Villana sanadora – Capítulo 26

Traducido por Mei

Editado por Nemoné


Le di una píldora de sangre, pero todavía luce pálido. ¿Está hambriento de sangre? Si el tuviera hambre, me hubiera dicho que quería mi sangre y me mordería instantáneamente.

Ese no es el problema ahora mismo. Desearía que un doctor se apresurara y viniera ya. No tengo ningún equipamiento ni conocimiento que pueda utilizar en esta situación así que no me atrevo a hacer nada. No quiero que su condición empeore más que esto.

—Shiwa…

Luler dice mi nombre. Su condición no luce para nada mejor.

Me siento en el borde de mi cama para ver su rostro con claridad.

— ¡Luler! ¿¡Estás bien!? ¿¡Sientes dolor en alguna parte!?

—Duele.

— ¿¡Dónde sientes dolor!?

—Justo aquí…

Luler agarra mi mano y la coloca donde está su corazón. Apenas puedo sentir sus latido.

— ¡Tienes que morderme! Tal vez de esa manera te sentirás mejor.

—Shiwa, no tengo hambre.

— ¡¡Ayudará a que tu sangre…!!

—Shiwa, estoy bien.

—No te atrevas a decir eso cuando estás en esta condición. ¿¡Qué parte de ti está bien!? ¿¡Por qué viniste aquí en ese estado!?

—Quería verte…

—Ya te dije que…

—No sé cuánto tiempo me queda pero sé que si muero, solo quiero estar cerca de ti.

—…

—Entonces no me arrepentiré de nada…

*Bofetada*

Abofeteé su mejilla derecha, lo que provoca que Luler me mire con sus ojos abiertos.

Ahora mismo mi cara debe parecerle extraña ya que en estos momentos tengo muchas emociones mostrándose en mi rostro. Me siento enfadada, enojada, pero también triste.

¿Por qué dijo algo como eso?

— ¡¡No digas cosas como esa!!

—Shiwa…

— ¿¡Sabes cuánto he intentado salvar tu vida para que puedas seguir viviendo!? ¿¡Quieres desperdiciar todo mi esfuerzo por nada!?

—No…

— ¿¡Sabes lo que es una vida!? ¿¡Alguna vez has muerto!? Si ese momento llega, seguirás pensando que hay muchas cosas que todavía no has hecho. ¡¡Aún no has cumplido tu sueño!! ¿¡Sabes que las vidas son muy valiosas!?

—…

—No hay nada con el valor suficiente para intercambiar por una vida. Por lo que…

—…

—Si tu desapareces, habrá muchas personas que se sentirán tristes, y eso… me incluye a mí.

—Shiwa…

Ya no puedo mantener mis pensamientos dentro de mi pecho. Es realmente doloroso que él que me esté recordando a mi yo pasado. No debí haber muerto… Intento pensar que de todos modos no podía cambiar nada. Y estoy satisfecha con la vida que tengo ahora, pero aun así no tuve la oportunidad de despedirme de mi familia, amigos, de todos mis parientes, y…

— ¿Shiwa, por qué estás llorando?

Él utilizó su pulgar para tocar ligeramente mi mejilla. Ni siquiera sabía que mis lágrimas seguían cayendo.

—No, solo tengo polvo en los ojos.

—…

Intento parecer despreocupada y despejar sus preocupaciones. Él es lo suficientemente inteligente como para saber que me gusta mantener mi habitación limpia así que de ninguna manera habría polvo aquí.

¡Pero no lo aceptaré tan fácilmente ya que mi orgullo está en juego!

—Lo siento.

— ¿Qué?

—Hice que estuvieras triste.

—No estoy triste.

—No volveré a decir algo como eso. Lo siento.

— ¡Ya te dije que no estoy…!

Mi cuerpo cae de repente en mi cama sobre el cuerpo de Luler.

— ¿Estás intentando provocarme?

—Puedes darme un castigo.

— ¡Humph! De ninguna manera.

—Si no estás enojada entonces quiero permanecer así por un rato.

Luego de eso me abrazó fuertemente.

¿¡Tu condición no está peor que hace un momento!? ¿No me digas que depende de cómo te sientas? Hmm… ¿Me estás mintiendo?

¡Como sea! Ya no me importa. No puedo rechazarte cuando estás hacienda una cara tan feliz como esa, sabes.

♦ ♦ ♦

Han pasado cuatro días desde ese incidente con Luler. Él tuvo que permanecer dentro del palacio para que su doctor viera su condición. Mi sirvienta, Sera, tiene una agilidad muy elevada así que llegó a tiempo para traer el doctor privado de Luler a mi casa.

Casi fui etiquetada como una violadora que atacaría a un paciente luego de verme acostada encima del cuerpo de Luler. Fue bueno que Luler insistió que fue él quien lo pidió, así que salí sin ningún problema.

Por otro lado, he enviado una muestra de champú, acondicionador y limpiador a Akane. Hoy, ella llegó a mi casa y dijo:

— ¡Te lo ruego! ¿¡Puedes darme más de esto!?

Ella vino con sus guardias, pero les dije que esperaran en la sala. Me siento incómoda por tenerlos siguiéndome a todas partes.

