¡Vamos a romper este compromiso! – Capítulo 104: Retorno temporal

Traducido por Schrödinger (Quien ya perdió todo una vez…)

Editado por Ayanami


Al día siguiente de la fiesta, el abuelo se acercó a nosotros con una carta.

—Sana, hay una carta dirigida a ti.

Las palabras del abuelo sorprendieron a Sana.

—¿Eh? ¿A mí?

—Ah, eso es correcto. El remitente es… Ton… no, parece ser Ricardo. Fue enviada a través de Sebastián. Según la carta de Sebastián… No, está bien. Lo entenderás con solo mirarlo.

Sana pareció perpleja al recibir la carta del abuelo. Bueno, eso es correcto. Es raro que mi hermano envíe cartas, creo que es la primera vez para Sana.

Honestamente, tengo curiosidad sobre lo que está escrito allí, pero Sana debe leerlo primero. Leer la carta debe ser vergonzoso con todos alrededor, prestando atención…

Hablé con Sana, que sostenía la carta de manera rígida.

—Oye, Sana. Si no puedes calmarte aquí, ¿Qué tal si la lees cuando estés sola en la habitación?

Sana respondió con un

—Sí —y con un —Disculpe, por favor — Y desapareció.

… Hm, tengo mucha curiosidad por la carta.

Cuando Sana se fue, el abuelo abrió la boca.

—La verdad sea dicha, he pensado en ir al País del Norte ahora, pero creo que regresaremos a nuestro país de inmediato. Probablemente, es allí donde se llevará a cabo la batalla de Ricardo.

—Una pelea… ¿En serio?

—Ah, Sebastián dijo que Ricardo está involucrado en una entrevista matrimonial.

Ara~ ara, es sorprendente que haya alguna persona benevolente dispuesta a entablar una entrevista matrimonial con mi hermano.

Ha pasado un tiempo desde que estuvo rodeado de damas en la fiesta.

¿Alguna de ellas sigue engañada?

… ¿Hm? Entonces, ¿Por qué el hermano le envió una carta a Sana?

—Abuelo, ¿Por qué el hermano mayor le enviaría una carta a Sana? ¿Está informando sobre la entrevista matrimonial?

El abuelo se rió y dijo.

—Probablemente, ni siquiera ha tocado ese tema. Quizás, estar acorralado finalmente lo despertó.

Despertó…

Tengo la sensación de que va a ser problemático.

Es probable que este tipo de premonición sea acertada en la capital, eh.

Hubo un ruido de la puerta al abrirse.

Parece que Sana regresó.

—Sana, ¿Cómo estuvo la carta del hermano mayor?

Sana puso cara de preocupación al escuchar mi pregunta.

—No importa lo que diga… no sé qué pensar …

Finalmente, Sana me ofreció la carta.

—¿Eh? ¿Está bien si la leo?

—Sí. Lillina, me gustaría que la leyeras.

Hmm, leeré si dices eso.

Veamos… Hm, hm…

Sí, corto.

No se puede evitar, ese es mi hermano.

Hmph, “Para discutir contigo en persona” eh ~.

No es solo la sospecha del abuelo, ¿Realmente se despertó?

¿Podría ser que, gracias a la entrevista de matrimonio, finalmente se dio cuenta de sus sentimientos por Sana?

Pero, probablemente, no fue transmitido a Sana.

Le devolví la carta a Sana.

—Oye, Sana. ¿Qué te gustaría hacer? ¿Quieres ver a mi hermano mayor?

—Yo, yo…

Después de reflexionar durante algún tiempo, Sana respondió.

—Me gustaría escuchar la historia del joven Ricardo

El abuelo y yo nos miramos y asentimos.

—Bueno, entonces, regresemos a nuestro país mañana. Sin problemas, reajustaremos un poco nuestro horario. Si volvemos, de todos modos, podemos ir al País Oriental a continuación.

El joven Sasuke mostró una reacción a las palabras del abuelo.

