¡No quiero ser Princesa! – Capítulo 94: Ella y el baño (1)

Traducido por Lucy

Editado por Ayanami


Después de salir del lugar de la fiesta nocturna, me di cuenta de que sus pies iban en una dirección distinta a la de su habitación.

Con el brazo de Freed alrededor de mi cintura, no pude ver vacilación en sus pasos.

Pensé en preguntarle al respecto, pero me vino a la mente una respuesta.

«Ah… el baño.»

Lo que me recuerda que hice una promesa así. O mejor dicho, pasaron demasiadas cosas así que me olvidé por completo. Para que la promesa se cumpla en esta situación, Freed es demasiado carnívoro.

Como me hicieron usar el baño ayer, de alguna manera lo recuerdo. Así es, probablemente no hay que confundirlo.

Mientras Freed me observaba sin apartar su mirada, al final asentí convencida.

Cuando nuestros ojos se encontraron, sonrió con suavidad. Por alguna razón, mis mejillas se sintieron calientes.

«Hou.»

De manera instintiva, bajé la cabeza.

«¿Qué debo hacer…?» Me sobresalté.

Al fin y al cabo, podía estar un poco molesto por el asunto del príncipe heredero Maximiliano.

Aunque me sentí avergonzada, mientras caminábamos llegamos a nuestro destino. Era el baño de los aposentos reales para uso exclusivo de los miembros de la realeza.

Aunque era inusual, no había nadie alrededor, así que abrimos la puerta nosotros mismos y entramos.

El lugar en el que entramos primero fue el amplio vestuario, pero a diferencia de lo habitual, estaba quieto como una tumba.

En el vestuario, que era tan espacioso que lo podría utilizar mucha gente al mismo tiempo, era normal que las damas de la corte estuvieran en fila. «Y, sin embargo, ¿por qué hoy no hay una sola alma aquí?»

—¿Eh? ¿No hay nadie aquí?

Freed respondió a mi duda como si nada.

—Ah, es porque me puse en contacto con ellas de antemano. Les dije que usaríamos el baño juntos después de la fiesta de la noche, así que, pase lo que pase, no debían molestarnos.

—Ya… veo.

Pensé que era raro que no hubiera nadie aquí, pero tal parece que ya estaba arreglado. Hizo los arreglos necesarios demasiado rápido.

«Era cierto que no me gustaría que las damas de la corte fueran testigos de cómo nos bañamos juntos y nos perdemos ante sus ojos, pero qué pensarían cuando les dijo que se bañaría con su prometida. Incluso como rumor era demasiado embarazoso.»

—Uugh… vergonzoso.

—¿Qué estás diciendo a estas alturas? Ya es por demás conocido que tenemos una relación así, no hay necesidad de importunar.

Para decir algo así sin problemas, me pregunto si Freed dejó su vergüenza en alguna parte.

«De verdad parece que no le importa en absoluto.»

—Ese no es el problema.

«Me gustaría que entendiera, un poco, la vergüenza de una doncella.»

Pero, parece inútil decirle eso. Sin comprender del todo, ladeó la cabeza.

—Realmente no importa, ¿verdad? Nos convertiremos en una pareja casada de manera oficial en unos meses. Ahora, date la vuelta. Te quitaré el corsé.

—Mm… Por favor.

Un villano llamado corsé. No es que no pueda ponérmelo y quitármelo yo misma, pero es un artículo muy molesto. Más aún, teniendo en cuenta el hecho de que hoy fue constreñido por una dama de la corte con toda su fuerza, estaré agradecida si él me lo quita.

Tuve la fuerte sospecha de que no era el primer intercambio de este tipo para él, pero de todos modos, seguí con obediencia sus palabras.

Cuando me volví de espaldas a él, la mano de Freed tocó mi piel desnuda con suavidad.

—¿Aah?

—Ah, perdón.

La textura que me acariciaba era de seda.

Se quitó los guantes que aún llevaba puestos y volvió a tocarme.

—Me los voy a quitar.

—Nn…

Uno a uno y con cuidado, desabrochó los grandes botones redondos de la espalda del vestido.

El vestido cayó ligeramente a mis pies con demasiada rapidez. Sus movimientos no se detuvieron.

Tomó el corsé como si estuviera acostumbrado. Aflojó y deshizo con agilidad el encaje. El contacto ocasional con mi piel desnuda se sentía bien. Freed habló refunfuñando.

—Lo pienso cada vez, ¿acaso Lidi necesita un corsé? No es muy divertido abrazar a Lidi que es preciosa y esponjosa cuando se pone toda rígida.

—Esponjosa… —Sonreí con ironía ante sus palabras.

Era un poco difícil de quitar, me quedé un poco asombrada cuando refunfuñó así.

Justo es él quien siempre me quita la ropa con agilidad.

—Bueno, a mí también me disgustan los corsés. Son dolorosos y no puedes comer bien. Pero Clara me constriñe a usarlo con alegría.

Me gustaría que se detuviera, mientras me desahogaba, podía sentir a Freed sonriendo por detrás.

—Ah, ahora que lo pienso, Clara se puso a trabajar para que la cintura de Lidi sea el ideal de las damas.

—Me molestia que me impongan el ideal…

Como era natural, cuando comía la grasa se iba a la cintura, pero en el último periodo, por mucho que consumiera, no subía de peso en absoluto. La razón era simple. La culpa la tenía el hombre que estaba detrás de mí y que ahora desataba el encaje de mi corsé.

Este hombre pide, de manera insistente, que lo hagamos muchas veces, muchas veces cada vez que tenemos sexo y, mientras me abrazaba hasta desmayarme, mi resistencia estaba en la zona roja. Tal vez, debido a que el gasto calórico es extremo, no se veían signos de aumento de peso.

Agradezco poder comer sin engordar, pero… No, después de todo no es bueno.

Hacerlo en exceso era malo.

Era probable que en estos pocos días incluso hubiera adelgazado un poco.

Como cuando lo hicimos hasta la mañana de anteayer.

Algunas personas tratan el sexo como un entrenamiento, pero no puedo evitar sentir que hacerlo toda la noche no es el resultado natural de eso.

Mientras estaba allí de pie con sentimientos encontrados, el corsé salió.

Al fin y al cabo, parecía que estaba muy apretado. Antes de darme cuenta, se me escapó un suspiro.

—Fua… gracias.

—De nada.

Aunque dijo eso, Freed no se movió de detrás de mí.

Cuando miré hacia atrás, sintiéndome sospechosa, sus brazos me abrazaron con fuerza por detrás.

—¿Freed?

—¿Nn?

«No me digas “nn” a mí.»

Freed enterró su cara en mis hombros y su mano derecha, que abrazaba mi cuerpo semidesnudo, tocó mi pecho derecho.

De manera involuntaria, reaccioné con un sobresalto.

—Oye… en este lugar.

—¿No está bien? Solo un poco.

«¿Qué “solo un poco”?»

Mientras me ataba por detrás, Freed empezó a sobar mi pecho. Su mano izquierda abrazaba con firmeza mi cuerpo. Con el movimiento de sus dedos, que desprendían una directa impresión de enamoramiento, mi cuerpo comenzó a reaccionar por sí solo, por completo envenenado por el acto. Me sentía patética por haberme dejado llevar con tanta facilidad.

—N… jeez, no es bueno… Aan.

Como si estuviera inspirado, de vez en cuando pellizcaba la punta de mi pecho, por lo que estaba indefensa ante la fuga de mi voz. Mi voz, increíblemente dulce, reverberaba como una súplica. Nadie pensaría que lo odiaba cuando desprendía tal voz.

—Fuu… nn.

—Ah, estás temblando. Qué linda. ¿Lo sientes?

