Ya no te amo – Capítulo 32

Traducido por Melin Ithil

Editado por Sakuya


—¿No eres muy codicioso con la dote?

—Mi Vinfriet todavía necesita mucho.

Ante los pronunciamientos patrióticos del monarca, ella lo miró hacia arriba fijamente. Como si fueran un par de amatistas, sus ojos color violeta le miraron directamente a la cara, mientras que al igual que pétalos, sus párpados, temblorosos como alas de mariposa, cubrieron sus ojos lentamente. No hubo un puñado de respuestas que salieran de sus labios, pero su gesto fue una aceptación en sí mismo.

Ella había cerrado sus ojos como si durmiera cómodamente, con el escote de sus hombros expuesto, con todo su cabello recogido de un lado. No sabía porque, pero deseaba poner sus labios en su pálido escote, era un deseo primario, quería abrazar su esbelto cuerpo, que ya antes había sentido en sus brazos, quería enterrar sus labios en esa tersa piel como un campo de nieve sin manchas. Quería respirar su pulso e inhalar su aliento. Sus hombros expuestos bajo el delgado escote con su clavícula hundida, era sensacional. Quería someterla a besos y morder esos hombros redondos, tirar de su cintura y acariciar ese cabello, de un rubio miel que parecía fundirse entre sus manos. Sus ojos lapislázuli estaban manchados de deseo, sin embargo, en el momento en el que estaba por sucumbir a ese impulso que nunca antes había experimentado, ella abrió los ojos.

—Creo que puedo encontrar un camino a través de la montaña sin necesidad de pedir las cordilleras como dote para Vinfriet

—¿Es posible? —Tenía la sensación de ser un niño sorprendido tratando de robar caramelos. Así que dio un paso atrás.

—Vetrlang es famoso por cuidar de su hija, un padre que cuida de sus hijos, puede hacer cualquier cosa por ellos. —No se había fijado en el actuar infantil de él, por lo que continuó hablando elocuentemente. La “hija” de la que ella hablaba no se refería a ella misma, sino a Isolda, una hija del emperador que se casó con el hermano mayor de Arendt, Renier.

Pero aun tratándose de “padres que cuidan a sus hijos”, sin importar que fuera Vetrlang o un marqués de Solen, le hacía preguntarse realmente de sus intenciones, pero antes de que pudiera preguntar, ella le sonrió primero y concluyó.

—Mañana iré temprano al palacio imperial, no tengo nada que hacer, pero estará bien.

Quedaban cuatro días antes de que tuvieran que partir. A pesar de que nunca iba a regresar, no es como que tuviera mucho que limpiar, podría tener casi todo listo si aclaraba su mente. Mientras tanto las tareas del hogar eran bastante buenas. Después de todo lo que tuvo que hacer para volverse un miembro de la familia real o prepararse para el matrimonio, media semana desaparecería en un parpadeo.

Su mirada púrpura estaba distante mientras organizaba en su mente su horario para los próximos días, pronto sus labios parecieron cerrarse con fuerza de nuevo.

—¿No estarás ocupada empacando?

—Estoy bien, no tengo nada más que traer.

Arendt esperó su siguiente palabra, pero ella había dejado de hablar y desviado su mirada.

—¿Rubiel?

La niña corría hacia su hermana, con Rudiger persiguiéndola, ella tenía sus ojos abiertos, que lucían claramente como si hubiera estado llorando, corrió a ella como un conejito y se abrazó a su cintura con fuerza. Era una cintura que Arendt no podía sostener.

—Rubiel, ¿qué pasa? —Sorprendida, la abrazó acariciando su espalda.

—No es nada. —Su voz parecía romperse y su hermana escuchaba claramente con atención que tenía una voz apagada.

—Creo que has estado llorando, ¿te gustaría contarme?

—No, está bien. —Negó con la cabeza y levantó su cabeza. Sus ojos lucían valientes, pero ligeramente rojos, era difícil dar con una respuesta definitiva de porque había llorado. Se rió rápidamente cuando notó como la observaban profundamente—. Más bien, hermana mía, el sol casi se acaba, ¡regresemos!

—Oh, es cierto, está oscuro.

Ya era el crepúsculo, si volvían más tarde, los cascos de los caballos no estarían a salvo de los ojos nocturnos.

Sonrió suavemente a su hermana antes de volverse hacia Arendt. La dulce sonrisa que muestran los niños es única y no se encuentra por doquier.

—Tengo una pequeña, así que creo que será mejor volver.

—Oh, sí… —Después de escupir sus palabras, se dio cuenta que su expresión era sutilmente rígida. Sacudiéndose rápidamente la expresión extraña en su rostro, sonrió de nuevo—. Te llevaré a salvo a Solen. —Por alguna razón parecía que se estaba poniendo una máscara rígida, así que tuvo que aclararse la mente una vez más.

♦ ♦ ♦

Una habitación oscura que había estado protegida por muchos años, decorada simplemente con caoba, la oficina del duque Wistash. Mientras el sol se ponía, tenía encendida una sola vela con Valor contemplando un pensamiento complejo, nacido de su conversación con Michelle.

—¿Qué crees que sea lo más importante para Joachim de este matrimonio? Los herederos. ¡Qué vergonzoso sería si la emperatriz que planea llevarse a otro país, es infértil!

—¿Qué…?

—Puedo iniciar un rumor, todo lo que tienes que hacer es confirmarlo. Diremos que Niveia Solen es infértil, por lo que te viste obligado a romper el compromiso. Después de eso, ¿quién confiaría en Solen incluso si consiguen a un médico para negar el rumor? Solo se dirá que queriendo evitar que les cancelaran otro compromiso, compraron un diagnóstico falso de un médico. —Dijo con los ojos secos como rosas y un claro entusiasmo demente—. Será una mujer públicamente infértil y no importará cuanto la quiera Joachim XII, no podrá soportarlo. Entonces… ¿qué opina duque?

—¿Se da cuenta de lo que está diciendo, señorita? —Había escuchado en silencio en la medida que esa mujer quería hablar, pero ahora tenía la sensación de querer lavarse los oídos de inmediato. —Parece que ha hablado sin haber pensado antes, ¿cree que es así de sencillo? Podría provocar un incidente internacional, además de los problemas provocados en los asuntos personales del individuo.

Michelle Eustace.

No le había gustado cuando Niveia le había atacado porque creyó que estaba loca, pero después de que vio lo que hizo en la fiesta, se había vuelto un compañero completamente desesperado. Se había encontrado con él para proponerle que pusieran un yugo sobre su ex-prometida y derribarla, ¿cómo puede una persona hacer eso?

Anoche no había podido dormir entre el egoísmo de querer abrazarla y los sentimientos de culpa que tenía debido a ella. Rechinó sus dientes, era antipatía.

—No lo pienses demasiado, aún no han tenido una ceremonia, ¿verdad? Es mejor si revelamos antes que es infértil, a si lo hacemos después de la ceremonia…

—¿Qué es lo que obtienes al difundir esos rumores?

—¿Duque?

—¿Qué fue lo que te llevó a esto? ¿No te basta con maldecirla y condenarla por un defecto que no es su culpa? ¡Déjala en paz! —Finalmente había alzado la voz, al final no tenía claro si le decía eso a Michelle o a sí mismo. Quizás eran ambos. Aunque ella no se enojó con sus palabras. Era vergonzoso, pero estaba enojado consigo mismo.

—¿Por qué estoy celosa…?

—¿Sí?

—¿Cómo puedo ser amable con una persona que odio? La odia, odia demasiado a la señorita Solen, ojalá ella viviera una vida necesitada. —Estaba sorprendida, pero era honesta acerca de odiarla, nunca había sido de las que ocultaba lo que creía. Además, tenía la creencia de que Valor tendría los mismos sentimientos que ella—. ¿No piensa lo mismo, duque? Usted también odia terriblemente a la señorita Solen.

Michelle había enterrado su locura en sus ojos brillantes y él no pudo excusarla. Esto se debía a que había una parte del pasado de Niveia que él odiaba terriblemente, era algo que ya había pasado y ahora ya no la odiaba. Más bien, ahora podía decir que esperaba que ella regresara a su lado, solo podía pensar en eso.

—No maldigo su camino… —La belleza de su rostro se había endurecido—. Si llego a escuchar que alguien esparce rumores de la señorita Solen, le haré saber que la señorita Eustace es la culpable. Si no desea permanecer en el suelo aristocrático durante mucho tiempo, le recomiendo tener cuidado con sus palabras y acciones.

Le dejó esa advertencia antes de terminar su conversación con la joven. Sin embargo, esa amarga sensación que le había provocado, no desapareció fácilmente, ni siquiera después de que el sol alcanzara el techo y posteriormente desapareció por completo en el horizonte. Todavía tenía un sentimiento de culpa y deseo, cercano a la obsesión. No quería bloquear el camino de Niveia, pero sabía que, si no regresaba a su lado, no podría volver a dormir.

—Niveia. —Después de haber estado sumergido en la oscuridad durante tanto tiempo, escupió su nombre en un suspiro.

| Índice |

18 comentarios en “Ya no te amo – Capítulo 32

  1. Usagimaii says:

    Ay kamisama!!! Joachim se la comió con los ojos 🤤🤤🤣🤣🤣y después se tragó la lengua por decir que no esperara amor 🤣🤣🤣🤣🤣 y Valor, tomatela, ni naciendo de nuevo podrías arreglar los 10 años de maltrato a la pobre Niveia!!! Muuuuuuuchas gracias por los capítulos 😘😘😘😘❤️

    • Lucy B says:

      si así esta ahora no quiero saber que va a pasar cuando estén mas tiempo juntos, emoción al 1000, por cierto leí esa parte varias veces, esta intenso y me gusto.

    • Monika says:

      Siendo sinceros, cuando leí esa parte en el manwha no parecia que tuviera eso pensamientos pecaminosos, tan inocente que se veía el niño

      • Lucy B says:

        Yo también, cuando lo vi en el manhwa no creí que estuviera tan intenso, el tema es que hay una parte en el manhwa donde te dice que él ve a Valor y se da cuenta que el tiene los mismo ojos que él en ese momento O.O

  2. Vi says:

    Duuuude, el Joaquim se la saboreó mentalmente xD Hasta me sonrojé, hahahahaha, ojalá si se le haga al Joaquim, tú puedes bro!

  3. mar says:

    No me imaginé que niveia despertaría tan grande deseo en arend quedé 😲 y en cuanto el duque no la ama sólo la quiere como una posesión

    • Lynka says:

      Gracias. Pobre emperador solo salivo con el cuerpo de Niveia y por poco y lo cachan 😜 En cuanto al duque, no se si reír o llorar por él, cuando la tuvo no le importó y ahora bueno… No me queda mas que agradecer nuevamente por su tiempo hacia nosotros!😍😘

    • Monika says:

      Siendo sinceros, cuando leí esa parte en el manwha no parecia que tuviera eso pensamientos pecaminosos, tan inocente que se veía el niño

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.