Traducido por Lugiia
Editado por Yonile
Ahora bien, no podemos quedarnos así para siempre. Acomodo mi cabello desordenado en una trenza simple.
—Entonces, volveré a la aldea de los Elfos.
—U-Um, Rosarin, hoy es mi día libre…
—Ah, ¿también quieres venir? Entonces, regresaré por ti. Llámame cuando estés listo. Como pensé, no puedes ir con tu uniforme de caballero.
—Sí.
Con una sonrisa, activo la magia de teletransportación y el escenario cambia por completo en un instante.
—Bienvenida de nuevo.
—Hermana, bienvenida de nuevo.
—¿Todo bien con Dirk?
Los espíritus se reúnen en mi habitación.
—Dirk se emborrachó y se descontroló, preocupando a Curtis y haciendo que me llamara. No hubo ningún problema en particular.
En ese momento, mis espíritus muestran expresiones complejas en sus rostros. Entonces, el representante de todos, Sui, quien tiene una lengua muy traviesa, dice:
—¿Cómo puede llamarse un hombre? Rosarin, ¿estás realmente bien con Dirk como tu compañero?
—Sí —respondo sin pensarlo dos veces.
¿Eh? ¿Por qué tienen expresiones de “no hay nada que hacer”? De alguna manera, siento que la impresión favorable que mis espíritus tenían de Dirk, ha disminuido.
En aquella atmósfera tan delicada, resuenan unos golpes en la habitación.
—Princesa, ¿está despierta?
—Sí, buenos días.
Sugar está aquí para escoltarme hacia el comedor. Cuando llegamos, observo que todos los del Viento Libre ya están presentes. Le informo que mi prometido se unirá a nosotros para el desayuno.
—Eh~ ¿Qué clase de persona es? La nobleza lo tiene difícil al tener un prometido siendo tan joven y eso, ¿verdad?
Sé que Sugar no tiene malas intenciones, pero me pregunto si es algo por lo que la gente se enfade. Bueno, no es algo que me importe.
—Em, tiene diecisiete años y trabaja como caballero. Es increíble, guapo… y guapo.
—¿Por qué ha dicho guapo dos veces?
—Es importante, por eso lo hice.
Cuando digo eso, Binet se retira con una expresión complicada. Mientras hablo sobre él, mi herramienta mágica de comunicación emite un brillo, así que me teletransporto para traer a Dirk.
—¿Eh?
—¿Dirk?
—¿Se conocen?
Parece que los miembros del Viento Libre son conocidos de Dirk.
En estos momentos, Dirk lleva una sencilla ropa de viaje; ropas que parecen permitir que sus habituales movimientos bruscos se realicen con mayor facilidad.
Entonces, explico las circunstancias a ambas partes.
—Wow~ Así que es la esposa de Dirk.
—No, es mi prometida.
—¿Está bien decir eso, Dirk…? Has sido llamado guapo repetidamente por la princesa.
Dirk se paraliza. Binet, no tenías que mencionar eso.
—¿Rosarin?
—¡No se puede evitar! ¡Dirk es el más guapo del mundo! En ese caso, ¿les cuento lo que pasó anoche…?
—¡Ahhh! ¡Ya lo entiendo! ¡No lo digas! ¡¡No hables de ello, por favor!! ¡¡¡Te lo ruego!!!
Dirk bloquea mi boca a toda prisa. Sí, su ternura es algo constante. Su cuerpo puede que haya crecido de niño a joven, pero sus orejas temblorosas, al igual que su cola, siguen siendo bonitas~
Aunque se acerca para bloquear mi boca, se acurruca tímidamente en mi mano que se extiende para acariciar sus orejas. ¿Qué es esto? ¿Una expresión de alguien locamente enamorado? Gracias por la comida. Te acariciaré sin reservas.
—¿Eres realmente Dirk?
—¿Está bien tu cabeza?
—¿De verdad es Dirk?
—Dirk, ¿estás bien?
Comentan Sole, Binet, Myrha y Sugar, respectivamente.
Hay algo de lo que he estado curiosa desde que visité a su padre. ¿Dirk se comporta de forma diferente cuando no estoy cerca?
—¡Realmente soy yo! ¡Mis emociones tienden a proyectarse con facilidad cuando Rosarin está cerca!
—En~ otras~ palabras~, ¿bajas la guardia frente a la princesa?
