Traducido por Shisai
Editado por Meli
Una vez que Tang Mo entró en la instancia y supo que él y Fu Wenduo tendrían que enfrentarse a veintiún jugadores, pensó si podía cooperar con ellos o no, pero era imposible ocultar sus identidades debido a las grandes letras sobre sus cabezas.
Habían planificado ocuparse de los jugadores por tandas en siete días. Encerrarlos como a Wang Yinggui y al viejo Niao y reducir los oponentes y así enfrentarse a menos de diez enemigos en el último día. Entonces utilizarían la lombriz de tierra para hacer un agujero y cavar un camino hacia el circo.
Sin embargo, la torre negra los había sorprendido.
Después de enviar a Lin Yi de vuelta, Tang Mo regresó a la tienda. Cuando la llevó, la noqueó y le impidió ver su base actual. Pero antes de dejarla en el callejón, Fu Wenduo le indicó que cambiarían de lugar para evitar que la joven adivinara la ubicación de la sastrería.
En efecto, tres horas después, desde un distante muro de piedra, observaron como cinco jugadores entraban corriendo en la tienda y salían, después de un largo rato, sosteniendo un saco vacío en sus manos.
—Estábamos en lo correcto —declaró una grave voz masculina.
—La jugadora parece tener una capacidad de investigación —asintió Tang Mo—. Es sensible al entorno que la rodea y descubrió la ubicación. Solo pude atraparla porque su habilidad no es ofensiva. Es probable que la hayan enviado a rastrear otras veces.
Una vez que los jugadores se marcharon, también lo hicieron ellos.
—Parece que van a cooperar. Entraron los cinco a la vez, no pretendían emboscar, sino negociar —dijo Fu Wenduo.
—Después de ver la miserable muerte de los tres jugadores, deberían entender que es más peligroso para ellos aquellos polizones que el Señor A y el Señor B. Es una pena. No esperaba que los cuatro polizones fueran tan fuertes que casi no pudiera escapar de la muerte a sus manos.
Dieron una vuelta a la capital y aparecieron en el otro extremo de la ciudad. Eligieron una casa destartalada y descuidada que parecía estar en los barrios bajos. Todas las habitaciones estaban en mal estado y había un gran agujero en el techo. La luz del sol se filtraba por el conjunto hasta el suelo, iluminando la gran jaula en el centro de la habitación.
La tela negra cubría a la gran lombriz de tierra que, en el interior de la jaula, se golpeaba y lloraba lágrimas falsas.
Una vez dentro de la casa, Tang Mo se relajó y comenzó a hablar para compartir todos los detalles con su compañero:
—Hoy ha sido un viaje tranquilo. No hubo heridos graves y la lombriz no fue robada… ¿Cuáles son las habilidades de los jugadores que conociste?
—Son un equipo de cinco personas, la jugadora que has seguido es la única mujer. El líder es un hombre con gafas. Debe ser el capitán del que ella habló. Su habilidad está relacionada con los naipes. Sin embargo, no vi su papel ya que el tiempo que luchamos fue muy corto. Ellos eran cuatro y yo estaba solo. Sería muy difícil vencerlos. Ambos teníamos las mismas posibilidades de ganar, pero alargarlo demasiado no era bueno para mí. Luchamos durante cuatro minutos antes de que yo escapara, mientras ellos salvaban a los dos jugadores.
Tang Mo sabía que Wang Yinggui y el viejo Niao habían sido rescatados. De lo contrario, no habría dicho que se comieron a dos jugadores hace unos días. Fue con el fin de compensar la diferencia de números y ocultar el hecho de que también eran jugadores.
—De esos cuatro hombres, dejando de lado al de las gafas, hay uno capaz de disparar cuatro cohetes a la vez, tan rápidos y letales como una bala. También hay una persona con una habilidad médica.
—¿Una habilidad médica? —Sus ojos se iluminaron por la curiosidad, él poseía más de diez habilidades y solo tenía el accesorio de la lombriz de tierra para curar cualquier herida. Si estuviera gravemente herido y moribundo, estaría en crisis si la lágrima se quedaba sin usos.
