De hecho, el personaje, a quien le pertenecía la cuchara de oro de esta época, era el hijo mayor de la familia Crawford, que gobernaba el este.
Yuri sintió una punzada de molestia y recogió el dinero que Kalian había depositado.
—Por favor, espere un momento. Iré a buscar su cambio. Seguí leyendo “Te equivocaste de casa, villano – Capítulo 48: Acercándonos lentamente… (3)”
—¡N-no!
Serea sacudió la cabeza con desesperación. Sus ojos azules lagrimeaban y todo su cuerpo se había quedado sin color?
—¿Por qué está pasando esto? —gritó.
Seguí leyendo “El contrato de la Princesa y la Duquesa Monstruosa – Capítulo 74”
El laberinto del interior de la mina abandonada resultaba complicado, por lo tanto, si no colocábamos señales, había una alta probabilidad de perdernos.
Avanzamos en dirección hacia adelante, mientras trazábamos marcas de cruces en las paredes.
—Resulta arriesgado separarnos, por lo tanto, es importante que todos caminemos juntos.
Las palabras de Su Majestad eran lógicas. Seguí leyendo “Dinero de consolación – Capítulo 78: En la mina abandonada…”