No quiero ser amada – Capítulo 2: Matrimonio sin amor

Traducido por Maru

Editado por Sharon


La madre de Rihannan pertenecía a un linaje noble del país vecino de Chichton. Tanto Arundell como Crichton eran países que compartían la misma lengua, el sistema de escritura y la antigua costumbre de los matrimonios entre nobles y la realeza para fortalecer alianzas. Recientemente, tenían un historial uniendo fuerzas y luchando al mismo enemigo juntos.

Cuando su madre era joven, llegó a Arundell, el país vecino, por invitación de su primo y se enamoró a primera vista de un joven. El único problema era su baja posición social, y además, ya tenía un amante. Por esta única razón, sus padres intentaron detener activamente el matrimonio, pero ella era firme, fiera y obstinada. Tenía mucha resiliencia y el corazón de un guerrero.

Muchos hombres quedaron prendados por su actitud despreocupada, pero ella solo tenía ojos para ese hombre; quería estar solo con ese hombre.

Y así fue.

Sus padres hicieron una sugerencia. Si el hombre joven ponía fin a su relación con su antiguo amor y aceptaba el matrimonio, Arundell le otorgaría el título de conde y Crichton podría proporcionarle un gran estatus y una mansión enorme.

Después de una larga lucha de tira y afloja, el joven aceptó la oferta. Era la única manera y el único camino. Era difícil para un aristócrata de clase baja rechazar el título de conde y la gran fortuna que tendría, por no hablar de la fama y reputación. Parecía un sueño, un espejismo, una ilusión. Y lo recibiría si aceptaba el matrimonio.

Pero después de todo, después de todo… no había amor. Era un romance de un solo lado. El hombre nunca amó a su esposa. Su corazón ya estaba ocupado y su esposa fue perdiendo su esperanza y vigor gradualmente.

Y cuando ella murió por tener el corazón roto, él rápidamente y sin restricción trajo a su hija ilegítima que había estado escondiendo a la mansión.

¿Su nombre?

Leticia Alessin.

Su madre, una plebeya, continuó su amor secreto incluso después de saber que se casaría con otra mujer. Cuando ella murió durante el parto, al hombre le inundó la compasión hacia la niña y fue carcomido por la culpa de no haber podido criar a su propia hija.

Pero ahora su esposa estaba muerta y enterrada a seis metros bajo tierra. Ya no estaba encadenado a esa jaula.

—Hola, Leticia, esta es tu hermana, Rihannan.

La joven Leticia estaba distraída por la vista de esa mansión tan grande y espléndida, una imagen que no había visto antes. Con hermoso cabello rosado y ojos rojos, Leticia saludó a Rihannan con una pequeña sonrisa.

—Hola, hermana. Es un placer conocerte. Mi nombre es Leticia.

Todo esto ocurrió un día después del funeral de su madre. Su cara se tornó inmediatamente blanca mientras Leticia sonreía a su encontrada nueva hermana.

—Rihannan, ¿qué estás haciendo? Deberías decir “hola”.

Ante la instancia silenciosa de su padre, Rihannan apretó su pequeño puño. Normalmente ella era una silenciosa y buena niña. Nunca había desobedecido a sus padres, y nunca había elegido seguir la opinión de otros en lugar de ser terca y firme como su madre…

Pero…

Pero la situación tan repentina y actual le parecía muy extrañas. ¿Por qué entraba de repente a su casa, dónde había vivido su madre todo este tiempo? Y si eso era cierto, entonces su padre estuvo viendo a otra mujer mientras estaba con la madre de Rihannan.

Y aquí estaba sin explicar ni poner ninguna excusa antes.

Leticia acarició su pelo mientras Rihannan fallaba en dar una cálida sonrisa.

—No te pareces a mí… o a nadie que pertenezca a este lugar…

—No, eso no es verdad… Leticia, no…

El rostro del padre se suavizó al ver la cara llorosa de la niña. Su rostro era todo amor y generosidad, y esa cara que nunca había visto en su padre rompió el corazón de Rihannan en pedazos.

—Rihannan, ¿estás metiéndote con Leticia por su baja posición? ¡Parece que eres igual de arrogante que tu madre! Bien. Si no puedes aceptarla, que así sea… —la regañó.

Rihannan quiso protestar y decir que eso no era verdad, pero… antes de que pudiera, él abrazó a Leticia amorosamente entre sus brazos.

Eso, también, era amor que Rihannan nunca tuvo.

Su padre dejó a Leticia en su habitación con su barbilla reposando en sus grandes y amplios hombros. Miró fijamente a Rihannan, y lentamente una sonrisa apareció en el rostro de Leticia. Era el tipo de sonrisa lista que decía que cambiaría su posición en la mansión.

Todo cambió después de ese momento.

—Señorita, el abogado Ned está aquí.

La voz de Mary llamó a Rihannan, despertándola de sus memorias del pasado. Mientras levantaba la vista, la sirvienta llamó a la puerta.

—Señorita, está esperando por usted.

Rihannan sonrió un poco.

—Sí, tenemos mucho que discutir.


Maru
¿Pero esto qué es? Ambos padres me parecen malos. Desde luego, él el peor, ya que su madre solo era una estúpida caprichosa a la que nunca pusieron en su lugar pero el padre lo hizo todo muy mal. Y lo que más rabia me da es que siempre la toman con los niños que no tienen culpa de nada. ¿Qué culpa tiene Rihannan de que tú fueras un calzonazos ávido por el poder y el dinero? Si tanto querías a tu antiguo amor no lo habrías dejado, que no te estaban obligando. Odio a estos que se creen víctimas cuando no lo son. Y que conste que digo que la madre de Rihannan también era mala, jum.

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4 thoughts on “No quiero ser amada – Capítulo 2: Matrimonio sin amor

  1. Aurora Blue says:

    Toda la razón, Maru. ¡Par de adultos estúpidos y caprichos! Y la otra niña… Alguien debe haberle lavado el cerebro para que odiara a su hermana sin siquiera conocerla. O será que, es tan ambiciosa como el padre… Mmm, mucho que considerar aquí.
    Gracias por el trabajo duro 🥰😘

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