—Es una habilidad médica muy extraña. —Tang Mo salió de su ensoñación, Fu Wenduo continuó—: Es muy poderoso y rápido, pero no utilizó la habilidad. Miré hacia atrás mientras huía y lo vi poniendo las manos sobre los dos jugadores que habíamos capturado. Se durmieron de inmediato y sus expresiones eran serenas y su respiración se calmada… Como sabes, no estaban en buen estado debido a las patadas de ese monstruo.
—¿Estaban sus heridas curadas? —preguntó un tanto preocupado—. Los dos jugadores no estaban malheridos, pero tenían muchos moretones.
—No.
El bibliotecario se lamió los labios.
Si las pequeñas heridas del cuerpo no estaban curadas, entonces la habilidad médica debía estar relacionada con el tratamiento mental. Eso no era algo que quisiera.
Tang Mo describió al hombre calvo que podía convertirse en un oso pardo, a la hermosa adolescente que controlaba insectos y al hombre de mediana edad que lanzaba innumerables cuchillos. Hizo una pausa y miró con calma a su compañero.
—Fu Wenduo, me he encontrado con una conocida —dijo con expresión seria. Fu Wenduo entrecerró los ojos—. Tú también la conoces. Era la jugadora de tu equipo en el juego honesto de cartas de Pinocho. Después de que decidimos cooperar, ella representaba la carta del caballero y yo la de la reina. La eliminé y la empujé al juego de ataque a la torre. Ahora está en el grupo de polizones.
La imagen de una mujer de pelo corto surgió inmediatamente en la mente de Fu Wenduo. Tenía buena memoria. Antes de que la tierra se conectará, podía recordar el aspecto de todos los traficantes de la frontera e incluso de sus familiares.
—¿Estás seguro de que es ella?
—Jaque mate. Su habilidad es controlar la trayectoria de las balas —Tang Mo sacó el fósforo gigante y reveló la bala de plata que estaba incrustada en su cabeza.
—Es un polizón. En el juego de Pinocho, él dijo que había dos polizones. Debimos ser ella y yo. ¿Te ha reconocido?
—Yo llevaba la máscara y ella apareció cuando yo huía. Creo que no estaba allí cuando empecé la batalla. Le di la sombrilla a otra persona, pero ella llegó poco después. Quizás lo vio o quizás no.
—Si te reconoció, habría adivinado que eres un jugador y debió deducir que también lo soy —Miró a su compañero con recelo.
Ser reconocidos no formaba parte de su plan. Pero, ¿quién iba a pensar que habría un viejo conocido en la instancia de veintitrés personas?
Su plan se vio perturbado por culpa de esa mujer,Tang Mo, frunció el ceño, insatisfecho por no haber pensado en todo.
Fu Wenduo rara vez había visto este tipo de expresión en el joven, lo miró con interés antes de hablar:
—¿Quieres usar mi máscara?
—¿Quieres que use tu máscara? —inquirió, sorprendido por su propuesta.
—En la primera tienda en la que nos cambiamos, había dos máscaras: ésta y una más pequeña. Tu cabeza no es grande y deberías poder llevarla. Sin embargo, hay algunos dibujos que indican que es para una mujer.
Se arrepentía de no haber cubierto su rostro por completo, pero la verdad era que no quería verse como un extraño blindado. Además, no lograba entender la estética de su compañero, pues se había percatado que Lin Yi reaccionaba ante él como si estuviera frente a una serpiente.
—No sirve de nada que los polizones sepan que somos jugadores. Los cuatro son fuertes. Puedo luchar contra uno pero me será difícil ganar contra dos. Si son tres, solo pensaré en escapar. Si son cuatro, solo puedo huir rápidamente. En el ataque sorpresa fueron arrogantes. Me subestimaron y no ejercieron toda su fuerza. Obviamente, han matado a un jefe de juego similar antes. Sin embargo, no serán tan descuidados la próxima vez.
—¿Quién es el más fuerte?
—El hombre calvo que puede convertirse en un oso pardo —contestó luego de dudar por un momento—. Su fuerza física es superior a la tuya.
—Claro, el oso pardo es uno de los animales más poderosos de la tierra.
No había habilidad más poderosa que la fuerza física absoluta. Tang Mo podría golpear al calvo con un puñetazo y éste no reaccionaría. Lo había golpeado en el cuello con el fósforo y este no murió, sin embargo, un golpe del calvo le causaría un agujero en el cuerpo.
—Si adivinan mi identidad, no se lo dirán a otros jugadores. —Sonrió un poco—. Los polizones ya han matado a seis personas, no contarán información importante a los demás. Es más probable que relajen su vigilancia porque soy un jugador.
Como dijo el hombre de las gafas, ¿cómo podía ser tan fuerte un jugador? Solo habían despejado el segundo piso de la torre negra. Que el Señor B fuera un jugador era mucho mejor que que fuera un monstruo de la torre negra. Al menos no tendría la fuerza de la Abuela Lobo o de Santa Claus.
—Aunque crean que la situación es grave, les será difícil encontrar a alguien con quien cooperar. Entre los veintiún jugadores, los cuatro polizones y el escuadrón de cinco personas son los más fuertes. Si deciden aliarse, es muy posible que nos roben el monstruo de las manos.
—No pueden cooperar.
—No podrán cooperar después de colgar los tres cuerpos en la pared —Fu Wenduo sonrió.
—Tang Ji, tú fuiste quien los colgó. Yo solo miré desde un lado. —Se rió.
Tang Mo había encontrado los tres cuerpos. Al estar en desventaja numérica y en cuanto la torre negra habló del Desprecio de los Detectives, habían buscado día y noche rastros de jugadores por la ciudad.
Encontraron los cadáveres en un callejón oscuro, la sangre salpicaba todas las paredes. Los habían masacrado, aún estaban con vida cuando les abrieron el vientre. Sus órganos internos parecían haber sido devorados por insectos. Dedujeron que fueron asesinados por los polizones, porque las personas clandestinas habrían comido los cuerpos por completo.
Tomaron los cuerpos y los colgaron en la calle de piedra más concurrida del Reino Subterráneo y esperaron hasta que apareció el escuadrón de cinco personas.
—Solo un equipo inteligente pensaría en recorrer todos los caminos de piedra para encontrar mi rastro. Son buenos aliados, pero luego de ver los cuerpos, no pueden arriesgarse a cooperar con alguien más. Ahora, mientras los dos equipos más poderosos no cooperen, tenemos un sesenta por ciento de posibilidades de ganar.
—Setenta por ciento —lo corrigió Fu Wenduo, se apoyó en la pared e inclinó la cabeza hacia abajo. Ante la mirada perpleja del otro hombre se explicó—: Los dos… Los dos jugadores que fueron rescatados.
—Sí, es un setenta por ciento.
♦ ♦ ♦
El tiempo pasaba y el Reino Subterráneo estaba tranquilo. La Noche Sorpresa del Circo Extraño se acercaba y cada vez más gente iba de diferentes lugares hacia la capital. También llegaron poderosos monstruos en barco desde el Mundo de los Monstruos.
El día de la noche sorpresa, llegó un barco de madera andrajoso procedente del Mundo de los Monstruos. El barco atracó y una señora con sombrero y vestido rosa descendió. Abrió su paraguas de encaje rosa y lo levantó, revelando los ojos verdes y la boca puntiaguda de la Abuela Lobo. Se lamió la boca y sonrió antes de abandonar el muelle.
Los monstruos que entraban en el Reino Subterráneo eran todos muy poderosos. La Abuela Lobo caminaba por la calle y las personas clandestinas corrientes no se atrevían a acercarse a ella. Pasó por delante de un establecimiento en el que Zapatero de Hierro se afanaba en reparar zapatos. Vertió betún negro en un zapato apestoso y lo aplastó con la uña, sin dedicarle una sola mirada. Pasó por delante de una casa de caramelos, estaba hecha de dulces piruletas, que enlazadas entre sí, formaban las palabras «Feliz Navidad» en la puerta.
Al mediodía, quince luces verdes aparecieron de repente en medio del sol.
La Abuela Lobo siguió caminando hacia adelante, solo se detuvo un instante cuando las luces verdes salieron disparadas hacia tres rincones diferentes de la capital, antes de avanzar con su pequeña sombrilla.
♦ ♦ ♦
La autora tiene algo que decir:
Viejo Fu: ¿No es maravillosa mi estética? [Preguntando mientras lleva un casco]
Tang Tang: Si no me crees, pregunta a los espectadores. ¡El casco que llevas no proviene de la misma armadura! ¡Pregúntale a los maravillosos lectores!