Para cuando la pasión acabó, el corazón de Zhou Yunsheng estaba colapsando. Había sido embestido por un hombre al que ni siquiera le había visto el rostro y, para más, lo había disfrutado. Se avergonzaba con solo recordar sus gemidos. Seguí leyendo “Pronto, utiliza el rostro del demonio – Arco 10: Capítulo 9 (1)”
Pronto, utiliza el rostro del demonio – Arco 10: Capítulo 8 (2)
La princesa, con lágrimas en los ojos, se inclinó repetidamente antes de retirarse en silencio. Se dirigió hacia un rincón aislado y se subió las mangas.
Su doncella, que la esperaba a cierta distancia, se acercó y notó varias huellas dactilares negras, similares a quemaduras, en su brazo.
—Dios mío, ¿fue el sacerdote Joshua quien hizo esto? Pero parece tan amable, no luce como alguien cruel e insidioso. ¿Qué razón tendría para lastimarla? Nunca lo ha ofendido, ¿verdad? —susurró consternada. Seguí leyendo “Pronto, utiliza el rostro del demonio – Arco 10: Capítulo 8 (2)”
Pronto, utiliza el rostro del demonio – Arco 10: Capítulo 8 (1)
Zhou Yunsheng sabía que el fanboy descerebrado estaba perdiendo la cabeza otra vez.
Observó cómo el fanboy descerebrado se arrodillaba ante la estatua del Dios de la Luz, acostándose sobre sus rodillas y sollozando, expresando su felicidad por recibir la corona de rosas rojas. Incluso llegó a pedir al Dios de la Luz que lo llevara al cielo. Luego, se enderezó, tomó el rostro de la estatua entre sus manos e intentó besar sus delgados labios. Seguí leyendo “Pronto, utiliza el rostro del demonio – Arco 10: Capítulo 8 (1)”
Pronto, utiliza el rostro del demonio – Arco 10: Capítulo 7 (2)
¿Cuál es el origen de este fuego capaz de consumir prendas sagradas? ¿Son estas llamas del Dios de la Luz?
El corazón del papa se estremeció, y el sudor frío comenzó a recorrerle la frente.
Las llamas descienden desde arriba. Si realmente es fuego divino, entonces debe ser enviado por el Padre Celestial. ¿Por qué no quema nada más sino solo a Boel y su túnica sagrada? Parece que está muy descontento con este nuevo obispo y mi decisión. ¿Qué hacemos ahora? ¿Nos convertirá el Padre Celestial en cenizas? Seguí leyendo “Pronto, utiliza el rostro del demonio – Arco 10: Capítulo 7 (2)”
Pronto, utiliza el rostro del demonio – Arco 10: Capítulo 7 (1)
Zhou Yunsheng estaba tirado en la cama, sosteniendo dos figuritas en sus manos, haciendo voces muy diferentes con su boca y hablando consigo mismo.
—Ven aquí, hijo mío.
—¿Dios Padre, me estás llamando? —respondió con un tono emocionado y agudo.
Risas amorosas. Seguí leyendo “Pronto, utiliza el rostro del demonio – Arco 10: Capítulo 7 (1)”
Pronto, utiliza el rostro del demonio – Arco 10: Capítulo 6 (2)
—Obispo, Su Santidad el papa, sacerdote Britte, buenas noches a todos. —Hizo una elegante reverencia, su sonrisa amable, reemplazando por completo la rebeldía de ocasiones anteriores.
—Siéntate, hijo mío —dijo el obispo, señalando una silla vacía.
—Toma este cetro e infunde tu poder de luz en él, hijo mío —ordenó el Papa, entregándole un cetro rematado con cuatro piedras luminosas. Seguí leyendo “Pronto, utiliza el rostro del demonio – Arco 10: Capítulo 6 (2)”
Pronto, utiliza el rostro del demonio – Arco 10: Capítulo 6 (1)
Zhou Yunsheng se encontraba sumido en la confusión, con el corazón destrozado tras las palabras arrogantes y provocadoras de Boel. En un día habitual, su reacción habría sido acurrucarse a los pies del Padre, aferrándose con delicadeza a sus piernas. Sin embargo, en ese momento, corrió hacia sus brazos y se dejó caer sobre sus rodillas, llorando desconsoladamente.
Las lágrimas caían en torrente sobre la estatua, como si estuvieran cayendo sobre su propia piel. La calidez de esas lágrimas hizo que el Dios de la Luz comprendiera, por fin, lo que significaba sentirse angustiado e impotente. Quedó inmóvil en su asiento, con sus ojos dorados llenos de preocupación. Seguí leyendo “Pronto, utiliza el rostro del demonio – Arco 10: Capítulo 6 (1)”
Pronto, utiliza el rostro del demonio – Arco 10: Capítulo 5 (2)
—¿Eres Boel Britte? ¿Y qué? Solo eres una persona ordinaria, nada más. —Soltó la muñeca del chico, llenó su mano de una luz dorada y aplastó la rosa roja hasta convertirla en polvo.
Si él no podía tenerla, entonces nadie más lo haría. Ese era el tipo de fanboy descerebrado y posesivo que era.
