El grupo real dejó Jaffa y se dirigió hacia Nanaba. Las mujeres, los niños y los ancianos viajaban en carruajes mientras el resto montaba a caballo o caminaba. Pollyanna era la única mujer a caballo. Por si acaso, llevaba una capa de armadura de cadena debajo de su uniforme. También se aseguró de llevar su espada y su arco y flechas. Además, Pollyanna también llevaba su casco.
Un casco siempre había sido su artículo imprescindible. Seguí leyendo “El emperador y la mujer caballero – Capítulo 188”
El enviado regresó al palacio imperial mientras Sovieshu leía informes en su despacho.
Al verlo de regreso, el funcionario, que el Vizconde Roteschu había sobornado, se apresuró a ir a su mansión.
En cuanto el enviado entró al despacho, Sovieshu lo interrogó antes de que pudiera acercarse al escritorio. Seguí leyendo “La Emperatriz se volvió a casar – Capítulo 104: El shock de Sovieshu”
Transcurrió el día y el banquete se reanudó en la noche. Marie le pidió a su superior que la reasignara de lugar.
—¿Quieres trabajar fuera del salón de banquetes? De acuerdo, pero ¿estarás bien?
A ninguna sirvienta de rango medio le gustaba trabajar fuera del salón de banquetes. Porque no podían disfrutar de las funciones ni de la música, y el trabajo era mucho más duro. Seguí leyendo “Una doncella competente – Capítulo 2: El Príncipe Cruel y la doncella (1)”
El sistema sólo les dio tres oportunidades para luchar contra la Reina. La primera vez, no habían desarrollado un entendimiento tácito, así que cuando la Reina alcanzó el 50% de HP, todos murieron. La segunda vez, ajustaron sus estilos de juego, cambiaron su posicionamiento y también tenían un poco más de cohesión de grupo, por lo que lucharon mucho más suavemente…
Ye Zhizhou jugaba con una clase a corta distancia, que no era conveniente para el mando por lo que dio el papel de liderazgo a Ge Lu, el que tenía muchas cuentas secundarias que estaba jugando convenientemente una clase de largo alcance. Seguí leyendo “Prevenir un Harem – Capítulo 100: Número 1 en la lista de riqueza”
Sir Ainno le explicó al emperador:
—Ella no se moverá; esto es más difícil de lo que esperaba. Es más difícil que cuando tuvimos que averiguar cómo cruzar el río Koemong. No he tenido suerte en conseguir su cariño.
—Pero acabas de decirme que te ibas a casar. Seguí leyendo “El emperador y la mujer caballero – Capítulo 187”
Habían pasado aproximadamente 20 minutos desde que comenzó la conversación con Han Sooyoung. Pude deducir algunos datos a través de las tres preguntas.
Uno, la «Han Sooyoung» de la regresión 1863 había hecho un contrato con Trazador Secreto a través del Pacto de Otro Mundo. Seguí leyendo “Lector Omnisciente – Episodio 55: Recuerdos felices (2)”
Un día en el pasado, Han Sooyoung había dicho:
—La primera vez que intenté crear un clon utilizando Avatar… Entregué demasiados de mis recuerdos y se me fue de las manos.
—… Qué interesante. ¿Dónde has oído eso? Seguí leyendo “Lector Omnisciente – Episodio 55: Recuerdos felices (1)”
En la habitación de Claire, Summer y Qiao Chuxin miraban boquiabiertas al encantador joven que se atiborraba de comida como si su vida dependiera de ello.
¿No era ya el décimo plato de comida?
El tipo parecía tan hermoso a primera vista, pero su forma de comer era tan desagradable. Y lo más importante, su estómago parecía no tener fondo. Quién sabe cuántas veces Walter y Jean ya habían ido en silencio a buscar comida al sótano. Por supuesto, aparte de ellos, nadie más conocía la situación actual. Seguí leyendo “Al borde de lo impresionante – Capítulo 93”
Sorprendida por el rostro —demasiado hermoso para un niño— de este chico desconocido, una mano apareció por detrás de mí y lo empujó.
—Te dije que hicieras silencio. Mabel se ha sorprendido —lo reprendió Oscar y me dio palmaditas en la espalda. Mis ojos saltaron del chico de cabello dorado a Oscar repetidamente.
Ahora que lo pienso, tienen más o menos la misma edad. Qué lindos. Seguí leyendo “Bebé tirana – Capítulo 21: Acaríciame también la cabeza”
Hasta ese día, me di cuenta que mi concepto de Kang Seoyoung era erróneo, creí que como toda mujer en ese mundo, solo era especial por haber concebido a gemelos con maná, pero que no podía pedir nada a un hombre. La consideraba obediente y sin ambición alguna.
—No pude averiguar qué darle… Eres mi sol, mi todo —declaró Kang Seoyoung.
Sonó sincera, aunque a mí me pareció ridículo. Él rey asintió con la cabeza, como si fuera una verdad absoluta. Seguí leyendo “Dicen que nací hija de un rey – Capítulo 05: El problema de ser revelado (5)”
Pero esa dignidad desapareció enseguida. Dio vueltas a mi alrededor, gritando todas las palabras floridas que conocía.
—Después de todo, mi hermanita es la mejor —sonrió alegremente—. Feliz cumpleaños. Tienes que quedarte conmigo durante mucho tiempo, ¿sí? —murmuró, armando un alboroto. Me miró como si fuera un pajarito. Seguí leyendo “Una vez más en la luz – Capítulo 2: En la luz (3)”
Lo que tenga que ser, será. Irá un paso a la vez.
Después de darse un refrescante baño, Tang Feng, quien se puso ropa casual, salió del baño y notó que Albert ya estaba sentado en la sala de estar. Involuntariamente miró hacia el sofá, limpio y sin ningún desorden o rastro de sus acciones anteriores. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 3 – Capítulo 28: El pequeño demonio asesino”
—Ey, Lee Jihye —Un hombre nos saludó con la mano mientras hablaba con el típico tono de un gángster. El abrigo blanco, que colgaba de su hombro, era inconfundiblemente la Gabardina de dimensión espacial infinita. Por lo tanto, era el mismo abrigo que el mío.
【La constelación ‘Lirio de Acuario’ frunce el ceño.】 Seguí leyendo “Lector Omnisciente – Episodio 54: Asesino de Reyes Demonio (6)”
—Ataque de Espadas Duales del Dragón.
Ante las palabras de Lee Jihye, el poder mágico explotó de las dos espadas. Algo parecido a un dragón azul voló hacia delante para desgarrarme el cuello. Seguí leyendo “Lector Omnisciente – Episodio 54: Asesino de Reyes Demonio (5)”
El lago no se secó solo porque Rose había cambiado. Seguía siendo el mismo bosque: los animales no murieron, ni los árboles dejaron de dar frutos porque ella se había ido.
Sin embargo, no se puede decir lo mismo de Rose. Para ella, el lago era el precioso hogar de su infancia y el bosque era vital para su trabajo. Si alguno de los dos cambiaba, no podría seguir siendo una bruja en la misma capacidad que antes. Para la madre naturaleza, una bruja no es más que una pequeña partícula de existencia. Seguí leyendo “Mi crush quiere una poción de amor – Vol. 2 – Capítulo 2: La bruja y el visitante misterioso”