos de cincuenta días fue el tiempo que le tomó a Niveia aceptar que aquella persona tenía razón acerca de que el amor era una pérdida de tiempo.

| Índice |

11 comentarios en “Ya no te amo – Capítulo 8

  1. Usagimaii says:

    Yo se que ella va a ser feliz, cuabdo uno no busca las cosaa, ellas aparecen de la nada, y espero que el padre y Valor sufran por ser una 💩💩💩 muuuchas gracias por el capítulo 😘😘❤️

  2. Ana León says:

    Wow gracias de verdad por el capítulo!!! La protagonista me da mucha pena, solo ha conocido el desprecio y ya no cree en los sentimientos! espero que se desarrolle una bonita historia de amor entre dos personas que no lo esperan.

Responder a Mary Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.