El lugar donde se celebraba el baile de bienvenida de los nuevos alumnos era magnífico.
Había innumerables velas encendidas en el salón, y su luz difusa se reflejaba en los candelabros que colgaban en varios lugares, brillando con intensidad.
Las mesas estaban llenas de platillos con un aspecto tan delicioso que no podías evitar babear al verlos. Además, los postres eran tentadores. Seguí leyendo “Dejaré de ser la subordinada de una villana – Capítulo 50”
—¡Señor!
Cuando estaba a punto de abrir la puerta, Jed tropezó con alguien que chocó con ella.
Colin, cuyo cuello fue agarrado por él, tropezó y cayó. Seguí leyendo “Prometida peligrosa – Capítulo 77”
Aquel día, después de clases, Violette les contó a Klaude y a los demás lo de Maryjun y obtuvo su aprobación.
Quería informar a su padre que la habían rechazado, pero eso solo le daría otro motivo para regañarla. Puede que la hubiera forzado, pero seguiría convencido de que la propia Violette había distorsionado la propuesta al grupo de estudio.
Seguí leyendo “¡Juro que no volveré a acosarte! – Capítulo 60: Precipitaciones”
—Príncipe Klaude, ¿qué debo hacer aquí? —preguntó Maryjun.
—Ah, esa parte requiere que usted… —comenzó a explicar Klaude.
La pareja hablando tan íntimamente ante Violette parecía hermosa; encajaban de maravilla uno con otro. Era como la escena de un cuento de hadas en la que el príncipe y la princesa se abrazan. Violette ya estaba acostumbrada a tal escena.
Seguí leyendo “¡Juro que no volveré a acosarte! – Capítulo 59: Un paso demasiado lejos para mantenerla a salvo”