Al límite – Capítulo 40: ¿Realmente piensas en ti mismo como un ratón?

Traducido por Ichigo

Editado por Ayanami


Hàn Dŏng no iba a estar ocioso el día de hoy.

Er Lei era responsable de seguir llenando con comida su refrigerador, y Hàn Dŏng era el responsable de esconderlo todo debajo de su cama. Esta batalla continuó hasta muy entrada la noche. Hasta que Hàn Dŏng pretendió dormir, y Er Lei se aseguró de que la nevera estaba llena antes de cerrar la puerta y salir en silencio.

Hàn Dŏng, rápidamente, se levantó y sacó todo del refrigerador.

Como resultado, cuando fue a esconderlo debajo de la cama, se dio cuenta de que no quedaba más espacio.

¡¿Cómo es que se llenó tan rápido?!

Parece que tenía que buscar un tiempo para lidiar con estos aperitivos.

En cuanto a cómo lidiar con esta sobrecarga… la única manera de resolver la situación actual era encontrar un lugar apropiado para enviarlos. Era conveniente que un mensajero viniera a recogerlo en la puerta. ¿Podría arreglarse con él para coincidir en el momento en que llegara? ¿Cómo podría el mensajero cargar tantas cosas? Era una situación estresante.

Dios… ¡cargar pesas me deja muy cansado! ¿Tal vez, perder media libra de masa corporal afectará su cerebro?

♦ ♦ ♦

Al siguiente día, la oficina de Wang Zhong Ding no escapó al destino del ladrón mendigo, había perdido ocho latas en esta ocasión.

Wang Zhong Ding inspeccionó la habitación de Hàn Dŏng él mismo antes de que Er Lei llevará comida y se encontró con que la nevera estaba repleta.

Los aperitivos de Hàn Dŏng, que habían sido escondidos la noche anterior, habían sido devueltos al refrigerador esta mañana.

¡Estaban acomodados de manera muy sofisticada!

¡Está vez, Hàn Dŏng estaba en la balanza y casi no pudo limitarse a maldecir en voz alta!

Aparte de la emoción por esa pérdida, no se había olvidado de meter la comida debajo de la cama, de ese modo cuando el mensajero viniera podría hacer un movimiento rápido. Cuando estaba a punto de terminar su trabajo, encontró catorce latas sin el anillo para abrirlas desparramadas al lado de la caja.

Hàn Dŏng las miró. El anillo perdido no era un problema del envase. Obviamente, fueron rotas intencionalmente.

—¿Quién rayos es lo suficientemente estúpido como para hacer esto? —Hàn Dŏng no podía resistir maldecir.

Como las latas no tenían anillos eran difíciles de abrir, pero no era suficiente para que Hàn Dŏng se preocupara. Así que tomó una gaveta y las acomodó dentro…

Dos minutos después, Hàn Dŏng se aplaudió a sí mismo.

¡Está listo!

Mientras no haya nadie mirando, estaba bien usar el teléfono fijo del pasillo.

Como resultado, Hàn Dŏng esperó por todo un día. Normalmente, los dos guardaespaldas en la entrada continuaban moviéndose alrededor de tanto en tanto. Hoy, no había movimientos en la estación, y cuando lo necesitaban, iban en turnos.

♦️ ♦️ ♦️

Por la noche, Wang Zhong Ding se quedó en la compañía.

En medio de la noche, estaba inmerso en el trabajo. Incluso cuando Wang Zhong Ding estaba ocupado con su trabajo, todavía fue a la habitación de Hàn Dŏng para realizar una inspección de improviso.

Como resultado, el refrigerador, que estaba lleno por la mañana, estaba vacío de nuevo.

¡Este no es un truco de la ciencia!

Si la noche anterior estaba vacío y nadie mandó nada esta mañana, ¿cómo podía estar lleno?

Wang Zhong Ding cuestionó sus ojos y fue a Hàn Dŏng que estaba profundamente dormido. Cuidadosamente, encontró que el suelo de la parte derecha del cabezal tenía rasguños a los 17 mm, y las cuatro patas de la cama también tenían una desviación de 1mm~3mm.

Como resultado, Wang Zhong Ding, lentamente, caminó hacia la cama de Hàn Dŏng, dando dos pasos, tres pasos… finalmente, caminó a la cama, poniendo sus ojos en Hàn Dŏng por un momento, y después se inclinó para levantar las sábanas.

El rostro de Wang Zhong Ding se volvió verde por un instante…

Digo… si robas comida, ¡te la comes! Dices que tienes comida, ¡te clasificas a tí mismo como un mendigo! 

¿Realmente, piensas en ti mismo como un ratón?

Él quería levantar a Hàn Dŏng, golpearlo contra la mesa y enseñarle una lección, pero sintió que era inútil enojarse de este asunto. Más que nada, cualquier persona de esta oficina podía comprar un poco de estos aperitivos, y Hàn Dŏng sólo tomó unas cuantas latas. Tal vez, sea codicioso, o está acostumbrado a una vida difícil, o le falta confianza en su seguridad económica…

Sin embargo, tolerancia es tolerancia, Wang Zhong Ding tenía que quedarse hasta tarde trabajando, y no debería despertar a Hàn Dŏng solamente para molestarlo. Así que tomó un par de latas de su oficina y las colocó en el refrigerador de Hàn Dŏng.

Pensó que tras esto estaría tranquilo toda la noche, pero cuando estaba terminando, escucho pisadas nuevamente.

Wang Zhong Ding frunció el ceño, ¿no le había dejado alimento? ¿Por qué viene hasta aquí?

Está vez, Hàn Dŏng empujó la puerta, pero no llegó al refrigerador, sino que fue hacia Wang Zhong Ding. Frente a él, abrió la bolsa de comida en su mano.

Wang Zhong Ding estuvo a punto de morir.

En la bolsa, ¡había, al menos, veinte latas de carne sin los anillos! Incluidas las catorce robadas por Hàn Dŏng y las que Wang le había dejado esta noche, ninguna se había abierto, y todos los anillos habían sido arrancados.

Wang Zhong Ding, finalmente, entendió por qué el número de carne robada había aumentado… ¡porque Hàn Dŏng no había sido capaz de abrirlo correctamente desde el principio! ¡Además, si Wang se hubiera dado cuenta antes, podría haberle evitado darle más!

Si no hubiera sido porque los ojos de Hàn Dŏng seguían cerrados y su rostro no demostraba ninguna clase de emoción… ¡a Wang Zhong Ding le hubiera gustado golpear sus dedos!

¿Cuánto me debes por esto?

| Índice |

One thought on “Al límite – Capítulo 40: ¿Realmente piensas en ti mismo como un ratón?

  1. CecilianoBueno says:

    Vaya, que se limite a mirar ya es grandioso… para que un hombre descrito como demasiado cuadrado y obsesivo soporte este es porque de verdad le gusta 😏
    Ahora se preocupara de su sonambulismo o se aprovechara de él 😉
    Gracias por actualizar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *