Oscar ha venido desde el Fuerte Jugfena para convertirse en mi caballero, y ha pasado aproximadamente un mes desde su llegada, pero antes de que me diera cuenta, Bellway se ha ocupado corriendo por toda Arxia organizando una reunión entre los territorios de la región de Jugfena: Kaldia, Jugfena y Genas, y por parte del Conde Terejia, hay una cantidad asombrosamente aún mayor de trabajo por hacer. Seguí leyendo “Villana en un otome, ¿cómo acabaron las cosas así? – Capítulo 119: Aún cortos de personal”
La consorte favorita del príncipe demonio – Capítulo 136: Noche de amantes (2)
—¡No me asustes! —gritó la doncella de rosa; pálida, observó a su alrededor.
—¡Lo que he dicho es verdad! Ocho nobles consortes imperiales han muerto aquí. Tras la desaparición de la noble consorte Yue, todos los sirvientes de este palacio fueron arrestados y asesinados. La doncella que le servía, pidió clemencia a la emperatriz viuda, pero esta la mató a golpes.
—Vaya, ¡¿de verdad?! ¡¿La emperatriz viuda no reza a Buda y es de buen corazón?! ¡¿Por qué fue así?! Seguí leyendo “La consorte favorita del príncipe demonio – Capítulo 136: Noche de amantes (2)”
¡Juro que no volveré a acosarte! – Capítulo 88: Un fragmento de malestar
Violette se encontraba completamente desolada después de lo que había pasado. Dejó más de la mitad de su almuerzo sin tocar e incluso abandonó el postre que tanto ansiaba probar. Su comportamiento era sospechoso, incluso inestable. Rosette estaba preocupada por ella, por mucho que Violette protestara diciendo que estaba bien.
Rosette solo había mantenido un breve intercambio con Violette, pero incluso ella se dio cuenta de que sus palabras no reflejaban sus verdaderos sentimientos. Como Violette seguía siendo incapaz de expresar sus sentimientos con palabras, ambas se quedaron estancadas manteniendo conversaciones superficiales mientras Rosette apartaba la mirada. Violette intentó procesar sus emociones y la realidad que se le imponía. Seguí leyendo “¡Juro que no volveré a acosarte! – Capítulo 88: Un fragmento de malestar”
Elección Absoluta – Capítulo 122: No grites de dolor aunque te rompan las pelotas
[¡Haz tu elección, joven!]
La ardiente voz continuó resonando en su mente, mientras los pensamientos de Shi Xiaobai se sentían como si estuvieran mezclados en un lío, mientras que los recuerdos perdidos fueron exprimidos de nuevo en su cabeza. Las escenas que tenían que ver con Chen Lingcun fueron reconstruidas una a una. Seguí leyendo “Elección Absoluta – Capítulo 122: No grites de dolor aunque te rompan las pelotas”
Elección Absoluta – Capítulo 121: Recuerdos que se despegan
—Este Rey quiere disculparse con todos ustedes. ¡Este Rey estaba equivocado!
Todos los que tenían los oídos aguzados se quedaron atónitos por completo. Hua Pengju y compañía, que estaban en medio de la carrera, se detuvieron sorprendidos. Una mirada de incredulidad brilló en los ojos de Riko. Yama Minamiya también mostró una expresión de asombro, mientras que Wang Lin y Xiang Xu mostraron una expresión de decepción.
¿Tu Dahei se estaba disculpando? Seguí leyendo “Elección Absoluta – Capítulo 121: Recuerdos que se despegan”
Un día me convertí en una princesa – Capítulo 132
—Las rosas le sientan bastante bien a la princesa.
Félix habló alegremente mientras me miraba de pie con la espalda apoyada en las flores.
¡Vamos, papá, mírame a mí también! ¿¡Preferirías verme rodeada de rosas que con un ramo de largas flores tropicales con ese nombre tan largo y ridículo!? Seguí leyendo “Un día me convertí en una princesa – Capítulo 132”
Un día me convertí en una princesa – Capítulo 131
Obelia antiguamente no tenía café, pero viendo que Lilian recientemente me dio el nuevo producto importado de Atlanta para probar, eso debe significar que también fue presentado en el Palacio Esmeralda. Aunque no sé si en realidad es café.
Su leve aroma envolvió el aire a mi alrededor y rápidamente me enamoré de su sabor. El té negro también es bueno, pero echaba de menos ese sabor. Por supuesto, el café instantáneo no es de mi gusto, pero éste es bueno. Seguí leyendo “Un día me convertí en una princesa – Capítulo 131”
El contrato de la Princesa y la Duquesa Monstruosa – Capítulo 82
Luego, se volvió hacia su madre con ojos centelleantes, instándola en silencio a abrir su regalo.
