Una generación de militares – Capítulo 22: El asaltante de pelo plateado

Traducido por Lucy

Editado por Sharon


Fuera del palacio.

—Espéranos fuera del palacio —dijo Zhuo Qing, dándole una palmada a la mano de Gu Yun, quien no refutó.

Los dos se miraron. Zhuo Qing de repente puso una ligera sonrisa y habló:

—Gracias, Yun.

—¿Por qué me das las gracias? —le sonrió.

En realidad no hizo nada; el encarcelamiento de Lou Xi Yan era una trampa para conseguir un objetivo mayor. Mientras que Qing buscaba salvar a su esposo, Yan Hong Tian buscaba debilitar el poder político del clan de la emperatriz viuda. Cada uno tomó lo que necesitaba. Mientras tanto, ella era sólo una mediadora, dejándolos sentarse a negociar las condiciones.

Zhuo Qing asintió lentamente y sonrió.

—Bien, no lo diré de nuevo.

Ya que sus palabras no eran suficientes para expresar su gratitud.

—Por favor, ten cuidado.

Al ir al palacio en este tiempo, Yan Hong Tian presumiría su apariencia exterior para que la emperatriz viuda Xi lo viera. Aunque ella no aprobaba su acción de usar a Bai Yi para falsificar un testimonio contra la emperatriz viuda, también sabía que la política era mucho más complicada que los casos criminales.

—Lo haré, por favor. No te preocupes, ¡no planeo hacer una guerra!

—Ya lo sé, ve.

El rostro resoluto de Qing se veía realmente hermoso. Arriesgaría su vida para salvar a Lou Xi Yan.

Zhuo Qing, Dan Yu Lan y Su Lin entraron por las puertas, cuando este último se dio la vuelta de repente y la miró. Gu Yun no entendió el significado de su mirada.

Ella estimó que estarían allí por una o dos horas. La entrada del palacio estaba fuertemente custodiada por soldados. No quería que la miraran, pero tampoco quería volver a la Mansión del General. Gu Yun caminó hasta el restaurante más cercano, aunque todavía estaba bastante lejos. Ella no montaba a caballo, así que caminó lentamente por la calle pavimentada mientras pensaba en el extraño comportamiento de Su Ling en estos días.

No es que le estuviera poniendo las cosas difíciles. Después del día en que la agarró, Gu Yun había adquirido sabiduría. Siempre que se enfrentaban, debía mantener una distancia segura. Él tampoco siguió actuando de esa manera. Sin embargo, a menudo tenía una expresión compleja cuando la miraba, arrogante y silenciosamente. Esto hacía que la gente fuera incapaz de adivinar lo que pasaba por su mente.

Como era hora de encender las lámparas, no había mucha gente en la calle ahora mismo. Los vendedores ambulantes estaban empacando, listos para volver a sus casas. Gu Yun estaba un poco confundida, así que caminó más despacio. En ese momento, una figura familiar apareció desde el callejón. El cielo ya estaba oscuro y la luna no brillaba mucho. Sin embargo, ese deslumbrante cabello plateado seguía siendo muy llamativo.

—¿Ao Tian? —Recordando su mano herida, Gu Yun no pudo evitar preocuparse. Ella aceleró sus pasos y lo volvió a llamar—. Ao Tian, espera.

El hombre se detuvo de repente. Gu Yun pensó que la estaba esperando, así que corrió hacia él. Sin embargo, la figura solo se quedó un momento y volvió a correr.

—¡Hey!

Gu Yun frunció el ceño.

¿Por qué acelera su paso cuanto más lo llamo? Ao Tian normalmente era muy tranquilo. Viendo su inusual comportamiento frenético, Gu Yun comenzó a sospechar. ¡Por lo que vi, Ao Tian no es una persona que entra en pánico fácilmente! ¿Qué está pasando?

Siguiendo su natural curiosidad, Gu Yun decidió ir a echar un vistazo.

La muchacha aceleró su paso. La sombra se movió rápido. Su habilidad era extremadamente buena, pero Gu Yun siguió el ritmo con algunas dificultades. Vio a la sombra entrando en un callejón a la derecha y se desvaneció ante sus ojos. El callejón estaba muy oscuro y no tenía ninguna salida. Había basura apilada en el costado, pero no había rastros del hombre.

