Reencarné en una mujer egoísta – Capítulo 36: Noche nevada

Traducido por Devany

Editado por Sakuya


—¿Qué es “nieve”?

Mientras nos relajábamos después de cenar, Wirbel preguntó a la vez que miraba el símbolo del copo de nieve grabado que dejó Becker.

—La nieve es algo que cae del cielo como la lluvia. Es blanco y muy frío.

—¿Es eso así? Pero nunca lo había visto antes.

—Sí, eso es porque la nieve cae solo en regiones frías, no se puede ver aquí en Morgenrot debido a que siempre hace calor.

—¿Mamá lo ha visto antes?

—Veamos…

Nieve, eh. Amalie, que no ha salido de Morgenrot, naturalmente, no lo vio antes. Sin embargo, yo conozco la nieve.

Mi yo anterior nació y crecí en Sapporo. Cada que llegaba el invierno la nieve se acumulaba formando un hermoso escenario natural. Uno lo suficientemente bello como para hacerme preguntarme cómo no puede nevar en Morgenrot.

El recuerdo de “la nieve” de mi vida pasada era muy vívido. También puedo recordar con precisión otros momentos, pero como solo aparecen como imágenes y sonidos, la mayoría muy pocas veces vienen acompañados con las emociones que tuve en ese momento.

Un recuerdo de una niña que nació y se crió ahí. Puedo recordar varios eventos, incluso aún tengo en mi mente a mis padres y hermanos, pero no tengo recuerdos de cómo me sentí en esos momentos. Los sentimientos durante el tiempo que pasé como Amalie se hacen más fuertes al recordar mi vida pasada.

Sin embargo, solo la nieve fue diferente. Hace que mi corazón lata más rápido, y cuando empiezo a pensar en eso, me siento sola y mi corazón comienza a doler. Me siento así sólo cuando recuerdo la nieve.

La nieve comenzaba a caer como si tratara de cubrir el cielo oscuro. La “yo” de ese momento, observaba distraídamente aquel bello espectáculo. Se amontonaba de forma constante sobre mí, enterrándome poco a poco en una montaña blanca.

¿Acaso era este recuerdo lo último que viví en mi vida anterior?

Los recuerdos de esa vida no pasaban la época en que era estudiante de secundaria.

¿Puedo simplemente recordar recuerdos solo hasta ese punto, o quizás morí en ese momento…? ¿Por qué será que, cuando trato de recordar, no llega a mi mente nada? Sólo nieve blanca cubriendo el corazón de mi yo anterior.

—¿Mamá?

Mientras recordaba lo de la nieve, Wirbel posó sus pequeñas y cálidas manos sobre las mías, que para ese momento estaban frías.

Ah, he hecho que Wirbel se preocupe. Tanto mi presente como mi futuro en este mundo estarán con él. ¡No puedo deprimirme sin razón! ¡Tenemos que divertirnos!

—Wirbel, la escena de la nieve que cae es muy hermosa. También hay muchas culturas interesantes en las regiones frías.

—¡¡Me gustaría verlo!!

Eh, ¿es así? Entonces, ¿lo haré caer? ¿No es un paseo por el parque para mí quien puede manejar la magia del sorbete? ¿Un pedazo de torta? ¿Debería hacerlo? Hice una mueca mientras tasaba mis opciones.

—Madam…

¿¡Uo!? ¿¡Y este escalofrío!? ¿¡Una tormenta de nieve se acerca por detrás!? No, es algo peor ¡no era nada más que nuestra siempre confiable sirvienta, la demonio Berta! ¡Lo sabía!

Jajajaja, con una risa seca, la engañaré… no, eh ~ Qué miedo brrrrr.

—¡Mamá! ¿Cómo es la cultura en las regiones frías? —Wirbel, que es joven, pero capaz de leer el estado de ánimo, me rescató de las manos del demonio.

¡Muy buen niño! ¡Un ángel!

—Veamos. Cuando se trata de jugar con la nieve, ¿sería deslizarse sobre la nieve o el hielo, y hacer casas o estatuas con esta?

¿Un juego en el que se lleva a una persona debajo de un árbol y luego se patea el árbol? Pero era peligroso, así que definitivamente no puedo mencionarlo. Sí. Además de eso, ¿hay algo más? Un evento agradable durante el invierno es “eso”, ¿verdad? Se puede hacer incluso sin nieve.

