Pronto, utiliza el rostro del demonio – Arco 10: Capítulo 1 (1)

Traducido por Shiro

Editado por YukiroSaori


Zhou Yunsheng regresó al espacio entre mundos y se quedó largo rato con la mano en la frente, sin saber si reír o llorar. El hombre al que había estado buscando durante tanto tiempo había estado, en realidad, siempre a su lado.

Aunque él no podía sentir la presencia de su amante, este era capaz de encontrarlo de manera precisa en cada ocasión, lo que llevó a Zhou Yunsheng a cuestionarse si su nivel de codificación era incluso más avanzado de lo que pensaba. Tal vez su amante era un virus, un programa o incluso un alma bajo el control del Señor Dios. Innumerables especulaciones giraban en su mente.

Sin embargo, pronto dejó de tener cabeza para reflexionar más. Una cantidad inmensa de energía, mayor que la obtenida en cualquier reencarnación previa, comenzó a fluir frenéticamente hacia él, reparando al instante los daños de su alma. Aquella energía transformó su alma grisácea a un blanco brillante, mezclado suavemente con hilos dorados. La energía de un mundo de nivel B no era un asunto menor.

Sonrió al sentir cómo parte de esa energía se desviaba hacia un espacio desconocido y luego encendió la IA en su muñeca.

007, que llevaba mucho tiempo inactivo, se activó emocionado. En la pantalla apareció la frase: «Bienvenido de vuelta, Amo».

—Ve al siguiente mundo —ordenó Zhou Yunsheng al tiempo que presionaba el botón de transferencia, su alta figura desapareciendo en la inmensidad de la galaxia.

Cuando volvió a abrir los ojos, estaba arrodillado en un inmenso y desierto salón. Frente a él se alzaba una estatua de cinco metros de altura, tallada en la imagen de un hombre de mediana edad que vestía una túnica blanca y una corona de espinas. La estatua miraba a los creyentes arrodillados a sus pies con ojos compasivos.

Casi de manera instintiva, Zhou Yunsheng supo que esa era la estatua del Dios de la Luz y que se encontraba en el antiguo Templo de la Luz del reino de Sagya. No había nadie más en el templo, ni tampoco mobiliario adicional. Solo un altar rectangular frente a la estatua, lleno de flores, frutas y pasteles como ofrecimiento al dios.

La atmósfera solemne lo hizo sentir que no podía quedarse allí mucho tiempo. Con reverencia, colocó sus manos planas contra el suelo, apoyó su frente sobre ellas como muestra de respeto al Dios de la Luz y se retiró lentamente.

Dos criadas, que lo esperaban en la puerta, se acercaron de inmediato para colocarle un manto blanco. Una de ellas caminó al frente y la otra detrás, escoltándolo respetuosamente hasta su habitación.

Dicha habitación no era tan amplia como el salón principal, pero las decoraciones eran lujosas en demasía. El mueble más destacado era una enorme cama con cuatro columnas cubiertas por un dosel de gasa dorada, y frente a esta había una pequeña puerta que conducía a un manantial termal natural en el interior.

Parecía que el dueño original de aquel cuerpo sabía cómo disfrutar de la vida, y su estatus no era precisamente bajo. Zhou Yunsheng se quitó la capa, sacó una botella de vino tinto del gabinete y comenzó a beber sin prisa mientras repasaba los recuerdos de su nuevo cuerpo.

Esta vez no necesitó recurrir a 007 para piratear la base de datos del Señor Dios y robar información. Podía obtener lo que necesitaba directamente de los recuerdos del anterior dueño del cuerpo, ya que el propietario original había renacido. Las dos almas —la antigua y la nueva— se habían superpuesto, provocando un daño irreversible. Al darse cuenta de que ambas estaban a punto de desaparecer, 007 tomó posesión del cuerpo para que Zhou Yunsheng lo ocupara.

Ambas almas habían desaparecido en su totalidad, dejando solo memorias profundas y excepcionalmente oscuras.

El nombre del dueño original era Joshua. Habiendo nacido con atributos de luz, fue instruido con esmero por el obispo del Templo de la Luz en el reino de Sagya. Al alcanzar la adultez, había una alta probabilidad de que la posición de obispo le fuera otorgada.

Cuando se habla de atributos de luz, es necesario referirse al continente donde se encuentra el reino de Sagya. Miles de años atrás, este continente era sumamente próspero, habitado por diversas razas como elfos, dragones gigantes, hombres bestia, enanos, duendes y humanos; cada uno de ellos con sus propios dioses. Bajo la bendición de sus divinidades, llevaban vidas libres y plenas.