¿Desapareció? 

Los ojos de Gu Yun mostraron un poco de admiración y rápidamente investigaron el oscuro callejón que podía ocultar fácilmente a las personas.

¡Debería estar aquí! Gu Yun estaba desconcertada. ¿Por qué se escondería Ao Tian de mí?

Pensando por un momento, con pasos ligeros, entró cuidadosamente en el callejón. A medida que se acercaba, su agarre de Bing Lian era más fuerte. Parecía que la espada era capaz de sentir la peligrosa atmósfera porque se agitó suavemente en su agarre.

Al final del callejón, una flecha brillaba con una luz fría y tenue. Lo más probable era que la punta se hubiera sumergido en el potente veneno de la cola del pavo real. Con la más mínima herida infligida por este, la persona definitivamente moriría. La flecha se acercó lentamente y apuntó a la mujer, el arco estaba completamente curvado…

En el momento en que la flecha estuvo a punto de ser disparada, una sombra apareció en el cielo nocturno y rápidamente llegó al frente de Gu Yun. Ella desenvainó la espada sin pensarlo, y el ruido de Bing Lian saliendo susurró en el callejón. El hombre detrás de la flecha se tensó.

—¿Me estabas buscando? —dijo una voz profunda con tono fría.

Esa aura fría, ¡es Ao Tian!

Después de que salió, esa peligrosa atmósfera se desvaneció de repente.

—¡¿Por qué demonios corriste antes?! —preguntó Gu Yun, infeliz.

La alta figura de Ao Tian envolvió a Gu Yun. Apuntando la flecha, la persona aún no podía encontrar un hueco.

Ao Tian no habló en absoluto y debido a la oscuridad, no podía ver su expresión facial. Sin embargo, podía oír que su respiración era algo caótica. Lo más probable es que fuera porque corrió demasiado rápido.

—Yo… tengo algunos asuntos urgentes… Está muy oscuro aquí, hablemos afuera —dijo con desdén después de mucho tiempo.

Gu Yun casi fue empujada por él. Los dos desaparecieron ante sus ojos. El hombre poco a poco dejó su arco. La expresión sanguinaria destello en sus ojos, fría y brutal.

Ao Tian, tú también te preocupas por la gente, ¿no? ¿Es ella tu punto débil? Los pálidos y finos labios se levantaron en un extraño arco.

De vuelta al camino principal, con la ayuda de algo de luz, pudo ver la expresión habitual de Ao Tian pero no presionó, porque sabía que aunque preguntara, él no respondería.

—¿Cómo está tu herida? ¿Has visto a un doctor? —le preguntó, recordando la razón original al perseguirlo.

—Ya está bien.

Como esperaba, Ao Tian dijo fríamente que estaba bien. Gu Yun sacudió divertida su cabeza y lo miró. Su piel aún estaba pálida y su comportamiento era aún indiferente. Algunas cosas no cambiaban, aunque esto podría contarse como algo bueno. Agitó su mano.

—Entonces, eso es bueno. Viendo que antes tenías prisa, debes tener un asunto urgente. Ve y ocúpate de ello.

—Tú… ¿todavía vives en la Mansión del General? —le preguntó Ao Tian cuando ella estaba a punto de irse.

—Sí —asintió Gu Yun. No tenía nada que ocultar, así que respondió con sinceridad.

Ao Tian sintió que su oreja se perforaba cuando lo escuchó. Su rostro pálido se volvió aún más frío. Su mirada mostraba autodesprecio. Así que en realidad se estaban burlando del otro fingiendo que no se gustaban. Fue él quien se había entrometido.

La fría actitud de Ao Tian dejó a Gu Yun perpleja. Estaba a punto de abrir la boca para preguntar cuando el hombre se dio la vuelta y se fue. Viéndolo irse sin mirarla, ella se quejó, respiró profundamente y por impulso, dejó salir un gritó. Ao Tian se detuvo de repente, y sin darse vuelta, habló.

—En el futuro, no me persigas cuando me veas.

Gu Yun todavía seguía para de pie, atónita, cuando la oscura sombra de Ao Tian se desvaneció al final del camino.