Un sacerdote de luz que aún no había alcanzado el nivel Santo no podía condensar el poder de la luz y darle forma. Este chico solo tenía dieciocho años, y resultaba alarmante que poseyera una fuerza tan poderosa a esa edad. A pesar de que Boel parecía un joven, si se calculara su edad, debería tener alrededor de cinco o seis siglos. Durante todo ese tiempo, había permanecido junto al Padre Celestial, absorbiendo su energía divina. Y sin embargo, su fuerza no parecía ser mucho mayor a la de Joshua si se les comparaba. Seguí leyendo “Pronto, utiliza el rostro del demonio – Arco 10: Capítulo 5 (2)”
Pronto, utiliza el rostro del demonio – Arco 10: Capítulo 5 (1)
Zhou Yunsheng dedicó los últimos dos años al cultivo de la divinidad y a investigar en secreto sobre el protagonista del mundo. Como si el destino así lo hubiera dictado, se cruzó con el segundo príncipe dos años atrás y juntos se adentraron en el Bosque Oscuro, donde llevaron a cabo diversas misiones, incluyendo el rescate del príncipe bestia, que estaba siendo consumido por la niebla demoníaca. Este acto valiente hizo que el rey bestia se enamorara perdidamente de él. Además, su presencia logró que el Árbol Madre de los elfos floreciera de nuevo.
Durante siglos, el protagonista había habitado en el Templo de Dios, consumiendo frutas y néctares que contenían la más pura esencia de la luz, lo que había refinado su cuerpo con una pureza que cualquier sacerdote de luz. Seguí leyendo “Pronto, utiliza el rostro del demonio – Arco 10: Capítulo 5 (1)”
Pronto, utiliza el rostro del demonio – Arco 10: Capítulo 4 (2)
Zhou Yunsheng corrió a toda velocidad hacia su dormitorio, saltó a su cama y se hundió en su edredón, con las mejillas ardiendo de rubor. Abrazó la almohada y comenzó a reír tontamente, rodando de un lado a otro durante dos horas. Cuando la luna se alzó sobre las copas de los árboles, su expresión risueña se tornó en una mueca feroz; lanzó la almohada al suelo con violencia y corrió al baño mientras se desvestía, zambulléndose en la fuente termal.
¡Maldita sea! ¡Has hecho un pastel con tu propia imagen! ¡¿Qué demonios?! Te excitas al mirar una estatua y ¡casi te pones duro! ¡Maldita sea, besaste el empeine de una estatua como un vil animal! ¿Es que no tienes un mínimo de dignidad? Seguí leyendo “Pronto, utiliza el rostro del demonio – Arco 10: Capítulo 4 (2)”
Pronto, utiliza el rostro del demonio – Arco 10: Capítulo 4 (1)
Cuando Zhou Yunsheng emergió del estanque de la purificación, el agua negra retrocedió de inmediato, evitando cualquier contaminación en su ropa o piel. Se colocó su túnica y avanzó lentamente hacia el obispo y el obispo auxiliar, notando que las expresiones de ambos reflejaban una profunda distorsión, como si acabaran de presenciar un espectro.
—Obispo, obispo auxiliar, ¿qué sucede? —preguntó con curiosidad. Seguí leyendo “Pronto, utiliza el rostro del demonio – Arco 10: Capítulo 4 (1)”
Pronto, utiliza el rostro del demonio – Arco 10: Capítulo 3 (2)
Como debía viajar junto al segundo príncipe, el obispo auxiliar necesitaba deshacerse de Joshua de inmediato. De lo contrario, en solo dos años, al llegar a la mayoría de edad, este heredaría el puesto del obispo. Esto tenía al obispo auxiliar muy inquieto, y cuando recibió la más mínima acusación, no dudó en elaborar un plan venenoso.
La mente de Zhou Yunsheng solo se nublaba cuando trataba con el Padre; con el resto de las personas, era meticuloso y frío. Seguí leyendo “Pronto, utiliza el rostro del demonio – Arco 10: Capítulo 3 (2)”
Pronto, utiliza el rostro del demonio – Arco 10: Capítulo 3 (1)
Siendo una ofrenda para el Dios de la Luz, naturalmente debía ser la mejor.
Detrás del Templo de la Luz se encontraba un enorme huerto donde crecían los frutos más exquisitos del continente; era cuidado meticulosamente por poderosos magos de la naturaleza. Cada dos semanas, seleccionaban los frutos más dulces y perfectos, los conservaban en hielo y era tarea de las criadas del templo elegirlos para las ofrendas. Seguí leyendo “Pronto, utiliza el rostro del demonio – Arco 10: Capítulo 3 (1)”
Pronto, utiliza el rostro del demonio – Arco 10: Capítulo 2 (2)
En el Noveno Cielo, el Dios de la Luz observaba con claridad todo lo que había sucedido. Como era habitual, estaba reclinado en su lujosa chaise longue, rodeado de jóvenes hermosos. Algunos de ellos le servían vino, otros cantaban con voces etéreas, y algunos permanecían acurrucados a sus pies con sonrisas serenas. Todos miraban a su dios con ojos llenos de admiración, pero ninguno de ellos sabía que, aunque el dios parecía estar saboreando su néctar dorado, en realidad su mirada estaba fija en otra persona, observando atentamente. Seguí leyendo “Pronto, utiliza el rostro del demonio – Arco 10: Capítulo 2 (2)”
Pronto, utiliza el rostro del demonio – Arco 10: Capítulo 2 (1)
El joven oró frente a la estatua durante varias horas, y el Dios de la Luz lo observó a través del espejo de agua durante todo ese tiempo. En su mano sostenía una copa de cristal, la cual contenía un néctar dorado que desprendía un aroma rico y dulce al girar. Normalmente, ese aroma incitaba al Dios de la Luz a saborear con calma, deleitándose en cada sorbo.
Pero ese día no tenía ningún interés en ello. Las palabras amorosas que fluían de los labios rosados del muchacho eran mucho más dulces que cualquier vino. Seguí leyendo “Pronto, utiliza el rostro del demonio – Arco 10: Capítulo 2 (1)”
