Chi Yan jamás esperó que tres cuartas partes de sus compañeros descubrieran que había utilizado el poder de Ye Ying Zhi. Reflexionó durante un buen rato y finalmente decidió aceptar la sugerencia de Leiyun sobre ir a ver a Tulong y explicarle personalmente lo ocurrido.
El señor Hodge acababa de marcharse cuando Chi Yan llegó, de modo que no se cruzaron. Seguí leyendo “El Perseguido – Capítulo 150: Rumores del Reino Inferior”
Me dirigí al cuartel general junto con Sofía, la dejé en la cocina y sin perder el tiempo, busqué al capitán Jullius; sin embargo, él ya había partido hacia la Corte Imperial. Se marchó más temprano que de costumbre, entonces, regresaría temprano. Tomé algunos bocadillos recién hechos de la cocina para comerlos y pasar el tiempo. Sofía se jactó de su buena habilidad al prepararlos.
—¿No debería estar aquí ya? —le pregunté a Sofía y agregué—: Pon esas tartas de huevo en la cesta. Junto con el pastel de maní.
Seguí leyendo “Espada y Vestido – Vol 3 – Capítulo 2 (1): Beso de buenos días por la mañana”
Los ojos enrojecidos e hinchados de Pollyanna miraron los hermosos ojos verdes de Lucius I. Sus ojos estaban llenos de amor, haciendo que su corazón se llenara de afecto también.
¡Qué hombre tan encantador era este!
Este hombre le suplicaba que lo amara. Le estaba pidiendo que aceptara su amor. Su cuerpo ardía de lujuria, sin embargo, se había mantenido a distancia porque su amor era mayor que su deseo por ella. Esto demostró su respeto por ella y le suplicaba permiso para continuar. Seguí leyendo “El emperador y la mujer caballero – Capítulo 265”