Dicen que nací hija de un rey – Capítulo 02: ¿Una tonta hija y niña? (1)

Traducido por Lucy

Editado por Meli


Kim Seohee, tenía doce años de edad, era una de las tantas hermanas que no conocía. Había heredado los genes del Ganapán, así que su belleza era buena, pero tenía una expresión un poco feroz, que aumentaba por las lágrimas en sus ojos.

—¿Quién eres tú? ¿Por qué estás interrumpiendo? —la interrogó Kim Hwansung con el ceño fruncido. Su cuerpo exuda hostilidad—. ¿Bien?

—Pensé que los comentarios de esa niña eran groseros… —contestó con un hilo de voz, como si hubiera perdido la confianza.

—¿Así que estás intentando reprenderla?

Tú, escoria, ¿por qué tienes esa actitud? Y tú, ¿por qué te comportas así? ¿Quieres morir? 

El aura del segundo príncipe era aterradora. Tenía miedo. Jamás lo había visto así. Temblé, aunque aún era de día y no hacía frío.

—Sal de mi vista. Te mataré si te vuelvo a ver. ¿Lo entendiste?

—Lo siento… Lo siento. —Kim Seohee se inclinó

Era la escena de un rey y su sirviente. Percibí una vez más la realidad de este mundo y me sentía incómoda. Ella intentó salir.

—Oh, espera.

—¿Sí?

—Si molestas a mi perro mientras estoy lejos, no lo dejaré ir. A mi perro solo yo puedo molestarlo.

—Lo tendré en cuenta.

¿Cómo puedes ordenar algo así? Sí, me tratas como a un perro, pero no lo soy, yo soy Kim Sanghee

Cuando ella salió, se escuchó un pequeño llanto, pero al insensible Kim Hwansung no pareció importarle.

Pensé que un niño de doce años no debía comportarse así, pero no me atreví a decirlo. Aunque éramos cercanos, todavía había una línea que mantener. Y en el momento en que la cruzara, tal vez sería tratada igual que Kim Seohee.

—Hermano, ¿cuánto tiempo vas a llamarme un perro?

Él se dio la vuelta y sonrió mostrando las encías. Era muy diferente al chico de hace un momento. ¿Lo había soñado? ¿Tenía doble personalidad?

—¡Toda la vida!

—¿Por el resto de tu vida…? ¿Incluso cuando seas un abuelo?

—¡Sí! Me gustan los perros.

Si eso continuaba, ¡me paseará como a un perro!

Kim Hwansung tomó una muñeca vieja de su bolsillo y la arrojó.

—Hermano, ¿te gustaría eso o una barra de chocolate?

Él lucía como si estuviera trabajando en algo de escala mayor, como la conquista del universo..

—¡Ambos!

Rayos… Estoy acabada.

Kim Hwansung, era lindo aunque fuera un desastre, pero Kim Hwanseok, era un mal chico.

—No quiero malgastar la expresión de un cachorro.

Me recordó cuando me asignó el apodo “Perro de estiércol bebé”.

Él ya no me llamaba así, pero yo lo seguía haciendo.

—¿Por qué estás leyendo un libro? —habló como el chico chic que siempre lleva un libro consigo.

Yo siempre leo libros en mi habitación sin que ellos me estén mirando.

—Hermano, tengo té verde.

Le serví té, tratando de ser amable, aunque tengo siete años y nunca he salido de mi habitación, aún pienso que es posible escapar de los hombres y atacarlos.

No me agradeció por el gesto, pero era normal en este mundo.

—La próxima vez, agrega más agua.

—¿Esta tasa no alcanza tus expectativas?

Es así como se hace el té verde. Bastardo.

—Uh, es insípido. Solo deja que lo haga una sirvienta.

—Pero hermano, a la chica le gustaría recibir un poco de sinceridad.

Eres tan… implacable, ¿verdad?

—¿Qué libro lees?

Parecía ser un libro de matemáticas. Yo solo poseía libros de relatos para niños, de historia, y algunos extraños de romance entre dos hombres que se amaban. Eso era todo lo que podía leer.

En este mundo regido por el mana, las matemáticas eran muy fáciles.

Cuando era estudiante, siempre estuve en la posición cinco de mi clase. Uno de mis profesores decía: “Si una persona con esta clase de conocimientos vuelve al pasado, será considerado un genio”.

Aquí la magia puede utilizarse para todo, no hay ninguna necesidad de desarrollar estudios de matemáticas. Yo sé las respuestas a su libro, pero si lo confesaba, tal vez me odiaría solo porque soy mujer.

—Quiero ser inteligente como tú.