Qué maravilloso, dice Sugar alegremente, quien parecía ser muy aficionada a las historias de amor. Una expresión de desconcierto se dibuja en el rostro de Dirk. Me alegraría mucho si ese fuera el caso, Sugar.
—¿Eso… es verdad?
Con su habitual gesto tímido de ponerse la mano en la boca, Dirk sonríe con alegría.
—Siento molestarte cuando te estás divirtiendo, pequeña Rosarin.
—Oh, abuelo.
El Jefe Elfo ha empezado a llamarme “pequeña Rosarin” antes de que me diera cuenta. Yo también le llamo abuelo. Nos hemos hecho cercanos.
—¿Puedo pedirte algo?
—Sí, no tengo ningún plan en particular, así que no me importa.
Cazar insectos o quitar malas hierbas, haré cualquier cosa, ¿sabe? Ayudar a mi hermano mayor y al viejo Tom es mi fuerte.
—Um, Yggdrasil está en mal estado. Me gustaría que lo abastecieras con tu poder mágico.
¡¿Este es el evento de reabastecer el poder mágico de Yggdrasil?! Este fue un evento oculto que ocurrió cuando la heroína llevó al máximo los valores ocultos con el Jefe Elfo. La escena en la que ella vertió su poder mágico en Yggdrasil, y este rebosó de poder, fue hermosa.
¿La buena impresión que el abuelo tiene de mí ha llegado al máximo? ¿Mi amor por Sui se ha transmitido?
—Viejo, ¿estás cuerdo?
—Tú también estás aquí, así que todo estará bien, Sui. —Noto algo en el tono de Sui, pero asumo de buen grado la responsabilidad—. Aceptaré la petición.
—No se puede evitar, yo la guiaré.
Después de terminar el desayuno, nos guían de inmediato hacia Yggdrasil. Se trata del Árbol del Mundo, una planta criada en las cercanías del poder mágico, y el punto principal de la barrera de este pueblo, por lo que no es exagerado decir que este enorme árbol es la línea de vida y el orgullo de los elfos. Sui es un gran tonto por presentarme de regalo de cumpleaños un brote de algo tan extravagante.
Bueno, la heroína crió uno. Después de todo, las hojas de Yggdrasil se usan para una medicina indispensable de rango S. Sin embargo, no crecerá en el jardín de una mansión privada. Usarlo para fortificar nuestra propiedad sería una historia diferente.
No obstante, es enorme… y grueso. En un instante, mi campo de visión se llena de un tronco. La fuga de poder mágico es notable, haciendo que se marchite aquí y allá.
Toco el tronco y comienzo a verter mi poder mágico…, sintiendo una pizca de incomodidad. Mi poder mágico no está fluyendo bien… Hay un obstáculo desagradable en medio de nosotros; algo dentro de Yggdrasil está haciéndolo pedazos desde el interior.
Y conozco lo que es.
—¿Una maldición? Es muy audaz lanzar una maldición sobre Yggdrasil —murmura el espíritu de oscuridad.
¿Eh? ¿Desde cuándo estás aquí? ¿Eres un acosador?
—¿Puedes hacer algo con la maldición?
—Imposible. Como mucho, puedo neutralizarla.
Escuchando nuestra conversación, el rostro del abuelo palidece. La aldea no puede existir con su línea de vida cortada.
—¿Nadie se ha dado cuenta de esto al estar en tan mal estado? Pensaba que los elfos se enorgullecían de su magia.
—No es posible. Aunque los elfos somos ciertamente buenos con la magia, no podemos usar magia de oscuridad. Esa es la especialidad de los elfos oscuros. Para los elfos como nosotros es imposible percibir una maldición. Podemos usar magia de luz y de naturaleza, pero neutralizar es un tipo de magia diferente… Además, no podríamos disiparla sin saber qué tipo de maldición es —explica Sugar con disgusto. Después de todo, su lugar de nacimiento está a punto de perderse.
Se me ocurre una idea y la propongo:
—Sui, ¿no podrá Magchelia hacer algo al respecto?
La flor de la purificación, Magchelia. Una flor que da poder para resistir maldiciones a quienes la cuidan. Como pudo resolver la maldición aquella vez, no puedo decir que no sea efectiva.
—Vale la pena intentarlo…
En ese instante, me teletransporto a mi habitación y regreso con la maceta que contiene a la Magchelia.
—Por favor, ayúdame —le susurro.