—Wirbel, ¿te gustaría que decoremos un árbol?

—¿Decorar un árbol?

—Sí, lo decoramos y ponemos regalos debajo de él. Para un familiar o una persona importante.

—¡Quiero darle un regalo a mamá! También al hermano Ar, a Anne y a papá… la señorita Bianca también…

Wirbel, que habló con entusiasmo, murmuró la última parte con una voz diminuta.

—Sí, también me gustaría darle un maravilloso regalo a la señorita Bianca.

—¡Si!

Cuando le dirijo una cálida sonrisa, Wirbel me la devuelve lleno de alegría. Realmente, este pequeño era una persona muy atenta para solo tener tres años. Cuando pienso que muy probablemente sea debido a mis acciones, me disculpo internamente. Puede que no sea así para Amalie, pero era demasiado para mí. Lamento haberte molestado.

Ahora bien, los regalos. También me gustaría darle regalos al abuelo, al hermano Bel y a la abuela en el Palacio Real. Además, ¿era obligatorio darle a Justus también? De igual manera quisiera darle a Berta, al Jefe de cocina y a todos los residentes de la mansión, también a Rouven, Becker… Ahora que lo pienso, me he acercado a una cantidad incalculable de gente~

—¡Ah! ¡Yo también quiero darle uno al abuelo! —dice Wirbel mientras me mira con ojos brillantes.

—Bien… también es necesario un presente para mi padre.

Un regalo para la excelencia del Primer Ministro de nuestro país… ¿Sería bueno una figura de panda tallada en madera? Vayamos con eso.

En el futuro, un tosco tallado de un panda masticando bambú decoraría el escritorio de su Excelencia el Primer Ministro, y los nobles que hablaran mal de esa figura serían degradados a un área remota… De todos modos, aparentemente esa misma figura ha sido tratada con cuidado en el Palacio Real durante mucho tiempo.

¡Ahora! ¡Preparemos el árbol! De hecho, ¡tengo el árbol perfecto! ¡Hay muchos en nuestro jardín! ¡Eso ayudará!

Sacamos el árbol del jardín y lo instalamos en la sala de estar de inmediato.

—Mamá, ese es un árbol muy grande, ¿no es así?

—Sí, entonces, ¿lo decoramos? Berta, unas pequeñas decoraciones… ¿Berta? ¿Estás bien?

Cuando me di la vuelta para dar instrucciones, Berta estaba ahí reducida a cenizas.

¿Qué pasa? Ella no ha dicho una palabra después de regresar del jardín, ¿pasó algo?

Quité el árbol del suelo y, cómo sería difícil de transportar, simplemente lo hice caminar sobre sus raíces con magia. Wirbel se divirtió, y algo así era normal en este mundo de magia, ¿cierto? Era una forma popular de transportar árboles, ¿verdad?

—Sí… los prepararé inmediatamente. —Berta deja la habitación de manera rápida y regresa con varias decoraciones en solo dos minutos.

¿¡Dos minutos!? Ese es un tiempo de respuesta demasiado lento para la veloz Berta. Como era de esperar, debe estar cansada…

—Berta, acabo de recordar que el jefe de cocina me pidió que probara un pastel nuevo, pero estoy en medio de algo, ¿podrías ir en mi lugar?

Berta solo me miró emocionada e incrédula.

—¿¡En serio estaría bien!?

—Sí, por favor.

Berta, que recuperó la energía, se inclinó y se excusó.

—Entonces, ¿decoramos el árbol con esta cinta? —Señalé la cinta multicolor que Berta había traído, era bonita así que decidimos exhibirla en el árbol.

—Mamá, no puedo llegar a la cima.

Incluso si levanto a Wirbel, no puede decorar la copa del árbol con la cinta.

—Vamos, dejemos que el árbol se decore solo.

Cuando lanzo la misma magia que usé para el transporte del árbol, éste extiende sus ramas y comienza a decorarse.

—La magia es conveniente, ¿no?

—¡Sí! ¡La magia de mamá es conveniente!

¿Cierto? De alguna manera, ¿no difieren un poco las palabras de Wirbel y las mías? Es solo mi imaginación, ¿verdad? Bien, solo dejémoslo pasar.

Pasados unos minutos, el árbol terminó de decorarse por sí mismo.

