Vida en prisión de la villana – Capítulo 49: La noble dama quiere abandonar la prisión

Traducido por Den

Editado por Sharon


En el centro del reino, se encuentra un hermoso campo mayoritariamente sin desarrollar por el hombre: es el condado Reefren, apartado de la carretera principal. Lo que le falta en cuanto a industrias y pueblos importantes, se compensa con su abundante historia y vegetación.

Debido a cómo es el terreno, el castillo del conde Reefren no carece de fosos o murallas y se parece más a una mansión fortificada que a cualquier tipo de castillo.

Además, rara vez se detienen carruajes por aquí.

Una vez sus vasallos le informaron de la llegada del vehículo, el conde Reefren se negó a esperar a que sus invitados vinieran y corrió hacia la entrada.

—¡Jonathan! ¡Walter!

—¡Ah, Su Alteza!

—Parece que gozas de buena salud… y tú también, Walter. ¡Es un gran alivio!

El conde Reefren… El antiguo príncipe heredero Elliot recibió a los hombres personalmente, y sus viejos seguidores de la lejana capital se apresuraron a saludarlo. Los fuertes vínculos entre este señor y sus sirvientes no se habían roto. Ninguno de ellos tenía los ojos secos mientras compartían un apretón de manos.

—Sé que es una molestia visitar una tierra tan lejana como esta. Estoy muy feliz de veros.

Elliot fue destituido de su papel de príncipe heredero tras intentar cambiar por la fuerza a su prometida sin consultar primero al rey. Después de eso, asumió el rol de súbdito y se convirtió en el conde Reefren.

El tercer hijo de un conde y el segundo hijo de un vizconde negaron con la cabeza, confundidos, como si estuviera diciendo una tontería.

—Lamentamos mucho que haber tardado tanto tiempo en aparecer. Incluso desde prisión oímos la historia de cómo Su Alteza fue degradado a conde… así que contamos los días hasta nuestra liberación. ¡Nos marchamos inmediatamente después de salir! ¡Puede ser presuntuoso, pero nos gustaría servirle una vez más!

—Kuuu… ¡Decir algo así…!

El ex-príncipe volvió a conmoverse con sus leales ayudantes, hecho que hizo que ellos también casi lloraran. Había otros tres hombres del antiguo grupo de seguidores de Elliot que también habían ido a Reefren tan pronto como abandonaron la cárcel. Estos jóvenes salieron de la mansión de Elliot, rodearon a los dos nuevos reclutas y les dieron una palmada en los hombros.

—¡Realmente vinieron!

—¡Me alegro de que os liberaran sin ningún problema!

—¡Al menos todos parecen tener buena salud!

Todos los amigos de Elliot, que habían entrado en el calabozo esa noche para enfrentarse a la raíz de todo los males (la noble dama), habían sido liberados sin problemas.. Desafortunadamente, algunos miembros de su grupo, como George o Sykes, se vieron obligados a tomar otros caminos en la vida… pero después de tanto tiempo, estos camaradas por fin habían logrado reunirse una vez más. Por eso, el príncipe alzó su puño en el aire con una expresión brillante en su rostro.

—Con todos desviándose de sus caminos de esta manera, ¡siento que tengo la fuerza de un millón de hombres! ¡Bien, usaremos nuestro poder para convertir este territorio en una tierra rica! ¡Conseguiremos que Rachel libere a Margaret lo antes posible y, luego, haremos que este lugar sea realmente digno de ser llamado condado!

—¡¡¡Siiiiiiiiiiiií!!!

Sus subordinados se dejaron llevar por el fervor del ex-príncipe. Una fuerte ovación se levantó en la entrada de la mansión.

Estos tipos ni siquiera se han dado cuenta de que fueron expulsados de la capital por ser demasiado problemáticos… 

El subordinado que había sido enviado en secreto desde el castillo real para vigilar a Elliot sólo pudo suspirar ante los jóvenes idiotas que se habían reunido de nuevo.

♦ ♦ ♦

En ese momento, el humor de Rachel no era el mejor.

Hoy también estaba ocupada ordenando una montaña de documentos mientras suspiraba lo suficientemente alto como para que otros la oyeran.

—Oh, ¿qué sucede Rachel? ¿Te sientes mal?

—Cómo me siento no es el problema. Si tuviera que decirlo, son más preocupantes unas cuantas plagas —respondió con una franqueza fría y dura cuando su madre trató de mostrarse preocupada.

—Oh, cielos. Quizás deberíamos tomarnos un pequeño descanso para tomar el té.

—No. Puedes ir a tomar tu té cuando quieras.

Sofía colocó una gran pila de documentos entre madre e hija con una diferencia considerable de temperaturas.

—Señorita.

—¿Qué ocurre?

—Ya sabe cómo es la señora, así que no creo que expresar sus quejas por medio de indirectas le sirva de nada. ¿Y si fuera más directa con sus protestas? —le sugirió.

