[L] ¿No?
[S] Ya no puedo predecir el futuro. Lilia hace lo que puede, así que mi conocimiento del futuro ya no es fiable.
[L] Eso es nuevo para mí… ¿Entonces cómo lo supiste?
[S] ¡Es la habilidad angelical de Sakura! Gracias. Seguí leyendo “La poseída hija del Duque – Capítulo 62”
Violette mantuvo la cabeza gacha hasta que sonó el timbre de clase, pero Rosette no se entrometió. Solo preguntaba si Violette estaba bien, sin esperar de Violette más respuesta que un “lo siento” o tal vez un “estoy bien”. Entonces Rosette la tranquilizaba a su vez con una cálida sonrisa. Al parecer, la chica conocía bien la línea que separa la amabilidad de la imposición. Forzar más allá de las barreras podía resultar eficaz para ciertas personas en crisis, pero viendo que Violette no podía verbalizar sus propias necesidades, agradeció la contención de Rosette.
Seguí leyendo “¡Juro que no volveré a acosarte! – Capítulo 84: La persona ideal”