Actor de Reparto Masculino – Capítulo 34 – Arco 4: Xianxia

Traducido por Shiro

Editado por Ayanami


Aprendiendo de sus errores, al haber sido testigo de lo sucedido a Shao Peiyuan, Sui Yuan no se atrevió a caminar por el lugar ni a tocar nada. Encontrando un buen lugar para esconderse, se sentó para esperar el desarrollo de los acontecimientos, ignorando, por completo, el lloriqueo de la Bestia de Cristal. Habiendo fallado en conmover a su nuevo amo, a la mascota espiritual sólo le queda permanecer en silencio, mientras comienza a morder su propia cola para calmar su aburrimiento.

De este modo, Sui Yuan supera otra subtrama de la historia, esperando un sonido que haga temblar la tierra, como si los cielos estuvieran siendo destrozados. El aura afilada de una espada atraviesa la ilusión que se encuentra sobre ellos en el cielo, permitiendo que la luz natural caiga sobre el lugar. Alzando su cabeza, divisa una figura de blanco de pie sobre la hoja de una espada, moviéndose, grácilmente, a través del cielo. Un brillante tirabuzón de luz regresa a la palma de su mano. Ojos oscuros, bajo cejas oblicuas que parecen espadas, barren con frialdad, el lugar por un momento, entonces, la figura gira ligeramente y desaparece de su visión.

De acuerdo al guión, tras descubrir que los discípulos de la secta Cosmos Celestial están atrapados en una formación mágica ilusoria —incluyendo a su amada discípula —Xuan Ling, inmediatamente, se apresura, cortando la ilusión con un solo movimiento de su espada.

Los Cultivadores de la Espada son los más fuertes en términos de combate, pero su camino hacia la ascensión es, también, el más difícil. Muy pocos son capaces de aceptar y superar sus demonios internos, cosa que necesitan hacer para convertirse en un Inmortal. En este momento, cuando los Cultivadores de la Espada más fuertes, aún se encuentran rondando la etapa de Formación de Núcleo, Xuan Ling, quien se encuentra en la etapa de Alma Naciente, es la única excepción. A pesar de haber sufrido graves heridas al resultar vencedor, después de un combate contra dos maestros de hechizos taoístas inmortales, le mostró al mundo de cultivo, de lo que un Cultivador de la Espada es capaz. De ahí en adelante, su estatus quedó a la par con el de cualquier Inmortal Taoísta.

Si bien, este corte, es capaz de provocar terremotos y alarmar a los Cielos, no representa, ni siquiera, una décima parte de su verdadera fuerza. Tal poder, sólo puede obtenerse al no preocuparse por asuntos mundanos, dedicándose, de todo corazón, a cultivarse. Él es un tesoro viviente de la secta Cosmos Celestial. Mientras Xuan Ling sea un Anciano allí, nadie se atreve a estar en malos términos con la secta.

Poniéndose de pie y masajeando sus músculos rígidos, Sui Yuan hace un gesto para indicarle a la, ligeramente renuente, Bestia de Cristal para que retorne a su posición original, alrededor sus hombros. Levitando en el aire, con la ayuda de un hechizo, vuela hacia la grieta que Xuan Ling abrió.

Con sus pies tocando el suelo firme, afuera de la barrera, Sui Yuan mira a su alrededor para ver a Shen Jiayi, Shao Peiyuan y a algunos otros discípulos reunidos. ‘Algunos cultivadores serán eternamente incapaces de ver la luz del día tras sucumbir ante un exceso de codicia’.

Apoyándose en otro discípulo, Shao Peiyuan luce mucho mejor que la última vez que Sui Yuan lo vió. Como mínimo, sus ojos se ven cristalinos y parece sobrio. Con una sonrisa forzada en sus labios y su cabeza colgando, el joven herido acepta, pacientemente, las reprimendas del superior de la secta Elemento Celestial. Igualmente, como discípulo principal de la secta Cosmos Celestial y como quien juzgó mal la situación, poniendo en peligro la vida de sus hermanos y hermanas marciales menores, Sui Yuan, naturalmente, no puede esconderse. Endureciendo su rostro, se dirige hacia el Anciano Xuan Ling, el cual, se encuentra solo, de espaldas a todos y se disculpa humildemente.

Al escuchar la voz de Liu Minghui, el hombre gira su cabeza ligeramente, observando a la «Bestia Pesadilla» sobre su hombro, y luego al joven en sí.

—Ya que eres consciente de tus errores, más tarde, cuando salgamos de este lugar, pídele directamente al Anciano Jie Lu que te castigue.

Sui Yuan se inclina una vez más, la culpa en sus ojos hace mella en el corazón de Shen Jiayi cuando ésta lo ve. Incapaz de soportarlo, se acerca a Xuan Ling para hablar en su nombre.

