Villana mimada por el príncipe vecino – Capítulo 91: Romance en un juego de doncellas

Traducido por Sharon

Editado por Ayanami


Marineforest, el reino amado por las hadas.

Usualmente, era un lugar cómodo bañado en los rayos del sol, pero, ahora mismo, la nieve estaba cayendo sin cesar, indicando la llegada del invierno. La nieve no se acumulaba demasiado, pero con la cantidad actual era posible hacer un pequeño muñeco.

—Debe estar fría —murmuró Tiararose, mirando por la ventana de su cuarto—. Hablando del invierno, ¡es la temporada en la que ansiamos chocolate…!

Si tuvieran koutatsus[1], le hubiera gustado un helado, pero, desafortunadamente, no existe en este mundo. Por ello, en invierno, ella comenzaba a desear el chocolate de temporada que se vende en lugares parecidos a tiendas de conveniencia.

Tiararose contó con sus dedos los tipos de chocolate que quería comer; Aquasteed, que estaba sentado en el sofá, y Philliane, que preparaba el té, le sonrieron.

—Supongo que estaremos teniendo postres de chocolate durante los próximos días.

—¡Rey Aqua! No puedo evitar quererlos en invierno.

Tiararose le dio una sonrisa irónica a su esposo, que la estaba molestando.

—He preparado el té negro, así que, por favor, disfrútenlo lentamente. Terminará resfriándose si se sienta muy cerca de la ventana.

—Eso es cierto. Gracias, Philliane.

Sentada a un lado de Aquasteed, bebió del té negro caliente. Dejó escapar un suspiro y se inclinó contra el hombro de Aquasteed.

Ella era Tiararose Lapis Marineforest.

Su esponjoso cabello rosado era muy adorable, y su cálida sonrisa tocaba el corazón de cualquiera que la viera. Ella era la villana en el juego “El Anillo de Lapis Lazuli”, pero se casó en la familia real del país vecino, Marineforest.

—¿Qué sucede, Tiara? ¿A qué estás jugando?

—Hace algo de frío, así que decidí calentarme con el Rey Aqua.

—Estás diciendo cosas adorables de nuevo… —dijo Aquasteed, acariciando con gentileza la cabeza de su esposa, inclinada en su hombro.

Él era su esposo y el rey de Marineforest, Aquasteed Marineforest.

Tenía ojos dorados y cabello azul oscuro. Su cuerpo poseía una fuerza increíble y apoyaba al país tanto como el rey del Cielo Estrellado como el Rey de las Hadas.

Podía ser tranquilo y estricto, pero tenía un lado dulce cuando se trataba de Tiararose.

Quien veía a los dos con una sonrisa era la sirvienta de Tiararose, Philliane.

Ella siempre ponía los asuntos de Tiararose como su mayor prioridad, y había comenzado a servirle desde una edad temprana.

—No puedo preparar los chocolates de inmediato, pero si está bien con galletas, puedo prepararlas.

—¿En serio? ¡Eso me hace muy feliz!

Al escuchar a Philliane, el rostro de Tiararose se iluminó.

En verdad, amaba los dulces, es por lo que muchas personas le enviaban postres como regalo. Le preocupaba engordar, pero se las arreglaba haciendo ejercicios y estirándose.

Philliane se fue por un momento para preparar las galletas, y Aquasteed retomó la conversación.

—Hablando de eso… ¿Sabías del país Sandrose que está al sudoeste?

—¿Sandrose? Por supuesto que lo conozco.

Asintiendo, Tiararose pensó en toda la información que sabía al respecto.

Era un reino grande, cuyo territorio estaba igualado con Marineforest, pero tenía un clima muy caliente con desiertos ocupando la mitad del mismo. Sin embargo, en la mitad del desierto había unos hermosos oasis, los cuales habían generado su buena reputación al tratarse de una vista mítica.

Si uno fuera a Sandrose desde donde estaban, por lo menos, les tomaría dos meses en un camino de ida en carruaje.

Hablando de eso, también leí en un libro que es un país con mucho romance.

—Si no me equivoco, tienen un sistema poligámico, ¿verdad? Al parecer, su cultura es totalmente diferente a la de Marineforest.

—Como se esperaba de Tiara, sabes mucho.

—No, eso no es verdad…

Tiararose tenía curiosidad por la razón que le llevó a preguntar sobre Sandrose, así que inclinó su cabeza.

—En realidad, han pedido negociar con nosotros. Al parecer, en verdad quieren la flor de Tiararose.

—¿Flor?

Al escuchar un comentario tan inesperado, Tiararose estaba confundida. No había esperado que un país, con el que usualmente no tenían relación, fuera a pedir de la flor nacional de Marineforest.

La “flor de Tiararose” crecía con el poder mágico de Tiararose. Era atesorada con cuidado por los ciudadanos, y la ciudad desbordaba de ellas.

Sin embargo, era algo difícil cuidarlas. El problema pudo arreglarse gracias a las Hadas del Bosque que cuidan de ellas.

Después de conocer la razón, comenzó a preguntarse si podrían crecer en Sandrose.

Si la flor, que sería enviada en nombre de la reina Tiararose, termina secándose… Lo más probable es que cause una situación incómoda entre los dos países.

Aun así, tampoco era una buena idea enviar la flor nacional cortada. No duraría durante mucho tiempo como aquellas plantadas, y lo más probable es que ni siquiera lograran llegar a Sandrose.

Considerando varias opciones… Para ser sinceros, la situación era difícil.

—Como se esperaba, no conoces el medio para enviarlas, ¿verdad?

—Sí. Sería bueno si hubiera Hadas del Bosque allí, pero no es el caso.

—Ya veo. Vamos a negarnos cortésmente —dijo Aquasteed, dejando que sus dedos pasen por entre los mechones de Tiararose. Su gesto juguetón hizo que ella sonriera.

—Me hace cosquillas… —rió—. Sin embargo, pensar que quieren la flor… Lo mejor será enviarles dulces de Marineforest para que se vuelvan populares allí.

—Es típico de ti pensar eso.

“Sería bueno darle flores, pero los dulces son mejores”, era su postura.

Sin embargo, era cierto que Aquasteed también se preguntaba al respecto. Podía entenderlo si hicieran la petición después de ver la flor real, pero la familia real de Sandrose nunca había visitado Marineforest antes.

—Ah pero… Podría ser un regalo para una dama.

—Es el país del romance después de todo, ¿eh?

Tendría sentido si ese fuera el caso, pensó Tiararose.

—No obstante, no es como si tuvieran posiciones sociales, ¿verdad?

—En el reino de Sandrose, solo hay un miembro de la realeza, el rey. Y bajo él están los nobles. Escuché que el monarca tiene cinco concubinas.

—Cinco…

Tiararose hizo una mueca al escuchar a Aquasteed.

Para ella, el romance monógamo era el estándar, así que podía decir que no se sentía cómoda sabiendo que él tenía cinco esposas.

Tal parece que el rey es un playboy.

Nunca se habían encontrado antes, pero lo más probable era que tuviera razón. Sentía que habría demasiadas peleas entre las esposas, y la dinámica de la relación debía de ser un desastre.

—Ah, pero el trato de cada concubina debe diferir dependiendo de la posición social de cada familia.

—Hay concubinas nobles, pero, al parecer, algunas son plebeyas.

Había imaginado que no debía ser un buen lugar, pero sus ojos se abrieron al escuchar a Aquasteed.

Tanto en Marineforest como en Lapis Lazuli, las jóvenes debían tener una posición social suficiente para poder casarse dentro de la realeza. Sin embargo, parecía que eso no era necesario en Sandrose.

En otras palabras, ¿pueden elegir a quién amar con libertad?

A pesar de que odiaba la idea de la poligamia, tenía una opinión favorable en este caso. Aquasteed notó el cambio en su expresión, y le preguntó:

—¿Hay algo que te moleste?