Y con su voz silenciosa habitual se quejó.

—Eh, ¿van al País Oriental? … Sí, ¿no es problemático? ¿Estando expuesto? Hm, ¿Está bien?

No lo entiendo del todo, pero parece que está preocupado.

—Ahora, hagamos las maletas. No hay mucho más que decir.

La abuela también se está preparando para volver.

Al ver eso, Ange y Allen también comenzaron a arreglar su equipaje.

Sana parece estar sorprendida de lo rápido que comenzamos a prepararnos después de nuestra charla.

—Ah, soy tan egoísta… involucrar a todos así…

¿Egoísta?

Es el estúpido hermano mayor quién es el egoísta.

De hecho, Sana es una víctima.

—Sana, no necesitas preocuparte. No tenemos prisa y de camino podemos ir al País del Este. Me preocupa más lo que el hermano mayor tiene que decir. Espero que no te moleste.

—¡Imposible! Señorita Lillina, por favor, no se disculpe tanto. Soy yo quien decidió escuchar la historia del joven Ricardo. No importa lo que diga, está bien.

…No importa lo que diga ~.

Me pregunto si todavía diría eso si él se lo propusiera.

Si mi hermano mayor realmente se dió cuenta de sus sentimientos, probablemente, iría a la ofensiva.

Es solo que hay un noventa por ciento de posibilidades de que ella le dé la vuelta.

Juro en mi corazón, que si mi hermano se vuelve loco, me ocuparé de él sin hacer preguntas.

Por supuesto, no dudaré en usar el poder del abuelo y la abuela a mi antojo.

Seguramente, estarán dispuestos a ayudar.

¡Está bien! ¡Hermano, espéranos!

♦ ♦ ♦

Al día siguiente, nos preparamos y regresamos.

Estaba preocupada por despedirme del Rey de País Occidental, pero el abuelo dijo ‘Está bien’, así que lo dejé en paz.

De alguna manera, puedo imaginarme al Rey con los ojos llorosos.

En el camino de regreso, el abuelo conducía el carruaje.

Esta vez, como contramedida para su conducción, preparé un cojín bastante elástico.

Adiós al dolor.

¿De qué va a hablar el hermano con Sana?

Hasta ahora no era consciente de su apego a Sana, me pregunto dónde y cómo se dio cuenta de ello.

Si después de enviar la carta todavía no sale bien, le pediré a mamá que le presente a Sana un buen hombre.

Mientras pensaba en tales medidas, Ange me habló.

—Hermana Lillina, ¿En qué has estado pensando desde hace un tiempo? Tienes una expresión complicada…

—Sí, me pregunto si me preocupa mi hermano mayor. Me preocupa si él puede llegar a transmitir lo que quiere decirle a Sana correctamente.

Sana ahora, está sentada en el asiento del conductor junto al abuelo.

Por eso podemos hablar de ello.

—El joven Ricardo ama a Sana, ¿No? ~. Es tan fácil de entender.

Incluso desde el punto de vista de Ange, es fácil de entender.

Pero, ¿Qué pasó con la entrevista de matrimonio?

No creo que haya una persona que pueda llevarse bien con mi hermano.

—Si, por casualidad, mi hermano entristece a Sana, la protegeré inmediatamente, Ange, tú también ayudarás.

—¡Sí! ¡Obviamente! También deseo que Sana sea feliz.

Bien, aumentó el número de aliados.

La abuela, Allen y el joven Sasuke estaban escuchando nuestra conversación.

La abuela sonrió y los dos hombres se miraron como para consultar algo.

¿Eh? Me pregunto cuándo empezaron a llevarse bien.

Nuestro viaje iba bien y llegamos a nuestro territorio sin que pasara nada.

Aunque pensamos en ir directamente a la Capital Real, decidimos visitar a mamá.

Como mi madre nos recomendó que nos quedáramos a pasar la noche, decidí descansar bien, por primera vez en mucho tiempo.