—Maestro, la culpa no reside únicamente en el hermano mayor Liu. Todos estábamos emocionados de explorar lo desconocido…

 —No necesitas hablar en su nombre. —La voz helada de Xuan Ling interrumpe sus palabras —No tengo interés alguno sobre si debe ser disciplinado o no. Este asunto se le dejará al Anciano Jie Lu. Sólo reportaré lo que vi, tal como es.

Shen Jiayi no insistió más, mirando impotente a Liu Minghui, buscando consuelo con la mirada. El otro le responde con una sonrisa gentil, mientras niega con la cabeza ligeramente, indicándole que no está preocupado y no debería preocuparse por él.

La expresión de Xuan Ling permanece indiferente, mientras observa el intercambio silencioso y privado entre ambos.

En ese momento, Shao Peiyuan se acerca, después de haber recibido la reprimenda, aún apoyado en alguien. Saludando respetuosamente a Xuan Ling y gesticulando cortésmente hacia Shen Jiayi, luego, le entrega una bolsa interespacial a Liu Minghui.

Sin permitirle a su nervioso corazón que se haga aparente, Sui Yuan no toma la bolsa, en su lugar, observa dudoso al otro, mientras le interroga al respecto sin articular palabra.

Shao Peiyuan sonríe ligeramente, empujando la bolsa en sus manos, a pesar de su reticencia en aceptar. Sin pestañear, observa cada emoción que surca su rostro.

—Minghui, maté a una Pitón Dorada cuando estábamos atrapados en el espejismo. Su piel no ha sido contaminada por fuego ni agua, por lo que, es el material de más alto grado para hacer talismanes. Como no la necesito, bien podría dártela también.

Una expresión de sorpresa, finalmente, se asienta en el rostro de Sui Yuan.

—La piel de una Pitón Dorada tiene la base de cultivo de una bestia en etapa Alma Naciente. Peiyuan, verdaderamente, haces que me considere, a mí mismo, como un amigo inferior. En primer lugar, me quedaré con la piel, y cuando haya creado talismanes con ella, me aseguraré de darte una porción justa.

—Entonces, te agradezco de antemano. —Shao Peiyuan sonríe —Sin embargo, no necesitas tenerme en alta estima. Esta vez, casi perdí mi vida luchando con la Pitón Dorada. Originalmente, pensé que no saldría con vida, resulta que, en lugar de eso, fui salvado por un misterioso benefactor, el cual, me alejó del peligro mortal…  —Su humor se torna frustrado y decepcionado en partes iguales, pero sus ojos, en ningún momento, se apartaron de Liu Minghui —No sé quién es esta persona, por lo que soy incapaz de expresar mi agradecimiento, cosa que me hace sentir avergonzado.

El cuero cabelludo de Sui Yuan se adormece bajo la intensa mirada de Peiyuan, pero sus excelentes habilidades de actuación aseguran que su expresión no cambie en lo más mínimo.

—En mi opinión, si esa persona misteriosa no dejó un nombre o prueba de su identidad, entonces, claramente, no le importa que seas capaz de darle las gracias o no. Si existe karma entre ustedes, seguramente, se encontrarán de nuevo.

—Puede que tengas razón… —Shao Peiyuan ríe ligeramente, su mirada se suaviza mientras asiente. Sin embargo, su tono es firme como el acero —Creo que seré capaz de ver a esa persona de nuevo y darle las gracias en persona. ¡Esta deuda de vida, definitivamente, será pagada, incluso si mi cuerpo es hecho trizas y mis huesos convertidos en polvo!

A Sui Yuan…sólo le queda seguir sonriendo…porque siente que, sin importar lo que diga, ¡la situación seguirá igual de extraña!

Al ver que Liu Minghui se niega a continuar, el otro no dice nada más al respecto, en su lugar, cambia de tema.

—Hablando de bestias, no pude preguntarte antes. Minghui, ¿encontraste a esta Bestia Pesadilla en la Tierra Celestial de la Dicha Eterna?

Mirando en dirección a la Bestia de Cristal pegada a su persona, asiente de manera lineal.

—Entonces, debo felicitarte. Las bestias pesadilla son inteligentes y orgullosas, rara vez reconocen a alguien como su maestro. Aquéllos merecedores de llamarlas sus bestias espirituales son personas con talentos sobresalientes. ¡El haber sido capaz de obtener su afecto demuestra que eres una persona sumamente capaz! —Mirando a la Bestia de Cristal, Shao Peiyuan no puede evitar expresar la adoración que siente, cuando esos enormes y límpidos ojos se clavan en los suyos. Acercándose a Liu Minghui, levanta una mano para acariciar su peluda cabeza.

Ya que éste es también el tipo de persona con un corazón puro y una mente desinteresada, la Bestia de Cristal no rechaza su contacto. Lejos de reaccionar de forma arisca, empuja contra la palma del joven, entrecerrando sus ojos ante el placer de las suaves caricias. Maullando dos veces, la apariencia adorable y un poco boba, hace que Shao Peiyuan ría por lo bajo.

Incluso Shen Jiayi es atraída por la Bestia de Cristal, haciendo que ésta también se acerque, esperando acariciarla un poco.

