¡Vamos a romper este compromiso! – Capítulo 91: Fin del Alboroto (3)

Traducido por Shröedinger 

Editado por Ayanami


Volvimos a explorar la mansión luego de recuperar… no, rescatar a Sana.

¿Dónde están arrasando los gemelos?

—Oye, Sana. Me pregunto, ¿Dónde viste a Ange y Allen por última vez?

Sana parece estar pensando.

—Veamos… En cuanto a Ange, creo que se dirigía al jardín. La perseguían varias personas. Por cierto, ella misma perseguía a ocho personas.

Ho…ho, Ange está a cargo de un grupo bastante grande. Pero está acostumbrada a cazar demonios, por lo que los humanos no son un problema. En todo caso, espero que Ange no tenga un interruptor extraño.

♦ ♦ ♦

Según la sugerencia de Sana, revisamos el jardín. Allí, al aire libre, vi un espectáculo extraño. Quince hombres robustos están sentados en seiza[1]. Todo el mundo parece estar herido en alguna parte. Está claro que las heridas son por haber sido golpeados con algo…

Y frente a los hombres en seiza está, por supuesto, la ilesa Ange en una pose imponente sosteniendo una vara. Parece que está hablando con esos hombres. 

—¡Sí! Eso es demasiado bajo, ¡Así que una vez más! ¡La Señorita Lillina es una diosa!

—¡¡La Señorita Lillina es una diosa!!

—¡Castigo para aquellos que se oponen a la señorita Lillina!

—¡¡Castigo para aquellos que se oponen a la señorita Lillina!!

—¡Por la señorita Lillina, a través del infierno o la marea alta!

—¡¡Por la señorita Lillina, a través del infierno o la marea alta!! 

¿Qué es esto?

Frente a mí, se estaba llevando a cabo un adiestramiento erróneo. 

Sana y Sasuke también lo miran estupefactos.

Sasuke parece fruncir el ceño ligeramente.

Lamentablemente, no tengo el valor de ir allí.

Decidí pedir ayuda a Sana y Sasuke.

—Umm ~~, me pregunto qué pasaría si fuera a ese lugar. ¿Podrían ir ustedes dos en silencio y traer de vuelta a Ange rápidamente?

Al escuchar mi súplica, los dos se miraron y alinearon sus voces.

—Imposible.

—Es imposible.

Eeh ~ ~, no digan eso.

El adiestramiento avanza mientras discutimos a quién enviar. 

—¡Lealtad eterna a la señorita Lillina!

—¡Lealtad eterna a la señorita Lillina! 

No ~~, por favor, no más ~~.

Muy bien, iré a detenerla yo misma.

Con los ojos llorosos por alguna razón, decidí detener el frenesí de Ange. Si no lo hago, el entrenamiento de Ange nunca terminará. Aun así, al hacer que esos hombres desconocidos me sean leales…

¿A qué diablos estás apuntando, Ange?

Sin importarle su intención, la miré.

Desde atrás, Sana y Sasuke me animan.

—¡Señorita Lillina, haz tu mejor esfuerzo!

—Usted puede.

Haré algo incluso sin tus ánimos.

Además, ¿Qué pasa con ‘Usted puede’?

Mientras hago todo lo posible para acercarme a Ange, ¿La instrucción de los hombres? Continúa. 

—¡Abajo el príncipe Chris!

—¡¡Abajo el príncipe Chris!!

Abajo el Príncipe Chris… Ange.

Me acerqué al grupo nerviosamente.

Luego llamé suavemente a Ange.

—Umm ~, discúlpame por interrumpir. Ange, ¿No es hora de regresar?

Al escuchar mis palabras, Ange se dio la vuelta. Cuando me reconoció, sonrió radiante. Ange se echó a correr y saltó hacia mí.

—¡Señorita Lillina! Me alegra que estés bien. —Ange lo dijo mientras me abrazaba.

—Ange, tú tampoco pareces estar herida. Me alegro. Ahora, busquemos a Allen y regresemos. —Deliberadamente, ignoré al grupo detrás de Ange. Puedo sentir miradas inusuales, pero no acabará si me preocupo por eso.

—Tienes razón. Capturemos a Allen de inmediato y regresemos.

Ange agarró mi mano e intentó salir de este lugar.

¿Eh? Ignorarlos está bien, pero ¿El grupo detrás de ella está bien?

No sé si le transmití mi consideración, pero Ange habló con los hombres.

—No olviden lo que acaban de decir. Si lo olvidan… lo volveré a hacer.

En respuesta, los hombres comenzaron a asentir desesperadamente. Parecen juguetes rotos.

—Entonces, una última vez. ¡Uno, dos, vamos!  

—¡¡La señorita Lillina es una diosa!! 

Aunque no he peleado, el daño es horrible. Mi fuerza mental se reduce rápidamente. Suficiente, quiero volver.

Arrastrada por Ange, volví con Sana y Sasuke.

Los ojos de los dos sólo pueden leerse como una expresión de simpatía.

Honestamente, no necesito compasión, más bien quería su ayuda antes.


[1] Seiza: Es una postura común, se traduce como ‘sentarse de forma correcta’, corresponde a sentarse sobre los talones. Esta postura, aunque parezca simple, requiere trabajo físico. Algunos lo pueden denominar como una postura incómoda mientras el tiempo en el que se esté, sea prolongado.


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