El tic en su boca me hizo ver que estaba conteniendo la risa, se veía adorable.

—¿Cómo una niña podría ser inteligente? Es imposible.

—Sé eso, pero quiero aprender de mi hermano.

—¿Con tu cabeza?

Claro y eso es algo que tú no puedes lograr con tus poderes mágicos.

Unos días después, le expliqué la función del “0”, un concepto que en la Tierra se había utilizado desde hace unos mil quinientos años.

Más tarde, le mostré el triángulo de Pitágoras que no podía recordar bien, pero él me ayudó ideando el concepto de “ruta” o “V”, que no existía en absoluto.

—No eras tan estúpida.

Hey, esta es una cosa muy innovadora. Oh, si hubiera sabido que esto pasaría, habría estudiado más para ganar más su favor.

—Quiero ser inteligente como mi hermano.

—En tus sueños.

Unos días más tarde, Gachaban me visitó, Kim Hwanseok le había contado lo sucedido hasta ahora.

—¿Qué estás haciendo?

Pretendí ser feliz de volverlo a ver, después de mucho tiempo.

—¡Estoy feliz de verlo!

Corrí hacia el perro clasista, sonriendo con toda mi cara como había practicado en el espejo. Aún era pequeña para tomarlo de la cintura, me aferré a su pierna y froté mi rostro contra ella como una tierno perro de mierda.

Vamos, di algo. Estoy asustada de ti.

—Es molesto… —Con una patada me arrojó más de un metro y caí sobre mi trasero.

Gachaban, me rechazaste cuando yo he pisoteado mi orgullo.

—Me gusta mi padre.

Este perro de mierda solo se preocupa por Kim Hwanseok sin prestarme nada de atención.

—Sí, ¿qué estás haciendo? —Me observó con curiosidad.

Reí muy fuerte de nuevo. En ese momento, Kim Hwansung entró en mi habitación.

—¡La perra de mierda está moviendo su cola!

Quiero asesinarlo…

—Así que es verdad que estás entrando y saliendo de esta habitación.

—Sí, es divertido jugar con el perro.

—Ya veo… —Me veía como si fuera un espécimen.

Las mujeres eran suprimidas, por lo que parecía que él no sabía cómo tratar conmigo por lo que debía ser cuidadosa de no cruzar la línea y esperar que él se acercara primero.

—Eso es interesante.

Después de ese incidente, un hombre vino a mí diciendo que era el mejor matemático del reino, no obstante, era muy malo. Este era un país donde las matemáticas no se desarrollaron.

—Huh… ¿eso es verdad? Si lo es, encontraste algo increíble. Déjame probarlo. Oh, por Dios. Oh, por Dios…

Por favor, solo es una ecuación cuadrática que todos memorizan en la escuela media. Me animé a hablar de la ecuación de la secuencia dorsal, la notación sigma, la separación y ¡la estética…!

¡Era genial!, gracias al mana, podía activar su cerebro de tal forma que una vez que le explicaba el concepto él podía probarlo o confirmarlo por sí mismo. Era como una supercomputadora que ejecuta los comandos que le das.

Y así fue como Gachaban, por primera vez en mis siete años de vida, pidió cenar conmigo. Estaba conmovida, el matemático me elogió como la mayor genia del reino.

—La idea que se te ocurrió es algo que nadie más ha hecho antes. Con todo el debido respeto… Si hubieras nacido hombre, hubieras sido un héroe.

—Ya veo. —Gachaban asintió ligeramente, se veía feliz.

Me limpié la boca con la servilleta. La vida es acerca del tiempo. Aquí hay un comentario que estuve preparando por siete años. No podía usarlo porque no había tenido la oportunidad.

—Si me convierto en héroe, ¡¿puedo casarme con mi papá?!

El matemático escupió el agua que estaba tomando. Hubo un murmullo como si una tormenta de arena estuviera pasando.

—Eres una niña atrevida.

Por fortuna, él no parece enojado.

Okey, operación exitosa. He estado buscando la mejor manera de utilizar la palabra “papá” en este lugar.

—¡De verdad, de verdad, de verdad me gusta mi papá!

Vi con claridad como él sonría. El perro de mierda se estaba riendo. ¡Riendo!

—Te faltan un millón de años antes de que puedas casarte conmigo, jovencita.

¿Eso es lo que vas a decirle a tu hija…?

—Entonces, ¿puedo casarme con mi padre cuando tenga un millón de años? —Sonreí.

Él comenzó a reírse fuertemente, y la risa continuó por mucho tiempo.

Me tomé mi sopa en silencio. Mientras pensaba que era una tonta.

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