Por supuesto, todo esto había ocurrido en su vida pasada. No en su vida actual, concedida por la gracia de Dios. Ni su padre, su única sangre, ni el emperador Eckart, quien conocía bien lo que ocurría en Aslan, podían reprocharle su estupidez, pues ignoraban lo que ella había vivido en su existencia anterior. Seguí leyendo “Prometida peligrosa – Capítulo 146”
Prometida peligrosa – Capítulo 145
Marianne no pudo soportarlo más. Sus piernas cedieron y se desplomó en el suelo, completamente indefensa. De su boca escapó una risa fingida, casi involuntaria, como si su cuerpo ya no respondiera a su voluntad. La mareaba una sensación abrumadora; sus manos temblaban tanto que no podía sostener nada. El ritmo de su corazón se aceleraba de manera anormal, descontrolado, mientras un zumbido constante en sus oídos la sumía en un vacío ensordecedor. Seguí leyendo “Prometida peligrosa – Capítulo 145”
Prometida peligrosa – Capítulo 144
Un chasquido metálico rompió el silencio, tan agudo que atravesó la atmósfera cargada de emociones.
Kling se irguió de inmediato, la voz cortada en seco. Eckart no perdió tiempo: giró el anillo Kimmel en su dedo y hizo resonar un chasquido cristalino.
Un sonido alegre resonó en la habitación. Seguí leyendo “Prometida peligrosa – Capítulo 144”
Prometida peligrosa – Capítulo 143
No había ninguna posibilidad de que lo hiciera. Kling y su hija eran como un par de cartas colocadas una al lado de la otra. En el momento en que una de ellas fuera retirada por la fuerza, la otra carta se volvería inútil.
¿Se acercó a mí desde el principio con eso en mente? Seguí leyendo “Prometida peligrosa – Capítulo 143”
