Mi prometido ama a mi hermana – Arco 7 – Capítulo 12

Traducido por Ichigo

Editado por Lucy


Otra vez.

Otra vez, la dejé morir sola. ¿Fue un accidente, así que no puedo ser de ayuda? No, de verdad no es el  caso. Si hubiera ido con ella, estoy seguro de que podría haberla salvado. O, ¿era todavía inevitable aunque hubiera estado a su lado? Aunque lo pensé mucho, no encontré ninguna respuesta. Porque ya estaba muerta.

Este incidente fue más que suficiente para hundirme en la desesperación. Lloré y grité, rascándome todo el cuerpo con las uñas, retorciéndome en el dolor y la agonía que me asaltaban. Todo lo que tenía delante de mí se volvió oscuro, todos los sonidos desaparecieron del mundo, tanto mi corazón como mi cuerpo se desmoronaron en pedazos. Sí. Fue justo ese tipo de sentimiento. Pero eso no significaba que pudiera permitirme caer tan fácil en la desesperación. Es difícil volver a ponerse de pie una vez que se ha caído en el auto-abandono. Era muy consciente de ello. Tenía de forma desesperada en mi mente que se había hundido en la oscuridad y podía derrumbarse en cualquier momento. Para salvar a Ilya, no podía permitirme volverme loco.

Iré a otro mundo, tengo que buscar a Ilya. Entonces, esta vez, tengo que salvarla, sin dudas.

¿Qué estoy diciendo a esta hora tan tardía? Me reí con desdén de mí mismo. He deliberado sobre lo que debería hacer si la encontrara por casualidad en el otro mundo. En ese sentido, podría haberme vuelto un poco loco de la cabeza. Porque aunque ya sabía que no podías empezar tu vida de nuevo, no podía detenerme. Sin perder tiempo para el luto, los gritos y el dolor, procedí con los preparativos para volar al otro mundo. Pasé todo mi tiempo en aumentar mi poder mágico. Sentí vagos temores con respecto a mi propio comportamiento. Al principio, debería lamentar la muerte de Ilya, ahogarme en la pena y no sería extraño si me viera abrumado por mis emociones. Sin embargo, por el contrario, me había fijado nuevos objetivos y los estaba impulsando. Mirándolo de forma positiva, estaba avanzado, pero por otro lado, me sentía como si fuera cruel y sin corazón.

Sin embargo, no importa cómo mire a los ojos de los demás, tengo que cruzar el mundo una vez más.

♦️ ♦️ ♦️

Después de su muerte, investigué con cuidado sobre la persona llamada “Ilya”, desde varios puntos de vista, empezando por su entorno y sus antecedentes familiares, hasta sus relaciones y su posición como noble. También incluí información sobre Soleil y Silvia, tratando de entender por qué estaba tan apegada a su posición como su prometida, por qué trataba de proteger a su hermana. Traté de escudriñar todo. Los detalles desconocidos eran demasiado más numerosos, pero también había muchas cosas que descubrí, así como cosas que ya sabía. Por eso, pensé que me iría mejor cuando conociera a Ilya en el otro mundo. Y sin embargo…

Las cosas no salieron como estaba previsto.

Creí, como un tonto, que si cruzaba el mundo, podría rehacer todo a partir de mi encuentro con Ilya. Fue una pura estupidez… En el momento en que llegué al otro mundo, algo se sintió fuera de lugar. Primero, me di cuenta de que no estaba en el cuerpo de un pájaro ni estaba volando en el cielo. Tampoco podía escuchar la voz cantante que debería haber escuchado. Un viento seco hizo que el dobladillo del abrigo negro que siempre llevaba revoloteara mientras una nube de arena bailaba en el aire. Mientras observaba mi entorno con los ojos entrecerrados por el polvo que intentaba robarme la visión, los guijarros a mis pies hacían ruidos. Tanto si miraba a mi derecha como a mi izquierda, todo lo que veía era arena, arena, arena. Ninguna planta crecía aquí, y tampoco podía ver ninguna criatura viviente. Solo un cielo azul sin nubes.

