Cada año se celebraba en todo el mundo una fiesta conocida como Navidad. Era un gran día de tradición y festividades que se extendía… hasta la propia casa de Violette, aparentemente.
Había una razón para el comentario inseguro: Violette no supo que era Navidad hasta que llegó el día.
Seguí leyendo “¡Juro que no volveré a acosarte! – Historia Paralela: Navidad (1)”
Aunque ahora había más miembros en su grupo de estudio, las tareas concretas no habían cambiado. Su progreso no se había visto favorecido ni obstaculizado. Tal y como había dicho Klaude, enseñar a Maryjun lo básico había sido aparentemente suficiente. Apenas hacía preguntas y trabajaba sola en silencio. Klaude, por alguna razón, dejó a Maryjun a su suerte y se quedó con Violette en su lugar. Había dicho que tenía que ver con su promesa a Yulan, pero Violette no podía bajar la guardia. Este Klaude era demasiado diferente al de sus recuerdos.
Seguí leyendo “¡Juro que no volveré a acosarte! – Capítulo 63: No rezaré a Dios”
Habían pasado unos días desde que empezamos a compartir ideas en nuestras clases improvisadas.
Por ahora, ya habíamos establecido firmemente el formato de estas lecciones de magia: yo era la profesora e Ilia era mi ayudante. ¡Me lo estaba pasando muy bien!
Seguí leyendo “La revolución mágica de la princesa reencarnada – Capítulo 08: Es como imaginar un arco iris (1)”
—Aquellos que entran en pactos espirituales con elementales supuestamente poseen poderes más allá de los de la magia ordinaria. Por eso, todos los países han acogido a tales individuos.
—Se dice que el reino de Palettia también fue fundado por nobles con tales conexiones. El hecho de que nuestros nobles puedan usar la magia es un remanente de los pactos espirituales que sus antepasados celebraron.
Seguí leyendo “La revolución mágica de la princesa reencarnada – Capítulo 07: La lección de magicología de la princesa reencarnada (2)”
—¡¡Hermano Albert!!
A primera hora de la mañana, me apresuro a buscar a mi hermano mayor. Por supuesto, no corriendo: una villana debe permanecer calmada y serena en todo momento. No obstante, un poco de caminata rápida no puede hacer daño, ¿verdad?
—¿Alicia, qué pasa? —pregunta mi hermano Albert con una expresión de curiosidad en su rostro.
Seguí leyendo “¡Me convertiré en la villana que pasará a la historia! – Capítulo 52”
—¡Alicia! ¿Los trajiste? —pregunta Gilles, corriendo hacia mí cuando entro en la casa del abuelo Will.
Sin decir ni una palabra, le entrego mi bolso: su interior está repleto de libros.
Corrí todo el camino hasta aquí cargando esa cosa. ¡Contiene diez gruesos volúmenes!
Seguí leyendo “¡Me convertiré en la villana que pasará a la historia! – Capítulo 51”
—Adorable Ali, con Liz a la cabeza, ¿qué tipo de producción crees que sería buena?
Incluso si me preguntas eso, ¿supones que tengo alguna pista? Curtis, ¿puedes darte cuenta de que considero a Liz como mi enemiga mortal? Y en primer lugar, ¿por qué está ella aquí? ¿Cómo es que una plebeya logró convertirse en miembro del consejo estudiantil de todos modos?
Oh, es porque ella es extraordinariamente talentosa…
Seguí leyendo “¡Me convertiré en la villana que pasará a la historia! – Capítulo 50”
Cuando Yulan y Violette regresaron al salón, fueron recibidos por una escena inesperada.
—¿Han vuelto? —dijo Klaude.
—Oh, Su Alteza… —dijo Violette.
Seguí leyendo “¡Juro que no volveré a acosarte! – Capítulo 62: Conectando”
—¿Hm?
Una disculpa significaba pedir perdón y hacer las paces. El concepto era bastante sencillo, pero Yulan se sentía totalmente perdido. La propia Violette se esforzaba por ordenar sus pensamientos; sus ojos se desviaban y sus dedos estaban rígidos. Su actitud resuelta casi nunca se derrumbaba; era raro verla en ese estado.
Seguí leyendo “¡Juro que no volveré a acosarte! – Capítulo 61: Suministro constante”
—Hmm, ahora que eso ha terminado, ¡es hora de un descanso!
Unos días después de que Euphie se mudara oficialmente conmigo al palacio independiente, las cosas se calmaron. Mientras tanto, todos en el palacio real parecían estar en estado de pánico debido a la ruptura del compromiso, al menos según Ilia, cuando le pregunté acerca de la situación.
Seguí leyendo “La revolución mágica de la princesa reencarnada – Capítulo 06: La lección de magicología de la princesa reencarnada (1)”
♦ ♦ ♦
Al día siguiente de la llegada de Euphie al palacio independiente, yo me disponía a visitar al duque Magenta.
Euphie había vuelto a casa antes que yo. Al fin y al cabo, tenía que cambiarse de ropa y prepararse bien para mudarse conmigo, así que había quedado en que la recogería por la mañana, cuando aún había poca gente fuera.
Seguí leyendo “La revolución mágica de la princesa reencarnada – Capítulo 05: La princesa reencarnada hace una visita a domicilio (2)”
—¿Qué tipo de producción planean hacer?
La expresión de mi hermano Albert se vuelve ligeramente exasperada ante mi pregunta.
—Todavía no hemos pensado en eso.
Seguí leyendo “¡Me convertiré en la villana que pasará a la historia! – Capítulo 49”
—Señorita Alicia, todos se han reunido en el salón —dice Rosetta desde la entrada de la biblioteca.
Coloco un marcador en el libro que estaba leyendo, sabiendo que justo había llegado a la parte buena…
—Ya voy~
Seguí leyendo “¡Me convertiré en la villana que pasará a la historia! – Capítulo 48”
Gilles debe haberse cansado a causa de su llanto, ya que se durmió profundamente poco después.
—Alicia, gracias —dice el abuelo Will y, como siempre, me da unas palmaditas en la cabeza con suavidad.
Es un gesto bastante bonito, pero… no he hecho nada que merezca un agradecimiento, ¿verdad?
Seguí leyendo “¡Me convertiré en la villana que pasará a la historia! – Capítulo 47”
Aquel día, después de clases, Violette les contó a Klaude y a los demás lo de Maryjun y obtuvo su aprobación.
Quería informar a su padre que la habían rechazado, pero eso solo le daría otro motivo para regañarla. Puede que la hubiera forzado, pero seguiría convencido de que la propia Violette había distorsionado la propuesta al grupo de estudio.
Seguí leyendo “¡Juro que no volveré a acosarte! – Capítulo 60: Precipitaciones”