Reina Villana – Capítulo 40: La protagonista

Traducido por Kiara

Editado por Ayanami


La Ciudad Santa está protegida por los espíritus de los antepasados, lo que la vuelve, absolutamente segura de los peligros de los larks. Los huevos que despiertan de forma natural a su alrededor, sin otra razón que existir. Y como cumplieron su propio propósito, por lo tanto, el poder de las Anika no es necesario para germinarlos ni para su crecimiento.

—Solo digo esto porque estoy preocupado, Jin Anika. No necesitas hacer nada de lo que no estés segura de hacer —dijo Kasser, la inflexión en su tono le decía que está preocupado.

—No voy a probar ese método. No lo haré. —Ella lo tranquilizó.

Él la miró a los ojos y, cuando ella no se inmutó ni miró hacia otro lado, se sintió aliviado.

—Para ti, la Ramita es agua.

Eugene recordó las palabras de Marianne. Para las Anika, la Ramita se manifiesta como una imagen de agua, única, solo para ellos.

— ¿Agua? —repitió — ¿Qué quieres decir? —preguntó.

—Las Ramita se dividen en clases por la imagen de agua que ven. Es extraño explicar esto a una Anika que lo sabe mejor…pero, lo intentaré, suponiendo que no sepas nada.

Él la miró y vio su sonrisa agradecida, así que comenzó a explicar lo mejor que pudo…

—El poder de un Anika se despierta cuando alcanzan la tierna edad de diez años. Alrededor de este tiempo, experimentan una visión de ensueño. Allí, pueden estimar el poder de su Ramita a través de lo que ven. Algunos, pueden ver un embalse, otros un estanque o incluso un pozo. Pero, un hecho simple, es que cuanto mayor es el cuerpo de agua en sus sueños, mayor es la clase y mayores son los poderes de la Anika. Sin embargo, las Ramita siguen siendo finitas, como cualquier cuerpo de agua. Uno siempre debe ser consciente de cuánto lo usan, para que la Ramita no se agote.

—Ah, ya veo… —murmuró Eugene sus pensamientos, mientras un ligero escalofrío le recorría la espalda.

Originalmente, había pensado que la Clase de Ramita solo era conocida por los Sang-je. ¿Esta era otra desviación de la trama de la novela, la que había escrito y creía que sabía esto mejor que nadie?

¡Este es uno de los detalles más importantes de la historia!

¿Por qué no sé nada de esto? Ella se sumió en la frustración. ¿Qué hay de Flora? Ella se preguntó.

Flora es el personaje principal de su novela. Ella es la única Anika lo suficientemente poderosa como para luchar contra Jin Anika, que se había convertido en una encarnación de la fuerza oscura, Mara. La Ramita de Flora era poderosa y, sin embargo, no se salvó por la única razón de derrotar al Ejército de Mara. Nadie, ni siquiera el Sang-je, le advirtió sobre el uso excesivo de su Ramita.

¿Flora era diferente? ¿Era especial porque es el personaje principal?

—Entonces, ¿qué sucede cuando usas todos los poderes? —Eugene preguntó.

—No lo sé. Pero no sería lo ideal —Kasser continuó. —Ramita es el poder con el que naces. Es una parte de ti. Si esa parte de ti queda vacía, probablemente, creará un desequilibrio…uno que no podrás soportar.

— ¿Como cuando usas todas las aguas subterráneas y la superficie comienza a derrumbarse?

—Sí, esa es una analogía perfecta.

Eugene hizo una pausa y pensó las cosas, pero fue incapaz de contener su frustración. Esta era una novela que ella misma había creado. ¿Por qué no sabía nada al respecto? 

—No entiendo por qué no puedo recordar nada —susurró molesta.

Kasser lo confundió con exasperación por la pérdida de su memoria. Y le dolía que no pudiera consolarla con todo su apoyo, especialmente, porque parte de él no quería que recupere su memoria. Le gusta como es ahora, a diferencia de su actitud anterior.

Sin darse cuenta del hombre a su lado, Eugene estaba demasiado absorta en sus pensamientos. Que ella supiera, Jin no tenía ninguna Ramita en ella. Eugene se preguntó qué tipo de cuerpo de agua había visto Jin en su sueño, en esta versión. ¿Tal vez, un pequeño charco?

Fue una buena estrategia que el Sang-je mantuviera en secreto la clase de Ramita en cada Anika. La Clase de Ramita interferiría con su clase social, y se habría convertido en una competencia entre los Anika para determinar quién tenía la mayor cantidad de Ramita.