—La mía es una pluma.
La caja larga y estrecha reveló una hermosa pluma negra con dibujos dorados en su cuerpo plateado. Seguí leyendo “El contrato de la Princesa y la Duquesa Monstruosa – Capítulo 82”
Matrimonio depredador – Capítulo 56: Toma a la princesa real de Estia
Ishakan miró a Leah, que se le aceleró el corazón, el pánico le oprimía el pecho.
Según las leyes de sucesión de Estia, las mujeres no podían heredar el trono. El príncipe Blaine era el único heredero legítimo. Pero si Byun Gyeonbaek se convertía en parte de la familia real… podría ser rey.
Eso era lo que Leah le había ofrecido a Byun Gyeonbaek, la última vez que habló con él. No obstante, había una condición crucial: el matrimonio tendría que mantenerse para legitimar su posición. Si Leah moría en la primera noche, la sucesión moriría con ella. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 56: Toma a la princesa real de Estia”
Sin madurar – Capítulo 64: En la tormenta (2)
Aunque lo miré fijo, Leandro se encogió de hombros y sonrió. Pero no dije nada porque tampoco quería quedarme sola en aquel lugar desconocido.
El sirviente del palacio pareció sorprendido por un momento, pero como trabajador del palacio imperial, inclinó con cortesía la cabeza.
—Ya hemos llegado. Esta es su habitación, signorina, y la de Su Excelencia es la de enfrente. Seguí leyendo “Sin madurar – Capítulo 64: En la tormenta (2)”
Un día me convertí en una princesa – Capítulo 130
Por alguna razón, su brazo izquierdo estaba fuertemente envuelto en una venda blanca desde el codo hasta la muñeca. Sospechaba vagamente que tal vez por eso Ezekiel y Jennette no pudieron asistir a mi fiesta de cumpleaños ayer.
—¿Es un sueño o una ilusión?
Miré a la persona frente a mí y lentamente abrí la boca. Seguí leyendo “Un día me convertí en una princesa – Capítulo 130”
¡No quiero ser Princesa! – Capítulo 134: El encuentro de ella y él
—Todavía no es de noche, sin embargo, volveremos pronto al castillo.
Habiendo comido de forma apresurada curry, salimos de la tienda. Pienso en ofrecer un agradecimiento apropiado a Lars más tarde por seguir mirándonos con una mirada tibia desde el principio hasta el final. Dado que fuimos los primeros clientes durante la reapertura de la tarde, todavía no está especialmente oscuro. Pero, como he podido visitar todos los lugares que quería, estoy bastante satisfecho.
—Sí, está bien… ¿Eh? Seguí leyendo “¡No quiero ser Princesa! – Capítulo 134: El encuentro de ella y él”
Lector Omnisciente – Episodio 63: Fin del mito (5)
En ese momento, todos los miembros de la oficina temporal establecidos para el escenario #60 estaban mirando la misma pantalla. La batalla entre constelaciones de grado mito se transmitía en tiempo real. Desde los dokkaebis de grado bajo hasta los de grado superior, se reunieron independientemente de su grado, olvidando sus propios canales repartidos por varias regiones.
Hades contra Poseidón. Seguí leyendo “Lector Omnisciente – Episodio 63: Fin del mito (5)”
¡Juro que no volveré a acosarte! – Capítulo 87: “Princesa”, definida
—Ella es la “noble princesa”, ¿verdad? ¿Qué pasa con ella? —preguntó Yulan.
Rosette Megan era la personificación de la princesa perfecta. Su reputación se había ido inflando con el tiempo hasta convertirse en sinónimo del concepto. Muchos de los estudiantes de la academia la miraban con envidia. Gia, un compañero internacional, recibía una respuesta contraria, pero todo se reducía a las apariencias. Seguí leyendo “¡Juro que no volveré a acosarte! – Capítulo 87: “Princesa”, definida”
El emperador y la mujer caballero – Capítulo 280
Falta de menstruación, malestar y náuseas sin motivo alguno… Todos estos síntomas podrían explicarse por un entrenamiento severo, pero ¿y si hubiera una aventura accidental de una noche antes de todos estos síntomas?
Pollyanna dejó su trabajo temprano para regresar a casa. Allí, se puso un vestido de manera experta y se envolvió el cabello con un pañuelo. Desde el día en que decidió casarse, Pollyanna optó por no cortarse el pelo. Ahora era lo suficientemente largo para tocar sus hombros. Seguí leyendo “El emperador y la mujer caballero – Capítulo 280”