Es diferente al de antes.

En mi cabeza, tales palabras resonaban. Luego, me pregunté “por qué”. Pero nadie me dio una respuesta. Al final, vagué por este mundo de arena durante muchos días. Luego, al final me fui a la deriva a algún país. Pero en ese momento, me di cuenta de que este mundo al que me había transferido era diferente del “anterior”.

“En este mundo”, no había ninguna Ilya.

No, en lugar de decir que estaba ausente, no había existido en primer lugar. Llegué a este mundo en un momento en que Ilya no estaba viva. Pero no podía entenderlo. Pensar que Ilya ni siquiera existiría… tal cosa no era posible. Eso es lo que yo pensaba.

Por eso dudé en ir a otro mundo. Si por casualidad, Ilya estaba en algún lugar de “este mundo”. Entonces podría estar luchando, sufriendo, deseando que alguien la ayude. En ese caso, ¿quién más que yo podría llegar a ella?

Por eso busqué por todo el mundo. Incluso en un mundo sin ella, seguí buscándola. Sabía muy bien que estaba perdiendo el tiempo para nada. Sin embargo, no podía rendirme.

Puede que ya me haya desviado del camino correcto. Por ejemplo, era como si estuviera buscando a una persona muerta. Como alguien que creía en un fantasma y lo perseguía de forma temeraria. Era lo mismo que seguir buscando algo incierto que los ojos no podían ver. En realidad sabía que ella no estaba aquí, pero durante años… o quizás docenas de años, seguí buscándola. ¿Cuándo fue otra vez, que al final perdí la esperanza y me rendí? Aunque lo hice con dolorosa reticencia, me liberé de todo y una vez más crucé los mundos.

Sin embargo, mi esperanza de “esta vez lo conseguiré” fue una vez más, rápida y traicionada muy fácil. En otras palabras, como en el mundo anterior, Ilya no estaba aquí. Esta vez no era una época diferente, sino que era tan simple un mundo donde “solo ella” no existía.

Tanto Silvia como Soleil, y también sus padres, existían. Así como las sirvientas y chambelanes familiares. Sin embargo, solo Ilya no estaba aquí. Exploré por todas partes, pero no encontré ninguna prueba de que hubiera nacido en este mundo. En resumen, ni siquiera había permanecido en el vientre de su madre.

¿Era posible?

No conocía las razones de ello y sentí que empezaría a gritar en cualquier momento. Si gritara: “¡Basta ya, dame un maldito respiro!” y maldijera al mundo entero, entonces, quizás me sentiría un poco refrescado. Pero al mismo tiempo, fue la frustración provocada por estas emociones negativas, el sufrimiento, la pena y la ira, lo que me impulsó, y terminé pensando que estaba bien así, que ya no me importaba. Incluso la época en la que estaba convencido de que tenía mucho tiempo libre estaba ahora muy lejos.

Debo volar al otro mundo… Rápido, debo darme prisa, tengo que hacerlo. 

Desde quién sabe cuándo, en el fondo de mis oídos, resonaba la voz sollozante de Ilya. Lloraba y susurraba que no podía soportar el dolor. Ya no era el momento de quedarse atrapado en un solo mundo. Ni siquiera tuve tiempo de arrepentirme, fui por varios mundos. Entonces, por fin… La encontré.

Pero empezando esta historia desde la conclusión, no podía hacer nada por ella. Porque ya se estaba muriendo.

Estaba en una habitación de cierto burdel. Estaba en un estado en el que solo estaba esperando la muerte.  Acostada en una cama vieja mientras seguía tosiendo de forma violenta, se había marchitado por completo, parecía que su conciencia también estaba nublada. Pasaba la mayor parte del tiempo durmiendo, vacilando entre el sueño y la realidad, quizás para escapar del dolor y el sufrimiento. Sin embargo, parecía que había habido ocasiones en las que los clientes venían, lo que me hizo pensar que los seres humanos podían ser de verdad basura. Sentía náuseas ante esas criaturas que podían supervisar el estado de su pareja y solo se preocupaban de satisfacer su lujuria.

En tal ambiente, estaba siendo explotada. Habiendo perdido su energía para vivir, parecía que ni siquiera buscaba la salvación.

—Ilya, ¿hay algo que quieras?

Le limpie de forma suave los labios secos con una toalla húmeda. Yo era su cuidador. Estaba acostada en la cama, mirándome de manera distraída a la cara. Luego sacudió un poco la cabeza y un suspiro se escapó de su boca, tan débil que no lo habría escuchado si no me hubiera esforzado para hacerlo. Se estaba durmiendo, pero pensé que su cutis se veía un poco mejor que el habitual hoy. Pensando en dejarla dormir así, me moví en silencio hacia atrás.

Cuando lo hice, de repente, susurró.

—Estaré bien… siempre y cuando… estés aquí…

Era una voz encantadora. Qué feliz habría sido si estas palabras hubieran sido para mí. Pero, ese no fue el caso. Me quedé callado por reflejo, porque sabía que ella añadiría algo más.

—Soleil…

No había duda de que, cuando una persona decía el nombre de su ser querido, estaba envuelta en un sentimiento de felicidad. Porque, como vez, esta era justo la expresión que ella estaba haciendo ahora mismo. La voz que salía de sus delgados labios parecía evaporarse en la distancia, como si las palabras rodaran en algún lugar. Sus palabras fragmentadas eran fugaces como una cuenta de cristal. Aunque brillaban, ocultaban el filo de un cuchillo en su interior. Si pudiera recoger sus desgarradoras palabras con los dedos, las mantendría escondidas en algún lugar. Para que Ilya no las viera. Para que Ilya no fuera encontrada. ¿Qué tan grandioso sería si pudiera hacer algo que no me han pedido que haga? Pensé que era doloroso.

Solo doloroso.

—Yo… te he estado buscando. Siempre, todo este tiempo, te he estado buscando… Pero, no estabas en ninguna parte.

Ilya que se había quedado dormida no debería ser capaz de oír mi voz. Sin embargo, incapaz de arrancar mi mirada de su rostro delgado, hablé con ella.

—En un mundo sin ti, te busqué…

Así que no podría responder si me preguntan qué pasó. En esta pequeña habitación cortada del mundo exterior. Incluso cuando estaba afligida por la enfermedad, en su sueño era “él” quien aparecía. No había necesidad de pensar en a quién estaba esperando Ilya aquí. Sin embargo, me dolía la mitad del pecho. Mi cara está torcida sin ninguna belleza, como si estuviera apretada por dentro. Sentía como si fuera a estallar en lágrimas en cualquier momento.

—A pesar de que te encontré… a pesar de que al final te encontré, pero, no estás aquí…¿Dónde estás…?

La Ilya que conocí, la Ilya que me conoció, se quitó la vida hace mucho, mucho tiempo. Recordé el tacto de la tela que envolvía su tierno cuello. Las sábanas estaban apenas desgarradas, tan frágiles que parecían desgarrarse. Entendí que se preparó para morir de forma apresurada. Siempre había estado muy bien preparada. Solo en ese momento, había tenido prisa.

Porque ya no quería vivir en absoluto.

Para salvar a una chica así, viajé a varios mundos y seguí buscándola. Sin embargo, lo entendí hace mucho tiempo. El que necesitaba la salvación no era Ilya, sino yo. Quería salvarme de alguna manera a mí mismo, que había dejado morir a Ilya en ese momento.

¿Qué diría Ilya si se enterara de esto? ¿Se decepcionaría? Me gustaría saberlo, pero no tenía sentido porque no sabía nada de mí. 

Cuando me transferí del mundo anterior, por alguna razón aterrice cerca de este burdel. Al principio, estaba estupefacto y no tenía idea de lo que significaba. Pero sentí que alguien me llamaba y decidí arrastrarme por ahora. En la forma de un pájaro podía evitar los ojos de las personas. Volando alrededor del burdel que no podía ser descrito como amplio, al final descubrí la habitación de Ilya. Tan pronto como vi su figura saltar sobre la cama durmiendo de forma profunda, me convertí en mi forma humana por una expectativa incorregible. La expectativa de que la chica que se despertó de repente por el ruido dijera mi nombre.

Sin embargo, lo que apareció en sus hermosos ojos verde claro, fue un destello de miedo. Luego, la boca de Ilya se abrió como un agujero en el cielo y ella comenzó a gritar como si tuviera convulsiones. Luego, sacudió la cabeza.

—¡Ya no quiero! —gritó, una y otra vez.

Trató de correr, arrastrando su cuerpo enfermo y demacrado. Incluso cuando yo, por reflejo, le tendí la mano, ella me sacudió de forma enérgica. Cuando conecté las palabras mezcladas entre sus sollozos, me di cuenta de que me había confundido con un cliente. Así que tomé la apariencia de un joven para probárselo. Que no era un cliente. Que yo era Crow.

Soy Crow. Tu Crow.

Lo repetía con fervor una y otra vez, como un hechizo. Sin embargo, no podía entenderlo. Crow era mi nombre. ¿Fue porque estaba trastornada o por su enfermedad? O tal vez, lo que movía “este mundo” estaba interfiriendo. En fin.

Incluso cuando dormía, llamaba el nombre de una persona que no estaba aquí. Aunque yo estaba justo delante de ella, no dijo mi nombre. Ni siquiera una vez.

Recorrí muchos mundos y al final llegué a este lugar por fin. Y aún así, era casi como si no estuviera en mi lugar estando aquí.

—Soleil…

En esta habitación, parecida a una cueva que ni siquiera estaba bien iluminada, resonaba la voz de Ilya. Era una voz indefensa como la de un niño pequeño. Sonaba como si no tuviera nada más en qué apoyarse. Aunque la persona que la había arrinconado hasta ese punto era él, hasta el final, ella siguió llamándolo por su nombre. Como si no supiera nada más que este nombre. Era como una tonta. Además, era demasiado estúpida.

—Ilya. Está bien. Estoy a tu lado. Está bien, porque estoy aquí mismo…

Sí… Fue muy estúpido de mi parte. Ah, sí. Lo sabía. En realidad, fue una estupidez. El miserable, el triste, el solitario, no era Ilya, sino yo. En este mundo, la única persona que no era necesitada por nadie era yo. 

—Ilya…

Al notar que mi voz temblaba, dejé de hablar. Esa chica que respiraba suave, me dije a mí mismo que no perturbara su descanso.

Cuando cerré los ojos, las esquinas de los mismos se humedecieron.

Quería llorar. Pero no pude. No debo llorar, no estaba permitido. Porque en el pasado, el que la mató fui yo. El origen de todo se remonta a su muerte ese día. Así que está mal decir que me sentía solo por esta chica que sigue llamando a Soleil incluso ahora. Está mal, y aún así…

—Me siento solo…

Me tembló la garganta. Toqué con suavidad las yemas de los dedos de Ilya, que eran tan finas que parecían romperse al tocarlas sin verlas. Aunque estaba tan cerca de ella, ella estaba tan lejos.

Deberíamos haber estado con seguridad en el mismo mundo, pero vivíamos en mundos diferentes.

—¡¡M-Mi señora…!!

Mientras cuidaba a Ilya, busqué al hombre que había trabajado como su caballero de compañía, solo porque quería dejar que se reunieran. Era la única persona a la que podía confiar su vida con seriedad. Por eso quería que se reunieran. No estaba seguro de qué tipo de sentimientos había entre ellos pero, sabía que a veces, un profundo afecto podría incluso superar los sentimientos de amor.

Además, parecía que esta chica que iba a morir, de verdad quería ver a cierta persona… Por eso pensé que una persona conectada a Soleil era por completo necesaria. Ese hombre ya debe haberse convertido en un marqués. Puede que sea una antigua noble, pero una persona que ha caído tan bajo como una prostituta no es alguien que pueda conocerlo tan fácil y tan rápido.

Cómo llegué de repente delante de este burdel cuando venía del mundo anterior, no tenía ninguna información sobre la geografía de este lugar, así que encontrar la casa de los padres de Ilya no fue nada fácil. Pero podía convertirme en un pájaro, así que aproveché al máximo esta característica especial mía. Desde el cielo, identifiqué el área donde parecían vivir los nobles. No me tomó mucho tiempo después de eso. Era fácil comprender el paradero de ese hombre rubio que parecía haber construido su reputación como caballero. Le hice saber la ubicación de Ilya. Por supuesto, no hablé. Me enrosque el pelo de Ilya en el tobillo y, en forma de pájaro, volé sobre su cabeza.

Aunque el cabello de Ilya era delgado y descolorido por su falta de nutrición, ese hombre pareció haber adivinado de inmediato a quién pertenecían. Mientras yo seguía flotando y girando en círculos sobre él, me persiguió sin albergar la menor duda. Había pensado que sería así, pero la figura de ese caballero que corría tras de mí con una mirada desesperada estaba lejos de ser la imagen de un caballero, por decir lo de menos. Eso se reflejaba en cuánta ansiedad y esperanza había esperado una pista sobre ella.

Parecía mucho más viejo que el que yo conocía. Se podía deducir que había pasado por considerables dificultades desde que su amo se había fugado. Sin embargo, el último rayo de luz que quedaba en sus ojos me decía que no había perdido toda la esperanza.

Porque, incluso sabiendo, seguía dedicando todo su corazón al maestro que había elegido.

Eso es lo que sentí. Y por esta misma razón, tomé una decisión.

Te dejaré hacerlo. Te dejaré, llévala, a casa. A su lado.

La dejaré ir a casa.

—¡Aaah! ¡Aaah! ¡Oh, Dios…! ¡Oh, Dios…!

Su grito me hizo volver a mis cabales. Aguante la respiración.. o mejor dicho, me paré en un rincón, borrando mi presencia, mientras lo veía levantar a Ilya en sus brazos. Envolvió una sábana sucia alrededor del cuerpo marchito de Ilya. Por eso, desde donde estaba parado, no podía espiar la cara de Ilya y ver qué tipo de expresión estaba haciendo. Sin embargo…

—¿A…I…?

Su voz resonaba en la habitación. El caballero siguió asintiendo con la cabeza y le oí responder que había venido a buscarla. Para entonces, ya se estaban yendo. Sólo podía mirarlos. Pero en el momento en que el caballero que tenía a Ilya en sus brazos estaba a punto de salir de la habitación, un rincón de la sábana cayó con suavidad y apareció su cabeza. Se sintió como si nuestros ojos se encontraran.

Por eso, susurré sin pronunciar las palabras en voz alta,

Bien por ti… ¿verdad?

Lo dije porque de verdad pensé que era bueno. Bueno que no haya pasado sus últimos momentos en un lugar tan reducido. Seguro, en el lugar al que la llevaba el caballero, le esperaba el calor, no tendrá que acurrucarse en su delgado cuerpo, no tendrá que acostarse en una cama que le haga doler las articulaciones de su cuerpo. Todas las cosas que este lugar carecía, estaban preparadas para ella en el lugar al que iba. Ese es el lugar donde desde el principio estaba destinada a estar.