—M… Mal… aan.

En efecto, complacido por mi reacción, Freed se excitó.

Con la punta de mi pecho amasada hasta el interior de mi vientre, sentía un cosquilleo. Incluso cuando intenté agarrar su mano con reproche, la esquivó con suavidad.

—Oye, sé obediente.

Freed se rió con una voz dulce en mi oído. Mi espalda se estremeció cuando su lengua se deslizó por mi nuca.

Mi cuerpo respondió de manera exagerada a los suaves movimientos de trazado.

—Haah… nn… hey, hay que… el baño…

—Sí… lo sé. Para que Lidi entienda de quién es, primero la marcaré.

Mientras Freed asentía a mi voz de reproche, se pegó con fuerza a mi nuca.

No podía verlo, pero por mi experiencia hasta ahora, era probable que hubiera dejado la marca de un beso.

Me preguntaba si era consciente de que lo que más le gustaba era dejar marcas de beso en pleno acto.

A menudo se pegaba a mí como le daba la gana, como para marcarme. El otro día también las puso a conciencia, pero no pasaba nada porque no estaban a la vista.

Ahí está la “Flor Real”, así que me sorprendió un poco que Freed llegara tan lejos para reclamar mi propiedad.

Esta vez, también se pegó con alegría a mi cuello. No es que lo odiara, pero ¿sería una petición extravagante desear que pensara un poco más en la ubicación?

«¿No destacarían de forma inevitable en mi nuca?»

Cuando lo pensé me di cuenta.

«Ah, ya veo. La fiesta de la noche ha terminado, así que dejó de preocuparse por la ubicación.»

Cuando miré a Freed, que estaba insatisfecho con una sola marca, seguía cambiando de lugar, dejando repetidas marcas de besos, de alguna manera dejé de tener ganas de detenerlo y, al final, decidí dejarle ser.

Levanté mi ociosa mano izquierda y le acaricié la cabeza pegada a mi nuca. «Sí, él podía ser lindo.»

Tal vez satisfecho, después de marcar varios puntos en mi nuca, los labios de Freed se separaron.

Antes de que me diera cuenta, la mano que jugueteaba con mi pecho también se fue.

—Haah…

Después de haber sido tocada a fondo, mi cuerpo se quedó sin fuerzas y se sintió caliente.

Freed sonrió con felicidad mientras me apoyaba de forma despreocupada.

—Por ahora, esto está bien. Ah, no sería bueno pescar un resfriado, ¿deberíamos entrar pronto?

—V e r d a d…

Reprimí el impulso que surgió de inmediato de replicar de quién es la culpa, y asentí con paciencia.

«Lo he provocado sin querer, así que seguiremos aquí…  Quiero evitar otro desarrollo.»

«No, también quiero que se contenga en el baño, pero no puedo permitirme algo como hacerlo en el vestuario.»

Incitada por Freed, que se deshizo con alegría de su ropa, me decidí y me quité en silencio la ropa interior.

♦ ♦ ♦

«Ha pasado mucho tiempo…» Por fin pude remojarme en la bañera. Estiré las piernas en la espaciosa bañera y me sumergí tranquilamente en ella. «Fuu», sentí que mi cansancio desaparecía mientras exhalaba.

—Se siente bien.

Mi amor por tomar largos baños estaba seguro influenciado por mi vida anterior. El amor por la limpieza de un antiguo japonés no era solo para mostrar.

Al amar los baños más que otros, a menudo disfrutaba bañándome por horas, incluso en la mansión.

En este mundo, bañarse con frecuencia en agua caliente es un lujo. Me alegro de corazón, de haber nacido en una familia noble para tener acceso al agua caliente en cualquier momento.

Me envolví el cabello y me sumergí hasta el cuello.