Por la noche, me dijeron que fuera a la habitación de mi madre porque quería hablar conmigo.

—Madre, ¿De qué quieres hablar?

—Lillina, ¿Sabes que Ricardo participó en una entrevista matrimonial?

—Sí, una carta de mi hermano mayor, dirigida a Sana, llegó mientras estábamos en el país occidental, parece que Sebastián adjuntó una carta con esa información.

Madre asintió y empezó a hablar.

—Así es, encontré una pareja para ese niño después de mucho tiempo. Además, la propia pareja lo deseaba ~.

—¿Eh? ¿La compañera? ¿No sus padres?

—Sí. Me sorprendió. Parece que Ricardo fue presionado por Leaf.

—¿Oh, mi hermano mayor?

—Me sorprendió tanto que me reí demasiado.

No, no, no es motivo de risa.

¿Normalmente no le gustaría que la entrevista matrimonial fuera un éxito?

Mi hermano es más o menos el heredero de nuestro territorio, si lo piensas normalmente no hay razón para rechazarlo.

Hasta ahora, siempre era la otra parte la que se negaba ~.

—¿Mi hermano mayor se ha reunido con  la compañera de entrevista?

—Parece que Ricardo está huyendo, pero la compañera se vuelve cada vez más agresiva. Una compañera tan maravillosa, me pregunto dónde se escondía hasta ahora ~. Ricardo es increíble para poder escapar.

Madre dice eso como si fuera algo gracioso.

Aunque no me suena así…

—Oh, ¿mi hermano mayor se comprometerá?

Si pasa algo así, primero lo golpearé seriamente y luego me iré con Sana a un país lejano.

—Veamos… Honestamente, no lo sé. Me gustaría que Ricardo se casara pronto y confiarle el territorio. Pero cualquier compañera no es buena. Nuestro territorio es único, por lo que sería difícil para una dama noble ordinaria. Sin embargo, inusualmente, parece que la compañera, esta vez, tiene agallas… Haa, es por eso que me sentiría aliviada si tomara a Sana como novia de una vez, pero en el último momento ese hijo tonto…

Oh, la frustración de mi madre se filtró durante la segunda mitad.

Ciertamente, la esposa de un señor del territorio que gobierna la tierra donde aparecen los demonios no puede ser solo una decoración.

—Lillina, dejar este lugar es un poco difícil para mí, así que ve a ver a la compañera de Ricardo con tus propios ojos.

Diciendo eso, concluyó nuestra conversación.

Qué papel para darnos.

♦ ♦ ♦

Al día siguiente nos dirigimos hacia la Capital Real.

Debido a que viajamos en carruaje, probablemente, llegaremos mañana al mediodía.

Por cierto, estaba distraída por mi hermano y Sana, pero hay algunas personas en la Capital Real con las que no quiero involucrarme ~.

¿Qué fue del príncipe León y la princesa Sumire?

Aún no he oído hablar de su matrimonio…

Bueno, solo iré a la mansión a encontrarme con mi hermano, así que no los veré.

Vámonos rápidamente al País del Este después de reunirnos con hermano.

♦ ♦ ♦

Finalmente, la Capital Real apareció ante nuestra vista.

Sana se mantuvo seria desde que estuvimos en el territorio.

De alguna manera, cuando la Capital Real se acercó, se puso rígida y dejó de moverse.

La razón es obvia, ¿No es así?

Al verla tan nerviosa, Ange y yo nos pusimos nerviosas también.

Se siente como si fuéramos unos padres cuidando a su hija.

Honestamente, no sé qué haríamos si mi hermano mayor hiciera algo estúpido.

♦ ♦ ♦

El carruaje llegó a la mansión.

Como es mi hermano, en el momento en que se entere de la llegada de Sana, saltará. Como un perro grande esperando a su dueño.

Inesperadamente, fue Sebastián quien nos saludó.

No, no es que no me guste Sebastián.

