¡No quiero ser princesa! – Historia paralela 23: La angustia del hermano menor (2)

Traducido por Lucy

Editado por Ayanami


No importa cuántas veces miré el reloj, el tiempo acordado ya ha pasado.

Dejé escapar un profundo suspiro, pensando en mi amigo de la infancia que, no es de extrañar, no llegó a tiempo.

Mi amigo de la infancia, con el que estoy particularmente unido, es el heredero de la Casa Ducal de Vivoir, Alexei.

Siempre muestra un comportamiento demasiado libre.

Sin embargo, creo que no es el momento de hacer lo que le gusta.

El acuerdo de hoy, no es algo que deba ser ignorado fácilmente.

Es importante entregar el trabajo a Alex, quien regresó a la capital después de un año.

Después de todo, aunque, durante este último año, he servido como el asistente de Su Alteza en lugar de Alex, no fue tan fácil como su trabajo.

Me sentí aliviado desde el fondo de mi corazón de que, finalmente, sería relevado de mi posición.

—Haa…

Una vez más, miré el reloj. Fácilmente, ha pasado una hora desde la hora acordada.

El lugar es la oficina de Su Alteza. Tampoco hay señales de que él regrese.

Que Alex venga significa que su hermana pequeña, la princesa Lidiana, también vino.

En ese caso, no espero que Su Alteza venga aquí.

Él está completamente loco por la princesa. Por lo que no es de extrañar que se retraiga de sus deberes oficiales

La prometida de Su Alteza y la hermana pequeña de Alex, la princesa Lidiana, a quien conocí por primera vez en la ceremonia de compromiso el mes pasado, es una belleza digna como corresponde a una princesa de una casa ducal.

Ella es diferente a mis gustos, pero sus extremidades delgadas y su hermoso cabello largo y liso son llamativos, sus bien ordenados rasgos también me dejaron boquiabierto.

Esta princesa es la amada de Su Alteza y de su hermano, eh…

La observé en secreto con un sentimiento extraño, pero no me engañaré. Aunque su apariencia exterior es la de una princesa noble, es una princesa marimacho con una habilidad excepcional para actuar, quien al no querer casarse con Su Alteza se ocultó y asistió a un baile de máscaras.

Me pareció extraño que su hermano y Su Alteza se dejaran influenciar por ella, pero lo que realmente me sorprendió fue su evaluación de mi hermano mayor como alguien “taciturno e inexpresivo”.

¿Qué tipo de actitud le mostró mi hermano a su mujer amada…?

Para que lo llamen taciturno, al menos debe haber sido apenas capaz de hablar.

Hermano mayor, si no le haces saber tus avances, ¡ella no lo sabrá!

Como era de esperar, nunca querría que eso fuera el final de sus diez años a su lado.

Las mujeres son criaturas que buscan palabras.

No lo entenderán sin que se les diga.

Creo que es lo mismo incluso para la princesa Lidiana.

Sintiendo que esa fue una parte del por qué el amor de mi hermano no se cumplió, no pude expresarlo de manera más refinada.

Al contrario, sorprendentemente, Su Alteza pareció entender instintivamente esto y aquello.

Antes de saber quién es la amada de Su Alteza, ya la había marcado con un vigor decisivo, a diferencia de la indecisión de mi hermano, y así obtuvo a quien anhelaba.

Atarla y eliminar las rutas de escape, las habilidades que mostró para hacerla suya fueron sorprendentemente espléndidas, a pesar de que ambos eran principiantes en el amor, fueron asombrosamente diferentes.

Su Alteza y mi hermano. No hace falta decir que mi hermano no palidece en comparación con Su Alteza en términos de especificaciones.

Es el hijo mayor de una casa ducal, el Comandante de la División de Magos. E innegablemente, continuó amándola con todo su corazón. No pude ver a mi hermano haciendo trampa, así que también es un buen punto.

Pero, aun así, es la persona que toma la acción la que gana en el amor.

Basado en eso, pensé que todo debería ir bien, pero mientras mi hermano dudaba, esta Princesa se enamoró de Su Alteza y fue atrapada espléndidamente.

El disgusto de mi hermano puede ser fácilmente adivinado, pero honestamente, creo que está cosechando lo que sembró.

—Oh, todavía estás ahí. Eres tan serio como siempre.

—Alex, eres lento.

Mientras mataba el tiempo perdido en la corriente de mis pensamientos, finalmente, escuché la voz de la persona que he estado esperando.

Comprobemos el tiempo… ya han pasado dos horas.

—¡Soz! Tenía un pequeño negocio que atender. O, mejor dicho, un buen trabajo esperando. Esperaba que te fueras a casa.

—Que llegues dos horas tarde es algo que ocurre todos los días… ¿no es así?

Me acostumbré a esperar.

Lo cual señalé con ojos despectivos, como si la persona misma no se diera cuenta, inclinó la cabeza.

—¿De verdad? Pensé que solía ser relativamente puntual, sin embargo…

Por eso es que no se da cuenta de sí mismo…

Mi sien se estremeció al oír la objeción indiferente de Alex.

Inconscientemente, levanté la voz.

—¡Tú! ¿En serio? ¡Llegas tarde! ¡¡Sólo es conmigo!! Entiéndelo, estoy harto de esto, ¿vale? ¿Y? ¿Por qué llegas tarde esta vez?

—No grites, es molesto.

—¡Alex!

Sí, por alguna razón, desde los viejos tiempos la tardanza de Alex se limita sólo a mí.

Pero, no importa lo tarde que sea, siempre viene. Si espero, seguro vendrá.

Porque entiendo eso, termino esperando hasta que finalmente llega.

—No es como si pudiera ignorarlo. Bueno, estaba consolando a una monada que lloraba por un amor no correspondido. Si eres un hombre, no puedes dejar eso sin más, ¿verdad?

No lo pensé otra vez.

Alex viene con una excusa cada vez. Me impresiona como las inventa una tras otra, pero, naturalmente, no le creo.

—Sí, sí. Lo comprendo. Entonces, no se puede evitar. Sé que debemos ser amables con las mujeres. Entonces, empieza a hacerte cargo. No hay tiempo.

Alex, simplemente, levantó sus hombros, tal vez, debido a que no le gusto mi forma de hablar, juntó sus cejas con desagrado.

—Después de todo, no me crees. Por supuesto, a diferencia de ti, no soy popular entre las esposas de los nobles.

Con un tic, respondí al ridículo de mis relaciones con las mujeres.

—No quiero que tú me digas eso… Cuya popularidad se extiende desde las jóvenes damas nobles hasta las rameras de la ciudad del castillo.

—¿Ah? ¿Es sobre Swirl? Eso fue solo una pequeña consulta. No pasó nada más.

—Me pregunto. Es sospechoso.

Intenté vengarme diciendo eso, pero tal parece que desafiar a Alex en la guerra de información fue un error.

Simplemente me devolvió una amplia sonrisa.

—No quiero que me diga eso usted qué hizo movimientos en la condesa. El asesino de la señora Glenn. En lugar de jugar con fuego, sigue un poco el ejemplo de Will. Blegh.

Al oír ese nombre, inconscientemente me escupió.

Me he guardado el deseo de preguntarle por qué sabe sobre el asunto desde hace unos días.

Pero, no quiero que mis preferencias sean encontradas como fallas.

—Con el consentimiento de las damas sólo disfrutamos de pseudo-romances temporales… Todo el mundo se siente solo. ¿Hay algo malo en mostrarles un sueño por un tiempo?

—No, bueno. Eres bueno encendiendo fuego, pero eres aún mejor apagándolo. No estoy preocupado.

—Entonces, no hay ningún problema, ¿verdad? Por favor, déjalo estar.

Aunque, como era de esperar, estoy enfadado con Alex por no tratar de ocultar el asombro de su cara, las siguientes palabras me dejaron sin habla.

—No, me acordé un poco. Fuiste tú quien instigó a Freed a abrazar a las mujeres.

—Eso es…

Golpeó el nervio. Mi irritación se desvaneció en un instante, en vez de ello fluyó un desagradable sudor. No puedo igualar los fríos ojos de Alex mirándome fijamente.

—Tú también sabías de su misoginia y, sin embargo, le dijiste descaradamente que abrazara a las mujeres. La última vez no te cuestioné porque Freed estaba allí. Aunque no te he perdonado… ¿tienes alguna excusa?

—No la tengo. En cuanto a ese asunto, también estoy reflexionado sobre ello. No era mi intención que él pusiera esa cara.

Admito plenamente que me equivoqué. Viendo a Su Alteza verse demacrado cada vez que abrazaba a una mujer, inmediatamente me doy cuenta de que cometí un terrible error. No puedo pensar en Su Alteza como yo mismo.

Incluso si me arrepiento, es demasiado tarde para retractarme.

—Tch… En cualquier caso, Freed no es tu culpa. Entonces, tampoco puedo decir más.

—Lo siento.

—Está bien, ya que a Lidi no parece importarle en absoluto, pero si fuera una mujer purista, al menos se convertiría en una fuente de peleas, ¿sabes? Deberías tener cuidado cuando desees la felicidad de Freed.

