¡No quiero ser Princesa! – Capítulo 98: Él y su conjetura (2)

Traducido por Lucy

Editado por Ayanami


—Como es natural, las personas que pueden moverlo son limitadas. Cualquiera podría emplear a esa organización, sin embargo, es difícil imaginar que alguien de nuestro país emplee, en específico, a un gremio de ese país. Es un gremio peculiar, no creo que conozcan el proceso para emplearlos. Así que, siguiendo el proceso de eliminación, el cliente está relacionado con Sahaja…

Como pensé antes, el rey, el príncipe heredero o una persona con poder similar. Cuando expuse mi opinión personal, Alex también pareció reflexionar un poco.

—Tch… Suponiendo que sea cierto, después de todo, esta visita también tiene razones entre bastidores. El momento es demasiado perfecto.

—Es posible que la visita sea un camuflaje, y el caso de André el quid de la cuestión. La historia de que la realeza y los gremios de asesinos están conectados es bastante famosa.

—La visita de la realeza es un camuflaje, eh. En un momento normal, sería impensable.

No, no estoy de acuerdo con Alex, quién hizo una cara de disgusto.

—Más bien, estoy convencido de que si es de ese país, me parece extraño que vinieran en específico a felicitarme por mi compromiso. Ah, pero entonces seguro también fue el asesino de Sahaja quien, sin dejar ninguna evidencia, atacó el carruaje en medio del camino. No sé por qué apuntan a André, el motivo del secuestro tampoco está claro, pero estoy seguro de que es algo reprobable.

—Solo que han contratado a varios asesinos. Entonces, el cadáver que dejaron ayer no puede ser ajeno…

Asentí con la cabeza a Alex, que puso una expresión de apuro.

Parece que conservó la cabeza, pero se supone que es el asesino de Sahaja el que murió.

En última instancia, el cliente o el objetivo no están claros, pero seguro hay una conexión.

No creo que no estén relacionados, teniendo en cuenta que el momento coincide con la visita del Príncipe Maximiliano.

—El culpable es una persona diferente. Se dice que el Apóstata siempre se lleva la cabeza con él, así que no puede ser él quien lo mató.

El Apóstata siempre se lleva la cabeza de la gente que mata con él. No hay excepciones.

—Además, para este momento el Apóstata ya no tiene porque estar en este país. Los cuerpos sin cabeza solo ocurrieron en el caso de la mansión de André, ¿verdad? Entonces, es plausible que haya terminado su trabajo y regresado a casa.

Mientras exponía mi deducción, Alex golpeó con sus dedos el escritorio, como si también recordara algo.

—Así es. Es la regla de ese asesino el retirarse tan pronto como el trabajo está terminado. Terminó el trabajo por esos seis, así que ya no estaría en este país.

—Bueno, aunque lo dijera yo mismo, sigue siendo incierto que haya sido el Apóstata. Es solo una posibilidad. Además, creo que no tiene mucho sentido determinar al culpable del asunto de una vez. Lo ocurrido en la mansión de André también, el asunto del ataque al carruaje, y el del joven sirviente… Lo de ayer también. Todo fue hecho por profesionales.

Mientras asentía a mis palabras, Alex ladeó la cabeza.

—Sahaja, cuál es su propósito.

—Eso me pregunto. Si Sahaja es responsable, conociendo a dicho país, el objetivo sería destruir el nuestro. Pero entonces, el cliente sería, en definitiva, el Príncipe Maximiliano que vino esta vez, o el Rey de Sahaja. Otras posibilidades desaparecen. Hasta ahora lo están haciendo de forma abierta. Si todo está conectado, el alcance es demasiado grande para que un simple noble se lo pueda permitir.

Cuando me encogí de hombros y lo señalé, Alex se rió de nuevo, asegurándome que no me equivocaba.

—Parece que incluso solicitar uno de esos sería demasiado caro.

—Aun así, los clientes son infinitos, creo que es un mundo desagradable.

—¿Me pregunto si prefieres que todos te apunten a ti?

Asentí con seriedad a las palabras burlonas que me decía.

—Me sentiría más cómodo con eso. No me gusta involucrar a mi entorno. Entiendo que ese país me guarde rencor, pero me gustaría que me evitaran el dolor de cabeza.

Cuando le contesté con seriedad, Alex habló.

—No, solo estaba bromeando —suspiró con cansancio.

En cualquier caso, es una historia molesta.

Sacudí un poco la cabeza y volví al tema.

—Bueno, creo que, sin lugar a duda, son culpables, pero, aun así, no es bueno fijarse en Sahaja. Mirémoslo desde un ángulo amplio y diversificado. Está bien tener en cuenta que existe esa posibilidad.

—Lo es. Lo entiendo, se lo comunicaré a Su Majestad.

—La charla que induce dolor de cabeza continúa…

Al final, me senté en mi escritorio con un informe. Ahora bien, cuando recogí los documentos pendientes a punto de comenzar mi trabajo, escuché a Alex decir “mi error” a mi lado.

—Escucha, he recordado algo sobre el asunto del Apóstata.

—¿Qué?

Seguíamos en la misma conversación… Aunque me sentí un poco harto, giré mi silla hacia Alex. Mientras se rascaba la mejilla, comenzó con un prefacio que sonaba como una excusa.

—Para empezar… lo que estoy diciendo no es más que mi intuición y la del viejo. Por eso quiero que escuches con calma pero… es probable que otro asesino que es la contrataparte del Apóstata, el Shinigami Rojo, haya hecho contacto con Lidi.

—¿Ja…?

Abrí la boca de lleno. No entiendo lo que me han dicho.

No, entiendo el significado de las palabras.

El Shinigami Rojo «el nombre del asesino perteneciente al gremio Aka de Sahaja cuya habilidad es igual a la del Apóstata Negro» es quien hizo contacto con Lidi. Pero por qué ese asesino está conectado con Lidi. Pensando normalmente, el contacto debería ser imposible.

Mientras me afianzaba en mi asiento, Alex me explicó la situación poco a poco. Mientras yo salía en busca de Tarim, Lidi salvó a un hombre en la ciudad. Ese hombre… tenía un ojo rojo.

—Yo todavía estaba en el territorio en ese momento, así que no sé los detalles. Pero según el caballero que la acompañaba, ese hombre parecía estar muriendo por una fuerte maldición. Pensó que no tardaría mucho. Pero Lidi dijo que salvaría a ese hombre y, al llevarlo, desapareció en algún lugar. Cuando volvió, ya no estaba con ese hombre, pero parece que Lidi le dijo al caballero, que se había salvado, aunque él pensaba que había muerto.

»Ella no es una persona que mienta sobre ese tipo de asuntos. Si ella dice que se salvó, se salvó. Entonces, cuando pensé en sus características que había escuchado del caballero, tuve la certeza de que la otra parte era Shinigami Rojo… Un hombre con un solo ojo rojo… No hay nadie así en el continente más que él.

—Lidi…

Inconscientemente me presioné la frente.

Mientras yo no estaba aquí, qué demonios hacía esa niña.

O mejor dicho, por qué se encontró allí con el Shinigami Rojo de Sahaja.

No puedo más que asombrarme por el terrible ritmo de sus encuentros problemáticos.

—Parece que el viejo interrogó a Lidi después. Ella no soltó nada. Confesó que tenía un ojo rojo e insistió en que no conoce su paradero actual. Lo que pasó con la maldición también es un problema…

—Ah…

Con respecto a la maldición, tenía una idea. Probablemente sea la Bruja de la Medicina. Lidi dijo que no podía hablar en detalle, pero había escuchado de ella que era cercana a esa bruja. Por eso estaba bien. Está bien, pero…

El problema era definitivamente el Shinigami.

En primer lugar, hablando del Shinigami rojo, mientras él era un asesino había algo por lo que era famoso.

—El clan Hiyuma, huh… Es una molestia.

Un clan de ojos rojos, algo inusual en este continente.

Entre la gente se les llama el clan maldito, pero naturalmente eso está mal. No es así.

Son un clan muy… problemático.

Sabiendo que son un clan que busca un amo al que servir, buscando su lealtad, el Rey de Sahaja los destruyó hace ocho años.

Se creía que era un superviviente, me sorprendió cuando escuché, por primera vez, que tiene la mala suerte de trabajar para Sahaja.

—Un ojo significa que aún no ha hecho un contrato…

Mientras levantaba la cabeza con un desagradable presentimiento, Alex también asintió con una cara complicada.

Cuando nuestras miradas se cruzaron, pusimos expresiones como si hubiéramos tragado bichos amargos.

Se convertiría en una situación en la que no queríamos pensar mucho.

Alex tomó un respiro y continuó de nuevo.

—Pero, el Shinigami no ha sido visto desde entonces. Existe la posibilidad de que haya abandonado el país como dijo Lidi. Si me dijeran que lo estoy pensando demasiado estaría de acuerdo, pero…

—Porque es Lidi… no es así.

Hay algo en ella que le gustó al príncipe heredero de Sahaja. Siento que podría haber domando a ese asesino.

Además, el otro día se escapó hábilmente de mí.

La participación del Shinigami explicaría eso fácilmente. Me duele la cabeza pensar en esa indeseable posibilidad.

—El viejo tiene la misma opinión. Por si acaso, me dijo que lo comprobara contigo. Pero es sólo una sospecha. No es que haya pruebas, podría ser una ansiedad innecesaria.

Asentí con un suspiro.

—Lo entiendo… Lo tendré en cuenta.

Es muy posible que lo estemos pensando demasiado.

Pero, como dijo Alex, no podemos ignorarlo.

Además, aunque lo llamemos una ansiedad innecesaria, no podemos negarlo firmemente.

Cuando le informé que lo tendría en cuenta, la cara de Alex se aflojó de alivio.

—Por favor. El viejo también está preocupado…

—Es inesperado, pero el Primer Ministro es un padre sorprendentemente dotado.

—Es porque es su única hija. Es más absurdamente cariñoso que yo. Si descartas a Lidi, te aplastaría seriamente.

Como Alex dijo eso con una cara seria, lo objeté con decisión.

—Eso es imposible, aunque me muera.

Aunque muriera, no pienso dejarla ir.

—Yo también lo creo, así que no te preocupes, más bien me preocupa que tu obsesión empeore.

—Eso… Ciertamente no puedo negarlo.

—Oye.

—Estoy bromeando.

Al escuchar las palabras de Alex, me puse una mano en la barbilla y me reí débilmente.

Cuanto más la conozco, y paso más tiempo con ella, más me enamoro. Mi amor crece cada día, el impulso no muestra signos de detenerse.

Entonces, es natural que quiera pasar más tiempo con ella.

Llevarla a un lugar donde nadie más que yo pueda verla… Mis sentimientos por ella son lo suficientemente intensos como para tener pensamientos tan insensatos, pero por supuesto no me apetece hacerlo.

Si lo hiciera, mi sonrisa favorita de ella se perdería.

Ella lo odiaría absolutamente. Quiero que sonría a mi lado.

Si ella sonríe, no importa lo poco que me apetezca o lo difícil que sea, acabaré asintiendo.

Es una enfermedad grave…

Cuando me burlé de mí mismo de esa manera, de repente sentí un dolor agudo en el corazón.

Por reflejo, me agarré el pecho.

Abrí los ojos de par en par ante el dolor que nunca antes había sentido y que parecía atenazar mi corazón.

Era una llamada suplicante de un alma conectada.

¡Lidi!

No recuerdo lo que hice después de entender eso. Cuando volví en sí, estaba invocando una formación mágica.

♦ ♦ ♦

De nuevo empezó a hablar con cariño de ella.

A pesar de estar hablando con seriedad hasta ahora, de inmediato se pone así cuando se trata de Lidi.

Aunque es el Príncipe Heredero y muestra una apariencia impecable mientras emite instrucciones sobre los asuntos que se presentan e investiga de forma sagaz todos los problemas, cuando se trata de mi hermanita su expresión siempre se desmorona.

La forma en que sonríe como si recordara algo (no quiero pensar en lo que está recordando) y suspira es justo como un hombre ordinario enamorado.

Ayer, este hombre llevó a mi hermana pequeña con él, y parece que la aplastó en sus brazos.

He oído hablar de la líbido de la realeza, pero compadezco a mi hermana pequeña que tiene que seguirle la corriente.

Estoy seguro de que ahora está desganada, después de que la obligaran a seguir a Freed, quien tiene un poder mágico y una líbido notablemente fuertes, incluso entre la realeza.

Sin embargo, al ver a Freed, que había estado en muy mal estado, estar tan animado cada día después de obtener y abrazar a mi hermanita, me pregunto si solo puedo desear que siga con ella.

No quiero cuidar de él con el ánimo bajo, movido por su líbido.

Hace un año, cuando volví al territorio fue cuando la líbido de Freed se agravó y estaba preocupado porque el control de su poder mágico no iba bien.

Solo con eso me alegro de verdad de que tenga una compañera a la que ame y pueda abrazar. Pero no puedo evitar sentir pena por mi hermanita, hacia la que se ha dirigido su lujuria.