—Bien por ti…

Ilya y el caballero se fueron. Mientras miraba la puerta que estaba por completo cerrada, lo dije una vez más con claridad. A pesar de que, desde el fondo de mi corazón, pensé que era genial. Sin embargo, por alguna razón, me dolía el pecho otra vez. Por su propia voluntad, mis dedos temblaron al recordar su calor. Manos tan calumniosas que parecían romperse si se ejercía alguna fuerza sobre ellas. Uñas rotas y una piel que había perdido su humedad. Cuando era un noble, estas manos se hubieran mantenido bien. Estos dedos que le habían pertenecido en el pasado, se usaban para golpear el teclado de un piano, o para sostener la mano de su pareja de baile, o tal vez para comer con gracia. A lo largo de estas delicadas manos similares a las de la cristalería, había tantas cosas que perdí. No se podían volver a obtener nunca más. Sin embargo, esa chica se había reído como una niña, diciendo “mis manos son como las de una anciana”. Mirando sus manos que habían estado descansando en las mías, su expresión se suavizó y añadió, “Tus manos son tan pequeñas”.

Aaah, ¿por qué? ¿Por qué estoy triste?

A pesar de que pensé que era bueno así. 

Después de esto… ni siquiera en el lapso de un mes, ella respiró por última vez. Pensé que había logrado un final muy pacífico, siendo vigilada por Soleil, Silvia y sus hijos. 

Estaba mirando esta escena desde el exterior de la ventana.

Su vida no terminó en un lugar desprovisto de dignidad humana como ese burdel. Esto fue una salvación en sí misma. Morir sola en un lugar así, eso no debe suceder.

No debe ser, y sin embargo… Recordé esa habitación estrecha y sucia donde no había nada más aparte de una cama.

Muchas veces. Muchas veces.

Lo recordé. Seguí recordándolo.

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16 comentarios en “Mi prometido ama a mi hermana – Arco 7 – Capítulo 12

  1. Anna.mp says:

    Empecé esta novela ayer en la madrugada y 14 horas después ya me puse al día 😭😭😭😭 maldita sea autora ya parale y dejalos ser felices, espero con ansias la actualización ❤️

  2. BereG says:

    Mientras más leo, es más obvio que Cuervo está enamorado de ella y que Ilya solo con el era ella misma y fue feliz ☹️☹️☹️😭😭😭😭😭

    • Lucy says:

      Crow está por completo dedicado a Ilya, tengo pruebas y ninguna duda T-T. Solo espero que puedan ser felices lo más pronto posible juntos y ya nadie los moleste

  3. Mia White says:

    Gracias por el capítulo 💕😊
    Sufrí, pero ¿Por qué sigo esperando un final feliz? Mi pobre Cuervo y mi Ilya ¿Por qué sigo leyendo ahhhhh? Me duele, me quema, me lastima ahhhh😭😭😭😭

    • Dulce says:

      Muchas gracias por el capítulo. Es una de las novelas que más espero cada mes aunque esto me lleva a pensar que soy masoquista… No puedo aceptar que Ilya no tendrá un final feliz nunca Y cuervo no piensa que sea un final feliz… Porque No Lo Es! Morir con quiénes te dejaron de lado en ese deplorable estado no es nisiquiera una muerte digna. Ya quiero que llegue al reencuentro de estos dos haber si finalmente componente está historia tan retorcida.

    • Lucy says:

      ¡Muchas gracias por leer!

      Arriba la esperanza abuelita.jpg jaja, no te preocupes, estoy segura de que ambos encontrarán un final feliz. O sea, yo no perderé la esperanza por ellos, se lo merecen T-T.

  4. yeyix says:

    TwT me duele verlo así qwq,Ylia sufrió mucho pero él no se queda atrás,más que ya se le ve enamorado de ella y con esa culpa qwq…

    Mil gracias por el bellísimo trabajo ❤️

    • Lucy says:

      T-T, que Crow tenga culpa de todo lo que tenga que sufrir Ilya y que las personas a su lado ni siquiera se dediquen a mirarla y a apreciarla, realmente te dice lo dura que pueden ser las personas. Y para ella tener que vivirlo una y otra vez… y para él obserarlo… Sin duda es devastador T-T

      ¡Muchas gracias por leernos! ♥

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