—Sí…

No tuve palabras para contestar.

Mientras colgaba la cabeza, Alex me arrebató los documentos de las manos y empezó a hojearlos.

—Estos son documentos de mano, eh… Apenas han cambiado desde el año pasado. ¿Realmente trabajaste? Honestamente, como si la entrega no importara.

—Es porque soy un oficial militar…

—El segundo hijo de un duque no debería huir con tales palabras.

Parece que Alex se explicará hasta el final hoy.

Qué extraño. Se suponía que él iba a llegar dos horas tarde, pero antes de que me diera cuenta tomó la iniciativa y su ritmo me atrapó.

—Ahora que lo pienso… ¿Ya has conocido a mi hermano mayor?

Mientras Alex continuaba leyendo los documentos en silencio, pregunté tranquilamente lo que había estado en mi mente todo este tiempo.

Alex levantó los ojos y respondió brevemente.

—Lo he hecho.

—Um… ¿Cómo está? ¿Mi hermano mayor, quizás, está terriblemente deprimido?

—Si estás tan preocupado, compruébalo tú mismo. Honestamente, incluso con tu apariencia llamativa, con respecto a Will eres inesperadamente tímido. Sí, tú.

—No metas las apariencias en esto.

Comparto el color de pelo y de ojos con mi hermano. Pero, a menudo se dice que emitimos sentimientos completamente diferentes.

Al contrario que él, que da una vibración fastidiosa y fría, yo parezco dar una impresión chillona.

—En realidad, esa diferencia. Cierto, es eso, el “gap moe” que está actualmente de moda.

—Gap… ¿qué es eso?

Al escuchar una palabra desconocida, levanté una ceja.

—Es popular en el pueblo del castillo. Cuando la impresión de uno es diferente a la esperada después de abrir la boca y eso causa palpitaciones, eso es lo que se llama gap moe.

—¿Eres estúpido…?

En mi franca reacción, Alex resopló.

—Ah, estás igual que siempre. Y así es como estás seduciendo a las damas una tras otra. A pesar de la alegre y llamativa impresión, cuando hablas les haces cosquillas a su instinto maternal, pareciendo inesperadamente sensible. Ya veo.

Le envié una mirada fría a Alex que asiente con una sonrisa.

Sabía que no tenía efecto, pero no podía dejarlo ir.

—En realidad, sólo dices cosas innecesarias.

—Ah claro, ese Will cayó en un estado horrible al ver a Freed y Lidi coquetear.

Pensé que mi aliento se detendría ante este abrupto cambio de tema.

—Me dices que lo compruebe yo mismo, y luego tiras una bomba como esa como te plazca, ¡realmente no tienes remedio!

—Bueno, fue un espectáculo que valió la pena ver. Los dos se abrazaban delante del demasiado lamentable Will, incluso yo me sentía un poco mal por él.

—Hermano mayor…

Es demasiado lamentable. Debe haber recibido un shock.

Teniendo en cuenta sus sentimientos, bajé los ojos en silencio.

Pero Alex se rió de mí por ser así.

—Está bien. No pongas una cara tan trágica.

—¿Qué te hace decir eso?

—Me pregunto. ¿Qué tal si confías un poco en Will?

—Quiero confiar en él, pero conozco los sentimientos de mi hermano mayor por la princesa… Más importante aún, ¿cómo puedes ser tan optimista?

—¿Quién sabe?

Me pregunto si se las arregló de una forma u otra, ya que lo declaró fácilmente, no pude evitar suspirar ante este amigo mío de la infancia diciendo lo que quería.

¿Por qué este hombre siempre es así?

La sociedad que lo llama excelente está completamente equivocada.

—Honestamente, cuando se trata de usted… Haa… Su Alteza tendrá que soportar dificultades.

—No, mientras tenga a Lidi creo que no seré una molestia en absoluto.

Como Alex negó inmediatamente con una mirada seria, recordé el estado de Su Alteza cuando la Princesa está involucrada y, sólo un poco, pensé que podría tener razón.

Su Alteza, con su calma inalterable y su amable sonrisa, tan pronto como se involucró con la princesa se convirtió en un hombre loco de amor.

Creo que es un buen cambio para Su Alteza quien hasta entonces no había mostrado ningún apego, pero la desconexión de lo habitual es demasiado para mantenerse al día.

Entonces, recordé las palabras que acabo de oír de Alex.

—Ah… ya veo. Eso es lo que es el gap moe.

Cuando asentí comprensivamente con la cabeza, Alex me corrigió apresuradamente.

—Sí, no sé lo que pensaste, pero puedo afirmar que es absolutamente algo diferente.

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