Sentido Común de una Casa Guerrera – Capítulo 50: El usual yo

Traducido por Lugiia

Editado por Sakuya


—Ahora que lo pienso, esto…

Después de que juegan completamente conmigo, le doy una botella a la Señora.

Parece que he terminado ocupando bastante tiempo de las hermanas mayores antes de la apertura del local por algo distinto a mi razón original para venir aquí, pero… Bueno, parece que las hermanas mayores se divirtieron, así que dejémoslo así.

La botella que le entrego es un aguamiel que compré en el territorio Anderson cuando fui a perseguir a mi hermano mayor.

Para empezar, ¿qué harían si les diera una armadura? Así que, les compré aguamiel. Al menos, elegí uno que es bastante popular entre las mujeres.

—Oh Dios… ¿Es este el aguamiel del territorio Anderson? Gracias por tomarte el tiempo de traer esto.

La Señora dice eso con una sonrisa muy, muy tierna.

—Todas disfruten de esto juntas.

—Por supuesto.

Me alegro con las palabras de la Señora y sonrío naturalmente.

Viéndome así, ella acaricia mi cabeza.

— ¿Cuándo fuiste al territorio Anderson? —pregunta de forma relajada.

—Hace poco. Cuando el joven maestro regresó al territorio Anderson.

—Ahh… así que fuiste con las personas de esa Casa. Si ese es el caso, entonces el viaje debe haber sido bastante tranquilo.

—No… fui sola, ¿sabes?

— ¿Eh?

— ¿Hm?

Viendo a la Señora responder con un rostro inusualmente perplejo, inclino mi cabeza reflexivamente.

—Por favor… espera un momento. No me digas que viajaste sola hasta el territorio Anderson.

—Sí. Aunque nos encontramos el último día.

—Sólo el último día, dices… eso es igual a haber viajado sola. ¿No es eso peligroso? Aparecen bestias en el camino, e incluso hay bandidos también.

—Está bien, Señora. Soy lo suficientemente fuerte para poder cuidar de mi propio bienestar, ¿sabe?

Al oír mis palabras, ella suspira profundamente.

—Bueno, ya que esas personas te han reconocido, debes ser bastante fuerte. Pero, Mel es una chica después de todo…

Mientras dice eso, me abraza.

—Es realmente genial que estés a salvo….

Sus palabras y gestos hacen que mi rostro se relaje nuevamente.

—Saborearé este aguamiel con todas.

—Jojojo, eso me hace feliz.

—Ah… Señora, eso no es justo. Permítanos darle las gracias también.

Cuando estoy teniendo tal intercambio con ella, las hermanas mayores que parecen haber terminado los preparativos del local, se turnan para abrazarme y darme las gracias.

Después de eso, duré un rato teniendo una agradable conversación con todas ellas, y finalmente se convierte en la hora de apertura del local.

—Entonces, Señora. Por favor, discúlpeme.

—Vuelve a visitarnos, Mel.

Justo en el momento en que estoy a punto de dejar el local mientras la Señora se despide…

— ¿Ah? ¿No es esta Mel?

— ¡Realmente lo es! ¡Qué coincidencia, Mel!

Cuando me giro hacia la acumulación de voces familiares, tal como pensaba, Kuroitsu y los otros miembros del ejército están reunidos.

—Qué coincidencia, chicos… ¿A dónde se dirigen…?

— ¿A dónde, preguntas? Bueno, por supuesto, al local de la Señora. Más bien, si has venido aquí, entonces…

Por favor, no digas nada más que eso… Intento desesperadamente comunicar esto a través de gestos moviendo mi cuerpo.

Sin embargo, como es de esperar, si ya ha dicho tanto, cualquiera se dará cuenta.

— ¡Mel, eso es injusto! ¡Estás un paso por encima de nosotros!

Afortunadamente, todos comienzan a hacer un alboroto.

—Después de todo, Mel se lleva bien con nosotras. Tiene métodos especiales.

Al decir eso, la Señora hace una sonrisa seductora mientras me abraza por detrás.

Más y más gente comienza a alterarse al ver eso.

Señora… ¿qué piensa hacer avivando las llamas?

Sintiendo que debo dejar las cosas como están, todo lo que puedo hacer es sonreír secamente.

—Bueno, cálmese. ¿No está bien si les muestras que eres un hombre cuyas habilidades superan las de Mel?

Todo el mundo se queda callado ante las palabras que Kuroitsu dice como mediador.

— ¡Ugh…!

—Kuroitsu… Eso, como es de esperar, es un poco…

—Decir algo como ganar contra Mel… es mejor que nos digas que vayamos a cazar un carnívoro gigante…

Sus palabras son efectivas al momento, ya que los hombros de todos caen al mismo tiempo, desanimados.

Viéndolos así, uno puede sentir que son incluso, un poco lindos.

Aun así, decir que estarán mejor cazando a un carnívoro gigante… me hace querer preguntar qué tipo de evaluación tienen de mí.

—Qué vergüenza para un grupo de adultos como ustedes…

Mientras estoy pensando eso, la Señora reduce completamente su melancolía.

Parece que ella no ha encontrado su condición actual tan linda como yo pensaba. Sin embargo, justo cuando pienso que esas palabras los desanimarán, empiezan a mirarme con un espíritu de lucha en sus ojos.

—Es verdad, ¡también somos hombres…! ¡Hay batallas de las que no podemos huir!

—E-Es cierto. ¡No podemos perder! ¡Ganaré y demostraré que soy un hombre fuerte! ¡Chiiicas! ¡Si gano contra Mel, por favor salgan conmigo!

— ¡No podemos seguir perdiendo siempre contra Mel! ¡Ya que también somos hombres después de todo!

Aunque creo que no debería ser “también somos hombres”… sino “somos hombres”.

Ya que soy una chica después de todo.

Lo murmuro en voz baja, pero nadie responde.

Después de eso sus ojos temblorosos aumentan aún más su espíritu de lucha, haciendo que incluso yo me sienta afectada por su aura, mientras el deseo de batalla aumenta.

—Si van a decir todas esas cosas, ¡¿entonces debemos dejar las cosas claras durante nuestra próxima sesión de entrenamiento?!

— ¡¡Cómo desees!! —gritan todos juntos.

Involuntariamente sonrío ante su respuesta.

Estoy esperando nuestra próxima sesión de entrenamiento, pienso para mí misma.

Su vigor, que es diferente a su yo usual, al contrario, hace que mi corazón baile.

Aunque ese mismo corazón ha estado antes… consultándole a la Señora sobre cómo ser más femenina, de verdad estoy… Sonrío irónicamente en mi interior.

—Vamos, vamos, no armen un escándalo. Entremos…

Kuroitsu dice mientras aplaude, como para cortar esa atmósfera conflictiva.

—Mel, ¿tú también vas a venir?

— ¿Puedo…?

—Dejando a un lado si está bien o no, nos hemos cruzado después de todo. Disfrutemos.

— ¡Sí…!

Acepto su invitación, y lo sigo.

—Dices eso… pero en realidad sólo estabas usando a Mel como un pretexto para motivarlos.

—Bueno… en realidad, pondrán más esfuerzo en el entrenamiento, ¿verdad?

Sin escuchar sus palabras, simplemente regreso al local con mi corazón bailando.

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