Mi prometido ama a mi hermana – Arco 4 – Capítulo 5

Traducido por Kavaalin

Editado por Sharon


Debes entender que no existe un reemplazo apropiado para ti.

Recordaba las palabras dichas por la esposa del Marqués. Por esa razón, comencé por educar a una persona capaz de convertirse en mi reemplazo.

Mientras actuaba de manera casual, fingiendo que todo estaba bien y que estaba relajada, le enseñé a mi gentil hermanita Silvia todo lo que había aprendido hasta ahora fingiendo que era un entrenamiento en las artes del cuidado del hogar.

Puede haber sido duro hacerle esto a ella, quien ni siquiera tenía un prometido. Desde la perspectiva de una tercera persona, pareciera que la estaba acosando y, de hecho, eso era lo que murmuraban las sirvientas. Sin embargo, cuando le dije que era necesario por el bien de su futuro, Silvia sólo entornó un poco los ojos y, de pronto, comenzó a reír con una alegría proveniente desde el fondo de su corazón.

—Hasta hoy, me sentía como si ya estuviera muerta.

Mi hermanita me miró con ojos determinados. Las palabras que dijo como en un suspiro sonaban como si estuvieran cargando con un sentimiento de agotamiento.

—No hay nada que pueda hacer acerca de mi débil cuerpo. En el mejor de los casos, todo lo que puedo hacer para tratar de fortalecerlo es dar un pequeño paseo diario. Incluso se me prohíbe conversar un poco ya que eso podría agotarme. Estoy siendo cuidada con cariño y esmero, se me dijo que estaba bien que no hiciera nada, que sólo necesitaba seguir viviendo, pero por el contrario, siento como si muriera gradualmente —dijo Silvia mientras lloraba tiernamente. Y luego, tomó mi mano. —Gracias.

Sí, me agradeció. Yo, que le respondí que no había necesidad de agradecerme y le mostré una sonrisa, me pregunto ¿cuánto tiempo podré mantener mi fingida estoicidad?

Todo el tiempo, el principio que rigió mis actos fue mi interés propio. Quería estar al lado de Soleil. No podía soportar ser mirada con desprecio y desdén por sus ojos. No podía soportar morir sola, en completa soledad. Tampoco podía soportar que alguien me inculpara, estaba harta de ser siempre condenada en cada final de mis vidas.

Por eso, para no dejar que eso sucediera, intenté salvar a Silvia.

Pero pasó lo mismo todas las veces. Esta vez probablemente pasará lo mismo.

No era por su bien. Sólo se trataba de mí persistiendo en las cosas que debían hacerse por mi propio bien e interés.

Sin embargo, esta era la primera vez que algo parecido a la culpa se mostraba a través de mis sentimientos.

Observando las mejillas de mi hermanita enrojecerse de alegría mientras me miraba, me di cuenta de que era yo la que la hacía mostrar tal expresión y llegué a pensar que esta era la primera vez en que realmente actuaba como una hermana mayor.

Esta niña un día me robará a Soleil.

Siempre lo he sabido. Por un lado, me puse la meta de salvarla, pero en realidad me preguntaba por qué debía hacerlo. Me sentía en conflicto.

Sin darme cuenta, esto dio nacimiento a un distanciamiento entre mi hermanita y yo o, más bien, yo me comportaba como si quisiera mantenerme alejada.

No sólo mis padres y nuestros sirvientes decían que ella debía estar encerrada en su habitación debido a su. Seguramente estaban preocupados por mi hermanita, pero yo era diferente.

Simplemente me sentía tranquila pensando que mientras ella se quedara quieta en su habitación, no tendría que verla.

Siempre estaba buscando una razón legítima para alejarme de mi hermanita.

Si reflexiono sobre cuándo comencé a pensar así, probablemente fuera desde esa fiesta de té. Hasta ese momento, Silvia había sido mi incomparablemente adorable hermanita.

Apretando mi mano con fuerza, Silvia dijo con voz debilitada que había estado sola todo este tiempo. Mientras observaba su perfil apático, sentí vagamente que el momento de enfrentarnos podría haber llegado.

Sabía que Silvia, cuyo cuerpo se decía que era demasiado frágil como para tener hijos, podía quedar embarazada. En otras palabras, como yo, ella también tenía las cualidades para casarse en una casa aristocrática. Una casa Condal de tercer rango no era demasiado acomodada, pero como una familia noble, su estatus no podía ser criticado y, más que nada, la apariencia efímera de Silvia era habitualmente muy valorada.