—Tienes razón.

Rachel dejó la pluma y entonces… se levantó de su asiento mientras golpeaba el escritorio con las manos.

—¡¿Qué estás haciendo aquí, madre?!

—¿De qué hablas? —Izerina respondió con su habitual tono tranquilo—. Pensé que Rachel podría estar sintiéndose sola.

—¡Bueno, pensaste mal!

La habitación de Rachel era mucho más hermosa desde la vez en que Elliot había irrumpido para intentar matarla. La alfombra había sido reposicionada y la cantidad de muebles había aumentado. Era maravillosa.

Luego estaba la sala de enfrente.

Hacía apenas unas semanas, lucía igual que hace décadas: con solo un escritorio y una silla para el guardia de la prisión… pero ahora se había transformado en un espacio lujoso y elegante, comparable con su habitación en términos de calidad.

—¡¿Por qué mi madre se está mudando?! —La noble dama siguió golpeando su escritorio, irritada.

—Porque no has regresado a la mansión aunque ese asunto con Su Alteza ya ha sido aclarado.

—Y entonces, ¡¿por qué saltaste a la conclusión de que debías mudarte de tu mansión al castillo real?!

—No es como si me hubiera mudado de nuestra mansión. Solo me construí una pequeña villa con el permiso de Su Majestad.

—¡¿En qué estaba pensando Su Majestad?!

El duque entró para poner fin a esta disputa entre madre e hija.

—Ya, ya, cálmate, Rachel.

—¡Padre!

El mismo hombre que solía hacer muecas ante sus travesuras, ahora le estaba dirigiendo una sonrisa serena a su hija.

—Vamos Rachel, hemos hablado de este tema antes… Izerina y yo estábamos demasiado ocupados cuando eras niña que no pudimos conectar contigo lo suficiente, por eso ahora estamos reflexionando al respecto.

—¿Y cómo se traduce eso en hacer una villa en el palacio real?

—Oh, cielos. Para aumentar nuestro tiempo de unión, pensé que sería más fácil hablar si vivíamos juntos. Por el momento, hemos dejado la casa a George, así que no es mala idea que disfrutemos los tres de esta villa…

—¡Me gusta vivir sola! ¡Tu cuidado está fuera de lugar!

—¡A eso me refería! Rachel siempre ha actuado como una adulta, incluso cuando eras niña, ¡y sólo ahora nos hemos dado cuenta de cuánto te hemos dejado sola!

El duque comenzó a pulir su pipa mientras asentía con la cabeza.

—Lamentable. Simplemente lamentable. Rachel, ¿hay algo que te moleste? No hay muchos sirvientes aquí, por lo que siéntete libre de decir lo que quieras sin contenerte.

—¡Esta situación es lo único aquí que me molesta! Aunque hay otra cosa que quiero decir… —Señaló de forma acusadora al duque que había colocado a su esposa en su regazo—. ¡Dejad de coquetear delante de vuestra hija! Además de dejar de estar con ustedes, ¡¿quieren que no quiera ni siquiera volver a verlos…?!

—Bueno.

—Oh, querido.

El duque y su esposa parpadearon sorprendidos.

—Nunca esperé que nos fueran a decir algo tan inesperado.

—¡¿Cómo es eso inesperado?!

—Cuando tienes el brillante ejemplo de un matrimonio armonioso, ignoras ese tipo de cosas.

—¡¿A dónde se fueron sus modales aristocráticos de antes de casarse?!

—No hay muchos sirvientes en nuestra nueva villa, por lo que aquí podemos coquetear todo lo que queramos.

—¡Madre, ya has dejado de fingir!

Haley estaba comenzando a ponerse nervioso al ver a Rachel tan alterada, por lo que salió de la celda, dio un golpecito en la pierna del duque y le tendió un plátano. Dos.

—Ooki…

“Oye, puedes tener estos… Por favor, perdónanos…”

El mono estaba tratando de mostrar cuán sincero era al ofrecer sus plátanos favoritos.

Cuando el duque se dio cuenta de que el primate estaba sentado a sus pies, levantó a la criatura y la puso en su regazo.

—¡Ooki! ¡Ooki!

El mono hizo todo lo que posible para oponerse a que le acariciara la cabeza, pero el hombre lo ignoró.

—Escucha, monito. Si Rachel perdiera la buena voluntad del rey, su vida podría correr grave peligro. Por eso tenemos que trabajar duro y mostrar buenos resultados. De lo contrario, nunca podremos salir de aquí. Entonces, ¿nos ayudarás, monito? Ayúdanos a aligerar la carga de trabajo de Rachel.

—¡¿Ooki?!

Al parecer el mono entendió lo que el duque trataba de decir.