—Al no estar limitados a matrimonios políticos, una cultura donde uno puede amar con libertad es algo bueno.

—Dijiste antes que ese “Japón” donde vivías era así, ¿verdad?

—Sí… aunque también estiman los linajes.

Era un problema muy difícil.

Sin embargo, como se esperaba, si lo pensamos como un juego para chicas…

En efecto, un personaje con un cierto linaje importante sería popular en juegos para chicas. No obstante, la historia era diferente cuando se trataba de la realidad.

Rodeando a Tiararose no sólo estaban Olivia y Aishira, que tenían matrimonios políticos. Elliot no era un noble, pero se había enamorado de una noble, así que también era difícil para él.

—Traje las galletitas de chocolate.

—Gracias, Philliane.

Mientras estaba atrapada en sus pensamientos, Philliane trajo los dulces. Sin embargo, por su expresión, estaba claro que no se encontraba muy bien.

Sin embargo, antes de irse no estaba así.

También tardó mucho en prepararse, ¿sucedió algo?

Sin embargo, Aquasteed estaba presente, así que no podía preguntarle si le había pasado algo.

Terminaría sonando como una orden, y molestando a Philliane.

—Traje leche caliente para beber. No le añadí azúcar, ¿cómo le gustaría?

—Wow, luce como si pudiera calentarme. Tenemos galletas, así que puedes dejarla así.

—Lo entiendo.

Aquasteed asintió en acuerdo con Tiararose y tomó la leche caliente. Era un lujo tener acceso a tal bebida y postre durante el invierno.

Philliane sonrió después de ver cómo Tiararose sonreía de oreja a oreja.

Luego, procedió hasta la ventana y tomó las cortinas para cerrarlas antes de que hiciera demasiado frío. En ese momento, se dio cuenta de que la nieve había comenzado a apilarse.

—Señorita Tiararose, Su majestad Aquasteed, parece que la nieve comenzó a acumularse.

—¿En serio? Nunca había visto eso durante los años en que estuve en Lapis Lazuli.

—Es difícil que la nieve se acumule en un lugar con clima cálido.

Tiararose y Aquasteed se pusieron de pie para observar por la ventana.

—¡Wow, increíble! Sería divertido si pudiéramos construir un iglú de nieve y comer queso derretido dentro.

—¿Iglú de nieve?

Aquasteed inclinó su cabeza ante los altos ánimos de Tiararose.

—Es una casa parecida a una cueva hecha de nieve. De hecho, las personas comen estofado dentro.

—Eh… Eso es interesante.

Después de disfrutar la vista de la nieve, Tiararose regresó al sofá con sus dedos algo fríos por tocar la ventana. Comenzó a calentar su mano con su aliento sin pensarlo, cuando su esposo tomó su mano.

Aquasteed no le dio la oportunidad de quejarse y puso sus labios en los dedos de la reina.

—¡Rey Aqua…!

—Tus dedos están fríos.

Con una sonrisa, Aquasteed frotó la mano de Tiararose contra su mejilla.

—Su mejilla es muy cálida…

Tiararose sonrió algo avergonzada. Cuando le hizo cosquillas con su dedo, él se rió.

—Me haces cosquillas.

—Esa es mi intención.

—En ese caso, ¿debería regresarte el favor?

—¡¿Eh?!

Tiararose intentó alejarse de inmediato al escucharlo, pero Aquasteed la sostuvo con firmeza y ella no pudo escapar. Cuando la abrazó con fuerza, ella se resignó.

—Tus dedos también están fríos, así que los calentaré.

—Gracias.

Aquasteed sonrió con calidez ante su oferta, y besó su mejilla.[1]Un kotatsu es un marco de mesa bajo hecho de madera y cubierto por un futón o una cobija pesada, sobre el cual se apoya la superficie de la mesa. Debajo hay un brasero, calentón o estufa, que a veces es parte de la estructura de la mesa misma. En la actualidad hay dos tipos de kotatsu.

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