¡¡Gotas~!! La historia de la Princesa de la Fragancia~ – Acto 54: En la capital real por primera vez en siglos (2)

Traducido por Ichigo

Editado por Yukiro


Después de mucho tiempo, recogió los aceites esenciales del pétalo y por fin apareció una gota.

Sí, solo era una gota de aceite esencial, pero se trataba de un cristal de esperanza para Cordelia.

Ella sonrió.

—Estás forzando a los aceites esenciales a recogerse… Señorita, ¿estás desarrollando un truco turbio con eso?

—Truco turbio, hmm. En verdad no necesitas herramientas para esto, pero no es adecuado para la producción en masa.

Cordelia se secó el sudor de la frente, solo recolectar suficientes aceites esenciales para mi uso personal requeriría una tremenda cantidad de magia y fuerza física, pero también sintió una sensación de logro.

Ronnie se encogió de hombros ante su gesto.

—Bueno, así es. Para que los aceites esenciales sean más fáciles de recolectar, tendrás que seguir buscando medicinas y fabricándolas.

—Sí.

—Aun así, me parece increíble. Tu magia va bien con las plantas, pero necesitas mucho control para hacer lo que acabas de hacer. Este es el resultado de la diligencia de la señorita hacia el entrenamiento mágico.

—Gracias. Pero, no me elogies demasiado. No sé qué expresión poner.

—Creo que está bien que expreses tu alegría como quieras. Por ahora, prepararé el recipiente de cristal para guardar el aceite esencial. Aún es un prototipo, pero hay algunos buenos, así que por favor, úsalos.

—Gracias. Es de gran ayuda.

—Está bien. Cuando la señorita fue a casa de Nirupama, le dije que había recibido un encargo tuyo y que no tenía mucho trabajo en el ala de magos. Es dar y recibir.

¿De verdad está bien llamar a eso dar y recibir?

De una forma u otra, Ronnie es de corazón blando, así que creo que haría su trabajo en el ala de magos si se lo pidieran… Como siempre, sigue siendo una persona honesta que dice lo que quiere decir sin ocultar nada.

A mí me parece bien, pero Ronnie debería ser un poco más astuto.

Cordelia lo miró fijo cuando salió de la habitación y no pudo evitar sentirse un poco decepcionada.

Dejando de lado el asunto de Ronnie por el momento, apenas puedo llegar a tiempo para la fiesta de la noche si pienso en mi consumo de magia, mi recuperación y la cantidad de aceites esenciales que puedo extraer de las flores.

En cualquier caso, Cordelia consiguió los aceites esenciales de la rosa que esperaba.

Comprendió el estado de ánimo del desafío anterior, así que decidió tomarse un descanso antes de volver a refinar aceites esenciales y se quedó mirando lo que acababa de hacer.

—No sé si la fragancia le llegará…

Cordelia sacó un trozo de papel normal del armario y empujó el aceite esencial contra el borde del papel.

—Espero que se convierta en una fragancia agradable para cuando le llegue —dijo mientras pasaba la pluma por el papel.

He regresado a la capital real. También he hecho los aceites esenciales. Me pondré en contacto con usted de nuevo.

Deseo entregarle esta esencia a Gille cuanto antes, ahora que me ha obsequiado la rosa. Espero que disfrute su fragancia y, sobre todo, que se sorprenda por este aroma obtenido mediante destilación al vapor; una esencia distinta al otto de rosa que seguramente no espera.

Pensó esto y metió el papel en blanco en un sobre para que el aroma no se evaporara. Lo sellará después de escribir su carta esta noche.

Además, hay otras personas a las que tiene que informar de su regreso.

—Ah, ahora que lo pienso, señorita. El Maestro estará de vuelta para cuando se ponga el sol.

Ronnie reapareció de nuevo con un recipiente de cristal y Cordelia le dio las gracias por informarla.

Sí, primero debo informar a mi padre ya que me había dejado ir a Weltoria.

♦ ♦ ♦

Cordelia miraba sin parar por la ventana desde su habitación mientras se acercaba la hora prevista para la llegada de Elvis a casa. Comprendía que alguien le informaría cuando él llegara a casa, pero se sentía tensa y le preocupaba lo que ocurría fuera.

No, deja de mirar. Cálmate.

Este comportamiento no es propio de la dama ideal que pretendo ser. Respiró hondo  y se despejó.

Sin embargo, se dio cuenta de un problema cuando se calmó.

—¿De qué debería hablar con él después de darle la bienvenida a casa…?