Haley saltó de su regazo como si le hubiera caído un rayo, agarró los documentos que Sofía había estado sujetando en sus manos y los llevó hasta el escritorio de Rachel.

—¡Ooki! ¡¿Ookiki?!

El simio tenía una expresión agitada mientras empezaba a ordenar los otros documentos que ya estaban frente a su maestra, suplicándole que terminara rápido.

Por el bien de su lamentable señora, Haley se convertiría en un demonio.

—Ku, mudarte a una prisión e incluso engañar a un mono… Padre, ¡¿has perdido todo tu sentido común?!

Mientras Rachel rechinaba los dientes enfadada, Sofía deslizó una taza de té recién hecha sobre su escritorio a través de los barrotes de hierro y se encogió ligeramente de hombros, poniendo una cara que no se podía leer.

—Nunca había sentido el vínculo sanguíneo entre la señorita y el maestro con tanta fuerza como hoy. Hablando desde la posición de un sirviente… sólo puedo esperar que este combo de padre e hija tan parecidos pueda resolver las cosas por sí mismo sin arrastrar a otras personas a ello.

♦ ♦ ♦

—Hablando de eso, parece que Wolanski está desempeñando un papel activo en la capital ahora.

El tercer hijo de un conde asintió con la cabeza ante las palabras de Elliot.

—Sí, durante un tiempo estuvo desanimado porque lo desheredaron… pero parece que ahora está bastante ocupado teniendo que ir de un lugar a otro dando conferencias.

—Ya veo… así que ese chico también está haciendo todo lo que puede —susurró Elliot—. Incluso si su Asociación de Petaísmo ha desencadenado un movimiento naturalista…

—No tengo ni idea de dónde salen sus seguidores…

—Aunque las preferencias de ese chico sean minoritarias…

Durante estas charlas, el segundo hijo de un vizconde se puso nostálgico al recordar algo de repente.

—Es cierto. Me pidieron un favor antes de salir de la capital… Parece que llegó una carta para Su Alteza de Sykes a través de los caballeros.

—Oh, ¡de Sykes! ¿Le va bien?

Elliot abrió de inmediato la carta que su subordinado le entregó de buen humor… pero frunció el ceño cuando vio la nota de dentro.

—¿Qué es esto…? Aquí hay dos tipos de letra.

El conde miró a su alrededor un poco confundido

—Esto… ¿Martina añadió un mensaje extra después de que Sykes terminara la carta?

—Creo que sí. Se puede saber qué parte la escribió sir Abigail por lo clara que es, pero también porque alguien que usa pronombres femeninos escribió una oración después de cada una de las de Sykes. Martina es una mujer talentosa, por lo que podría haber añadido un mensaje extra al unir todo el texto.

—¿No crees que se turnaron para escribir cada línea?

Todos se turnaron para pasarse la extraña carta, soltando elogios por lo singular que estaba escrita…

Elliot fue el primero en darse cuenta de la verdad.

—Oye, espera… si alineas la primera letra de cada línea que Sykes escribió, dice: “AYÚDAME”…

—Su Alteza… si alinea la primera letra de cada oración de Martina, dice: “NO INTERFIERAS”…

—Esos dos… sin duda se llevan bien…

—Ja, ja, ja…

♦ ♦ ♦

Al parecer Rachel estaba trabajando duro, ya que el ambiente dentro de la mazmorra no era tan malo (aunque un poco incómodo). Haley se sentía aliviado.

—Ooki.

Después de que le hablaran de un futuro aterrador, vigiló a su maestra mientras leía un montón de libros difíciles de entender y dormía como una roca. Si sigue trabajando así, definitivamente no la matarán.

Una vez se calmó un poco, Haley decidió ayudar a Rachel como pudiera.

Sacó un lavabo vacío, lo colocó frente a una práctica máquina sobre la que acababa de aprender y giró una palanca. Esta máquina producía agua hirviendo. Llenó el lavabo hasta la mitad y detuvo el flujo de agua caliente antes de comenzar a añadir un poco de agua fría de una jarra que estaba a un lado. Una vez que la temperatura fue la adecuada, mezcló una especie de ese polvo mágico que hacía sentir bien a Rachel.

Con todo perfecto, el mono se sumergió en el agua y soltó un largo suspiro.

—Ookiii…

“Los baños son maravillosos.”

Puede relajarse, y una vez que su cuerpo se ha calentado del todo, puede deslizarse dentro de la manta de su maestra, haciéndola sentir bien y calentándola. Hoy también haría todo lo posible para sanarla.

—Señorita —llamó Sofía que había observado todo desde un lado.

—¿Qué pasa?

—Haley acaba de usar el samovar [1] para calentar el agua para su baño.

—Qué mono tan listo.

—Lo admito, pero mezcló nuestras hojas de té pensando que también eran sales de baño.

