El vizconde, la vizcondesa y sus hijas esperaban en el comedor. La mesa era estrecha y larga. Me senté junto a Leandro y frente a la vizcondesa.
—No es mucho, pero esperamos que lo disfrute —dijo ella.
Al contrario de sus palabras, la mesa estaba repleta de una ensalada mixta aliñada con vinagreta, varias frutas en cestas de madera y pollo asado relleno y especias. Seguí leyendo “Sin madurar – Capítulo 55: El destino cambiado (5)”
Terminaron de registrar los cadáveres. Aparte de los pocos accesorios y armas, solo encontraron la extraña nota con la palabra «pan, Tang Mo la guardó en su mochila.
Fu Wenduo encontró un bidón de gasolina en un rincón y repostó el coche. Seguí leyendo “La Tierra está en línea – Capítulo 108: Te tocaré la cara~”
—Eliza, ¿puedes alimentar también a esos caballos de ahí?
—Entendido, me encargo de eso.
Niños de mi edad corren por ahí, vertiendo alimento para caballos en cubos. Yo también me uní, agregando una gran cantidad de alimento en un cubo que ahora llevaba, dirigiéndome hacia el grupo de caballos que me indicaron. Seguí leyendo “Villana en un otome, ¿cómo acabaron las cosas así? – Capítulo 96: Huyendo con mis vecinos”
—¡Sólo su alteza ejerce el poder de la magia sin restricciones dentro del palacio! Quizá sería un poco injusto, pero considerando que su majestad no usa magia con tanta frecuencia, ¡es algo reconfortante! ¡Así que lo único que hemos estado haciendo es trabajar en investigación dentro la Torre!
¡Vaya! Seguí leyendo “Un día me convertí en una princesa – Capítulo 119”
Al escuchar a Ishakan, Leah recordó lo que Genin le había contado. Había estado dando vueltas en su cabeza desde el momento en que Genin le explicó por primera vez la verdadera naturaleza de un Kurkan durante la luna llena. Solo una palabra vino a su mente ahora, haciendo eco a través de recuerdos confusos. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 49: Súplica”
Agotados de esperar el inicio de la subasta, los invitados empezaban a impacientarse. Incluso los diligentes sirvientes, que habían estado atendiendo a los invitados, habían desaparecido. La irritación se podía sentir en el ambiente hasta que finalmente, un cliente comenzó a gritar en voz alta.
—¿Qué pasó? ¿Pasó algo malo? —vociferó. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 48: Sangre”
Al día siguiente, siendo la hora del almuerzo.
Gilbert le dio un descanso a Yuri, en un lugar vacío fuera de la cafetería, para que tomara café y se relajara. Entonces, de repente, recordó lo que pasó ayer con Lakis.
—¿Es esta la llamada química sexual…? Seguí leyendo “Te equivocaste de casa, villano – Capítulo 46: Acercándonos lentamente… (1)”
La persona de la que me enamoré es el príncipe de este reino, Su Alteza Rudnik Reino Palacio, quien es mi prometido.
Yo, Julia Knocker, me encuentro confundida a causa de mi primer amor. Hasta hace poco, solo me había interesado en cómo hacer dinero. Sin embargo, Su Alteza siempre ha estado a mi lado apoyándome. Seguí leyendo “Dinero de consolación – Capítulo 73: La persona de la que me enamore”
Sobre una interminable extensión de llanuras desoladas había incontables personas en genuflexión. Sus cuerpos estaban cubiertos de un aura dorada, pero sus rostros eran borrosos. Parecían campos de trigo dorado que cubrían las tierras.
En medio de este lugar había un joven de pelo negro. Llevaba una corona dorada y vestía una túnica blanca y negra. Un simple movimiento suyo le daba un aire majestuoso. Seguí leyendo “Elección Absoluta – Capítulo 107: Donde apunta la punta de la hoja del rey”
Ese día, desde la mañana tuve una vaga premonición desagradable.
Como de costumbre, vine a la tienda acompañada de Thomas. Habiendo traído chocolate como regalo, observé sin preocupación el trabajo de Lars y compañía. Después de un mediodía ajetreado llegó una pequeña pausa por la tarde. La tienda se abriría por la noche, por ahora, la cerraremos. Había preparativos que hacer, así que no había tiempo para perder, incluso así, les llamé para que tuvieran un descanso. Al ver esto, Thomas preparó el té a sabiendas.
Seguí leyendo “¡No quiero ser Princesa! – Extra 6: Su secreto (5)”
En opinión de Rosette, la perfección significaba no desviarse nunca de lo que la gente esperaba de ti. “Pura”, “hermosa”, “adorable”, “maravillosa” e “ideal”: el sinnúmero de cumplidos se acumulaba y la asfixiaba. Aplastaban su verdadera imagen de sí misma. Cuando se dio cuenta de lo mucho que le dolía, su cuerpo ya estaba sumergido más allá del punto de escape. No le molestaba su nombre, que tanto recordaba a las rosas, pero que la compararan con una flor le resultaba terriblemente constrictivo.
Seguí leyendo “¡Juro que no volveré a acosarte! – Capítulo 74: El ídolo perfecto”
El equipo del programa organizó de forma detallada el itinerario de los concursantes. Antes de la quinta ronda del programa, hubo unos días de descanso. El desafío consistía en meterse en una pelota inflable de playa y caminar desde un extremo de la piscina hasta el otro. No solo tenían que mantener el equilibrio, sino que debían hacerlo con gracia y aplomo.
Tras la explicación de Eureka, se escucharon trágicos lamentos de los concursantes. No habría manera de detener la pelota una vez que tocara la superficie del agua. ¡Nadie podría permanecer en pie! Seguí leyendo “Pronto, utiliza el rostro del demonio – Arco 8 – Capítulo 11”
El Reino de Palletia había existido de la mano de los espíritus a lo largo de su historia. Según se cuenta, el Reino nació después de que el primer rey hiciera un pacto con un gran espíritu que era venerado como un dios. Ese evento se convirtió en un estandarte guía para que otros comenzarán a establecer una amistad con los espíritus. Incluso hoy en día, este logro sigue siendo considerado motivo de elogio y celebración.
Seguí leyendo “La revolución mágica de la princesa reencarnada – Capítulo 10: La princesa reencarnada aún anhela la magia (1)”
En ese momento, Eckart dejó escapar un suspiro sin notarlo. No solo eran coherentes sus palabras, sino que también se sorprendió al percatarse de que ella gradualmente lo estaba convenciendo. Incluso interpretó de manera distinta sus palabras irritantes. La mención de la palabra “esposa” le frustró más que la de “tirano”.
Como era su costumbre, Marianne sonrió con radiante inocencia. Seguí leyendo “Prometida peligrosa – Capítulo 84”
—Es como has dicho, Alisa…
—¿Verdad?
Cynthia y Alisa intercambiaron sonrisas. Lilia ladeó la cabeza, confusa, sin saber el significado de sus sonrisas.
—Ama Lilianne Aldis. Seguí leyendo “La poseída hija del Duque – Capítulo 57”