Incluso yo me sorprendí cuando lo vi por primera vez, este espacioso baño, tal y como se esperaba de uno hecho para la realeza, era espléndido de maneras impresionantes. La bañera de mármol blanco, era lo suficientemente espaciosa como para que quepan unas cuantas docenas de personas, parecía tener hierbas que servían como reemplazo de las sales de baño que se cambian cada día, hoy se respiraba un olor cítrico.

—Se te ve bastante satisfecha.

A mi lado estaba Freed, que se sumergió igual en la bañera.

Por supuesto, ninguno de los dos se envolvió en una toalla.

Si había un buen momento para violar la regla de bañarse con una toalla, era ahora.

Ya que había decidido entrar, me decidí y abordé sin pudor el baño desnuda.

—Lidi, en esos aspectos eres de verdad galante, o quizás debería decir masculina.

Con una sonrisa algo asombrada, Freed lo dijo con seriedad.

Por cierto, cuando me había observado desnudarme de forma vigorosa, como si hubiera superado algo, por alguna razón, Freed había murmurado: —Sí… Así es Lidi —abatido.

«¿Qué demonios…?»

—Ya que nos pusimos de acuerdo, pensé que sería mejor que me desvistiera inmediatamente. ¿Hice algo extraño?

—No, no creo que estuviera mal… Pero, ya sabes.

Cuando Freed, que tal vez pensó que estaría un poco más avergonzada, me miró con los ojos entrecerrados, lo fulminé con los ojos bien abiertos.

—Por supuesto que estoy avergonzada… No es natural.

No tengo experiencia en bañarme con el sexo opuesto.

Incluso si es con Freed, con quien tengo tal relación, esto es esto y aquello es aquello.

—¿De verdad? Teniendo en cuenta que has tirado la última prenda con una decisión inesperada.

—¡Ah, sería imposible sin esa decisión!

Pensé que desnudarme mientras continuaba la charla sería demasiado embarazoso.

Como de todos modos tendría que quitarme la ropa tarde o temprano, intenté hacerlo rápidamente.

Pensando así, simplemente llevé a cabo mi plan.

—Hmph, entonces, ¿todavía… estás avergonzada…?

Asentí afirmativamente a Freed, quien preguntó con una cara desagradable.

—¿Hm? Sí… sí.

—¿De verdad?

Acortando rápidamente la distancia entre nosotros, Freed me atrajo.

Como estamos en una bañera, la flotabilidad me hizo caer fácilmente en sus brazos mientras seguía sentada.

—Woah.

—Fufu, te atrape.

Como el agua caliente me llegó a la cara, cerré los ojos por reflejo.

Cuando los abrí, el elegante rostro de Freed estaba frente a mí.

—¿Qué… qué?

—Ah, es verdad. No podía decirlo por todo el vapor, pero estás muy roja… Adorable.

Las últimas palabras que susurró fueron como un largo suspiro. Mientras asumíamos involuntariamente una posición como si nos estuviéramos abrazando, de repente sentí que la sangre se acumulaba en mis mejillas.

«Los dos estamos desnudos, abrazados en una bañera sin que nada nos separe…»

«Y lo que más me preocupa en esta situación es el estado de su mitad inferior que está tan cerca.»

Estoy sentada en su regazo mirando hacia él, pero al estar firmemente abrazada puedo sentir fuertemente su existencia.

Esa parte está afirmando su existencia alrededor de mi estómago, de alguna manera es de una altura majestuosa.

No pude evitar tener la sensación de una barra de carne caliente alrededor de mi estómago en mi mente.

—F… Freed… um.

—¿Nn? ¿Te está tocando…? Fufu, la tímida Lidi también es linda.

Esa expresión, alegremente sonriente, significaba que definitivamente entiende lo que está pasando.

Cuando me entró el pánico, Freed me atrajo a su abrazo con más fuerza y me susurró en voz baja.

—Te has anticipado a esto, ¿verdad? Oye, ¿puedo tener mi ración de Lidi pronto?

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