¿Qué quiso decir? Gu Yun frunció el ceño. ¿Por qué Ao Tian siempre expresa sus sentimientos de manera ambigua y se marcha? ¿Es mi culpa por perseguirlo? No hice nada, ¿o si? ¿Por qué de repente se volvió tan frío como el hielo?

A Su Ling le gustaba volverse malhumorado y era muy tiránico. El humor de Ao Tian también era muy errático, de repente frío, de repente cálido. ¡En verdad eran impredecibles!

En ese momento, un grito triste y agudo atravesó el cielo.

El corazón de Gu Yun se tensó. Algo malo acababa de suceder.

Gu Yun corrió hacia el lugar de donde provino el sonido: un pequeño callejón frente al cual ya había algunas personas reunidas. Al acercarse, escuchó a los observadores susurrando entre ellos con expresiones de horror. En una pared junto a la boca del callejón, una jovena atemorizada repetía una y otra vez:

—Muerto… ¡Es una persona muerta!

Detrás de ella, había otra mujer elegantemente vestida. Tenía una mano en la pared mientras la otra se acariciaba el pecho. Aunque su expresión no era tan mala como la de la primera, su cara también estaba pálida. La mano que se encontraba en su pecho temblaba, sus ojos estaban cerrados y su aliento estaba desordenado. Parecía realmente asustada.

Esa mujer me resulta familiar, pensó Gu Yun. Finalmente, se dio cuenta de que era  la señorita quien la había ayudado a elegir el par de peines de jade, la señorita Yu Handan.

Sin embargo, ¿por qué está aquí? Viendo su expresión, debe ser la primera persona que descubrió la escena.

Gu Yun entrecerró sus ojos mientras miraba la calle. No era un callejón sin salida. Su ancho era de dos metros. En el medio del camino, había una mujer acostada horizontalmente con una linterna inclinada cerca de sus pies. Gu Yun tomó la linterna y la usó para observar la situación.

La mujer que estaba acostada en el suelo era muy joven. Su largo cabello se extendía suelto en el suelo. Su ropa se había convertido en un trapo. Las partes de su cuerpo expuesto eran hermosas. En su cuello, había varias marcas negras visibles. Sus ojos estaban muy abiertos y su lengua estaba fuera. Sus manos estaban rígidamente colgadas cerca de su cuello. Parecía que había sido estrangulada, pero el fuerte olor a sangre hacía dudar a Gu Yun. Cuando sus ojos se detuvieron en la parte inferior del cuerpo de la difunta, su mirada se volvió fría.

Entre su par de piernas blancas, había una herida evidente por donde la sangre fluía.

Los diez dedos de Gu Yun se convirtieron en dos puños, crujiendo. Respirando profundamente, poco a poco redujo el aumento de la ira en su pecho, y sus fríos ojos evaluaron la escena en secreto. En la oscuridad, una sombra se movió.

—¡Aún hay alguien allí!

Cuando la gente lo vio, unos cuantos mirones valientes se adelantaron. Sin embargo, un delgado brazo les bloqueó el camino.

—¡Todos, no se acerquen! ¡Vayan a reportar este caso!

No sabían cómo proteger la escena del crimen. Si entraban, podrían manipular las pruebas. Además, era difícil asegurar que los perpetradores no se mezclaran entre la multitud.

Su clara y fría voz femenina aturdió a los embobados. Viéndola mirar la escena espeluznante con una calma que las mujeres ordinarias no poseían, y que sus órdenes eran difíciles de desafiar, la gente se echó atrás. Uno de ellos corrió apresuradamente a reportar el caso.

Gu Yun tomó la linterna y se acercó con cuidado a la figura agazapada. Después de acercarse, pudo ver con claridad a una chica vestida con ropa de sirvienta. Su delgado cuerpo estaba enroscado en una bola, temblando sin parar. Su cabeza estaba enterrada entre sus rodillas, negándose a mirar hacia arriba.

Gu Yun no dio un paso adelante para ayudarla, sino que puso la linterna cerca suyo.

—Chica, ¿estás bien? —preguntó con voz suave. Cuando la chica se encogió de hombros, aún con miedo a moverse, continuó—: Te sacaré de aquí, ¿de acuerdo?