—¡Es lindo! ¿Se completa con esto?

—Bueno, solo faltarían las “luces”.

—¿Luces? ¿Lo decoramos con velas?

—Sí, pero las velas son un poco peligrosas, así que encendamos las luces con magia.

Bien, mi estado mental podría haber sido influenciado ya por el síndrome de “Hagámoslo con magia”. Desafortunadamente, la persona que podría detenerme (Berta) estaba ausente. Soy culpable de eso…

—¡¡Increíble!! ¡¡Es brillante!!

—Sí.

¡Una mano de obra perfecta si lo digo yo misma! ¿De alguna manera, el orgullo se forma en mi pecho al mirar el árbol?

Si es así, será muy solitario cuando lo eliminemos.

Después de la iluminación del árbol viene la nieve, ¿verdad? ¡Bien! ¡¡Empieza a caer!!

Usando la magia del helado, una nieve desciende sobre el árbol.

—¿Cómo es? Wirbel, esto es “nieve”.

Wirbel abre la boca ampliamente y de forma distraída observa esta caer, decorando el árbol.

—Asombroso… ¡¡Mamá, eso es asombroso!!

Me miran unos ojos encantadores, llenos de respeto y profundas emociones. Este fue el momento en que mi limitador se liberó por completo.

El arrepentimiento no era lo primero. ¡Meh, no me arrepiento! ¡Alguien se enojará si digo eso, así que no lo diré!

—Wirbel, ¿te gustaría ver nevar un poco más?

—¡Sí! ¡Quiero verlo!

Cuando salimos al jardín, el exterior ya estaba oscuro.

He hecho que Wirbel se quede despierto hasta muy tarde, ¿no? Pero nevar puede ser más hermoso durante la noche.

Levantando mis brazos al cielo, la nieve empezó a caer desde arriba.

Debido a que la temperatura de Morgenrot era demasiado cálida, la nieve se derretía en el momento en que caía al suelo, pero la escena de nieve que cae durante la noche seguía siendo mágica.

Fumu, como era de esperar, ¡un poco de iluminación aumentaría el estado de ánimo!

¡Yosh! ¡Hágase la luz!

Pequeñas partículas de luz revolotean junto con la nieve.

—Es bonito…

—Sí, es encantador.

—Sí, siento que es un desperdicio que solo los dos lo veamos…

Wirbel lo dice mientras mira el cielo en trance.

¡Nuestro hijo es muy amable! ¡Entiendo! ¡¡Entonces hagamos que todos experimenten una noche nevada!!

No solo la mansión del sol, deja que la nieve y la luz caigan incluso en la capital durante varios minutos. Es bastante tarde, ya es de noche, probablemente no hará mucho escándalo, pensé.

Y luego, en medio de aquella oscura noche, la capital quedó envuelta en el tenue brillo de la nieve.

La gente se quedó sin palabras antes este milagro, todos pensaron que fue obra de algún dios. Las diferencias entre jóvenes y viejos, ricos o pobres, todos olvidaron sus diferencias y disfrutaron juntos aquel bello espectáculo.

Esa escena fue transmitida durante mucho tiempo por los gobernantes de Morgenrot, la leyenda de la luz suave continuó calentando los corazones de las personas.

Simplemente no quiero recordar lo que pasó después de eso…

Berta me regañó tanto que quería escapar de la realidad, quedé aplastada por la presión de las pocas palabras del señor Christhard que dijo cuando visitó la Mansión de la Luz del Sol, luego recibí palabras de “ven” del Palacio Real y del jefe de la Unión de Cooperación… ¿¡cómo es que fui expuesta!?

Maa, pero está bien, ¡vamos! ¡Wirbel estaba feliz! ¡Estoy satisfecha! ¡Fue una buena noche! Fufufun.

¡Ey! ¿¡B-berta me está mirando!? ¡No me leas la mente! ¡Por favor! ¡No lo haré más! Probablemente…

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4 thoughts on “Reencarné en una mujer egoísta – Capítulo 36: Noche nevada

  1. Sarah Crossz says:

    Me molesta que se deje regañar por Berta, ella es la señora de la casa y Berta la controla demasiado y es castrante que con cada idea se ponga de payasa pero bien que le gusta tragarse todo lo que se le ocurre a la prota 😡

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