Estando tan cerca del joven, Sui Yuan puede sentir cada una de sus cálidas exhalaciones. No importa si la otra persona es Zhao Xihe o no, al final, no puede evitar que sus músculos se tensen, cuando recuerda las insinuaciones en sus palabras de antes. Sin confirmar su verdadera identidad, naturalmente, no puede soportar este nivel de intimidad. De modo que, para poder escapar de esta situación, alza a la mascota espiritual de su hombro y la coloca en los brazos del otro, dejando que los dos discípulos jueguen hasta que queden satisfechos.

Lo que Sui Yuan no sabe, es que su actitud atraviesa el frágil corazón de la bestia espiritual. Recordando cuán difícil fue convencer a este humano de hacer un contrato con él, el pelaje de la bestia se pone de punta, mostrando su miedo a ser abandonado por su nuevo Maestro. Saltando de los brazos de Shao Peiyuan, sin esfuerzo alguno, trepa por las ropas de Sui Yuan hasta regresar a su posición original sobre sus hombros. Frotando su cabeza y cola, íntimamente, contra el rostro y el cuerpo del humano. Actúa de forma extremadamente linda, ¡tratando, enérgicamente, de demostrar que él es su único y verdadero amor!

Shao Peiyuan se ríe ante el comportamiento lisonjero de la bestia espiritual.

—Minghui, tu relación con la Bestia Pesadilla es realmente buena. Está, es la primera vez que veo a una tan pegajosa. ¡Ni siquiera soporta separarse de ti!

—Así es, ah. Siempre pensé que las bestias pesadilla eran especialmente distantes y altivas, lo que dificulta que otros se les acerquen —añadió Shen Jiayi.

Xuan Ling, quien se encuentra de pie, no muy lejos de los tres discípulos, de pronto, se congela. Sus ojos inexpresivos se centran en la «Bestia Pesadilla», la cual, persistentemente, se comporta como un niño mimado para ganar el favor de Liu Minghui, un rastro de intriga emerge en su persona.

No siendo capaz de seguir soportando el bobo comportamiento de la Bestia de Cristal, Sui Yuan levanta su mano y acaricia su cuerpo distraídamente, tratando de calmar a su bestia espiritual. Aunque siente que la respuesta de su Maestro es un poco apática, la bestia sabe cuándo parar y, eventualmente, se calma. Sólo que no mucho después de haberse instalado, inesperadamente, explota de nuevo, sus maullidos están llenos de ira y advertencia.

Siguiendo la dirección de su mirada fulminante, los ojos de todos se vuelven para ver a una «Bestia de Cristal» paseándose tranquilamente. Levantando su cabeza, un par de fríos ojos rojos se centran en la «Bestia Pesadilla» sobre los hombros de Sui Yuan, es una clara provocación visible para todos los presentes. La larga y esponjosa cola blanca, como la nieve, se sacude perezosamente en frívola diversión.

Enfurecida, la «Bestia Pesadilla», salta y aterriza frente a la Bestia de Cristal, como si, en cualquier momento, fuera a lanzársele encima. La otra la mira con desdén, entonces, sacude la cola despectivamente y camina hacia Xuan Ling. Sentándose sobre sus cuartos traseros, no demasiado lejos ni demasiado cerca del Anciano, parece exudar un aire de «qué plaga tan estúpida, ah».

—Las bestias de Cristal y Pesadilla siempre han sido archienemigas. Necesitan poca provocación para iniciar una pelea. —Shao Peiyuan explica, a medida que recoge a la furiosa «Bestia Pesadilla» para regresarla a Liu Minghui y, al mismo tiempo, le recomienda que la mantenga vigilada.

Alternando la mirada entre una bestia y otra, Shen Jiayi cubre su boca con una mano y deja escapar una risita.

—Una mascota, realmente, refleja a su dueño. La Bestia de Cristal del Maestro es indiferente y arrogante, ¡mientras que la Bestia Pesadilla del hermano Liu es muy parecida a él!

Abrazando a la Bestia Pesadilla disfrazada contra su pecho, Sui Yuan se siente estafado.

Protagonista femenina, ¡se supone que mi personaje está destinado a ser aparentemente amable pero internamente hipócrita y malvado! ¡¿Qué es, exactamente, lo que tengo en común con esta ligeramente boba, de comportamiento lindo y mimada Bestia de Cristal, ah?! ¡No debes cuestionar mis habilidades de actuación de este modo!

De pronto, siento que, después de todo, usar a una Bestia de Cristal para que actúe como una Bestia Pesadilla, no fue una muy buena idea… —dice abruptamente 5237 en tono melancólico.

Sí, siento lo mismo —contesta Sui Yuan con el mismo tono, haciendo un esfuerzo supremo para reprimir el impulso repentino de arrojar a la Bestia de Cristal de vuelta a donde la encontró —Con una mascota espiritual como está, siento que mi aire malvado ha disminuido bastante.

—…—5237 guarda silencio.

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