El cuerpo de la joven se puso rígido. Después de un rato, miró con lentitud hacia arriba. Las lágrimas habían manchado su tierno rostro. Sus ojos estaban llenos de miedo, mirándola por mucho tiempo sin decir nada.

Asegurándose de que la hubiera visto con claridad, sostuvo con precaución el brazo de la chica. Estaba temblando pero no la empujó. Gu Yun usó más fuerza para jalarla para ponerse de pie. La fuerza hizo que se asustara un poco y comenzó a luchar. Tenía miedo de que destruyera las pruebas sin querer, así que no la dejó ir y la sacó del oscuro callejón. Fuera, la iluminación era mejor y parecía menos asustada que antes, pero aun así luchó. Esta vez, Gu Yun no le puso las cosas difíciles y la dejó ir. La chica una vez más se agachó en el suelo, temblando sin parar.

—¿Cuál es tu relación con la difunta? ¿Qué acabas de ver? —le preguntó gentil, agachándose a su lado.

—Yo… yo… ¡Sangre, mucha sangre! —sollozó, tapando su cabeza con sus manos y poniéndose rígida.

Gu Yun frunció el ceño e impidió que se lastimara a sí misma.

—No hay problema ahora. Dime qué pasó.

La chica siguió moviendo la cabeza y no pudo decir nada. Finalmente, el lento Yu HanDan no pudo seguir viendo como Gu Yun según presionando a la chica, que ya había pasado por mucha conmoción.

—Ya ha pasado por mucho. ¿Por qué necesitas seguir con esto? —preguntó con desaprobación, acariciando la cabeza de la chica que se había acurrucado en una bola apretada.

La buena educación hizo que su acusación fuera más sutil.

Gu Yun no dijo nada. Tampoco quería presionarla, pero en la situación actual, ella era la única testigo en este caso. No podía no preguntarle. La primera declaración era realmente importante. En ese momento, vinieron los trabajadores del departamento de policía. Viendo a Cheng Hang, Gu Yun quiso acercarse a él para contarle la situación actual. Sin embargo, la chica a su lado de repente sacudió sus manos frente a ella con horror y gritó.

—¡No me maten! ¡No me maten!

Las personas en apuros tenían un poder inusualmente grande. La chica empujó a Yu HanDan a un lado. Ella gimió y casi cayó al suelo, pero Gu Yun la atrapó rápidamente.

La dejó ir pero no la miró, luego, se puso en cuclillas frente a la niña. Mirando tranquilamente el pánico en sus ojos dijo:

—No tengas miedo. Nadie puede hacerte daño ahora. Dime quién quiere matarte.

La voz firme y tranquila de Gu Yun y su poderosa aura parecieron calmar un poco a la niña, pero sus ojos aún estaban llenos de terror.

—¡Hombre de pelo plateado! —gritó repentinamente. Parecía que solo podía llorar para disuadir su miedo en ese momento. Con una voz temblorosa, continuó—: ¡Un hombre de pelo plateado empujó a nuestra señorita al callejón!

¿Cabello plateado? El corazón de Gu Yun se hundió. Hombre de pelo plateado… escapando extrañamente… Ao Tian… 

¡No, no podía ser él! Sin embargo, ¿cuáles eran las probabilidades…? Después de todo, ella no creía en las coincidencias.

Los trabajadores del departamento de policía se llevaron el cadáver y a la testigo al departamento de XingBu. Gu Yun regresó a la entrada del palacio, donde Su Ling acaba de salir.

—No tendrán más problemas, ¿verdad? —les preguntó cuando vio a Lou Xi Yan salir junto a Zhuo Qing.

Asintiendo suave, Zhuo Qing mostró una pequeña sonrisa.

—Se ha demostrado que la evidencia no era confiable. Ahora, la emperatriz viuda Xi y sus compinches tendrán dificultades para protegerse y no podrán crear más problemas.

Viendo a los dos tomados de la mano, suspiró.

—¡Ser liberado es bueno!

—Un caso de asesinato acaba de ocurrir antes. La víctima era una mujer. Su estado de muerte era realmente malo —dijo Gu Yun, recordando el cadáver.