No me disgusta, pero… de alguna manera, tengo un mal presentimiento sobre esto.

—Sebastián… Um, me pregunto si mi hermano mayor estará trabajando hoy.

Sebastián respondió tranquilamente a mi pregunta.

—No lo está. Es solo que ahora mismo está con un invitado.

—¿Un invitado?

“Quizás, hay una posibilidad… ¿Es su pareja de la entrevista matrimonial?”

Cuando le pregunté a Sebastián con mi mirada, él lo confirmó con un asentimiento.

Haa, esto es malo.

No le he contado a Sana sobre las entrevistas matrimoniales de mi hermano.

De alguna manera, era difícil de mencionar.

—Bueno, descansemos en mi habitación. Háganos saber cuándo el invitado de mi hermano mayor se vaya a casa. Ahora, Sana, Ange, vámonos.

En ese momento, debería haber comprobado dónde se estaba reuniendo mi hermano con su compañera de entrevista matrimonial.

Si lo hiciera… No, tarde o temprano se volvería así.

Mientras nos dirigíamos a mi habitación, escuchamos un ruido.

Sana fue a comprobarlo y, de pronto, se detuvo.

Ah, de alguna manera, huele a problemas…

Mi intuición me lo dijo.

Rápidamente, perseguí a Sana, que se dirigió hacia la dirección del sonido y entré al patio.

Cuando entré con Ange, quien me había seguido, la ventisca estaba furiosa por dentro.

No, eso es solo una metáfora.

Pero realmente había tal atmósfera.

Una hermosa dama, que parece ser su compañera de la entrevista matrimonial, se aferraba al brazo de mi hermano.

Y el lugar es un jardín.

¿Eh? De alguna manera, siento que he visto una escena así antes.

Ah, fue cuando el príncipe León dijo que estaba rompiendo nuestro compromiso.

Eh, qué mal presagio.

Mi hermano puso una cara feliz al notar a Sana.

Por el contrario, Sana estaba inexpresiva.

De…demasiado aterrador.

Sin embargo, mi hermano, sin darse cuenta del estado de Sana, trató de hablar con valentía.

Con su pareja de la entrevista matrimonial todavía del brazo.

—San…

—Joven Ricardo.

Sana interrumpió a mi hermano llamándolo.

Al escucharlo, mi hermano sonrió.

¡Oye! ¡Quién pondría semejante cara en esta situación!

Es la primera vez que me siento tan frustrada por la incapacidad de mi hermano para leer el ambiente.

Sana no miró la expresión de mi hermano en absoluto, y mientras miraba hacia abajo habló.

—Joven Ricardo… Así que esto es de lo que querías hablar. Aunque creo que es innecesario comunicárselo a una simple sirvienta como yo… Felicitaciones. Con esto, el señor y la señora se sentirán aliviados. También los bendigo sinceramente a los dos. Entonces, para no estorbarle, me retiraré.

Luego, Sana hizo una reverencia y abandonó el lugar como un vendaval.

… Aah ~~~.

La perdí de vista rápidamente.

Ange y yo nos miramos y bajamos nuestros hombros, abatidas.

Hermano… Ah, se puso rígido.

Su compañera todavía está pegada a su brazo.

Quiero quejarme con mi hermano, pero Sana es lo primero.

Cuando estaba a punto de ir a buscarla, Ange me habló.

—Hermana Lillina, buscaré a Sana. Está bien, Allen y Sasuke también ayudarán. En cambio, Hermana Lillina, por favor, habla con Ton… no, con el joven Ricardo. Probablemente, no entiende lo que hizo mal.

Dicho esto, Ange también se fue, como un remolino.

Los movimientos de todos son increíbles, ¿Eh?

Por el momento, de alguna manera, debo lidiar con el rígido de mi hermano.

Me acerqué a su lado.

La compañera de mi hermano me miraba con extrañeza.

Bueno, supongo que lo haría.

Le hablé en voz alta, para que realmente me escuchara.