—Así que por eso ha estado oliendo a manzanilla últimamente…

Haley, que estaba a punto de quedarse dormido por la comodidad, levantó de repente la cabeza y llamó a un chico que estaba de pie en una esquina.

—¿Ooki?

Cuando súbitamente un mono le preguntó qué estaba haciendo, Raymond ignoró la pregunta y, en su lugar, habló en pleno éxtasis consigo mismo:

—Llevo dos horas aquí de pie. Aunque no me ha ofrecido una silla, Rachel todavía no se ha dado cuenta de que estoy aquí… ¡sin duda es la mejor!

—Ooki…

—¿Qué pasa con este chico? Huele mal… Él es quien necesita un baño.

Rachel seguía refunfuñando maldiciones mientras su pluma recorría todo el trabajo que se había acumulado durante sus largas vacaciones.

—Aaaaah, ya basta… Aunque me alegraba de los grandes esfuerzos que me causó empezar a vivir sola, ahora mi padre sigue viniendo a acosarme.

—No es tan sorprendente cuando se sabe quién es su hija.

—Todos los días las cosas se intensifican.

—¿Quizás es un linaje contaminado?

Dado que parecía que había un invitado esperando fuera, Meia se dirigió a saludarlos y regresó un poco más tarde sin poder ocultar la fatiga en su rostro. Detrás de ella venían el rey y la reina.

—¡Dan, he venido a cobrar lo que me deben!

—Ja, ja, ja, ¡esta noche se le van a cambiar las tornas, Su Majestad!

El duque, la duquesa, el rey y la reina se estaban emocionando mientras la noble dama se veía obligada a trabajar sola. Cuando Lisa les trajo el alcohol, inició su juego de cartas.

—¡¿Se van a quedar despiertos toda la noche jugando de nuevo?! —gritó como ya se había acostumbrado a hacer cada noche.

—Oh, no necesitas acompañarnos Rachel. Siéntete libre de irte a la cama antes que nosotros.

—¡No quiero haceros compañía en absoluto!

Den
En verdad Elliot solo debería haber traído a los padres de Rachel a la mazmorra para echarla XD Habría funcionado seguro

Rachel se desplomó sobre su escritorio, soltando vagas quejas con un rostro cansado.

—Con toda esta gente aquí, no puedo beber ni divertirme sola…

—Bueno, sería inapropiado emborracharse frente a sus padres.

—Padre y los demás… ¿ya se han olvidado que en un principio estaban tratando de sacarme de aquí?

—Parece que están reviviendo su tiempo en las aguas termales.

—Y no puedo escapar de aquí… Ugh, estar encerrada es un suplicio.

—Cosecha lo que siembra. Es de risa.

Rachel levantó la cara del escritorio y miró con recelo a su subordinada principal.

—Sofía… ¿no has sido muy dura conmigo últimamente?

Los ojos de su asistente principal disimularon cuando se encontró con la mirada de su maestra.

—Sería muy útil si pudiera entender la incapacidad de un empleado para involucrarse cuando no tiene espacio para respirar.

—Todos en la mansión lo tienen fácil.

—Allí no hay jefes quisquillosos que los molesten.

Aparentemente, George es una excepción de la maldición del linaje.

Rachel y Sofía observaron con indiferencia la antigua generación que ya comenzaba a alborotarse en su pequeño banquete… y ambas suspiraron con pesadez.


[1] Es un antiguo calentador de agua ruso. A menudo se usa para calentar té, pero no siempre.

Den
Con esto hemos terminado la historia principal de esta linda (?) comedia :3 Espero que les haya gustado~~ Lamento mucho la tardanza con los capítulos, de verdad (。•́︿•̀。), los estudios y ciertos problemas de salud me han dificultado todo. Pero dejando eso de lado... ¡Ahora comienzan los extras (≧◡≦) ♡! Esto todavía no es un adiós~~ La verdad, espero poder ver algo sobre la relación de Raymond y Rachel, ya saben, un poco de interacción entre el shota y nuestra noble dama 👀

Sharon
Yo creo que deben agradecer que ni Den ni yo les llenamos a mensajes. Dios sabe lo mucho que quise comentar en estos capítulos llenos de desmadre al punto en que ya no se sabía cuál era la trama, o si es que había una trama… En fin, disfruté un montón de esta historia. Como dice Den, me gustaría ver más interacciones de Raymond y Rachel… Si es que puede encontrar a Raymond primero...

| Índice |

6 thoughts on “Vida en prisión de la villana – Capítulo 49: La noble dama quiere abandonar la prisión

  1. Erfm says:

    Los ingertos es son una combinación de dos tipos de árboles compatibles, en el cual sus frutas obtienen lo mejor de ambos.
    A lo que quiero llegar es que la fruta no cae muy lejos del árbol, y así de psicópata, inteligente y desquiciada, sin duda lo heredo de sus padres aunque no lo quieran aceptar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *