La Emperatriz se volvió a casar – Capítulo 5: La cuestión de una dama de honor

Traducido por Maru

Editado por Ayanami


—Su Majestad, el gran duque Lilteang le ha enviado un regalo de seda de una tierra extranjera.

Las damas de honor habían terminado de prepararme para el día antes de lo habitual, así que me senté con ellas, mientras tomaba mi café del desayuno. Mientras tanto, el príncipe Liltaiang había enviado a un sirviente con un regalo.

Levanté la vista de mi taza de café y examiné el objeto en las manos extendidas del criado. Era una hermosa tela de seda azul que brillaba como las escamas de un pez espada. Seguí leyendo “La Emperatriz se volvió a casar – Capítulo 5: La cuestión de una dama de honor”

La Emperatriz se volvió a casar – Capítulo 4: El regalo de la emperatriz para la concubina

Traducido por Maru

Editado por Ayanami


— ¡El emperador va a tomar a esa mujer como concubina!

Era una mañana típica. No estaba ni nublado ni lluvioso, ni cálido ni frío. Hoy era, simplemente, como ayer y el día antes de ayer.

Noticias inusuales llegaron, de ninguna parte, en este día ordinario.

—Así que, mientras la emperatriz está ocupada con las preparaciones de Año Nuevo, el emperador toma una concubina. Seguí leyendo “La Emperatriz se volvió a casar – Capítulo 4: El regalo de la emperatriz para la concubina”

La Emperatriz se volvió a casar -Capítulo 3: ¿Comparar con quién?

Traducido por Maru

Editado por Ayanami


El emperador fue testigo de que Laura insultaba a la mujer de la que está enamorado. Fue toda una escena.

Laura y otras damas de honor levantaron. rápidamente. sus faldas para inclinarse ante él, pero él les dirigió una mirada infernal. Ya había visto a Soviesh varias veces antes. en el palacio, lo miré en silencio. en lugar de saludarlo otra vez. Soviesh miró a Laura y luego se volvió hacia Rashta.

—Clemencia.

Soviesh suspiró. Los ojos de Rashta estaban húmedos, probablemente. por la sorpresa y, la amplia mirada que le dirigió la hizo parecer un pobre animal asustado. Seguí leyendo “La Emperatriz se volvió a casar -Capítulo 3: ¿Comparar con quién?”

La Emperatriz se volvió a casar – Capítulo 2: Señales tempranas de una aventura

Traducido por Maru

Editado por Ayanami


— ¿Otras cosas de qué hablar? Su Majestad, no sugerí nada inusual. Como propietaria del Palacio Imperial, solo te pregunto si trajiste a una mujer herida. Nunca ha sucedido antes.

¿Estaba exagerando? Tenía mi tono habitual y una sonrisa amable en mis labios. Hablé casualmente, para no parecer autoritaria, como si hablara de los preparativos del día de Año Nuevo.

Sin embargo, Soviesh parecía notablemente incómodo. Parecía querer evitar el tema tanto como fuera posible, la atmósfera se volvió cada vez más incómoda. Seguí leyendo “La Emperatriz se volvió a casar – Capítulo 2: Señales tempranas de una aventura”

La Emperatriz se volvió a casar – Capítulo 1: Estoy a punto de ser desplazada del asiento de emperatriz

Traducido por Maru

Editado por Ayanami


—Aceptaré el divorcio.

¿Era la única que tenía una leve sonrisa en mis labios cuando dije esas palabras?

Soviesh me miró con una expresión medio aliviada y medio arrepentida. ¿Es una farsa o es sincero?

Hasta ahora, había sido una buena colega y una emperatriz perfecta. Nunca habíamos peleado, es decir, hasta que él la trajo. Me dejó a un lado por su amante, pero, hasta el último momento, querrá ser un buen hombre y un buen emperador. Seguí leyendo “La Emperatriz se volvió a casar – Capítulo 1: Estoy a punto de ser desplazada del asiento de emperatriz”

Joven esposa del Capitán (de 62 años) – Capítulo 33: Charla ociosa: La confusión del capitán de los caballeros

Traducido por Den

Editado por Sharon


A medida que caía la noche, Wilhelm Aibringer de nuevo manejaba el trabajo que quedaba en la oficina de la Orden.

Los miembros de la Orden de Caballería ya se fueron a casa y solo quedaba él. Llegaba más temprano que nadie y se iba más tarde que nadie. Esa era su vida cotidiana.

Hoy había una patrulla de la Orden local (aunque no demasiado lejos), así que regresó un poco tarde y el trabajo se acumuló. Aunque se asignaron tareas a los más jóvenes, todavía había muchos documentos que Wilhelm, el capitán, debía revisar. Seguí leyendo “Joven esposa del Capitán (de 62 años) – Capítulo 33: Charla ociosa: La confusión del capitán de los caballeros”

Contrato con un vampiro – Capítulo 2: Un techo desconocido

Traducido por Herijo

Editado por Ayanami


Estaba parado solo, en medio de los charcos de sangre. Ni una emoción era visible en su rostro, mientras observa a Azuza. Con su negro cabello y gabardina revoloteando en el viento, no se veía diferente a la muerte parada en sus dominios sobre los cuerpos sin cabeza. Por alguna razón, no sentía miedo. Sino que un indescifrable sentido de nostalgia surgió dentro de ella, al observar ese par de ojos rojos.

♦ ♦ ♦

Azuza abrió sus pesados ojos, ante un techo desconocido. Miró los alrededores de la habitación, donde se encontraba recostada en una cama. El cuarto desprendía tal esplendor que la hacía preguntarse si se encontraba en la habitación de un noble europeo.

Mobiliario y accesorios costosos llenan la espaciosa habitación. pocos segundos después, notó el dosel encima de ella y el candelabro que ilumina el lugar.

— ¿Dónde estoy?

— ¿Ya despertaste? Voy a pasar.

— ¿Huh? Claro —rápidamente, Azuza respondió a la voz ligeramente familiar al otro lado de la puerta.

Al abrirse, reveló a un amigable joven con ojos felinos. Azuza reaccionó después de ver su esponjoso cabello castaño. La niebla que cubre su mente se despejó un poco.

— ¡E…el secuestrador…!

—Siendo exactos, soy del lado que te rescató… —sonrió de manera irónica.

— ¡Lo siento! ¡Gracias por eso! —Azuza, rápidamente, bajó su cabeza.

Ciertamente, le debo mi vida.

—No hay necesidad de agradecer, después de todo, era mi trabajo. Además, no somos muy diferentes de ellos.

— ¿Disculpa?

—Soy Tsubaru. Espero que podamos llevarnos bien, Azuza.

Azuza tomó la mano que le extendió y le regreso el saludo, antes de volver a su lugar.

— ¿Cómo sabes mi nombre?

—Ya habrá tiempo de explicarte las cosas, pero, primero ¡ustedes dos salgan ahora!

Tsubaru grito a la puerta. Una mujer con una cola de caballo entró a la habitación. Tenía el cabello negro, ojos de color avellana y rasgos andróginos. Un pantalón y camisa blanca de cuello alto hacían resaltar su altura y piernas. Directamente, detrás de ella venía…

— ¡Papá!

— ¡Azuza!

El padre de Azuza. Vestía una maltratada túnica blanca y tenía el pelo descuidado. Sus ojos se llenaron de lágrimas, detrás de sus empañados lentes. Corrió hacia donde estaba y me abrazó con todas sus fuerzas.

— ¿Te encuentras bien? ¿Estás herida en algún lado? ¿Te hicieron algo?

—Estoy bien, no estoy herida. Después de todo, Tsubaru me rescató.

— ¡Ya veo! ¡Gracias a Dios! Estoy tan aliviado…lo siento…realmente, lo siento Azuza, yo…

— ¿Qué ocurre papá?

Su padre enterró su rostro en su hombro y se mantuvo sollozando. Azuza estaba sorprendida de ver a su papá llorando por primera vez. Tsubaru observaba desde un lado, mientras continuaba con la conversación.

—Permíteme introducirlos. Esta bella señorita es Ichy, a partir de ahora será tu guardaespaldas.

Dijo Tsubaru, apuntando a la mujer de cola de caballo. Ella asintió levemente en respuesta.

Después de eso, Tsubaru señaló al padre de Azuza que seguía llorando en su hombro.

—Y esa persona de ahí es quien te señaló por órdenes de la asamblea de brujas y es responsable de tu secuestro.

El tiempo se detuvo. Azuza no podía comprender lo que está diciendo. ¿Para qué necesita un guardaespaldas? ¿A qué se refiere con señaló? ¿Quién secuestró a quién?

— ¿De qué estás hablando?

— ¿Crees en los vampiros? —Preguntó, con unos ojos que decían que hablaba completamente en serio.

Solo soy la hija “normal” de un duque – Capítulo 1: Seré feliz

Traducido por Lugiia

Editado por Yonile


Al despertar, lo primero que veo es un techo desconocido. No, este techo… esta habitación, sí las conozco. Lo extraño no es eso, sino yo.