Sin embargo, por razones desconocidas, los dioses comenzaron a abandonar a sus creyentes. Uno a uno, partieron del continente, dejando a las razas sin su protección divina. Sin la intervención de los dioses, la niebla demoníaca que provenía del Abismo Tenebroso comenzó a extenderse, corrompiendo a las criaturas mágicas y transformándolas en demonios descontrolados, bestias que mataban sin distinción incluso a sus propios semejantes.

Una inevitable guerra se desató, pero lejos de contener a los demonios, la batalla solo trajo la extinción de razas como los duendes, enanos y dragones. Al final, solo sobrevivieron los elfos, los humanos y los hombres bestia, luchando por sobrevivir. Fue entonces que, gracias a las oraciones combinadas de tres sacerdotes devotos, el Dios de la Luz, quien estaba a punto de abandonar el continente, decidió quedarse y otorgó a sus seguidores el poder de destruir a los demonios.

Estas tres razas lograron sobrevivir, y el Dios de la Luz se convirtió en la única fe que prevaleció en el continente.

El poder de la luz tenía la capacidad de identificar demonios parasitarios dentro de los cuerpos, expulsarlos y limitar la expansión de la niebla demoníaca. Pero el Dios de la Luz residía en el Noveno Cielo, y no podía descender al continente para salvar personalmente a cada criatura. En su lugar, otorgó a las criaturas con atributos de luz el rol de sus mensajeros, permitiéndoles sembrar semillas de esperanza en el mundo.

Sin embargo, estas personas con atributos de luz eran extremadamente escasas; considerarlas valiosas no era exageración alguna. Su incidencia era de una cada cien mil individuos. En ausencia de suficientes sacerdotes de luz capaces de crear círculos luminosos y rendir culto al Dios de la Luz, la niebla demoníaca del Abismo Tenebroso terminaría por extenderse en todo el continente.

En ese momento, el mundo llegaría verdaderamente a su fin.

Mientras revisaba estos recuerdos, Zhou Yunsheng alzó las cejas con sorpresa. Encontró que las características de los demonios eran algo similares a las de los zombis, aunque los demonios no podían infectar a otros con un simple rasguño. Por su parte, los demonios necesitaban implantar directamente su poder en el cuerpo de una víctima.

Activando la interfaz de la IA, Zhou Yunsheng ordenó a 007 buscar al salvador de este mundo, al protagonista, mientras continuaba explorando los recuerdos de Joshua.

Con el objetivo de instruir la mayor cantidad posible de poderosos sacerdotes de luz, los descendientes de todas las razas eran examinados al cumplir los tres años. Siempre que se descubrieran atributos de luz en algún niño, este era enviado de inmediato al Templo de la Luz en la capital para su desarrollo.

Así fue como Joshua dejó a sus padres y llegó a Gagor, la capital del reino de Sagya, donde creció bajo el atento cuidado del obispo hasta cumplir los dieciséis años. Sin embargo, ese mismo año, sufrió el destino de un amor predestinado al sufrimiento. Su corazón le fue robado por el segundo príncipe del reino de Sagya, Alger Orton, cautivado por completo por su apuesto rostro y su refinado y noble porte.

Joshua, entonces, le prometió al segundo príncipe ayudarlo a reclamar el trono. Para cumplir su promesa, drogó al obispo y, mientras este dormía, comenzó a susurrarle al oído:

—El segundo príncipe será el gobernante del reino de Sagya. —Simulando ser un oráculo divino.

Cuando el obispo despertó, estaba convencido de haber recibido una revelación divina. Fue así como, durante el ritual de bautismo adulto del segundo príncipe, transmitió este supuesto presagio al rey.

En un país donde la adoración al Dios de la Luz había alcanzado un nivel de fanatismo, era impensable desobedecer su aparente voluntad. Tres días después de la ceremonia, el segundo príncipe fue coronado como príncipe heredero, desplazando al primer príncipe.

Joshua pensó que al fin viviría una vida feliz al lado del segundo príncipe, pero entonces apareció un joven llamado Boel Britte. Boel no solo poseía una apariencia etérea, similar a la de un elfo, sino que también era portador de un poder de luz aterrador y de un objeto sagrado otorgado por el mismísimo Dios de la Luz. Boel no era un simple mortal; era un verdadero residente del Noveno Cielo y había llegado al Templo de la Luz como un emisario celestial.

Al igual que Joshua, Boel quedó cautivado por el segundo príncipe y no dudó en eliminar todos los obstáculos para convertirse en su alma gemela. Esto llenó a Joshua de celos desenfrenados, lo que lo llevó a intentar dañar múltiples veces a Boel usando diferentes métodos. Sin embargo, siempre era detenido por los admiradores de este.