—¡Hermano mayor! No seas tan irresponsable.

Su compañera de entrevista matrimonial reaccionó a mis palabras.

—¿Eh? Hermano mayor… ¿Eres por casualidad la hermana menor del joven Ricardo?

—Perdóname por la presentación tardía. Mi nombre es Lillina, la hermana menor de Ricardo. Disculpe, pero ¿Es usted conocida de mi hermano mayor?

A mi pregunta.

—Ah, mi nombre es Elise de la casa del Conde Kukuul. Soy la compañera del…

Cuando la señorita Elise trató de decir algo, mi hermano se despertó.

—¡Waah! ¡D… dónde está Sana!

¿Eso es todo lo que tienes que decir?

La señorita Elise se sorprendió por el grito de mi hermano y soltó su brazo.

Sin perder la oportunidad, mi hermano abandonó el lugar con un grito.

… ¿Eh?

Tal vez, ¿solo estamos la señorita Elise y yo aquí ahora?

♦ ♦ ♦

—Umm, he oído que se iba a otro país, Señorita Lillina, así que volvió.

La señorita Elise me habló.

—Sí, regresé a mi territorio ayer y vine a la Capital Real hoy. Por cierto, escuché que participó en una entrevista matrimonial con mi hermano mayor, pero… ¿Cómo lo conoció? Umm, sé que es una pregunta descortés, pero tengo curiosidad.

La señorita Elise respondió mi grosera pregunta con una sonrisa.

—No, no es de mala educación… estoy segura de que debe estar desconcertada por la repentina entrevista matrimonial de su hermano mayor. Me avergüenza decirlo, pero está entrevista matrimonial es algo que deseaba por todos los medios. Es vergonzoso decirlo frente a usted, señorita Lillina, pero me enamoré del joven Ricardo a primera vista.

Amor a primera vista…

Bueno, bueno, si se trata solo de su apariencia, caen en el territorio por lo hermoso.

—¿A…amor a primera vista? Um, ¿Fue en alguna fiesta?

En respuesta, la señorita Elise negó con la cabeza.

—No. Me gusta ir a la ciudad de incógnito, y un día me involucré con un borracho… En ese momento, el valiente joven Ricardo me salvó. Lo encontré extremadamente genial, me enamoré en un abrir y cerrar de ojos. En ese momento, le pedí resueltamente a mi padre que organizara una entrevista matrimonial.

Ah, ella no busca el rostro o la posición de mi hermano…

Probablemente, esa entrevista matrimonial es algo grandioso.

Sin embargo… Sana es importante para mí.

La señorita Elise es adorable, pero si entristece a Sana, lo siento, pero debo poner fin a esta entrevista matrimonial.

Lamento mucho lo que sientes por mi hermano, pero este compromiso no se establecerá.

—Señorita Elise, eres demasiado buena para mi hermano… Lo siento, pero por favor discúlpame, tengo que ir a buscar a alguien.

Ya no puedo quedarme con la señorita Elise, hice una reverencia y dejé el lugar.

Después de haberme ido, pensé que era de mala educación dejar a la señorita Elise sola, pero decidí buscar a Sana por el momento.

Creo que Ange involucró a Allen y al joven Sasuke en la búsqueda de Sana, ¿La habrán encontrado ya?

♦ ♦ ♦

Cuando estaba vagando sola por la mansión, el joven Sasuke vino hacia mí.

—¡Ah, joven Sasuke! Quizás hayas tenido noticias de Ange, pero estoy buscando a Sana ahora mismo. ¿La has visto?

—Mm. No la he escuchado, pero he podido verla.

—¿Eh? ¿A Sana?

—Ah. De alguna manera, fue asombroso, su carrera, se sintió, como el viento. Fuera de la mansión.

—Ella salió… ¿Sabes por dónde se fue?

Intenté preguntar sin muchas esperanzas.

Tomará tiempo ahora que está afuera.

—Lo… sé.

—Así es ~, no lo sabrías, eh… ¿Eh? ¿Sabes?

Me sorprendió su respuesta.

El joven Sasuke asintió con fuerza.

—“¿Qué?” Pensé y la seguí. Ella estaba temblando. Por eso, miré secretamente. Confirmé, el lugar. ¿Vamos?

Preguntó el joven Sasuke.

Sana… ¿Preferirías estar sola?

¿Qué debo hacer en esos momentos?

Me pregunto si puedo animar a Sana sin entender el amor por mí misma.

Debido a que no respondí, el joven Sasuke volvió a preguntar.

—Solo… ¿Estar juntos no es lo suficientemente bueno? Usted está preocupada.

Así es.

Estoy preocupada por Sana.

Sana siempre se preocupa por mí y ahora es al revés.

—¡Muchas gracias, joven Sasuke! Por favor, guíame a Sana.

Satisfecho con mi respuesta, el joven Sasuke asintió y lideró el camino.

♦ ♦ ♦

Fuera de la mansión, hay un río a unos diez minutos a pie, y Sana se agachó para esconderse cerca de él.

El joven Sasuke hizo bien en encontrarla. Después de que me mostró el lugar, regresó a la mansión.

Caminé silenciosamente hacia Sana.

Ella no se ha dado cuenta de que me acerco.

Le hablé con voz atrevida.

—Sana.

Sana levantó lentamente la cara ante mi llamada.

Las lágrimas le nublan los ojos.

—… Señorita Lillina.

Al verme, Sana entró en pánico y se secó las lágrimas.

Abracé a Sana con mucha fuerza.

—Sana, lo siento. Sabía de la entrevista matrimonial de mi hermano mayor. Sin embargo, pensé que sería cancelada… No dije nada, Sana, lamento haberte lastimado.

Al escuchar mis palabras, Sana negó lentamente con la cabeza y dijo.

—No, señorita Lillina, no tienes la culpa. Por favor, no te disculpes tanto. Tenía expectativas egoístas y lo malentendí todo. Lo siento por Ricardo. De repente, una sirvienta le dijo palabras de felicitación y se escapó, yo también fui muy grosera con su compañera.

Sana dijo tales cosas con firmeza.

—Sana, pero mi hermano mayor, ciertamente, no está comprometido. Después de todo, fue a buscarte poco después.

Pensé que si le decía a Sana que mi hermano la estaba buscando, ella se sentiría un poco mejor, pero no fue el caso.

Cuando escuchó mis palabras, bajó los ojos de nuevo.

—El joven Ricardo me está buscando… ya veo, quiere informarme correctamente.

¿Eh?

Sana, estás completamente malentendiendo todo, ¿No?

—Um, umm, Sana… ¿Quizás no entendiste?

—¿Entendí mal?

—Sí. Mi hermano mayor no te busca para informar sobre su entrevista matrimonial. Porque después de que te fuiste, se puso rígido por la conmoción.

Sana consideró mis palabras y dijo.

—¿Está… está bien si veo al joven Ricardo de nuevo?

—¡Está bien! Más bien, surgirán problemas si no te reúnes con él.

—Ya veo…

—¡Así es! Ahora, volvamos a la mansión. Todo el mundo te está buscando.

Sana y yo comenzamos a caminar juntas hacia la mansión.

Camino de la mano de Sana para animarla.

Parece ser lo contrario de lo habitual, donde actúa como mi hermana mayor.

Pero precisamente por la situación actual, esta vez interpretaré el papel de la hermana mayor que protege a Sana.

Cuando llegamos a la mansión, apenas habíamos dado un paso cuando escuchamos un grito.

—¡¡Saaaaaaanaaaaaaaaaa!!

… Es mi hermano.

No podía ser nadie excepto mi hermano.

Aparentemente, está gritando mientras registra la mansión.

Observo como Sana se sobresalta, conmocionada…

Obviamente, eso sucederá cuando escuche que gritan su nombre.

Le pregunté a Sana.

—Oye, Sana. ¿Qué vas a hacer? ¿Reunirte con mi hermano?

Sana pareció vacilante y negó lentamente con la cabeza.

—No… lo dejaré pasar por hoy.

—Ya veo…

Sebastián vino frente a nosotras mientras estábamos teniendo esa conversación.

—Señorita Lillina, bienvenida de nuevo. Parece que has logrado encontrar a Sana a salvo.

—Sí, es como has dicho, está a salvo. Por cierto, hay algo que me gustaría preguntarte, Sebastián… ¿Podrías detener a mi hermano mayor? Sana luce un poco cansada, así que sería bueno que descansara un poco. Así que dile a mi hermano mayor que Sana fue encontrada a salvo y que, probablemente, aceptará visitas mañana. Por ahora, la acompañaré.

Sebastián asintió tranquilizadoramente a mis palabras.

—Definitivamente. Lo detendré con todas mis fuerzas. Por cierto, ¿puedo tener el apoyo del joven Allen y la señorita Ange?

—Está bien. Si logras encontrarlo, también pídele ayuda al joven Sasuke. Por cierto, durante este alboroto no parecen haber dicho nada, pero ¿Cómo están el abuelo y la abuela?

—Los dos dijeron que tenían recados que hacer, después de que regresaste a la mansión, salieron de inmediato.

¿De verdad? Por eso no fue abatido a pesar de sus gritos.

Sebastián fue a detener a mi hermano, poco después de responder a mi pregunta.

Fui con Sana a mi habitación.

Me preocupa dejar a Sana sola.

—Oye, Sana. ¿Te gustaría tomar té y calmarte?

Sana respondió.

—Sí.

Comenzó a preparar té.

Estaba de humor para prepararlo, pero creo que a Sana no le gustaría… así que se lo dejé a ella.

—Ah, Sana. Por favor, prepara el té para ti también. Comamos dulces juntas.

Le dije a Sana que no se contuviera y tomara asiento, y decidí explicarle sobre la entrevista matrimonial.

—Sana, mi hermano mayor no deseaba hablar de la entrevista matrimonial. También has escuchado los gritos de mi hermano, ¿No es así? Una persona que te busca en tal estado no se compromete con su pareja de entrevista matrimonial.

—Entonces, así es como es.

—¡Exactamente! Creo que no estabas mirando mientras bajabas la mirada, pero los ojos de mi hermano mayor brillaron cuando te vió. Mostrar una sonrisa tan completa, ciertamente está reservado solo para Sana.

Sana mostró una pequeña sonrisa al escuchar mis palabras.

Sí, deseo absolutamente que Sana esté sonriendo.

Desde fuera de la habitación, he estado escuchando sonidos de pasos pesados ​​de vez en cuando, también podía escuchar gritos, pero nadie entró a mi habitación.

Sebastián parece estar trabajando duro.

Aproximadamente una hora después, Ange, Allen y Sasuke llegaron a mi habitación con caras cansadas.

—Her… Hermana mayor Lillina… De alguna manera, la captura fue exitosa.

¿C…captura?

—Como se esperaba del hermano mayor de la señorita Lillina… Evitó mis técnicas fácilmente.

¿Eh? ¿Tuviste que recurrir a tus técnicas?

—Para escabullirse, artes ninja, ¿Quién es él?

¿Qué tipo de despertar tuvo mi hermano? 

—To… todos, gracias por el buen trabajo. ¿Cómo reprimieron a mi hermano mayor?

Allen respondió como su representante.

—Fue tranquilizado por las manos de tu abuelo y tu abuela que finalmente regresaron. En este caso, quedó literalmente desmayado.

Ah, no es que esté calmado, está en el suelo.

—Ya veo. Bueno, mañana vendrá con mayor fuerza. Sana, habla con mi hermano mayor en ese momento.

Sana respondió. —Sí —en voz baja.

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