Quería informar sobre su periodo de entrenamiento después de terminar de preparar los materiales, pero aún no había deshecho las maletas y una parte de su equipaje no había llegado a la capital real. Elvis seguro le daría la oportunidad de informar más tarde.

Así que pensó que debía empezar con algo divertido, pero era difícil elegir un tema que le gustara a él.

Cordelia estaba dudando y Lara se rió de ella.

—Señorita, ¿le preparo un té para que se calme?

—Gracias, pero no tengo ganas de té.

—Entonces, ¿te peino de nuevo? Podría distraerte un poco.

—Es una pena ya que pasaste tanto tiempo arreglándome el pelo esta mañana.

Lara, que había estado peinado a Cordelia todos los días en Weltoria, y se había vuelto en ello porque Nirupama de repente un dia dijo: ¿Por qué no pruebas este peinado con Cordelia hoy?.

—Entonces, ¿preparo chocolate caliente? Pronto subirá la temperatura y ya no podrás disfrutarlo —dijo Lara antes de salir despacio de la habitación.

Cordelia no quería decir que quería beber otra cosa que no fuera té, y ya estaba haciendo calor. Sonrió de manera irónica ya que ni siquiera tuvo tiempo de detener a Lara. Tal vez el chocolate caliente era algo que Lara disfrutaba beber. Sin embargo, se sintió un poco aliviada al ver a Lara actuando como siempre.

Cuando la taza que Lara había preparado para ella se vació, le dijeron a Cordelia que Elvis había regresado a casa.

Se dirigió a la entrada sintiéndose nerviosa, y Elvis actuaba igual que siempre mientras daba algunas órdenes a Hans.

Aun así, se dio cuenta de que ella había aparecido. Hans pareció darse cuenta del cambio de actitud de Elvis y dio un paso atrás mientras sonreía.

Al parecer el asunto no era urgente, y Elvis ya le había dicho a Hans todo lo que necesitaba.

—Bienvenido a casa, padre —dijo Cordelia y de repente se dio cuenta.

Acababa de volver, pero ¿habría sido mejor que le informara primero de que había regresado?

Elvis había abierto los ojos un segundo y no pareció importarle.

—Sí…

Cordelia se sintió aliviada por su breve respuesta. Al parecer, las palabras que le había dicho no habían estado equivocadas.

Sin embargo, le sorprendió lo que Elvis dijo a continuación.

—Te ves bien como siempre.

—Muchas gracias.

Ella sabía que él se preocupaba por ella desde hacía tiempo, pero era raro que se lo dijera de frente. La expresión de Cordelia se quebró y se echó a reír. Hans sonrió de manera amplia a verla.

—Amo, ¿preparo un poco de té?

—Sí, en la terraza acristalada.

Elvis contestó a la brevedad y regresó a su habitación. Al parecer, le estaba indicando que fuera a esperarle allí.

El solárium de la mansión Pameradia, que rara vez se utilizaba para tomar el té, se usaba con menos frecuencia que en otras mansiones. Por lo tanto, en la habitación había muchas plantas en macetas en lugar de flores ya cortadas.

Cordelia esperó mirando las flores y por fin apareció Elvis con Hans. Elvis se sentó y Cordelia también. Hans preparó el té y se marchó.

—Padre. Este regalo es para ti.

Cordelia le tendió una caja decorada con cinco vasos de cristal.

En Weltoria había muchos productos de cristal de colores fabricados con chorro de arena. Tambien había mucha sidra allí ya que el clima era cálido y podían cosechar muchos tipos diferentes de frutas, por lo que la producción de vidrio también es próspera allí.

—Por favor, úsalo si no te importa.

—Ah… Con esto podemos beber el alcohol prometido…

Elvis no sacó de inmediato el vaso de la caja para mirarlo, pero a Cordelia le importaban más las palabras dichas.

Parecía que hablaba solo, y no se había dado cuenta de que lo había hecho. Sin embargo, Cordelia se alegró ya que él había recordado que ella le había pedido que eligiera un alcohol para que bebieran una vez que ella llegara a la edad adulta.

—Parece que has aprendido mucho con la condesa Weltoria —murmuró Elvis mientras recogía la taza y continuaba.

—Parecía que quería mantenerte a su lado un poco más. Hace un rato, el señor Bruno me envió una carta de queja diciendo: “Estoy perdiendo a una excelente secretaria”.

—¿Tanto me elogiaron la tía Nirupama y el tío Bruno?

—Si. Los Weltorias dijeron que te recibirán cuando quieras. Si quieres visitarlos de nuevo, entonces puedes hacerlo. También te recibirán para visitas largas.

Cordelia se preguntó si se trataba de lo que le habían estado diciendo desde que era más joven; de cómo querían adoptarla y enseñarle a administrar el feudo, pero la actitud de Elvis le dio la impresión de que se habían visto obligados a tomar una decisión.

—Puedes hacer lo que quieras. Es evidente que tus ideas son deseadas por tu evaluación en el concurso. La condesa Weltoria también dijo que era demasiado pronto.

Elvis continuó ya que había adivinado lo que Cordelia estaba pensando.

—Muchas gracias, padre.

Cordelia también alcanzó su taza. Había té de hibisco, que Cordelia había traído como regalo, en la taza. En principio, en el feudo de Weltoria no existía la costumbre de usar flores de roselia en el té, pero la acidez de la flor convenía a los de Weltoria, asi que hacer hojas de té con el cáliz de la flor se extendió con velocidad por todo el feudo. El hibisco contiene mucho ácido cítrico y ácido málico, por lo que cabe esperar que mejore el flujo sanguíneo, prevenga enfermedades del estilo de vida, recupere la fatiga y reduzca los niveles de colesterol. Lo que se servía ahora en la taza estaba mezclado con rosa mosqueta y sabía mucho más suave.

—Sin embargo, eso no significa que no debas apresurarte. Si quieres ser una señora feudal, entonces debes darte prisa y tomar tu decisión. Esto también estará relacionado con tu matrimonio.

Cordelia respondió: “Sí”, y se quedó a medio camino.

¿Matrimonio…?

Cordelia necesitó unos segundos para comprender lo que había querido decir,.

¡Es cierto, yo…!

Habiéndose pasado el tiempo ocupada en Weltoria, Cordelia olvidó que también estaba en la edad en que debía tomarse aquello en serio.

Pensaba que tendría más encuentros con hombres ahora que puedo ir a la Gran Librería…

Era lo que había pensado, pero al fin y al cabo se había ido a Weltoria a estudiar, así que nada habría cambiado aunque no lo hubiera olvidado.

Sin embargo, esta era la primera vez desde que tenía cuatro años que Elvis mencionaba con claridad su matrimonio. Siendo claros le había dicho que el plan de casarte con la familia real ha sido desechado.

Entonces, ¿todavía hay mucha libertad para que yo elija con quién quiero casarme…? Si es así, ¡entonces podría experimentar mi primer amor!

Cuando pensó eso, sus mejillas se calentaron de forma natural.

Pensó que tenía que mantener la calma delante de Elvis, pero se relajó de manera natural cuando él le informó con claridad de que no necesitaba casarse con alguien de la familia real.

Sin embargo, en contraste con Cordelia, la mirada de Elvis se agudizó.

—¿Padre…?

—De todos modos…, aún es pronto para pensar en esto. Al menos, espera a ser adulto.

—¿Eh? S-Sí.

Pero se convertiría en adulta en un mes. Ella sentía que no era demasiado pronto para hablar de esto.

—La primera persona que bailará contigo en tu ceremonia de mayoría de edad es Isma.

No era demasiado raro que Cordelia bailara primero con los miembros de su familia ya que no tenía prometido, pero estaba un poco decepcionada de que Elvis no fuera quien bailara con ella.

—Y, esto es de parte del marqués Flantheim.

—¿Del marqués Flantheim? Es raro que me escriba una carta.

—De todas formas no es que vaya a escribir nada decente…, pero te la daré.

—Sí, la he recibido bien.

—Me lo encontré por casualidad de camino a casa. Sabía que habías vuelto por alguna razón y dijo que vendría, pero no le hice caso. Conseguí dejarlo atrás, pero llegué tarde a casa por su culpa.

Por supuesto, Cordelia no le había dicho al marqués que había vuelto a la capital real y ni siquiera se lo había dicho a Vernoux. ¿Acaso adivinó que había vuelto porque su padre se fue del castillo antes de lo habitual?

Cordelia no pudo abrir la carta delante de Elvis, que parecía insatisfecho, y habló de la tecnología del agua que había estudiado en Weltoria, y de las conexiones personales que había hecho mientras estuvo allí. No ahondó mucho en los detalles, ya que Elvis le había dicho que se lo contará más tarde, pero se hizo de noche antes de que se diera cuenta, así que volvió a su habitación hasta la hora de cenar.

 

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