Ahora mismo, Akane está a solas conmigo en mi cuarto.

—Puedo hacerlo, pero ¿ya lo utilizaste todo? Solo han pasado cuatro días.

— ¡No lo hice! ¡Mi madre y mi tía también quieren de esto! ¡Te lo ruego! ¿¡No me importa cuánto cueste pero me puedes dar más de esto!?

—Hmm…

Su demanda está más allá de mi predicción. Fue bueno que hice muchos de estos durante cuatro días.

Fue una buena idea comenzar primero mi negocio en el Reino de los Zorros.

—Puedo hacer más de estos si es lo que quieres, pero, con una condición…

— ¿Una condición?

—Sí. Quiero que propagues estos productos entre tu círculo de nobles.

—Ah… No creo que se escape de las manos de mi madre y mi tía.

—No me preocuparé por eso ya que pronto recibirán una botella grande de cada uno. Quiero que mis productos primero sean bien conocidos entre esos nobles y tendrás que traerme todo el dinero de la venta de estos productos.

—Ah… ¿Quieres vender esto? No tienes que hacerlo. ¿Tu casa ya no es rica?

—Quiero que sea por mi propio esfuerzo.

— ¡Oh! ¡Si es así! ¡Déjamelo a mí!

Sus orejas de zorro están balanceándose de un lado al otro. Su cola y sus orejas parecen ser más suaves que antes y su piel también está brillante.

Debe utilizar mis productos en esos lugares. No es de extrañar que le gusten tanto.

— ¿También lo usaste en tu cola? ¿Puedo pedir tu opinión sobre esto?

— ¡Es increíble! Mi cabello y mi cola lucen mucho más hermosos que antes. Todos me preguntan constantemente cómo lo hice, pero…

— ¿Pero?

—Teo parecía molesto pero aún le gusta tocar mis orejas como antes. Me cansé de decirle que dejara de tocarme así que le dejo hacer lo que quiera.

—Hmm… ¿Dónde está él ahora?

—Está con Luler en el palacio. También tengo que ir allá. ¡Oh! ¿Por qué no vienes conmigo?

— ¿Qué?

—Luler estará feliz de ver tu cara

—Ah…

Pensándolo bien, no he ido mucho allí. ¡Él es siempre quien viene a verme, pero ese es el palacio! No es un lugar al que todos puedan ir y venir como les plazca.

Sin embargo… ¡Haré una excepción!

Me cambio la ropa a una más apropiada para entrar en el palacio y voy junto a Akane. Su guardia se ha transformado completamente en un portero. Me siento mal por él por tener que cargar todos mis productos, pero es su deber.

El personal del palacio nos da una bienvenida. Ellos nos guiaron a la habitación de Luler. Al acercarnos, pude ver a Luler y a Teo charlando en una pequeña mesa en medio de la habitación.

Esta es la primera vez que he venido a su cuarto en el palacio. Su habitación tiene paredes blancas, una cama dorado claro, y un suelo de mármol. Este lugar es más brillante de lo que pensé. Además su habitación es más grande que la mía.

—También viniste, huh.

— ¿Por qué… te parece extraño?

—No…

¿Por qué le gusta decir todo con un significado oculto?

—Shiwa…

— ¿Cómo está tu cuerpo? —Caminé hacia él. Su condición parecía estar mejor.

Teo calmadamente sacó a Akane de la habitación. No sé qué estarán murmurando, pero no es difícil de adivinar.

— ¿Es la primera vez que vienes aquí, no es así?

—Solo pensé que serías lo suficiente terco como para venir a mi casa en esta condición, así que en cambio vine aquí.

— ¿Vas a venir a menudo?

—Haré lo que pueda.

—Martes, jueves, y sábado.

— ¿Huh?

—Entonces yo iré a verte los lunes, miércoles, viernes y domingo.

— ¡Entonces sería todos los días!

—Sí, todos los días.

— ¡¡De ninguna manera, también tengo asuntos que atender!!

—Entonces iré a tu casa cuando no puedas venir aquí.

— ¿Me estás amenazando?

—No…

Oh… Hizo una pausa antes de responder mi pregunta. Parece que no lo he castigado mucho últimamente por lo que se volvió de esta manera.

¡Ha!

— ¡Luler! ¡Arrodíllate!

— ¡¡¡!!!

Él se sobresalta y se baja de su silla para arrodillarse frente a mí.

—Me dijiste que podía castigarte si me enojaba con tus acciones, ¿cierto? Ahora, estoy empezando a enojarme. ¿Estás listo para recibir tu castigo?

—U-Umm… —Sus mejillas comienzan a sonrojarse.

Tal vez él no es el único que se volvió adicto al castigo… Yo también me volví adicta a castigar.


Nemoné
Luler es un M muy tierno. Cuando dijo lo de los días para que se visiten el uno al otro, AWWW (≧◡≦) ♡

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4 thoughts on “Villana sanadora – Capítulo 26

  1. Liz Jiménez says:

    Hola, ando algo confundida, apenas hoy comencé a llegar esta novela, aquí está hasta el capítulo 26, fui a la revista y en la edición 23 están los capítulos del 18 al 19 y en la edición 24 están del 48 al 49 ¿Dónde está lo demás?

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