—Llévame para echar un vistazo —dijo Zhuo Qing, sin preguntar nada más, y ambas se apresuraron a ir al departamento de Xing Bu. Su Ling y Lou Xi Yan se miraron. Sacudiendo sus cabezas, con una sonrisa irónica, las siguieron en silencio.

♦️ ♦️ ♦️

La morgue de Xing Bu.

—La víctima es una mujer, de un metro y medio de altura. Su edad oscila entre los 16 y 20 años. Había una obvia marca negra de huellas dactilares en el área del cuello. La causa de la muerte es una fuerza poderosa que rompió el hueso hioides.

El cadáver de la mujer fue colocado encima de una mesa de madera, donde Zhuo Qing lo observaba con tranquilidad. Lu Jin escuchaba en silencio y grababa cada palabra que decía en el papel de su mano. La mesa de madera estaba rodeada por un grupo de personas. Dan Yu Lan y Cheng Hang estaban de pie junto a Zhuo Qing. Gu Yun tenía sus manos cruzadas en su pecho y la cabeza baja, escuchando la explicación sin despegar la mirada del suelo. Nadie sabía lo que estaba pensando.

Su Ling y Loui Xi Yan no parecían muy interesados en la autopsia y se pararon en la esquina más lejana.

Frente a Lu Jin, Zhuo Qing señaló la expresión de sus ojos. Lu Jin rápidamente abrió las piernas de la mujer y las dobló un poco.

—Otra lesión fatal fue infringida en la parte inferior del cuerpo. La masiva pérdida de sangre en la parte inferior del cuerpo ocurrió debido a una puñalada. Mirando el sitio de la herida, el arma era aproximadamente 4 pulgadas de largo, un objeto doble como una daga. No se encontró semen en el cuerpo de la víctima, por lo que la muerte no fue objeto de abuso sexual. No se encontró ningún otro trauma obvio en el cuerpo —dijo Zhuo Qing después de examinarla.

Gu Yun entrecerró sus ojos. Su rostro no decía nada. Zhuo Qing se quitó suavemente sus guantes y camino hacia ella antes de hablar.

—Ese fue el informe general de la autopsia. Después de que Lu Jin termine de escribirlo, te lo dará.

Gu Yun asintió suavemente. Parecía que estaba teniendo pensamientos profundos. Zhuo Qing no la molestó. Yun siempre había sido de esta manera. Cada vez que se enfrentaba a un caso, se cautivaba.

Lu Jin tomó la sábana blanca y cubrió el cadáver.

—Salgamos y hablemos —dijo Dan Yu Lan.

Fueron a la oficina de Ti Xing. Lu Jun suspiró.

—Le he pedido a Xiao Yu a la sirvienta de la víctima. Parece que sufrió un shock. Solo recuerda que un hombre de pelo plateado las empujó al oscuro callejón y mató a su maestra. El momento del asesinato fue muy rápido, ella no puede recordarlo con claridad.

Después de ver el cuerpo, Lu Jin se sintió muy incómodo.

¡El asesino era realmente malvado!

Mirando a la tranquila Zhuo Qing junto a Lou Xi Yan, no pudo evitar suspirar. Esa mujer era muy hábil. La última vez, que estuvo mirando los cadáveres de las mujeres sin corazón, también estuvo muy calmada.

Por supuesto, si Lu Jin supiera cuántos cadáveres Zhuo Qing había examinado, no se preguntaría por qué esto…

—¡Fue de nuevo el de pelo plateado! ¡Uno no ha terminado, y otro ha empezado! —gruñó Cheng Hang, golpeando la mesa con fuerza.

¿Otra vez? 

—Recientemente, muchos casos tuvieron una conexión con el hombre de pelo plateado, ¿no es así? —preguntó Gu Yun.

—Sí —Cheng Hang estaba un poco molesto—. Con este, ha habido cinco casos en más de medio mes. Esta persona está realmente loca. El caso de los corazones perdidos se acaba de resolver, ¡y ahora hay otro! ¡Y tan cerca de la celebración!

¿Cinco en medio mes? Era, de hecho, un caso problemático. Lou Xi Yan entrecerró sus ojos.

—Ministro Dan, muchos enviados extranjeros, y valiosos invitados vendrán a Qiong Yue dentro de pocos días. El asesino debe ser capturado tan pronto como sea posible antes de que cualquier daño posible suceda de nuevo. Si ataca a los enviados extranjeros y a los valiosos huéspedes, Qiong Yue perderá su honor. La seguridad de la capital ha sido entregada al ejército de la familia Su por el emperador. Si el Ministro Dan necesita algo, por favor pídele al General Su y a Qing Mo que le ayuden —dijo luego de mirar a los silenciosos Su Ling y Gu Yun.

—Por favor esté tranquilo Ministro Lou. Este sujeto será capturado con todo mi poder —respondió Dan Yu Lan, inclinándose ligeramente.

Gu Yun levantó la vista. Viendo la cara amable pero impredecible de Lou Xi Yan, sintió que él tenía la intención de seguir observando.

—Lou Xi Yan acaba de ser liberado. Debe estar muy cansado. Ve a casa y descansa primero. ¡Déjanos este lugar a nosotros! —le dijo a Zhuo Qing.

El cuerpo de Luo Xi Yan no estaba muy bien, por lo que ella asintió.

—Bien. Si me necesitas, sólo ponte en contacto conmigo.

Lou Xi Yan sonrió a todos y asintió. Sostuvo a su esposa y se fue.

Aunque se retiraron, Su Ling permaneció en silencio. Su figura sentada se veía un poco incómoda.

—Si tienes otras cosas que hacer, vete. Si el Ministro Dan necesita ayuda, lo discutiré con Su Ren —le dijo Gu Yun con buena intención.

—No tengo otras cosas —le respondió él con frialdad.

¡Ella realmente quiere que me vaya!

Gu Yun sonrió. Era normal que Su Ren manejara este problema, ¿no es así? Su buena intención no fue apreciada. ¡Antes Ao Tian, ahora era Su Ling!

—¿Los cinco casos fueron similares? —le preguntó a Cheng Hang, sin preocuparse por la expresión oscura de Su Ling.

—No —dijo, sacudiendo la cabeza y frunciendo el ceño.—. En los primeros tres casos, el asaltante violó a tres mujeres. Una de ellas se suicidó. En el cuarto caso, el agresor se llevó a un bebé de un mes. El paradero del bebé es desconocido. Hasta ahora no sabemos si sigue vivo o muerto. El agresor estaba loco. Desde adulterio hasta secuestro, lo cometió todo. En los primeros cuatro casos, no mató directamente a la víctima. Esta vez sí. Si no podemos atraparlo, el próximo caso será más extremo.

Primero, violación, después, secuestro de bebés, pensó Gu Yun. Este asaltante no parece tener un patrón.

—¿Estás seguro de que un hombre de pelo plateado era lo único común entre los casos? ¿Hay alguna otra cosa? —preguntó después de un rato.

—Nada. Todas las veces, el tiempo del crimen es demasiado rápido, y no deja ningún rastro, por lo que nadie sabe por dónde comenzar a investigar. Solo opera de noche, y todas las víctimas dijeron con claridad que vieron cabello plateado —respondió Cheng Hang, frustrado.

No tenían rastros que seguir, y las víctimas eran variadas, provenientes de familias pobres y nobles. ¡No tenía idea de dónde comenzar la investigación!

—A decir verdad… —Lu Jin dudó un momento y sonrió—. El cabello plateado es una característica única. No hay mucha gente en Qiong Yue que tenga el pelo de este color. Entre ellos, menos poseen altas habilidades en las artes marciales. Solo conozco a Ao Tian que posea el cabello plateado.

Las palabras de Lu Jin hicieron que la muchacha frunciera el ceño. Los ojos helados de Su Ling brillaron pero no dijeron nada. Cheng Hang estaba un poco más excitado. Acariciando sus muslos, habló.

—¡Sí! Solo falta menos de medio mes para que comience la celebración. El tiempo es ajustado. ¡Captúrenlos a todos! ¡Podríamos ser capaces de encontrarlo!

—No —respondió fríamente Gu Yun—. El hombre de pelo plateado es la caracterización del asesino, pero eso no significa que todos los hombres de pelo plateado sean asesinos. ¡Solo puedes pedirles que vengan para una investigación, pero no puedes capturarlos!