—Oh, eso me recuerda algo —Eugene rompió su tren de pensamiento. —Sé que fue hace mucho tiempo, pero ¿recuerdas cuando dijiste que algo desapareció? ¿Qué era? ¿Lo encontraste? —preguntó.

Eugene esperó una respuesta, pero no recibió ninguna.

— ¿Su Majestad? ¿Estás dormido? —preguntó una vez más.

Aún sin respuesta. Eugene decidió que no era algo lo suficientemente urgente como para despertar a alguien con un día ocupado por delante.

Le preguntaré más tarde. Se volvió para acostarse boca arriba.

Sabía que, a pesar de su primera impresión, Kasser no es el tipo de persona que se molesta fácilmente. Algo importante tuvo que haber desaparecido. Pero él, nunca volvió a hablar de eso, lo que encontró un poco sospechoso. En este momento, no están en el punto donde ella le preguntaría con sinceridad.

Eventualmente, su melancolía volvió sus ojos pesados, empujándola suavemente hacia el sueño. Sin embargo, descubrió que no podía. No completamente. Incluso trató de contar ovejas hasta llegar a cien, pero no se cansó. Había dormido toda la noche, todas las noches recientemente, pero el sueño de esta noche parecía estar evadiéndola como una presa a su cazador. Mientras pensaba en las razones detrás de esta extraña ocurrencia, se dio cuenta de algo.

Solo hay una cosa diferente sobre esta noche…

¡Se sonrojó de vergüenza, incapaz de creer que no podía dormir porque no había tenido intimidad!

¡Esto no puede ser! ¡No estoy lo suficientemente cansada! Se dijo a sí misma. Debería dar un largo paseo o algo así en la mañana.

Eugene decidió concentrarse en otra cosa para ayudarla a dormir. Pronto, sus pensamientos volvieron a la Ramita…

Agua.

Eugene se imaginó a sí misma flotando en las tranquilas aguas de un lago. Su cuerpo, pronto, comenzó a relajarse y su mente se calmó como si estuviera lista para quedarse dormida.

De hecho, pensó que así era, pero, de repente, supo que ya no lo estaba.

¡Oh no! ¿Por qué me desperté de nuevo? Ella gimió mentalmente.

Sus ojos aún estaban cerrados. Pero sintió que su cuerpo comenzaba a tambalearse, el sonido del agua salpicando, enviando alarmas a través de su mente. Esto no está bien. ¡Algo no está bien!

Eugene abrió los ojos de golpe y se quedó sin aliento ante la vista frente a ella.

Un cielo azul claro se elevó justo encima de ella. Nada más que los cielos interminables, reflejados por el agua que estaba pisando.

¿Qué es esto? ¿Dónde estoy?

El cielo y el agua se extendieron hasta donde sus ojos podían ver, hasta el extremo más alejado, nada más que una delgada línea donde el cielo se une con el mar. Estaba flotando apática sobre nada más que el agua que la amortiguaba por debajo.

La vista discordante la puso nerviosa, mientras Eugene se ponía de pie, chillando de sorpresa. Miró frenéticamente a su alrededor, desesperada por entender dónde está, pero no vio nada más que el agua a su alrededor que salpicaba mientras se movía.

Eugene miró hacia sus pies. El agua no era muy profunda. Solo le llegaba a los tobillos.

¿Estoy soñando? Mientras se preguntaba, cerró los ojos con fuerza, luego, los volvió a abrir lentamente. Esta vez, se encontró mirando hacia el techo en su propia habitación.

¿Eh? Eugene cerró y abrió los ojos una vez más. Todavía estaba en su habitación, en su cama, solo que ahora está sola. Más extraño aún, no estaba segura de si había estado soñando todo el tiempo.

Repitió su conversación con el Kasser en su cabeza. Él se acercó a ella y se acostaron uno al lado del otro, hablando hasta que se durmieron. Eso era seguro. La evidencia estaba en la abolladura en forma de cuerpo que quedaba en sus sábanas, la forma en que se arrugó y la forma en que su mitad estaba agrupada a su lado. El rey, generalmente, se levanta temprano, por lo que, tenía sentido que se fuera mucho antes de que ella despertara.

Eugene se incorporó con la cabeza entumecida. Si era simplemente un sueño, había sido muy vívido.

Algunos ven un embalse, otros un estanque, o incluso un pozo, las palabras del rey sonaron en su mente.

¿Podría ser? No. Eso fue solo un sueño. Lo que vio fue muy realista porque lo había imaginado con demasiada claridad y justo antes de dormir.

Pero, ¿y si no fue solo un sueño, sino una visión que le mostró los poderes de su Ramita?

¿Qué diablos vi?

 

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