Aun así, viéndolos uno al lado del otro, creo que es algo bueno. Ella aún no parece ser consciente, pero tiene la cara de una mujer enamorada cuando está al lado de Freed, se mire por donde se mire. Solo ellos dos no se han dado cuenta.

Por eso, es imperdonable que el príncipe heredero de Sahaja los moleste tanto.

A pesar de pensar así, me sentía un poco harto de tener que escuchar sus interminables adulaciones hacia ella. Pero, esto también es trabajo. De todos modos, me harán escucharlo, habiéndome resuelto, volví mi mirada hacia Freed. Seguirá hablando de Lidi con ojos acaramelados. Me lo imaginaba, pero…

—¿Freed?

No hubo respuesta. Los ojos de Freed se abrieron de par en par y, con la mano en el pecho, se solidificó.

—¿Oi?

La situación era extraña. Sus ojos estaban desenfocados.

Preocupado por el repentino cambio de Freed, me levanté de la silla a toda prisa. Intenté ir corriendo a su lado. Pero…

—¡¡Lidi!!

Solo se quedó petrificado durante unos segundos. Gritando el nombre de mi hermanita, Freed se levantó pateando su silla y, en un abrir y cerrar los ojos, activó una formación mágica.

No tuve tiempo de llamarlo.

—¡Oye! ¡Freed!

Cuando lo llamé, él ya no estaba.

Estaba de verdad asustado. No había rastro de su calma y tranquilidad.

Conozco el arte mágico que invocó en este momento, es una de las formas del arte mágico de retorno.

Es el arte mágico original de Freed que utiliza su extraordinario poder para saltar alrededor del castillo.

Desde que dijo el nombre de Lidi y saltó de inmediato…

—¡Tch!

No hay duda. Algo le pasó a Lidi.

Apreté los dientes. Es frustrante no poder hacer nada, aunque lo entiendo.

Pero, aunque quisiera hacer algo, no tengo ni idea de adónde ha ido Freed.

A pesar de la frustración, apreté los puños y decidí quedarme aquí.

No sirve de nada ponerse nervioso.

Debo mantener la calma ahora, y hacer lo que pueda.

—¿Qué demonios está pasando…?

Aunque intenté serenarme, estoy ansioso por lo que ha pasado.

Si debo creer la historia de Freed, mi hermana pequeña debería estar profundamente dormida en su habitación.

Y, sin embargo, por qué se metió en una situación peligrosa.

Buscando, aunque sea una pequeña pista, recuerdo el horario de hoy.

Ahora es el momento de…

—Tch…

Cuando la posibilidad vino a mi mente, casi me derrumbé por el mareo.

—No puede ser… Por favor, perdóname.

Habiendo llegado a una molesta conclusión, mi garganta se resecó.

Es, sin duda, una molestia extrema.

—Por favor, Freed.

Mientras murmuraba, invoqué la comunicación telepática y me puse en contacto con Will y Glenn.

Es necesario explicarles la situación al Comandante de la Orden de la Guardia Real Glenn y al Comandante de la División de Magos Will.

Le informé con brevedad a Glenn y le hice buscar a Freed. Le dije a Will que se mantuviera a la espera por si acaso y terminé la comunicación telepática.

—Uf…

Habiendo hecho lo que había que hacer por ahora, respiré aliviado.

Después de un rato, Will vendrá.

Lidi vendrá pegada a Freed. No sería algo extraño.

Escucharemos su historia cuando vuelvan y…

Aah…, no es bueno.

Si no hago nada, acabo pensando en asuntos innecesarios.

Para distraerme, recogí los documentos pendientes que Freed había dejado y me puse a escribir sin ganas.

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3 comentarios en “¡No quiero ser Princesa! – Capítulo 98: Él y su conjetura (2)

  1. Multi says:

    NOOOO, apenas encontré esta novela ayer en la noche y me la acabo de fumar toda en la madrugada. ¡Ni dormí! ¡Pensé que con tantos capítulos ya estarían al menos casados! 🥺 ¡¿Por qué tuvo que pasar esto?! ¡YO NO NECESITO DORMIR, NECESITO RESPUESTAS! ¡¿Qué le pasó a Lidi y por qué Freed no dijo nada más?! 😩 TENGO MIEDO. También tengo esperanzas de que actualicen con frecuencia 🥺 a partir de aquí voy a estar al pendiente para ir Comentando, ¿hay alguna manera de activar las notificacioes o algo?

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