Mis manos son pequeñas e increíblemente blancas; mi cabello, que debería ser negro, ahora es de un brillante azul con plateado. Mis alrededores están decorados con adornos y lazos muy femeninos. Cuando por fin me las arreglo para salir de la cama y poder mirarme en un espejo…

Me sorprendo a causa de mi figura: mis ojos son gatunos de un color amatista, mis pestañas son largas, tengo un cabello ondulado que llega hasta mi cintura… En el espejo se refleja una belleza angelical. Mis recuerdos borrosos señalan que yo, que jugaba juegos otome incluso antes de morir, me he convertido en la villana…

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El plan de la villana Roxanne – Capítulo 13: La fiesta, el príncipe y ninguna Cenicienta (3)

Escrito por Polly

Asesorado por Grainne

Editado por Bonnie Lee


Su mano empezó a acercarse a la mía, su cabeza se inclinaba, y mi corazón se detenía. No debía entrar en pánico, pero el pánico ya entró en mí… Dios, Dios, Dios.

—He escuchado mucho de la familia Erns por mi padre… tú debes ser el heredero al título de Conde.

La mano de George se cerró alrededor de mi brazo, con fuerza y sin delicadeza alguna, como era una costumbre para él. Pero debía estar agradecida, porque me movió unos pasos fuera del alcance de aquel muchacho. Seguí leyendo “El plan de la villana Roxanne – Capítulo 13: La fiesta, el príncipe y ninguna Cenicienta (3)”

El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 64: Lo que produce la sangre

—Kusu…Ei~

—Eh… ¡Oh!

Un movimiento repentino. No pude reaccionar a la acción porque estaba distraído por la sangre. La muñeca de Iris está presionada contra mi boca. Sentía el sabor de la sangre venir, tragué la saliva y la sangre desbordante en reacción.

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El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 63: La identidad del ataúd

—¿Qué quieres decir con descansar?

—Eso. Puedo ver que estas impaciente.

—¿Impaciente?

—Entiendo que tu amiga es importante, pero no necesitas apresurarte tanto. ¿Podrías calmarte un poco?

No entiendo el significado de las palabras que me dijo. Incluso si menciona que estoy impaciente, no planeo hacerlo. No me gusta ver a Kuzuha triste… ¿Cómo se supone que es eso importante? No lo entiendo. Porque no tenía nada importante para mí en mi vida anterior. Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 63: La identidad del ataúd”

El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 62: La fuente de la maldición

—Bueno, esto no es algo que pueda hacer, por el momento.

Satsuki bajó el ataúd, y estaba tranquilizándose ahí. Giró su cuello y dobló sus brazos para apoyar su pesado pecho.

Su línea de visión parece dirigirse a la raíz de las aguas termales. Agua caliente está saliendo del suelo. Por lo que veo, solo una pequeña cantidad de agua surge.

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Emperatriz del Bisturí – Capítulo 27

Traducido por Maru

Editado por Yusuke


¡Era tan pequeña y frágil!

Increíble, es increíble. Dado que Graham dijo eso, probablemente no era una mentira. Esa chica realmente era un genio. ¡Más allá del orden natural de las cosas!

—¿Dijiste… señorita Rose?

—Sí, por favor, no es necesaria la formalidad conmigo. Seguí leyendo “Emperatriz del Bisturí – Capítulo 27”

Emperatriz del Bisturí – Capítulo 26

Traducido por Maru

Editado por Yusuke


Sus miradas se movieron hacia la chica que estaba parada, escuchando su conversación. Era bonita como una muñeca, pero pequeña y frágil. Parecía que se desmayaría al ver sangre, y mucho menos ser capaz de hacer una sola cirugía.

—Señorita…

Elise respondió cortésmente.

—Rose. Por favor, solo llámeme Rose. Seguí leyendo “Emperatriz del Bisturí – Capítulo 26”

Reencarné en una mujer egoísta – Capítulo 14: Registrándome en la Unión de Cooperación (2)

Traducido por Devany

Editado por Nemoné


—Entonces… ¿qué pasó?

La recepcionista Clara y yo lo miramos desde el sofá, nos encontrábamos frente al propio jefe de la Unión de Cooperación, el cual seguía sin entender el motivo del alboroto.

Cuando la señorita Clara finalmente dejó de llorar, contestó en voz baja:

—La recepción está llena de gente conflictiva, ya le había mencionado a usted sobre esto… ¿Lo recuerda?

—Sí, sé de ese asunto, y entiendo que es difícil, pero no hay razón para llorar ¿verdad? Después de todo, es tu trabajo el tratar con ellos… —El jefe de la Unión de Cooperación miró a Clara, conmocionado. Seguí leyendo “Reencarné en una mujer egoísta – Capítulo 14: Registrándome en la Unión de Cooperación (2)”

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