Originalmente, el futuro de mi hermanita debería haber estado asegurado. Debería haber muchos hombres más que dispuestos a ser adoptados en nuestra familia e incluso si Silvia dejara la casa, la sucesión no sería un gran problema.

Ya que yo me casaría en la casa del Marqués, en el peor de los casos en que Silvia falleciera debido a su enfermedad, se había decidido que el hermano menor de nuestro padre, el cual era bastante joven, heredaría el título nobiliario. Si Silvia hubiera estado sana, entonces no habría habido ningún elemento en su vida con el que pudiera estar insatisfecha.

En mi caso, el estatus de la familia de Soleil era demasiado alto. Me aferré a él desesperadamente debido a que por varias coincidencias, la responsabilidad de ser su prometida recayó en mis hombros.

Sé que la única manera de quedarme a su lado era como su prometida.

Podría haber sido diferente si los dos fuéramos del mismo sexo. Si Soleil lo hubiera deseado, probablemente podría haberme convertido en amigo suyo.

Pero éramos de sexos opuestos, si no me convertía en su prometida, no se me permitiría quedarme a su lado. Ser hijo de un Marqués era una posición demasiado alta.

Tal vez, toda esta discordia ocurrió porque yo fui la que se convirtió en la prometida de Soleil.

¿Y si hubiera sido Silvia? Soleil seguramente se ofrecería voluntariamente para protegerla. Sin importar lo que alguien más le dijera, no había dudas de que la habría apreciado y protegido hasta el final, envolviéndola en capas de seda como si fuera una frágil muñeca de porcelana. Incluso si su amada Silvia era puesta en peligro debido al hecho de que él había sido conferido con una posición social sólo por debajo de la Realeza, él no dejaría que nadie se saliera con la suya y se quedaría siempre a su lado, cuidándola.

Estoy segura de que lo haría. Incluso si yo no estuviese aquí la protegería.

Después de todo este tiempo, había llegado a esa conclusión.

—Daré mi mayor esfuerzo, hermana. Haré que te sientas orgullosa de mí…

Los delgados dedos de mi hermanita agarraban su lápiz y anotaban la fórmula matemática en el cuaderno. Por el bien de aprender a administrar un feudo, la materia de economía no podía omitirse. Silvia había dicho que no era buena con los cálculos, pero perseveraba. Quería que al menos memorizara los idiomas de las naciones vecinas aliadas y cuando invité a un maestro de idiomas extranjeros, ella comenzó a aprender el nuevo vocabulario felizmente.

Al principio, probablemente fue una gran carga mental para ella el que se le dijera que recibiría lecciones de un extraño, ya que anteriormente no había tenido la oportunidad de relacionarse con personas que no fueran nuestros familiares o empleados. Pero Silvia, cuyos grandes ojos brillaban de felicidad, no tenía miedo de aprender. Repasaba lo que había aprendido durante el día hasta tarde en la noche e, incluso si a veces su falta de sueño le causó anemia, yo pensaba que eso no era una mala señal.

No sabía que Silvia era el tipo de persona capaz de poner tanto esfuerzo.

Mientras más amablemente la trataba, más entusiasta se volvía. Había días en que se enfermaba como de costumbre, pero estos eran notablemente menos que antes.

El médico personal de la casa del Conde había ladeado su cuello con asombro e hizo el siguiente diagnóstico,

—Su enfermedad hasta ahora probablemente fuese consecuencia de alguna depresión mental.

Se había dicho que Silvia era demasiado frágil como para que pudiera tener una vida larga. Puede que eso se convirtiera ya en cosa del pasado.

Y entonces, Soleil con frecuencia nos observaba a Silvia y a mí, quienes nos habíamos hecho cercanas y parecíamos íntimas a simple vista.

En ese alegre rostro que no había podido conseguir ver ni una sola vez en todas mis vidas pasadas, sus ojos se entrecerraban con ternura. Solo con reducir ligeramente la distancia entre nosotras, él había cambiado completamente su fría expresión.

—Ustedes dos se llevan realmente bien —dijo mientras movía la vista hacia Silvia, cuyas mejillas se habían enrojecido mientras soñaba con el futuro.

Esa figura que miraba a mi hermanita con un profundo amor era similar a una que había visto en algún lugar, en algún momento.

Soleil se enamora de mi hermanita. Mi hermanita se apodera de Soleil y de su felicidad. Y yo… ¿qué hay de mí…?

En esas vidas mías que parecían cambiar, pero donde nada cambiaba realmente, sentía como si me estuviera ahogando. Seguramente habría algún motivo para todo este sufrimiento.

♦ ♦ ♦

El día en que escapé de la mansión, estaba lloviendo.

A diferencia de la última vez, ahora me había puesto una capa negra para mezclarme con la oscuridad mientras me escabullía.

Había empacado suficiente ropa para unos pocos días en una pequeña maleta y había traído conmigo joyas que podrían intercambiarse por efectivo. El dinero que había preparado de antemano estaba escondido en mi ropa interior, los utensilios diarios se podían comprar en cualquier lugar, por lo que al no llevar casi nada, corrí al lugar donde la persona que actuaría como mi guía me esperaba.

Probablemente nadie se había dado cuenta de que había escapado de la mansión.

La razón de esto era que mi boda con Soleil sería dentro de dos días, por lo cual la casa del Marqués y la mía estaban ocupadas debido a los preparativos y no tenían tiempo alguno para preocuparse de otra cosa.

Los guardias eran bastante negligentes, así que no me había costado escabullirme.

Para hacer que Silvia se convirtiera en mi sustituta, juzgué que lo mejor sería mejor huir este día. Ya que sería imposible cancelar la ceremonia de boda con tan pocos días de anticipación, nuestra casa no tendría otra opción más que ofrecer un reemplazo. La única persona adecuada, era mi hermanita Silvia.

La situación era diferente a la de la última vez que escapé, ella fue educada para convertirse en una novia. Nuestros padres podrían mantener su orgullo como aristócratas. Además, siempre que hubiera una novia, la casa del Marqués pasaría por alto mi escape.

Incluso mi caballero escolta, Al, quien tuvo que tirar por la borda su vida por culpa de mi yo pasada, aunque podría ser un poco criticado por dejar que su ama huyera bajo sus narices, no le ocurrirá nada grave.

Al menos no se convertiría en una situación donde tuviera que perder la vida. Porque de todos modos, no sabía absolutamente nada sobre el plan en sí.

Había hecho todos los preparativos por mi cuenta, de principio a fin. Si tan solo hubiera sido una adolescente normal, probablemente no habría podido pensar en todo esto. Como nací y me crié como aristócrata, nadie pensaría que podría huir, desaparecer en las calles y vivir allí.

Sin embargo, poseía recuerdos. Recuerdos de un gran número de vidas pasadas.

Había repetido lo mismo, había cometido errores una y otra vez y, finalmente, encontré mi determinación. La determinación de huir de aquí, la determinación de distanciarme de Soleil.

Si es ahora, puedo hacerlo, pensé mientras desechaba todo.

Sintiéndome como si me hubieran crecido alas, creí que podría escapar de este desgraciado destino. Estaba convencida de que esta vez podría lograrlo con toda seguridad.

Probablemente por eso todo terminó así.

En lugar de tropezar y caer por las escaleras, esto se sentía más como si hubiese sido empujada por un acantilado. Di un paso adelante pensando que habría un sendero pero resulta que no había suelo alguno bajo mis pies y, antes de darme cuenta, mi cuerpo ya había sido arrojado al fondo del abismo.

Había dejado mi corazón botado en la parte superior del acantilado y había caído.

No sé quién fue el traidor.

La última vez que escapamos, Al había encontrado a nuestros cómplices él solo. Probablemente serían compañeros caballeros o amigos cercanos en los que podía confiar.

Pero esta vez no tomé prestada la ayuda de estas personas. Debido a que los caballeros se confiaban sus vidas entre ellos, estaban especialmente unidos. Si buscaba la cooperación de cualquiera de ellos, existía la posibilidad de que este plan llegara a oídos no solo de Al, sino también de Soleil.

Así que esta vez solicité la ayuda de uno de los comerciantes de confianza con los que comerciábamos con frecuencia.

¿Había sido un error? ¿O uno de los hombres a quienes este pidió ayuda nos traicionó?

En cualquier caso, antes de darme cuenta, fui retenida por un traficante de esclavos.

Todas mis posesiones me fueron arrebatadas y entregadas a alguien más, en ese momento nadie creería que yo era una mujer noble.

Era natural.

Porque era improbable que una joven de una familia aristócrata anduviera sola en el centro de la ciudad y sin ningún escolta. Cambiarme de ropa para mezclarme en las calles me había pasado una mala jugada.

Por supuesto, mis joyas y mi dinero también fueron robados. Mi cabello y mi cuerpo estaban sucios debido a la lluvia que caía cuando había escapado y, ya que temía que me rastrearan, no había traído conmigo nada que pudiera probar mi identidad.

Todo funcionó, pero para mal. Ahora que Silvia se había convertido en mi sustituta, no había nadie que intentara encontrarme. Después de haber sido vendida y revendida una y otra vez, no quedaron rastros de mi ubicación actual y nada pudo evitar que cayera en aquel lugar al que llamaban el peor de los burdeles.

Manché la reputación de mis padres sólo por el hecho de haber huido. Después de haber hecho algo así, no podría rogar por su ayuda.

Aunque creo que lloré al principio, al no poder llamar a nadie por ayuda, dejé que el tiempo pasara. Mientras mi cuerpo y carne eran violentados, mi corazón y mi mente también me fueron arrebatados.

Estaba viva, pero muerta.

Así se siente perder tu mente y tu corazón.

No pensaba, nunca soñaba, tampoco albergué esperanzas. No podía recordar por qué motivo había tratado de huir.

Pero tenía esta intuición. En algún lugar dentro de mi cabeza, creía que esto se volvería a repetir.

El sonido de la porcelana al chocar interrumpió la ligera ensoñación en la que se encontraba vagando mi mente.

Al otro lado de las manchadas sábanas, en la parte superior del solitario y desolado velador, temblaba un vaso de agua colocado encima de una taza.

Reflejado en la superficie de aquel vaso, se encontraba un rostro que había perdido su color, un rostro que me daba una impresión de deja vu. Posiblemente fuera porque esta era la expresión que había visto reflejada en el espejo al que había mirado justo antes de fallecer en mi vida pasada.

Ya no sabía el tiempo que había estado viviendo de esta manera. Lejos de contar el pasar de los días, ni siquiera tenía constancia del tiempo porque en este lugar no había nada que nos lo mostrara.

Era el vigilante fuera de la habitación quien fijaba las tarifas por hora. No se nos daba la más mínima libertad. Aquí ni siquiera existía la libertad de saber qué hora era.

—Es medicina.

Tal vez debido a que parecía que era reacia a moverme, la silenciosa voz me instó impacientemente a tomarla.

Seguí recostada en la cama, sólo levantando mi vista, pero cuando lo hice, vi a un niño mirándome, con la mitad de su cuerpo inclinado sobre mí. Lucía como de cuatro o cinco años. Un par de ojos negros se posaban en su blanco rostro, sus cabellos eran negros como los de Soleil, su delgado cuello estaba inclinado en diagonal.

Una por una, fui comprobando sus facciones y confirmé que coincidían con la descripción de la persona que tenía en mente.

Cuervo.

No fui capaz de pronunciar la palabra, el nombre de esa persona desapareció cuando alcanzó mis labios. Su gesto de ladear el cuello mientras miraba fijamente a los ojos era completamente igual al del cuervo adolescente. Sabía que podía cambiar libremente su apariencia, pero no creía que también pudiera cambiar liberalmente su edad.

Naturalmente, al principio pensé que era mi propia imaginación engañándome. Que era alguien más quien accidentalmente se parecía a él. No importaba cuánto se pareciera de cara, él era mucho más joven que el Cuervo que yo conocía. Como era un niño, es poco probable que fuera la misma persona.

Era más fácil pensar que era un pariente suyo o algo por el estilo. Era completamente diferente del Cuervo con el que había pasado mi tiempo en mi vida anterior.

Pero Cuervo era Cuervo. No había duda. Aunque el Cuervo de esta vida ni siquiera me había dicho su nombre.

— ¿Puedes levantarte?

Suavemente puso su mano en mi espalda para ayudarme y finalmente pude levantar un poco mi cuerpo. Cuervo desenvolvió el medicamento en polvo rojo y lo colocó sobre su pequeña mano. Sabía que seguramente era caro y que el chico lo había obtenido secretamente de algún lugar.

No lo dije en voz alta porque probablemente Cuervo no quería que yo lo supiera.

Ni siquiera me exigió dinero a cambio. Es probable que el chico que había aparecido de la nada tan pronto como me enfermé me haya estado observando desde algún lugar, como lo hacía cuando nos conocimos en una de mis vidas anteriores.

Apareció en este burdel que lucía como una caverna mientras afirmaba que era mi cuidador y se instaló en mi habitación como si fuera la cosa más natural del mundo.

Pero nadie más parecía saber de él. Para empezar, en este tipo de lugares no había ocupación como un cuidador. Porque prostitutas del grado más bajo como nosotras ni siquiera eran consideradas humanas.

Además, Cuervo no fue presentado por nadie, pero antes de darme cuenta, estaba aquí, cuidándome.

—Bebe aunque sea sólo un poco —dijo Cuervo, con una expresión huraña en su rostro, al ver que yo mantenía la boca cerrada sin importar cuánto tiempo pasara.

Cuando me reí involuntariamente debido su expresión inusual, puso el borde de la taza en el hueco entre mis labios ligeramente abiertos. Tosiendo varias veces, finalmente logré beber un poco de agua y tragar la medicina.

Mi garganta se sentía débil. Una vez que comencé a toser, ya no pude parar y mi pecho hizo un desagradable sonido sibilante.

Seguramente hoy también vendrán clientes. Debía recuperarme y levantarme de alguna manera.

Mientras murmuraba y movía mi lengua, en la cual permanecía el sabor amargo de la medicina, de repente, Cuervo se subió a mi cama. Preguntándome qué pretendía hacer, él sólo mantuvo silencio y se tumbó a mi lado. Entonces, agarró mi mano extendida.

Su mano, la cual como de costumbre no transmitía calor se sentía agradable, probablemente porque tenía fiebre. Comprendí que la sensación de agotamiento físico después de tomar el medicamento significaba que mi fiebre era alta.

A pesar de que existía la posibilidad de contraer esta enfermedad desconocida, el hecho de que los clientes aun así venían a esta habitación evidenciaba cómo la lujuria de los humanos es realmente infinita.

—Ilya, ¿hay algo que desees?

En el momento en el que me vi arrastrada en el tráfico humano, me dijeron que desechara mi nombre.

Al principio, lo hice y cambié de nombre varias veces. Luego, cuando llegué a aquí, comencé a usar mi nombre real.

Me deshice del apellido de mi familia. Pero, sin importar qué, no podía renunciar a mi nombre.

—Ilya —llamó una vez más una voz infantil.

Los ojos negros me estaban vigilando, en la pequeña habitación sin ventanas. Dominada por un profundo silencio, sólo continuaron observándome.

Sabía que me presionaban para que respondiera, pero la verdad sea dicha, ya estaba demasiado cansada como para incluso pronunciar una sola palabra. A ese extremo me había debilitado, sólo quería caer dormida de una vez.

—Oye, Ilya. ¿Debería darte una mano?

En mi adormecimiento, escuché a Cuervo murmurar gentilmente.

La primera vez que nos conocimos, Cuervo ciertamente me había hecho la misma pregunta. Consecuentemente, se convirtió en mis manos y pies como dijo que lo haría y me prestó su ayuda para todo tipo de cosas.

Sin embargo, este Cuervo no es el Cuervo de esa época. No había nada que deseara del ave negra que había tomado la apariencia de este chico.

Ciertamente era un pájaro portentoso de mal augurio. Sin embargo, en un mundo donde solo existían calamidades, eso ya no era una desgracia.

—¿Por qué, por qué, por qué solo a mí, por qué es que solo a mí me suceden cosas como esta…?

Ese día, fui cargada en un carro como si fuera mercancía, con mis manos y mis pies atados. A mí, que me lamentaba por todas las vidas que había experimentado hasta ese momento y de la actual, una chica que había sido capturada de manera similar me dijo:

—No eres la única.

Sí, su silenciosa mirada nublada y abatida, me dijo esto.

Es cierto. No era la única.

Ser engañada, capturada, vendida, tratada como si fuera un objeto, amontonada en un carruaje como un equipaje. Cambiada por dinero. No era la única atada con cadenas y vendida. Pero seguramente, la única que no podía escapar de este infierno era yo y sólo yo.

Silvia seguramente vive felizmente bajo la protección de Soleil.

Sin ser atacada por una banda de ladrones, sin colapsar por una enfermedad, dará a luz, criará a un hijo y cumplirá con su deber como la esposa del Marqués.

Ese niño seguramente estaría riendo.

Yo creé ese escenario y escapé.

Sé que Soleil relajará su expresión con solo mirar a esa niña. Lo sé. Porque siempre había sido así.

En un lugar donde ya no estoy, Soleil y Silvia probablemente se mirarán con felicidad.

Por eso, me quedaré así, en este lugar oscuro, para siempre.


Sharon: Pero qué rayos… ¡Hola a todos! Soy Sharon, y a partir de ahora estaré editando esta historia ^-^ Aunque, debo hacer una confesión, esta es una de las historias que no había leído… Y no sé por qué pensé que iba a ser más feliz cuando leí la sinopsis… Nos estaremos viendo más a partir de ahora, así que nos vemos por aquí~

♥ ❤ ♥

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17 thoughts on “Mi prometido ama a mi hermana – Arco 4 – Capítulo 5

  1. Waldino says:

    Agradezco el capítulo, pero en serio estoy sufriendo por empatizar (EL vino lo hace soportable, PEROoo)
    No enserio que sad
    Pd: (si estoy tomado al momento de escribir esto )

  2. Lirio Alicia says:

    Ugh raiox me pregunto q tan masoquista soy q sigo aquí leyendo a pesar de q ya se q cada vez q se persibe la ilusión de q las cosas mejoran NO ES CIERTO 😭😭😭😭 ya me encueve para q no me pregunten x q lloro 😖😖😖
    Gracias por la droga 😆

  3. Ecle Chan says:

    Esto apesta, por fin tomó en cuenta a su hermana hizo que se recuperara, lo que da a enterder que la enfermedad de esa chica es porque nunca la pusieron a hacer algo, pero por qué coño tuvo que ser vendida como prostituta en esta vida…

  4. Jesús cruz says:

    Me gustaría un capítulo en que ilyan mate a todos esos desgraciados de familia, sobretodo a su prometido y a su hermana. Para que por lo menos libere algo de su sufrimiento. Ya quiero un final feliz para ella.
    Gracias por traducir, aunque me gustaría abandonar esta novela por mi salud mental, no puedo porque es muy interesante y aun tengo esperanza de un final bueno. O que por lo menos mate a su prometido.

  5. Touka says:

    Si algún día llego a renacer como Ilya, mato a todos awebo, y secuestro a cuervo ahre xd
    Pd Muchas gracias por el cap. ✨💞

  6. Oriana says:

    Por dios ! No aguanto más tanta miseria
    Puede ser tan lamentable la vida de esta chica ruego que las cosas cambien y que por fin pueda deshacerse de la condena que le impone el destino por amar a solei

    • Adriana says:

      Es enserio?
      Pues que hizo en su vida pasa , para sufrir tanto, además odio a Silvia , en verdad nunca había odiado a alguien tanto , ni si quiera en la vida real había odiadoa alguien , hasta que llegue a qui.
      Silvia y Soleil los odio con todo el alma
      Pero lo que no entiendo aún por que ese amor
      infinito por su hermana y soleil, yo en una de las tantas vidas los hubiere matado o hacerlos sufrir de todas maneras vuelvo a regresar
      Gracias por el capítulo

  7. Ashley says:

    Realmente quiero un spoiler! :c me caga solei y la p hermana que pues no se su nombre porqué es irrelevante, solo quiero saber si tiene un final feliz, osea que onda con todo el sufrimiento que ha tenido?, enserio no se lo merece espero que ese bastardo y la tipa ya por fin se mueran y nunca renazcan :c no merecen ser felices por pts y menos el otro, enserio que estoy muy enojada y disgustada; dejando esto de lado muchas gracias por la traducción enserio que coraje para traducirlo, yo solo ya me rendiría a leer el último capítulo para ver que paso por que enserio que enojo

    • Kaly says:

      Por salud mental deberías seguir, ya entramos al infierno hay que llegar hasta el final, ;-; aunque nuestra cordura caiga con todas nuestras esperanzas <\3

  8. Lya says:

    Sharon gracias por la tradición, si ya se es frustrante, cada vez que cambie algo le pasa una desgracia. Aunque creo que sería mejor hablar con soleil y Silvia y decirle que cancele el compromiso ya que ella sabe lo que pasa entre ellos y que prefiere no saber más de ellos

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