Usando a la Magchelia como intermediaria, envío poder mágico al Yggdrasil. Libero mi poder mientras imagino que Magchelia lo purifica.
—¿Ehhh?
Me sumerjo en el control del poder mágico, pero el grito de alguien interrumpe mi concentración. Cuando inconscientemente abro mis ojos, la Magchelia en mis manos brota de forma atroz y envuelve el Yggdrasil.
—No puede ser~
Tal exclamación hace que vea la maceta en mis manos. Me sorprendo al ver que la Magchelia crece aún más y sus hojas se vuelven del color del arco iris.
—Magchelia, realmente hiciste un gran esfuerzo.
—¡Espera! ¿Qué quieres decir con “gran esfuerzo”? No, más bien, ¡¿por qué se volvió así?!
—¿Por qué…? Porque le pediste ayuda.
—¡¿Es culpa mía?!
—En consecuencia, la tensión de la Magchelia aumentó y este es el resultado de tomar seriamente tu petición.
—¡Es mi culpa, no importa cómo lo pienses!
—Sin embargo, qué espléndida Magchelia… Es la primera vez que veo una con hojas del color del arco iris.
—Sí, el hermano mayor de Rosarin es el poseedor de una “Revelación”. Se llama “Habilidad para la Jardinería”. Se ha ocupado de ella con un gran esfuerzo y, además, la Magchelia recibe mucho poder mágico de todos los atributos de Rosarin.
“Habilidad para la Jardinería” es una “Revelación” que no permite fracasar en la cría de ninguna planta. En el juego, estaba en deuda con ella en la ruta de mi hermano mayor. Hasta los momentos, había olvidado ese pequeño detalle de mi hermano.
La planta, además del maravilloso apoyo de un espíritu de la naturaleza, tiene en su interior mi poder mágico de alta calidad, con todos mis atributos.
Entonces…
Trampa x Trampa = Una Gran Trampa.
Los resultados actuales se deben a esa misma fórmula.
—Bueno, creo que puedo entenderlo si es así.
Pero ¿qué es este sentimiento? Siento como si la Magchelia me dijera: “Te asistiré, así que dame poder mágico, por favor. Yggdrasil se curará con un poco más”.
Los demás parecen no escucharlo.
Vuelvo a verter mi poder mágico en Magchelia.
—Mi amigo, quien posee la luz de la purificación, por favor, atiende mi deseo. Tú, quien posees el poder mágico de la naturaleza, responde a mi oración. Da consuelo a Yggdrasil —canto en voz baja.
Sui y Haru captan mis intenciones e inmediatamente me siguen.
El poder mágico comienza a circular con normalidad. Algo queda atrapado por Magchelia y pierde sus poderes.
—Wow…
Yggdrasil comienza a florecer. Sus flores de color rosa pálido, que parecen flores de cerezo brillando con poder mágico, se ven hermosas. Todas las flores del gigantesco árbol florecen a la vez, provocando una obra maestra.
En este momento, una ventisca de pétalos brillantes comienza a llover sobre nosotros. Me quedo en el lugar, contemplando la fantástica escena.
Un objeto, del tamaño de una semilla, es enviado a mí a través del tallo de la Magchelia. Al parecer, esto fue lo que causó la maldición. Lo coloco en un paño de sellado y lo guardo en mi bolso para investigarlo más a fondo.
—¡Oh, Yggdrasil está rebosante de poder mágico! ¡Rosarin es la heroína de nuestro pueblo! ¡Alcohoool! ¡Es un festivaaal! ¡El festival de Rosarin!
En ese instante, el abuelo sale corriendo hacia la aldea.
—¡Lo detendré! —exclama Sui, persiguiéndolo.
—¡Confío en ti, Sui! ¡No quiero un festival en mi nombre! ¡Lo dejo en tus manos!
—¡Haré lo que pueda!
Sui desaparece con una respuesta que no suena tan confiable.
Entonces, bajo la mirada hacia la Magchelia que tengo en mis manos. La misma vuelve a su tamaño normal como si no hubiera pasado nada. Sin embargo, su parte central luce algo extraña.
—¿Un huevo…?
En el centro de la Magchelia, hay algo parecido a un huevo de pájaro. No, puede parecer eso por su forma, pero obviamente es algo diferente por su color de arco iris.
Sin avanzar en el misterio de la Magchelia, me alejo del Yggdrasil junto con el resto de los miembros.