Al final, Boel, con un simple pero devastador gesto, levantó un dedo y un rayo de luz dorada atravesó el hombro de Joshua. Este acto tan sencillo, no obstante, tan lleno de poder, sorprendió al mundo entero, que de inmediato cayó en adoración. La posición de Joshua como futuro obispo fue arrebatada por Boel. Sin embargo, debido a que Joshua poseía atributos de luz, el segundo príncipe no podía ejecutarlo abiertamente, por lo que lo engañó y lo llevó al Abismo Tenebroso, donde lo empujó al vacío.

Joshua cayó, se rompió una pierna y rezó desesperadamente al glorioso Dios de la Luz para repeler la corruptora niebla demoníaca que intentaba consumirlo. El Dios de la Luz no abandonó a su devoto creyente, y milagrosamente, Joshua sobrevivió en el Abismo Tenebroso, resistiendo la invasión constante de la niebla demoníaca que intentaba apoderarse de su cuerpo. De esta manera, logró vivir durante doscientos años, dedicando cada segundo de ese tiempo a orar incansablemente al Dios de la Luz.

Joshua estaba seguro de que el Dios de la Luz había escuchado sus súplicas, visto su sufrimiento y lo había bendecido con el poder de la luz para protegerse. Este acto de compasión divina lo condujo a alcanzar la iluminación suprema. Al final, renunció a su amor por el segundo príncipe, abandonó su odio hacia Boel y se convirtió en el discípulo más resuelto y fanático del Dios de la Luz.

Dos siglos después, en su lecho de muerte, Joshua confesó todos sus pecados ante el Dios de la Luz y juró que, si existía una vida después de la muerte, dedicaría todo su amor al Padre y no permitiría que sentimientos mundanos y vulgares lo contaminaran de nuevo.

Esas memorias eran abrumadoras, tanto que incluso Zhou Yunsheng, quien había vivido miles de vidas, no pudo evitar suspirar con pesar por Joshua.

Justo en ese momento, 007 envió los datos del protagonista. En la pantalla, el texto apareció de manera densa y rápida, pero eso no impidió que Zhou Yunsheng lo leyera por completo. En menos de cinco segundos, comprendió el trasfondo de este mundo y dejó escapar una carcajada sarcástica.

Este era un mundo BL, pero a diferencia de los anteriores, el protagonista shou de este mundo era el líder de un harén, rodeado de seis gongs, todos con identidades extraordinarias y fuerza inimaginable. Entre ellos estaban: el futuro rey del reino de Sagya, el papa de todos los sacerdotes de luz del continente, el rey de las bestias, el rey de los elfos, el Dios de la Oscuridad del Abismo Tenebroso y el Dios de la Luz que residía en el Noveno Cielo.

Nadie que estuviera en la cima de poder del mundo podía escapar del encanto de Boel, y todos estaban dispuestos a compartirlo. Gracias al precario equilibrio que mantenían los gongs, la propagación de la niebla demoníaca se detuvo, y todas las criaturas del mundo vivieron en paz mientras Boel se convertía en el rey no coronado de este mundo. Parecía que el mundo entero giraba alrededor de Boel; nadie podía resistirse a su magnetismo. Cualquiera que lo viera siquiera una vez desarrollaría sentimientos inconfesables hacia él, con la obvia excepción de esos malvados villanos secundarios.

¿Dios de la Luz escuchó sus súplicas, vio su sufrimiento y lo bendijo con el poder de la luz para que se protegiera? ¿Qué clase de broma era esa? Todo aquello no fue más que un castigo infligido por el Dios de la Oscuridad y el Dios de la Luz. Querían que Joshua viviera una existencia miserable en el Abismo Tenebroso, una vida que no era diferente a la muerte. ¡Y el pobre Joshua todavía se sintió agradecido por ello!

—¡Imbécil! —exclamó Zhou Yunsheng frente al espejo, mientras observaba el reflejo de un joven de cabello largo, liso y rubio platino con ojos azul claro.

Pero, a pesar de todo, este ingenuo tonto despertaba su compasión, así que decidió cumplir su deseo de convertirse en un sacerdote de luz competente.

¿Qué más puedo hacer? Este mundo goza de una presencia divina, lo que lo convierte, al menos, en un mundo de Clase A. 

Aunque Zhou Yunsheng acababa de absorber la energía de un mundo de Clase B, eso no era suficiente para imponerse aquí. Bastaría con que el Dios de la Oscuridad o el Dios de la Luz le dirigieran una mirada para que el cuerpo de Joshua desapareciera en humo, dejando su alma gravemente herida en el proceso.

Zhou Yunsheng sabía muy bien lo horrible que era el tormento provocado por un daño a su alma. No deseaba pasar por ello otra vez. Por eso decidió mantenerse lo más lejos posible de Boel y su agotadora trama.

Esperaré hasta alcanzar la adultez y solicitaré viajar por el continente, difundiendo las enseñanzas como sacerdote de luz. Este plan cambiará lo suficiente el destino de Joshua.

error: Contenido protegido