Siendo una oficial de la policía, Gu Yun tenía su propia conducta en cuanto a los métodos de manejo y procedimiento de la investigación criminal, por lo que se opuso al método de Cheng Hang.

Cuando Ao Tian se llevó a Gu Yun el otro día, Su Ling había estado muy infeliz. Esta vez, sus palabras sonaban como si deseara defender a Ao Tian. Su ira se elevó.

—Él no mato a nadie. ¿Por qué temería una investigación? ¿En nombre de quién te ofendes? —resopló con frialdad.

Gun Yun, que no quería preocuparse por él, lo miró.

—No me sentí ofendida por nadie. Antes de que el caso sea investigado a fondo, sospecharé, cualquiera podría haber sido el asesino, incluido Ao Tian. Sin embargo,  mi juicio se basaría en las pruebas.

La voz tranquila, pero no demasiado apasionada, fue suficiente para que todos la escucharan con claridad, y sorprendió a todos los hombres presentes.

Su Ling miró su fría y algo infeliz cara. Esa firme expresión le hizo sentirse encantado… Sintió que estaba un poco loco estos días. A menudo ella simplemente lo refutaba e incluso se revelaba contra él. Sin embargo, ¿cómo podía sentirse orgulloso cuando miraba la firme expresión del rostro desfigurado?

Con el General en silencio y Qing mo actuando con frialdad, la habitación quedó con una atmósfera extraña. Cheng Hang tosió y continuó:

—La gente como Ao Tian es realmente escurridiza. Si no quisiera que lo encontraran, no seríamos capaces de hacerlo.

—Ministro Dan, en su Xing Bu, ¿podría emitir una orden para perseguir y capturar a la gente sin pruebas? —le preguntó a Dan Yu Lan, infeliz por lo que escuchó.

Si la ley en Qiong Yue es así, pensó, no participaré en esta investigación. Este tipo de lugar no es adecuado para mí.

Bajo la mirada aguda de Gu Yun, Dan Yu se rió.

—No puede.

Podía entender por qué Cheng Hang dijo eso. Lo más probable era que temiera que el emperador enviara un decreto como la otra vez. Si no podían atrapar al agresor, serían enviados a prisión. Eso lo ponía ansioso.

Frente a esta mujer que se aferra firmemente a las reglas, Dan Yu Lan sintió un fuerte deseo de admiración. Ella suspiró en secreto.

¡Parecería que tendré que pasar algún tiempo leyendo sobre la ley y los procedimientos legales de Qiong Yue!

Estando en Xing Bu por tanto tiempo, Cheng Hang definitivamente conocía las reglas. Antes sólo habló por impulso porque estaba nervioso, así que se dio una palmada en la cabeza para calmarse. Aun así, estaba inquieto.

—Ahora, ¿qué haríamos si no podemos atrapar al asesino?

La gente de la oficina de repente se quedó en silencio. Después de contemplar por un rato, Gu Yun finalmente dijo:

—Sé dónde está.

Los ojos de águila se hundieron. Nadie podía encontrarlo, ¿pero ella sí? ¡Realmente entendía a Ao Tian!

—¿Dónde? —le instó Cheng Hang al escuchar que sabía de su paradero.

—Lo siento, no puedo decírtelo. Lo encontraré mañana y lo convenceré de que vaya a la oficina del gobierno en ese momento —dijo Gu Yun, sacudiendo la cabeza.

Debe haber una razón por la que Ao Tian no le dijo a nadie dónde residía. Por lo tanto, sin su permiso, no tenía derecho a revelar su paradero.

—No te molestes —sonó una voz fría e indiferente desde la puerta.

Varias personas se sorprendieron y miraron hacia arriba. Una figura oscura apareció de repente de la nada delante de la fuertemente custodiada oficina de Ti Xing. Parado en silencio en la oscuridad de la noche, parecía como si hubiera estado parado ahí por un buen tiempo. Bajo la luz de la luna, su cabello plateado se veía aún más deslumbrante.

Un oscuro deseo pasó por los oscuros ojos de Su Ling. Sus ojos pasaron a través de Gu Yun, luego de Ao Tian. Subconscientemente, apretó sus puños.

—¡Ao Tian! —dijo Cheng Hang.

¿Cómo pudo venir aquí por su cuenta?

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